LA SANIDAD DE JIMENA (1950-1970) 1ª PARTE (26.06.2017)

Posted on junio 25, 2017

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XXIV JORNADAS DE HISTORIA Y ARQUEOLOGÍA DE JIMENA DE LA FRONTERA

Cartel de la XXIV edición de Historia y Arqueología que se vio complementada por la reproducción de La Toma de Jimena en 1451. Fuente: Asociación Tanit

“Vida y prodigio de la sanidad en el municipio de Jimena de la Frontera (1950-1970)” (1ª Parte)

Ignacio Trillo

El pasado viernes, 19 de mayo del presente año 2017, promovido por la Asociación TANIT y por empeño del cronista oficial local, José Regueira Ramos, fui amablemente invitado a impartir una conferencia sobre la sanidad rural que conocí en mi primera etapa de la vida transcurrida en el municipio de Jimena de la Frontera. A ello responde el presente texto escrito que hago público ahora y que por su extensión divido en dos partes.

A continuación a estos apartados, le sucederá toda una serie de monografías biográficas sobre estos sanitarios que ejercieron en el municipio en condiciones nada fáciles y cuyo conocimiento sorprenderá por la riqueza que contienen sus trayectorias profesionales y proyecciones sociales.

Preámbulo.

19.05.2017. Iniciando la conferencia sobre la Sanidad de Jimena. En el salón de actos de la antigua Iglesia de la Misericordia. Foto: Gabriel Meléndez Duarte.

Dejo claro desde el principio que ni soy médico ni historiador. En cambio, por ser descendiente de un facultativo viví en primera persona el entorno de la sanidad rural.

Fue en el recorrido de existencia que transcurrió desde el primer día que tuve uso de razón hasta la adolescencia. Aporto aquí, por tanto, mi particular testimonio de aquel tiempo que fue, y que recuerdo como si de una película de época en blanco y negro se tratara.

Asimismo, contribuyo con este granito de arena para que figure a partir de ahora a disposición de quienes el día de mañana construyan esta parte de nuestra memoria colectiva histórica sobre aquella arqueología sanitaria que existió y que en esta materia fue acompañada asimismo de una subcultura de procedencia ancestral bien arraigada, emanada de supersticiones sobrenaturales y del fetichismo del vecindario procedente de los curanderos del intrusismo.

El concepto de nación, término moderno que tan de moda vuelve a estar y del que no hay unanimidad en su conceptualización por tener componentes más allá de las geográficas o históricas, complejas y subjetivas de diversas naturalezas vitales y culturales, pero que como laboratorio reflejo aquí, se refiere al microcosmos terrícola y a la comunidad vecinal que me vio nacer y crecer; en mi caso: el gaditano pueblo y municipio de Jimena de la Frontera.

mi padre médico jimena operando

Operaciones quirúrgicas en los años cuarenta del siglo pasado. Fuente propia.

Es una constante en nuestra biología vital, conforme llegamos de mayor a una determinada madurez, hacer una parada de reflexión, tomar conciencia de que la vida ha pasado de forma muy rápida y que el día menos pensado el ciclo natural de cada cual tocará su fin. Pues bien, es a partir de ese momento cuando ansiamos poner en valor, averiguando o profundizando, nuestros orígenes y las formas de vida que nos acompañaron. Es una forma de pretender recuperar la memoria histórica familiar o comunal para dejar su huella, al objeto de ser transmitida y puesta a disposición de nuestros sucesores de cara a que conozcan de donde proceden.

Sin embargo, también es el instante en que nos damos cuenta de que ya es tarde. Faltan, por el paso del tiempo, personas que nos dejaron y que hubieran sido claves para componer piezas de esa reconstrucción y sobre todo para conocer de buena tinta nuestros antecedentes genealógicos y espaciales. En cambio, en tanto nos acompañaron no le dimos la suficiente importancia e incluso despachamos sus aportaciones cuando deseaban comunicárnoslas con la consabida frase: “Ya está el abuelete o la abuela con sus historietas y chocheos”.

Este fenómeno que se da también en nuestro medio, está intrínsecamente asociado a que en la sociedad europea que casualmente nos ha tocado vivir, a diferencia de la cultura africana, no son  precisamente las personas mayores las que gozan en la sociedad de un mayor reconocimiento y valoración. Por el contrario, todo el mundo pretende ser joven o mentalmente alargar su juventud y pocos llegan a ser conscientes en ese instante de la limitación orgánica del ser humano. En esa etapa, pocos entienden que cuando nos abandona una persona de longeva edad, gozando además de lucidez mental hasta sus últimos días, con ella desaparece una biblioteca de vivencias, historias y fuentes de contrastación que son fundamentales para el conocimiento de nuestro pasado con su particular prisma.

Año 1745. Proyecto de hospital para Algeciras. Fuente: Archivo de Cultura estatal y Leopoldo Moreno Barranco.

Se podrá decir que dicho déficit se palia acudiendo a las fuentes escritas en archivos, publicaciones o hemerotecas. No siempre es así. Tal vez suceda para lo macro, es decir: los grandes sucesos u acontecimientos, no para lo micro: el transcurrir cotidiano interrelacionado con lo que existió con anterioridad.

Para más inri, el periodo histórico que abordo aquí es una etapa inmersa en la noche dictatorial del franquismo, llena de oscurantismo, a la vez que de falsa presentación de la realidad, donde fue abismal el divorcio entre lo que se decía oficialmente y lo que se vivía en la calle y en el ambiente familiar. Por ello, son obligadas contrastaciones proporcionadas por testimonios orales ya que obra mucha documentación sesgada y tergiversada en archivos y publicaciones; lagunas y apreciaciones erróneas que necesitan ser verificadas y complementadas por testigos directos que padecieron tan siniestra era. Y viceversa, en lo que se refiere a hallar documentos que avalen esas pistas orales.

Es a lo que de forma voluntaria y altruista, sin encargo alguno, me vengo dedicando desde que he dispuesto de cierto tiempo. Además, con el resultado de una enorme satisfacción personal por los logros alcanzados, a la vez que asisto con enorme impotencia a la necesidad de darle salida publicada para que sea conocida, porque la ingente cantidad de lo que voy descubriendo por la riqueza que en cantidad de materias ofrece Jimena me sobre pasa ya en calendario para plasmarla.

De otra parte, pertenezco a una generación enormemente privilegiada, quizás de las que mayores cambios de toda índole y producidos de forma vertiginosa hayan podido percibir desde el origen de la humanidad.

Como ejemplo, cuando nací en Jimena no se conocía lo que era un transistor de radio o hablar por teléfono con la cercana Algeciras costaba horas de espera. La luz eléctrica, a treinta años justos después de la llegada al pueblo por primera vez, se iba cada dos por tres, y a veces no volvía hasta pasado unos días. Muchos fueron los atardeceres sombríos y noches de viento, lluvia o de temporal, leyendo o estudiando a la luz de una vela o de un quinqué.

fármaco nervios

Fármacos milagrosos y sexistas de aquel tiempo. Fuente: Google.

O, por ceñirme al campo de la salud, cuando nacimos no se conocía en el pueblo lo que era la penicilina ni los antibióticos. De igual forma, fue mi generación la primera que experimentó en su organismo lo que significaba una vacuna. Y las distintas enfermedades o las altas tasas de mortandades infantiles se presentaban como hechos normales a lo que había que resignarse y por las que de presentarse irremediablemente había que pasar. Y para su sanación, se creía que todo dependía de Dios y de las plegarias religiosas que se le dirigieran. Eran tiempos también en que se simplificaba la causalidad de un fallecimiento. Las gentes entonces se morían: de un dolor, de una cosa muy mala o de miserere.

1.- De los hospitales para morir, a la atención domiciliaria para curar.

Los hospitales del siglo XIX. Fuente: Google.

Los hospitales habían sido en el ancestro lugares de muerte y miseria, no para prevenir, ser diagnosticado, curar y sanar.

Hasta el siglo XX apenas había habido en dichos centros sanitarios capacidad diagnóstica y terapéutica. De poco servía ingresar a un paciente en un centro sanitario. Es más, incluso podía resultar contraproducente por el contagio de enfermedades que le podía reportar.

Realmente, el término hospital se empleaba para designar a los hospedajes que acogían a los menesterosos, transeúntes sin techo y a veces a los crónicos humildes en situaciones de gravedad, portadores de males infecciosos, o con características antisociales, turbadoras o peligrosas para la sociedad que había que apartar de la calle. El ambiente era el menos apropiado para la recuperación de la salud.

Hospital de la Caridad de Algeciras.

Era un tiempo donde esas instalaciones estaban bajo titularidad religiosa como obra misericordiosa y caritativa hacia los pobres, o municipal como beneficencia para su comunidad menos favorecida. También de titularidad militar para sus fines de cara a atender a las contingencias bélicas o accidentales que se presentaban.

En este sentido, en la comarca campogibraltareña, el mapa sanitario de este tiempo, siglos XIX y XX, contemplaba centros asistenciales en las localidades de San Roque: Hospital de la Caridad; en la Línea de la Concepción: Hospital Municipal. Y el más completo equipamiento sanitario correspondía a la ciudad de Algeciras: Hospital Militar, Hospital de la Caridad (1745-1836), que tras la desamortización pasa a ser Municipal, y ya en las década de los cincuenta del siglo XX: el Hospital de la Cruz Roja.

Hospital Militar de Algeciras

Geografía sanitaria comarcal para Jimena que por las privilegiadas comunicaciones establecidas vía ferrocarril con Ronda a partir de 1892, se completaba con las instalaciones allí existentes. En este sentido, en la Ciudad del Tajo estuvo históricamente el Hospital Real de Santa Bárbara, fundado y construido en 1505 por los Reyes Católicos. Remodelado posteriormente por Felipe IIº, con el tiempo fue llevada su gestión por la orden religiosa de San Juan de Dios hasta que con la creación de las Diputaciones, año 1812, por la Constitución de Cádiz, la administración provincial de Málaga se haría cargo del mismo. A destacar, a partir de 1939, en el complejo de enseñanza, “Giner de los Ríos”, que no dio tiempo a su inauguración, se ubicó por los vencedores de la guerra civil el Hospital de Sangre, exclusivamente dedicado a legionarios afectados de tuberculosis y llevados los cuidados por las monjas hospitalarias, Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. El Hospital Antituberculoso sería construído con nueva planta en las afueras de Ronda, aperturando en 1955 y manteniéndose como tal hasta que en febrero de 1962, al caer las afecciones a la tuberculosis como consecuencia de los nuevos tratamientos a base de antibióticos y penicilina, se transformó en centro de enseñanza pero bajo un Patronato Militar. En el año 1973, como consecuencia de la reconversión de varias clínicas particulares, la Caja de Ahorros de Ronda crearía el hospital, “Clínica Médico Quirúrgica Sagrada Familia” y el Hospital Real sería demolido y trasladado sus enseres al Hospital de la Sangre que fue nuevamente reabierto pero para todo el vecindario.

En cambio, la capitalidad de Cádiz, por su lejanía y pésima comunicación, sólo sería empleada, entrado ya el siglo XX, para determinadas especializaciones médicas que no se daban en los anteriores.

Año 1891. Calle San Sebastián donde se puede apreciar, en la acera que está a mano izquierda donde se halla la señora, que existen tres casas contiguas que no tienen puertas de salida, solo ventanales enrejados. Se trataba del Hospital la Misericordia para pobres cuya entrada estaba por la calle Larga. Fuente: Ediciones OBA y Leopoldo Moreno Barranco.

En este sentido, también en Jimena hay rastros históricos  de la existencia, en el periodo premoderno para la medicina que va desde el siglo XVIII hasta un poco más allá del primer tercio del siglo XX. En base al censo de Ensenada, la contabilidad de Cofradías y las Actas municipales, se detectan en ese periodo, dos centros hospitalarios locales: el Hospital de la Misericordia (constancia escrita en los años 1783 y 1840), con domicilio en calle Larga. Asimismo, el Hospital de la Caridad (con constancia hasta el año 1837), sito en el anexo a la iglesia del Llano de la Victoria, que siendo en origen promovido por entidades locales civiles religiosas sería desamortizado y pasaría a ser Hospital Municipal de San José (figurando así en actas municipales desde mitad del siglo XIX hasta 1943) hasta que posteriormente a esa última fecha pasó a centro escolar, primero público y luego religioso.

En la evolución habida sobre el uso práctico de los hospitales, muy avanzado el siglo XIX fue cuando las autoridades sanitarias se percibieron de la inutilidad de estos centros como albergues de enfermos para morir. Diagnosticaron que la atención sanitaria habría de ser tratada de forma domiciliaria, partiendo desde las casas particulares donde vivieran los facultativos con la instalación de clínicas a su costa, ante la carencia de recursos municipales, y complementada con las visitas a las moradas de los enfermos que no pudieran desplazarse.

Anexo a la iglesia del Llano de la Victoria estuvo el Hospital de la Caridad que tras la desamortización pasó a ser Hospital Municipal hasta 1943 donde hay constancia documental. A partir de entonces se usó para Escuela Nacional. Fuente: Propia y Leopoldo Moreno Barranco.

Se reguló para obligar a los ayuntamientos a que con fines de beneficencia en sus respectivas localidades cubrieran las plazas de los médicos necesarios. Asimismo de otros sanitarios. Igualmente, se exigió a los dueños de las sociedades y colonias agrícolas que crearan nuevos núcleos de población para que a nivel privado se hicieran cargo de la contratación médica para la atención a sus trabajadores, caso de San Martín del Tesorillo en el municipio de Jimena de la Frontera.

Los médicos rurales con determinadas poblaciones a atender en aquella España eminentemente agraria fueran acompañados por otros titulares con plazas de practicantes y de farmacéuticos, algunos de los cuales disponían de completos laboratorios para la época, así como otras de veterinarios, al objeto de tomar en consideración de forma integral e interrelacionada la atención a la salud humana, la sanidad del entorno y la animal.

Años más tarde, se creó el cuerpo estatal de funcionarios médicos, llamado de APD (Asistencia Pública Domiciliaria) que tienen su antecedente en el antiguo Cuerpo de Funcionarios Técnicos del Estado al servicio de la Administración Local, cuya primera regulación se remontó al Reglamento de 15 de enero de 1831, al que se accedía por una dura oposición nacional convocada por el Ministerio de Sanidad. Dependientes orgánicamente de la Dirección Provincial de Sanidad correspondiente, eran los Jefes Locales de Sanidad del municipio cuyos Ayuntamientos debían teóricamente de facilitar el local y la vivienda para ejercer sus funciones, que al final solía ser suplida por la casa particular, en propiedad o alquilada del médico. El profesional de la sanidad tenía la obligación de residir en el mismo municipio que ejercía.

Emulsión de Scott fármaco

Publicidad de potingues en el lenguaje engañoso de la época cuando los bebés los traía la cigüeña de París. Fuente: Google.

Abundando, la ley de Sanidad de 1855 reconoció, como deber ineludible de todos los ayuntamientos de España, la asistencia facultativa gratuita a las familias pobres residentes en cada municipio, lo que obligó a que dispusieran de médicos con acreditación homologada para el auxilio sanitario a sus habitantes y gozaran de competencias exclusivas para incluir y financiar la atención a los pobres. Asimismo, se comenzó a legislar a nivel estatal para prevenir la salud pública a través de la construcción de infraestructuras que atendieran la vigilancia de la calidad de las aguas potables, las residuales, los alimentos de consumo humano, el control sanitario de la ganadería, y con el paso del tiempo, en materia igualmente de prevención, llevar a cabo las vacunaciones que los investigadores y laboratorios fueran descubriendo.

2.- Hacia una nueva asistencia hospitalaria.

Esto empieza a ocurrir entrado el siglo XX cuando para una gran mayoría de la población el centro de la atención a los pacientes había pasado desde los hospitales para pobres hacia la atención en las clínicas que se dotaban los facultativos y en las visitas domiciliarias a pacientes impedidos.

Hospital Municipal de la Línea de la Concepción.

El avance de la medicina, ante los cambios tecnológicos y la necesidad de realizar grandes inversiones para el diagnóstico y tratamiento de los pacientes con la incorporación de los nuevos aparatos que estaban siendo inventados. Asimismo, la obligación de contar con especialistas de enfermedades concretas y sobre órganos a tratar, hacían desbordar las posibilidades clínicas de la medicina general y de los médicos de cabecera de la APD, rurales y urbanos, así como de sus particulares economías domésticas, lo que conllevó el tratamiento de la atención a los enfermos desde otra perspectiva hospitalaria centralizada aunque sin abandonar el sistema de la atención cercana al enfermo.

De esta forma surgen nuevos hospitales y se reconvierten los existentes. Al principio, todavía algunos de ellos en manos de órdenes religiosas, o ya bajo entidades municipales producto de la desamortización, fundaciones militares o financieras, caso de la Caja de Ahorros de Ronda, hasta la aparición más reciente de la red sanitaria pública, dependiente primero del Estado y luego de las Comunidades Autónomas, o la privada que irrumpe de la mano de Sociedades Anónimas o Limitadas.

Los hospitales, de La Línea de la Concepción, Algeciras o Ronda, ante la lejanía en que nos pillaba Cádiz con aquellas infernales vías de comunicación, se encargan de atender la demanda de especializaciones de las distintas poblaciones rurales de sus entornos. No obstante, son los médicos APD quienes, con lo que se denominaba la expedición de “un volante”, canalizan desde las localidades los casos que por su gravedad o complejidad necesitaban de la hospitalización; ya muy distinta a la practicada en el siglo XIX, teniendo solo en común la existencia de camas y enfermos.

Año 1973. Hospital de la Sagrada Familia de la Caja de Ahorros de Ronda. Fuente: RTVE

En las postrimerías del siglo XX, la universalización pública de la sanidad, el aumento exponencial de los presupuestos públicos para responder a la concentración y a la multiplicación de las atenciones y tratamientos en los hospitales, hace que se cuestione la viabilidad económica del sistema que de proseguir aumentando los macro complejos sanitarios públicos se haría insostenible para su mantenimiento por las arcas públicas. Entonces se produce una reforzada apuesta por la atención primaria con la creación de centros de salud de barrios en las grandes urbes, extensible a los pueblos para sustituir a las clínicas instaladas en los domicilios de los médicos. Complementado, por la continuidad de la atención asistencial a los domicilios y cuyo número de visitas para el tratamiento de pacientes y de enfermos crónicos que no pueden desplazarse, llevados a cabo bien por médicos o enfermeros, pasa a ser un vector muy importante que en la actualidad mide la idoneidad del sistema.

antiguo hospital de cruz roja algeciras b y n

Hospital de Cruz Roja de Algeciras. Fuente: Diario Sur

Este vertiginoso transcurrir de la sanidad a lo largo del pasado siglo XX, junto a la mejora de la calidad y del estilo de vida, el progreso logrado en las condiciones económicas, laborales, de salubridad y de nutrición por la ciudadanía, los enormes avances en la medicina, especialmente por la aparición de los antibióticos, las vacunas, los trasplantes, los resultados terapéuticos, los diagnósticos preventivos, la introducción de las nuevas tecnologías… ha revolucionado lo existente y como consecuencia de ello ha hecho disminuir drásticamente la mortalidad así como alargar en cuantía la esperanza de vida.

Impensable que hoy aparezca una noticia como la que figuró hace tan solo algo más de un siglo, en el año 1911, en las páginas de sucesos del diario ABC, dando cuenta de: “la aparición de un vagabundo muerto, contando el anciano con la edad de 33 años”.

3.- La sanidad en el municipio de Jimena.

Fueron cuatro los buques insignias que se dieron en el medio rural de aquella España, como en la Jimena profunda que fue, ya no tan fronteriza nazarí como inmersa en el cine berlanguiano, de economía primaria y en blanco y negro: El cura, el médico, el maestro y el alcalde, que se entendieron que encarnaban los distintos poderes locales de la sociedad de aquel tiempo para dar respuestas a las distintas cuestiones que se presentaran en las materias: espirituales, corporales, culturales y de autoridad. Abordo en esta ponencia, el del médico y los sanitarios que le acompañaban.

No obstante lo anterior, consignar que por las inquietudes y el nivel de que hacían gala los sanitarios en los pueblos, el compromiso de los profesionales rurales de la salud con sus habitantes en numerosas ocasiones fue más allá de la sanidad y sin renunciar al ejercicio de la misma, presentándose de forma diversa según la coyuntura política, socioeconómica y cultural del momento.

El médico, Guillermo Ortega Durán, que junto al farmacéutico, José Sánchez de Medina y Ayala, y el abogado, Luis Medina Tovar, fundaron la primera Academia de enseñantes para bachilleres en Jimena. Truncada esta experiencia docente en 1936, por su condición de dirigente del partido Unión Republicana en Jimena y masón, hubo de exiliarse en México, muriendo en 1949 en Caracas, cuando contaba con 60 años de edad. Fuente: Victoria Guerrero Montero. 

Así, la primera Academia de docencia que se montó en Jimena para preparar el bachiller a los alumnos con posibilidades económicas para estudiar por el poder adquisitivo que poseían sus padres, hasta llegar inclusive a hacer carreras universitarias, lo llevaron a cabo, como promotores y enseñantes, algunos sanitarios con plazas en el pueblo. Así figuraron: el médico, Guillermo Ortega Durán y el farmacéutico, José Sánchez de Medina y Ayala. Experiencia piloto que sería frustrada por el alzamiento golpista de un sector del ejército en julio de 1936.

En el mismo sentido, la vida social de Jimena bajo la Segunda República, en cuanto lo que fue la configuración de los partidos políticos, la masonería y la actividad municipal, no se entendería sin la presencia de los sanitarios locales. Así ocurrió con los médicos con plazas en la localidad: Guillermo Ortega Durán, nacido en Montejaque, José Sánchez Montero Asenjo y José Pérez-Navarro Medina, ambos jimenatos, así como del practicante, Juan Arjona Gil, jimenato, o del técnico de farmacia, Diego Pitalúa Infante, nacido en Estepona, y del veterinario, Salvador Gómez García.

Año 1925. La maestra, Concepción Terrores Villanueva, “Doña Pura” en tercera fila, la novena en la imagen de la izquierda sujetando una niña pequeña en los brazos vestida de blanco con sus alumnas jimenatas. Se casaría con el médico, Guillermo Ortega Durán. Tras el triunfo del golpe de Estado de 1936, ambos serían depurados sin poder ejercer sus profesiones. Fuente: Ediciones Oba.

En este apartado histórico, quiero dejar constancia que en toda España, al igual sucedió en el municipio de Jimena, por los vencedores de la contienda bélica, se procedió a la depuración de los profesores de la enseñanza debido a su formación y mentalidad librepensadora. Sucedió en el pueblo con: Concepción Terrones Villanueva (doña Pura), Perfecto Bustamante y Lorenzo Vera Meca; en San Pablo de Buceite, con Rogelio Martínez Aiñón, o en San Martín del Tesorillo, con Lucía Romero Armas. Pues bien, si el Magisterio fue una de las profesiones que más sufrieron la represión y la depuración por la involución histórica que se produjo en España a partir del 18 de julio de 1936, a seis meses de haberse celebrado unas elecciones generales democráticas, igualmente se extendió con especial virulencia dicho castigo en Jimena contra el sector sanitario local.

Año 1936. Juan Arjona Gil, practicante de Jimena que tuvo que exiliarse, primero en Túnez y luego en Venezuela. Foto: Ediciones OBA.

En consecuencia, mi reconocimiento y homenaje a los sanitarios ilustres que sirvieron a la causa de la sanidad pública jimenata bajo la Segunda República, sobre todo porque sus inquietudes y compromisos con la sociedad que les tocó vivir les llevaron a tener que padecer grandes sufrimientos ulteriores o acabaron con las pérdidas de sus carreras profesionales y hasta de sus vidas. Me refiero, algunos de ellos ya citados, a los médicos: José Pérez-Navarro Medina, Guillermo Ortega Durán, José Luis Ortega Durán (de Ronda y visitante en vacaciones a la localidad jimenata); así como al técnico de farmacia, Diego Pitalúa Infante, y a sus hijos, Francisco y José Pitalúa Troyano. Al practicante y dentista, Juan Arjona Gil, así como al jimenato del mismo oficio y que lo ejerció en San Roque, donde además fue edil elegido en su ayuntamiento, Manuel Díaz Salas. Al veterinario, Salvador Gómez García, que por cierto vivió cuando la segunda República en la misma casa donde nací, calle San Sebastián número 10, y a la matrona, Inés Moreno Gavilán.

Tras la contienda civil continuó en Jimena esa presencia de la actividad de profesionales de la sanidad en lo público. Así, el médico, Juan Trillo Trillo, primer presidente del Club Deportivo Jimena de fútbol, y del veterinario José Castilla Gómez, jimenato, ambos alcaldes de la localidad en los periodos 1956-1963 y 1963-1979 respectivamente. Del farmacéutico, Antonio Mata Gómez, malagueño, experto flamencólogo, letrista de coplas de famosos cantaores de la época, taurómaco, jugador y árbitro de fútbol. Del farmacéutico, José Regueira Ramos, nacido en La Coruña, a destacar como dinamizador cultural del pueblo, erudito investigador y cronista oficial de la localidad.

E incluso, posteriormente al periodo que abordo aquí, del practicante, Ildefonso Gómez Ramos, que procedía de Algodonales aunque era oriundo de la capital gaditana, que fue alcalde socialista en democracia durante tres legislaturas, 1995-2007, y que había sustituido en la profesión sanitaria a Miguel Cuenca Avilés, que vino procedente de Castellar de la Frontera y que fue en su tiempo, 1959-1961, también uno de los impulsores del CD de Jimena como directivo.

Igualmente, sucedió en San Pablo de Buceite con el practicante, Antonio Ojeda Moreno, un agitador cultural en este lugar a la vez que por su amor a la flora y a la jardinería tenía programas radiofónicos en Radio Algeciras para todo el Campo de Gibraltar. Y en San Martín del Tesorillo, figuró a partir de 1973 y hasta la llegada de la democracia a los ayuntamientos en 1979, como alcalde pedáneo, el practicante, Diego Ocaña Vallecillo.

Eran tiempos en que para el ejercicio de la profesión médica, en un entorno rústico, no urbano, y en un periodo de tantas penurias de toda índole como las que se atravesaron hasta bien avanzada la década de los sesenta, se requería, junto a la disponibilidad económica familiar, altas dosis de presencia permanente de guardia, vocación y sacrificio.

Eran necesarios recursos de las familias de los facultativos tanto para el coste de los estudios universitarios, en tiempos donde las becas eran prácticamente inexistentes, como para la puesta en marcha de las posteriores instalaciones sanitarias. Luego, en el desempeño de la tarea sanitaria: dedicación absoluta sin horarios concretos para atender a los pacientes, bien en los propios domicilios familiares de los doctores donde se ubicaban las consultas clínicas o en sus desplazamientos a las casas, fincas camperas o montunas.

Y constantemente debían de estar siempre atentos y prevenidos para aplacar o remediar los sufrimientos o las enfermedades de la vecindad que se presentaran, dar a luz a las nuevas criaturas o ser el primer testigo en la despedida con pena y pesar a los que nos fueran dejando.

3.1. Los sanitarios del municipio de Jimena.

3.1.1. Los médicos 

Colegio de médicos Cádiz 1950

colegio de Médicos de Cádiz Folio

Inventario de médicos colegiados en 1950 pertenecientes a la localidad de Jimena Fuente: Victoria Guerrero Montero.

En el periodo (1950-1970) que aquí se analiza, paso a hacer constar los médicos que cubrieron la sanidad, tanto de Jimena pueblo, como San Pablo de Buceite y la Estación de tren de los Ángeles, para pasar, en otro apartado más adelante, a citar los facultativos de San Martín del Tesorillo.

El médico José Montero Asenjo durante la IIº República. Fuente: Victoria Guerrero Montero.

Lo ejercieron: José Montero Asenjo (desde 1921 hasta 1965 que estuvo en ejercicio, salvo sus periodos en las cárceles franquistas: 1937-1940 y 1942-1946), que vivía y tenía su consulta en calle Sevilla justo al lado del Ayuntamiento y enfrente del Cuartel de la Guardia Civil.

El médico Juan Marina Bocanegra. Fuente: Familia de Juanín Marina Corbacho.

Juan Marina Bocanegra (de 1937 a 1970 en que se jubilaría), sita también su clínica en la calle Sevilla, en la señorial inmueble que hoy es hostal rural de titularidad municipal y concesión privada y desde 1910 estuvo establecida la familia Marina Soria, padre del médico.

El médico, Manuel Lastres Abente. Fuente: Rafael Lastres Pardo.

En la Estación de tren de Los Ángeles, asimismo, estuvo domiciliado el médico, Manuel Lastres Abente (desde 1946 hasta 1959 que marcharía con plaza en Marbella)

Año 1944. El médico, Juan Trillo Trillo. Fuente propia.

Y Juan Trillo Trillo (1948-1980, fecha de su jubilación), con su atención a los pacientes en su domicilio familiar de calle San Sebastián, número 10.

Hay que hacer la salvedad de que el buen hombre del doctor Montero tuvo prohibido el ejercicio de la medicina pública por el Régimen de Franco desde 1937, solo podía desarrollarlo en ámbito privado, debido a su pasado republicano y masón, habiendo sufrido además injustos encarcelamientos tras serle conmutada la pena de muerte.

JOSE MONTERO ASENJO  PRESOS POLITICOS Burgos

Abril, año 1944. Sanitarios españoles encarcelados en la prisión de Burgos por motivos políticos. El que tiene la flecha es el jimenato doctor Montero. De izquierda a derecha (de pie): Juan Rubio Ortiz (de Almería); José L. Serrano Salagavar, médico (Cádiz); Filomeno García Ballester, médico (Cartagena, Murcia); Antonio Luffo Ramos, médico (Cádiz); José Montero Asenjo, médico (Jimena de la Frontera, Cádiz); Antonio Santos Gutiérrez, médico (Málaga); Juan Montaña, médico (Vigo, Pontevedra); Francisco Chacón Martorell, practicante (La Línea de la Concepción, Cádiz); Eduardo Alfonso, médico (Madrid); Julio López Orozco, médico (Elche, Alicante); Francisco Florido del Río, veterinario (Málaga); José Porra Bandera, farmacéutico (Málaga); Eliseo García Ramírez, médico (Madrid); Julio Serrano del Reino, médico (Cádiz) Sentados, de izquierda a derecha: Enrique Ordaz Caballero, practicante (Cádiz); Gustavo Cevallos, médico oficial (Burgos); Manuel Torres Oliveros, médico (Madrid); Antonio Pérez Caravante, practicante (La Línea de la Concepción, Cádiz) y Eugenio de Grau, médico (Barcelona) Fuente: Del libro, “Memorias de una cigüeña”, de María Teresa Montero Núñez, hija del doctor Montero.

3.1.2. Los practicantes 

Feria de Agosto de Jimena malagón y maría romero

Año 1953. El practicante, José Malagón Galeote, y su mujer, María Romero Gómez. Fuente: Isidoro Sánchez Vega.

Como practicantes titulados, el pueblo de Jimena y la Estación contaban con dos profesionales en esta materia. Uno, José Malagón Galeote, con domicilio en la primera planta de la noble casa de la misma calle San Sebastián, a su inicio, esquina a calle Calvo Sotelo, hoy Jincaleta. Procedente de su Algeciras natal ejercería en Jimena desde el año 1945 hasta que se jubiló en 1972.

Año 1961. El practicante, Miguel Cuenca Avilés, como Directivo del Jimena CD de fútbol en el campo local de El Cañaveral, en el centro y de perfil rodeado de los jugadores del equipo, en al acto de homenaje que se le hace al jugador de élite y entrenador Ramón Reguera Ramos “Moncho”, hermano del farmacéutico, José Regueira Ramos. De izquierda a derecha. En primera línea: Alfonso López Sarrias/Rafael Picón/Miguel Cuenca Avilés, miembro de la Directiva y practicante de profesión/Manolo Gallego Macias/Detrás: Juan Rondón Angulo,/Ramón Regueira Ramos, “Moncho”/ /Diego Rocha Sánchez/Más atrás, José Gómez Sánchez y José Meléndez Duarte. Fuente: Ediciones OBA.

El otro practicante, Miguel Cuenca Avilés, que cuando llegó a Jimena empezó viviendo frente al Ayuntamiento y después con morada a la entrada de calle Sevilla, entre el cine Capitol y el bar Carrillo que estaba situado justo en las cuatro esquinas del barrio de abajo. Procedía de Castellar y ejerció en Jimena desde el año 1959, primero de interino hasta obtener plaza de titular a partir de la retirada de José Malagón acontecido como ya se ha dicho en el año 1972. Ejercería hasta el año 1984 en que se jubiló.

3.1.3. Los farmacéuticos.

José Sánchez de Medina Ayala. Farmacéutico. Fuente: Lupe Quirós Sánchez de Medina.

En el período que analizo existían dos farmacias en Jimena, las dos en la misma acera de calle Sevilla. En la de más arriba, el boticario fue, José Sánchez de Medina Ayala, que llegó a Jimena el día de los Santos Inocentes de 1917 procedente de Ubrique e inició sus trabajos farmacéuticos como regente logrando su colegiación el año siguiente. En 1919, una vez obtenida en propiedad la plaza, asume la titularidad  de la farmacia que montó frente al Ayuntamiento, más abajo del cuartel de la Guardia Civil, donde permanecerá en ejercicio hasta el año 1968 en que se jubiló.

Dicha farmacia, como tal, sería adquirida a medias entre los farmacéuticos, José Regueira Ramos y Francisco Javier Acosta Mena de Algeciras, para ser la primera botica que se abrió en la Estación de tren de los Ángeles, pero ya en 1974. Hoy regentado por el profesional de la farmacia, Víctor Regueira Mauri, hijo del anterior.

Año 1940, el farmacéutico de Jimena, Juan Huertas García. Fuente propia.

En la de más abajo de la misma calle Sevilla, cercano a la esquina del callejón Barrera, desde el años 1941 hasta 1950 su titular fue: Juan Huertas García, fallecido ese último año contando tan solo con 38 años.

 

familia aragoncillo sevilla jimena

Año 1950. El farmacéutico, Higinio Aragoncillo Sevilla, llevaría la botica de calle Sevilla, antes titular de Juan Huertas García, hasta traspasárselo en 1953 a Antonio Mata Gómez. Aquí vemos a Aragoncillo con su mujer, María Luisa Catalá Gutiérrez, y sus dos hijos, María Luisa y Cipriano, con los que se desplazaría y viviría en jimena. Fuente: Falu Gamboa Aragoncillo

Su padre, Bartolomé Huertas Ruiz, comerciante en la Estación de tren de los Ángeles, se lo vendería ese mismo año al farmacéutico procedente de Málaga: Higinio Aragoncillo Sevilla, que la tuvo hasta 1953.

Antonio Mata Gómez Jimena

Año 1953. El farmacéutico, Antonio Mata Gómez. Fuente: María José Mata Lastres.

Lo transferirá en dicho año al malagueño, Antonio Mata Gómez, y, pasado un sexenio, noviembre de 1960, éste acabó marchándose a Marbella y vendiéndosela al farmacéutico, José Regueira Ramos, que procedía de Galicia. Hoy perdura con la titularidad su descendente, Héctor Regueira Mauri, pero ya ubicada a la entrada del pueblo en la nueva Jimena construida.

josé Regueira Ramos

Año 1966. El farmacéutico y cronista oficial, José Regueira Ramos, erudito e investigador. Fuente: Ediciones Oba.

3.1.4. Los veterinarios.

Año 1954.Domingo Casas Castro, aparte de veterinario, un gran amante del mar. Subido sobre un barco. Fuente: Propia.

Los veterinarios del municipio de Jimena fueron: Domingo Casas Castro, nacido en Tarifa, lugar donde vivía la familia Castro, y sevillano por el apellido Casas. Ya en 1939 se hallaba como profesional de la sanidad animal, viviendo domiciliado en la Estación de Jimena. El veterinario Casas, ejercería en el municipio de Jimena hasta el año 1963 en que sería destinado a Cádiz como inspector sanitario de alimentos, de mercados y establecimientos comerciales.  

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Año 1960, El veterinario, José Castilla Gómez. Fuente: Ediciones Oba.

Su puesto sería cubierta por José Castilla Gómez, jimenato, quien desempeñaba el ejercicio de la profesión en la localidad poco antes de lograr la plaza en 1963 y hasta bien sobrepasado el periodo que aquí se aborda.

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Año 1955. El veterinario, Isidoro Sánchez Vega. Fuente: Ediciones Oba.

Asimismo, como veterinario igualmente figuró: Isidoro Sánchez Vega, que vino destinado a la localidad de Jimena en 1949. Llegó con su mujer, Concha Vázquez Vega, viviendo en calle Sevilla, más arriba de la casa del médico, Juan Marina Bocanegra, precisamente en el mismo inmueble donde nació la mujer de éste, María Medina Corbacho. Isidoro Sánchez, al igual que su mujer, ambos primos hermanos, era oriundo del municipio malagueño de Benadalid. Cuando se fue destinado a Ronda, año 1961, sería sustituido, avanzado ese mismo año, por Teodoro Zar Vidal, vallisoletano de Medina del Campo pero que había hecho la carrera universitaria en Córdoba. Se domicilió con su familia un poco más arriba de la casa de Pedro Corbacho Espinosa, el Cartero, y de su padre, Alfonso Corbacho Sánchez y debajo de la tienda de El Canelo, en la entonces calle Queipo de Llano, hoy Barrera. Tras su marcha en 1966 se dirigió con plaza de titular a Campillos.

3.1.5. La sanidad en San Pablo de Buceite.

Antonio Ojeda Moreno, practicante de San Pablo. Fuente buceite.com.

En lo que se refiere a San Pablo de Buceite, su núcleo de población estaba socorrido por el primer practicante que tuvo, Antonio Ojeda Moreno, oriundo del gaditano pueblo de Zahara de la Sierra y que fue de los pioneros en el municipio de Jimena en comprarse un televisor. Llegó a principios de los años cincuenta y permanecería en este núcleo de población hasta su jubilación y posterior fallecimiento en julio del año 2009.

Año 1969. Lorenzo Quirós Pérez que llevaría el botiquín de San Pablo de Buceite, desde comienzo de la década de los sesenta hasta 1984 en que se abriría la primera farmacia bajo titularidad de Antonia Porras Hidalgo. En la foto aparece junto a su mujer, Joaquina Sánchez de Medina Cabello, hija del farmacéutico de Jimena, José Sánchez de Medina Ayala, y sus tres descendientes: Lupe, Pepe y Tobi. Fuente: Lupe Quirós Sánchez de Medina.

El botiquín de los productos farmacéuticos en este núcleo de población lo llevaría desde un local que alquiló en este lugar, el jimenato, Lorenzo Quirós Pérez, yerno del boticario de Jimena, José Sánchez de Medina y Ayala, de donde se suministraba hasta su jubilación en 1968, y luego de la de José Regueira hasta la llegada de la primera farmacia a esta pedanía que ocurrió en el año 1984, una vez que llegó a contar con la población requerida, regentada bajo la titulada, Antonia Porras Hidalgo, nativa de Algeciras.

3.1.6. La sanidad en San Martín del Tesorillo.

En tanto, San Martín del Tesorillo, la pedanía más lejana al pueblo de Jimena, estaba asistido por el médico, Ernesto Lobo Hernández-Rubio, nacido en San Fernando, que desde que en el año 1923 llegó a esta Colonia Agrícola procedente, con plaza de médico, de Jimena. Ejercería de facultativo hasta su jubilación en 1955.

Ernesto Lobo Hernández-Rubio, médico que estaría en Jimena hasta el año 1923 y ejercería a continuación en San Martín del Tesorillo hasta su jubilación en 1955: Fuente: Familia González Lobo.

Después, le sucedió, Manuel Miejimolle Rodríguez, gallego nacido en La Habana, que estuvo en este núcleo poblacional hasta 1965.

tesorillo Miejimolle Rodríguez 1956 édico solo

1956. El médico de Tesorillo, Manuel Miejimolle Rodríguez, que sustituyó a Ernesto Lobo. Fuente: Portal de Facebook, “Quiero a Tesorillo”.

A continuación, Joaquín Hita Pérez, médico oriundo de San Pablo de Buceite. A éste le sucedió, Luis García Arroyo. Ya en los años setenta, estaría con plaza, Manuel Salomón García, procedente también, pero como médico interino, de Jimena.

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Año 1973. El practicante de Tesorillo:, Diego Ocaña Vallecillo, Fuente: Ediciones Oba.

Como practicantes de ese mismo periodo en Tesorillo, estuvo, primero, Ernesto Beltrán, hasta finales de la década de los cincuenta. Luego, Antonio Carvajal, y Diego Ocaña Vallecillo que es tesorillero. Y de boticaria figuró a partir del año 1961, Maruja Palacios Luque, aborigen de Córdoba, regentando la primera farmacia que se abrió en esta localidad 

3.1.7. La endogamia en el sector sanitario jimenato.

Fueron varios los casos en que surgieron relaciones familiares nuevas entre el sector sanitario jimenato. Así, en 1938, el médico, Juan Marina Bocanegra, que procedió un año antes de Málaga como facultativo aunque viviera en Jimena desde 1910, contrajo matrimonio en la localidad con María Medina Corbacho, jimenata, de cuyos hermanos saldría en origen una saga de farmacéuticos y facultativos que hoy perduran en sucesivas descendencias.

Año 1940. El matrimonio, Rosario Huertas García, hermano del farmacéutico de Jimena, Juan Huertas García, y el veterinario, Domingo Casas Castro. Fuente propia.

En el mismo sentido, en 1940, en el Santuario de la Reina de los Ángeles, sito en la estación de tren de la localidad, se casó, tras ocho meses de noviazgo, el veterinario, Domingo Casas Castro, tarifeño de origen, con Rosario Huertas García, jimenata y hermana del farmacéutico de la localidad, Juan Huertas García.

Marzo del año 1950. La boda del médico Juan Trillo Trillo e Isabel Huertas García que en ese momento regentaba la farmacia de su hermano, Juan Huertas García. Fuente propia.

Asimismo, en idéntico lugar, diez años después, año 1950, la otra hermana del mismo boticario, Isabel Huertas García, contando con 28 años, conformaría boda con el médico, Juan Trillo Trillo, aborigen jienense, que tenía 39 años.

En 1954, la hija del médico, Manuel Lastres Abente, que estaba domiciliado en La Estación de tren de Los Ángeles, de origen gallego, Carmen María Lastres Pardo, teniendo dieciocho abriles, se casaría en 1954, también en el Convento de la Reina de los Ángeles, con el farmacéutico de Jimena, Antonio Mata Gómez, nacido en Málaga, cuando éste contaba con treinta años. 

En 1959 en Algeciras, Juan Montero Núñez, hijo del médico de Jimena, José Montero Asenjo, celebraría enlace nupcial con Rosa María Ortega Terrones, cuyo padre fue el médico de Jimena bajo la segunda República, Guillermo Ortega Durán, que lamentablemente ya había fallecido en el exilio en Caracas diez años antes.

Boda en Algeciras en 1959, entre, Juan Montero Núñez, hijo del médico José Montero Asenjo, y Rosa María Ortega Terrones, hija del médico, Guillermo Ortega Durán. De padrino, el doctor Montero, que le fue desposeído por el franquismo el titulo de médico para el ejercicio de la medicina pública. Y de madrina, Concepción Terrones Villanueva, “doña Pura”. que igualmente le sucedió por el mismo motivo para el ejercicio del Magisterio público. “Doña Pura”, era viuda del médico, Guillermo Ortega Durán, el colega y gran amigo del doctor Montero,  porque diez años antes había fallecido en el exilio en Caracas donde tuvo que huir por su militancia republicana y en la masonería, siendo el gran ausente con pesar de estas nupcias. Fuente: Victoria Guerrero Montero.

También en San Martín del Tesorillo, acabaría contrayendo matrimonio en el año 1966 el practicante, Diego Ocaña Vallecillo, con la que fuera primera farmacéutica en este núcleo de población, Maruja Palacios Luque. 

Año 1946 en la Estación de jimena. Isabel Huertas García, hermana del farmacéutico Juan Huertas García, que acabaría en el año 1950 contrayendo nupcias con el médico Juan Trillo Trillo. A continuación, Elisa Pardo Pernías, esposa del médico Manuel Lastres Abente. Le sigue: Rosario Huertas García, hermana de Isabel, anteriormente citada, que se había casado en 1940 con el veterinario Domingo Casas Castro. Más a la derecha: María Medina Corbacho que en 1939 había contraído matrimonio con el médico, Juan Marina Bocanegra, y la cuidadora de sus dos hijos, José Luis y Juanín Marina Corbacho, que figuran en la imagen. Fuente: María José Mata Lastres. 

Apunto en esta interrelación otra coincidencia, esta vez de origen geográfico, sucedida igualmente en el sector sanitario de Jimena. El médico, Manuel Lastres Abente, y el farmacéutico, José Regueira Ramos, llegaron al pueblo, años 1946 y 1960 respectivamente, siendo naturales de Galicia. También el médico, Juan Trillo Trillo, aunque oriundo del pueblo jienense de Rus, cuando obtuvo la plaza de médico en Jimena, año 1948, provenía de un destino anterior en la localidad gallega de Cospeito, de la provincia de Lugo.  Es más, el apellido Trillo procede en origen de la tierra de Rosalía de Castro, la insigne escritora gallega más universal, y aterrizó en Andalucía para poblar Jaén una vez que a partir de 1492 los reyes castellanos conquistaron todo este basto territorio hasta entonces en manos musulmanes. Así pues, largas charlas sobre Galicia se tuvieron que desencadenar en Jimena entre los profesionales del sector sanitario en distintos periodos de tiempo. 

3.1.8. La relación de Severo Ochoa con sanitarios de Jimena.

El premio Nobel de Medicina, Severo Ochoa en la puerta del malagueño Instituto Gaona donde hizo el bachiller en el homenaje que se le honró. Fuente: Instituto Gaona.

Severo Ochoa de Albornoz, el científico español de renombre internacional que en 1959 fue galardonado con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina, aunque asturiano de nacimiento, ante la muerte de su padre contando tan solo con siete años, la familia se desplazó a Málaga. Estudió el bachiller en el malagueño Instituto de Enseñanza Media Gaona, también llamado Vicente Espinel. Tuvo de compañero de curso y amigo a Higinio Aragoncillo Sevilla que luego estuvo como farmacéutico de Jimena (1950-1953) en calle Sevilla en lo que más tarde sería de Mata y luego de Regueira.

aragoncillo severo ochoa gaona jimena redondel

Instituto Gaona de Málaga. En redondel azul, el que llegaría a ser Premio Nobel de Medicina, Severo Ochoa, y el del círculo en blanco, Higinio Aragoncillo Sevilla, que estaría de farmacéutico en Jimena en el periodo 1950-1953. Fuente: Instituto Gaona.

Severo Ochoa, tras acabar el bachiller en Málaga, se iría a Madrid a estudiar Medicina y allí coincidió en la misma Facultad y curso con los jimenatos, aunque nacidos en Málaga, Juan Marina Bocanegra y su hermano Salvador.

JUAN MARINA BOCANEGRA EN 1928 JIMENA

Año 1928. Juan Marina Bocanegra en el resguardo de su matrícula en la Facultad de Medicina de Madrid en 1928 coincidiendo en cursos con Severo Ochoa. Fuente: Familia de Juanín Marina Corbacho.

El futuro Premio Nobel, intentó que sus amigos, los hermanos Marina Bocanegra, se dedicaran como él a la investigación médica pero fracasaría en su intento. Salvador Marina haría la especialidad de Pediatría y la ejercería en Málaga y Juan Marina la de Ginecología y Medicina General retornando en 1937 a Jimena hasta su jubilación.

(continuará próximamente con la segunda parte de esta conferencia impartida)

ANEXO I: POST AUTOBIOGRÁFICOS RELACIONADOS CON MI VIVENCIA EN LA JIMENA DE LA FRONTERA QUE ME VIO NACER Y TRANSCURRIR HASTA MI ADOLESCENCIA.

EL BAILE EN “LOS TRES SALTOS” DE JIMENA (15.06.2017)  En la última década de los años cincuenta e inicios de la década de los sesenta del pasado siglo hubo un salón de baile que marcó a una generación. Cómo se divertían, la música de entonces, lo que se bebía…  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/06/15/31855/

LA JINCALETA EN LA FINAL DE MADRID (09.06.2017) Sucedió a finales del año 1956. Jimena como única representante de Andalucía compitió con su baile de origen local, la Jincaleta, en la final de los Coros y Danzas de la Sección Femenina que se celebró en Madrid. Las peripecias que acontecieron:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/06/09/31809/

LA CASA DEL JUZGADO DE JIMENA (01.05.2017) Destacaba una gran mansión que existe frente a la casa donde nací. Me adentro aquí para recorrer lo que no se supo de las biografías familiares que la habitaron y el origen histórico de este noble inmueble:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/05/01/31675/

LA CALLE Y CASA DE JIMENA DONDE NACÍ (26.03.2016) La calle San Sebastián de aquel tiempo. Cómo eran las tiendas donde comprábamos y cómo nos la arreglábamos cuando las cocinas aran de leña, no existía la calefacción, el agua no corría por las casas, no había ni lavadoras ni tampoco frigoríficos  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/03/25/31449/

“LAS PLAYAS” DEL MUNICIPIO DE JIMENA (16.03.2017) Cómo eran de primitivas las playas adonde los primeros jimenatos nos desplazábamos para bañarnos. Las odiseas de esos primeros viajes. Cuál era el paisaje físico y humano que ofrecía aquel litoral:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/03/13/31303/

COCHES Y CARRETERAS DE AQUELLA JIMENA (06.03.2017) Un recorrido de época sobre los primeros coches que llegaron al mercado, cómo se conducían, qué reacción provocaba entre la población y como eran las infernales carreteras por donde transitaban:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/03/06/31255/

LA MUERTE DE LOS PAPAS DE ROMA DESDE JIMENA (25.02.2017) Al igual que pudo suceder en cualquier otro punto del medio rural en aquella España tan profunda y de tan obligada religiosidad oficial, relato aquí desde el prisma de la infancia cómo se vivió en el pueblo que me vio nacer la muerte en tan solo cinco años de dos Pontífices del Vaticano, Pío XII y Juan XXII: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/02/25/31152/

EL CUENTO DE LA CIGÜEÑA Y LA REPRODUCCIÓN (17.02.2017) La historia de una infancia donde la escuela para la enseñanza de la hechos mas elementales, considerados por la moralina estrecha imperante como delicados y no aptos para menores, se aprendían en la calle a través del contacto directo de los amigos, tales como de donde venían los recién nacidos y como las parejas engendraban a sus descendientes. https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/02/17/31102/

UN JIMENATO EN LA FERIA DE TESORILLO (15.02.2017): Un recorrido por las relaciones entre personas de distinto sexo acontecido a lo largo de una gran parte del siglo XX, tomando como hilo argumental de la narrativa la historia real sobre los avatares que le acontecen a un jimenato que fue a ligar a la feria del Corpus de la entonces pedanía y hoy entidad local autónoma, San Martín del Tesorillo: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/02/15/30992/

LOS ÁNGELES Y JIMENA CON LA FAMILIA LASTRES (05.02.2017): Pasado más de medio siglo, un recorrido por la Jimena y su Estación de tren de los Ángeles acompañado de una familia de octogenarios que así la vivieron en su tiempo de juventud y que tras marcharse del municipio han viajado de nuevo para volverla a recordar:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/02/05/30708/

BARBERÍAS Y PELUQUERÍAS DE JIMENA (27.01.2017): La sociología que envolvía a la clientela, tertulias y prensa que se leía en aquellas barberías de la década de los cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado, así como lo que significó la irrupción en el pueblo de las peluquerías para señoras: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/01/25/30573/

LA GRAN NEVADA DE 1954 EN JIMENA (20.01.2017):  (El 3 de febrero de 1954) Jimena de la Frontera amaneció como nunca, con una inmensa nevada que casi todo lo cubría. Y en este caso desconocido y que no se ha vuelto a reproducir, narro cual fue la reacción de sus habitantes hasta que primero se heló y luego se derritió:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/01/19/30456/

LA DIVISIÓN AZUL EN JIMENA (09.01.2017): El relato de esta aventura del franquismo en apoyo a Adolfo Hitler, adonde llegaron dos jimenatos que atravesaron sinsabores múltiples por las penurias que padecieron:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/01/08/30335/

LOS ORÍGENES DEL FÚTBOL EN JIMENA (21.12.2016): La historia de la creación del club deportivo Jimena de fútbol asi como sus antecedentes, reconstruido a través de unos recortes familiares que casualmente hallé: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/12/19/30130/

LA TELEVISIÓN LLEGÓ A JIMENA A TRAVÉS DE SAN PABLO (21.10.2016): Las peripecias que ocurrieron cuando aparecieron los primeros televisores y cómo contribuyó a cambiar ciertas pautas del comportamiento de las gentes del pueblo:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/10/19/29752/

LA NOVENA QUE VIVÍ (01.09.2016): Cómo fueron a lo largo de mi infancia los nueve días dedicados a la patrona de la localidad, la Reina de los Ángeles, en la barriada que lleva su nombre y estación de tren, culminada el fin de semana de la primera semana de septiembre: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/09/01/29468/

TRAGEDIA TAURINA EN ALCALÁ LA REAL (26.08.2016): En el jienense pueblo de Alcalá La Real, cuatro años antes de que se hundiera la plaza de toros de Jimena de la Frontera, también había ocurrido un episodio de similares características:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/08/26/29375/

DESGRACIA TAURINA EN JIMENA (17.08.2016): El hundimiento de la plaza de toros de Jimena acontecido el 17 de agosto de 1961, donde hubo cinco muertos y cientos de heridos, entre ellas la hija del Primer Ministro de Reino Unido: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/08/17/29346/

EL PREGÓN A JIMENA QUE NO FUE (01.06.2016): En el año 2003 el ayuntamiento me nombró pregonero de aquella feria de Agosto. Cuando subí al escenario, me olvidé del guión que llevaba escrito para entregarme a las historias de mi infancia y adolescencia que me inspiraban los vecinos presentes. Ahora, localizado el texto que llevada redactado porque se me extravió, lo hago público :  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/05/29/28784/

EL CINE DE VERANO EN JIMENA (13.05.2016): Recorrido por lo que fue esta sala cinematográfica en la temporada veraniega y calurosa: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/05/13/28738/

EL CINE CAPITOL (25.04.2016): Radiografía sobre la sala cinematográfica y espectadores de invierno en Jimena: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/04/25/28693/

BARES DE JIMENA (04.04.2016): Descripción sobre bares y clientes que lo visitaban para beber, tapear y charlar: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/04/04/28375/

LA GASTRONOMÍA JIMENATA QUE FUE (03.03.2016): Un recorrido por los platos tradicionales, con el recetario de sus ingredientes y su evolución hasta hoy:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/03/03/28125/

ENTRAÑABLE AURELIO (19.02.2016) De la mano del taxista de Jimena recorriendo aquellas carreteras, paisajes y paisanajes de mi infancia en los coches de la época:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/02/19/27623/

LA MIRADA A LA GUERRA DESDE LA NIÑEZ (01.12.201): Cómo viví desde chico la Guerra Fría que se desarrollaba, como el accidente de bombas atómica caídas en Palomares, el bloqueo a Cuba por el despliegue de los misiles soviéticos o la carrera espacial:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/12/01/26981/

TOROS EN LA JIMENA DE 1957 (16.09.2015):  Crónica de una historia local que recupero limpiando bolsas de recortes de prensa y apuntes manuscritos del pasado:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/09/15/26318/

CÓMO ÉRAMOS: ADOLESCENCIA, SCOUT Y MÚSICA (01.11.2012) Contiene las relaciones y vivencias de aquellos jóvenes y la música que oíamos de Radio Gibraltar así como los discos de vinilo que nos llegaban desde El Peñón:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/11/01/12928/

HACIA EL IIº REENCUENTRO DE LOS CLUBES DE JIMENA (18.04.2015): Tal como somos, medio siglo después de aquella adolescencia:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/04/17/25415/

CUANDO DE NIÑO ME FUI DE CINE  (02.10.2012): Un apunte biográfico de mi infancia con la actriz sueca, Anita Ekberg, el español Fernando Fernán Gómez y el italiano, Vittorio de Sica:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/10/02/11624/

CÓMO LLEGÓ LA IIª REPÚBLICA Y SU PRIMER ALCALDE A MI PUEBLO (13.04.2014) La sencilla historia sobre cómo se enteraron radiofónicamente de la llegada de este acontecimiento histórico:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/04/13/22541/

LA HISTORIA DEL DOCTOR MONTERO (13.09.2014): Una sacrificada y sufrida biografía la del médico de mi pueblo comprometido con la causa de la democracia y la IIª República:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/09/13/23993/

CRISIS Y EMIGRACIÓN EN EL MEDIO RURAL (24.02. 2015): Cómo fue y las secuelas dejadas por la emigración de la décda de los sesenta del pasado siglo:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/02/24/25187/

MI PESADILLA CON WERT (18.03.2012): El relato a través del sueño sobre el modelo de enseñanza bajo el franquismo y que al parecer tenemos que volver con la LOMCE:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/03/18/6032/

GIBRALTAR, ESA GRAN COARTADA DE RAJOY (12.08.2013): No solo le sirvió el estribillo, “Gibraltar español”, a Franco para desviar las tensiones contra su Régimen, sino que también lo ha empleado Rajoy para tapar su corrupción):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2013/08/12/18762/

ANEXO II: TRILOGÍA SOBRE CASTELLAR DE LA FRONTERA.

DE JIMENA A CASTELLAR PARA VER MI PRIMERA NOVILLADA (06.11.2016): Cómo percibí el lugar en que se celebró y el transcurso de mi primera asistencia a una peculiar corrida taurina: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/11/06/29871/

LA CASTELLAR QUE CONOCÍ EN 1960 (06.12.2016): En qué situación de extremo subdesarrollo se encontraba este municipio y el cambio espectacular que se produjo en tan poco tiempo:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/12/06/29970/

CASTELLAR Y LA CASA DUCAL DE MEDINACELI (26.12.2016): Historia de Castellar y de la casa nobiliaria que la dominó durante un largo periodo con prácticas semifeudales y las distintos avatares divergentes que les vinieron sucediendo: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/12/25/30239/ 

 

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