María Manuela Gómez de la Cruz, maestra ilustrada que ejerció en la Jimena republicana (19.04.2022)

Posted on abril 19, 2022

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Ignacio Trillo

Introducción

Principios años 50. La Coruña. José Regueira Ramos recién finalizada la carrera de Farmacia en la universidad de Santiago de Compostela. Foto: Herederos de José Regueira.

A medio escribir este relato, un triste acontecimiento, sucedido precisamente este 14 de abril, ha sacudido con enorme pesar el sentir del vecindario jimenato y, más allá, el campogibraltareño. Me refiero al fallecimiento del farmaceútico ya jubilado, José Regueira Ramos, cronista oficial e hijo adoptivo de la localidad. Un ilustre gallego universal que supo enamorarse de Jimena de la Frontera, de su pasado y de su sufrida gente. Hombre bueno y ejemplar, referente igualmente como estudioso de la historia del municipio y de la comarca donde se halla enclavada. Sirva por tanto esta semblanza, que no le es ajena, también en homenaje y reconocimiento a su persona y a la ingente obra que confeccionó, a la par que la labor social, cultural y divulgativa, desplegada al servicio de los demás.

María Manuela Gómez de la Cruz, la protagonista de este relato, que nació en Vélez-Málaga el año 1895. Estudió Magisterio en la capital malagueña y tuvo como destino Jimena de la Frontera en un tiempo de cambio histórico donde la mujer adquirió un rol muy importante en la conquista de derechos. En su época de estudios tuvo como amiga y compañera de clase a la célebre jurista y feminista Victoria Kent. Foto: Teresa Checa Gómrz de la Cruz y herederos de María Manuela Gómez de la Cruz.

Encontrándonos la semana siguiente en que se ha conmemorado el 91 aniversario de la proclamación de la II República, que también fue llamada «La República de los maestros», es oportuno igualmente mostrar los avances que se van produciendo en materia de investigación histórica para la recuperación de la memoria sobre ese periodo de nuestro pasado que fue sometido al silencio, al olvido y a la tergiversación, impuestos cruelmente por la Dictadura que la derrocó. Hay que recordar que aquella involución política y social producida no tuvo lugar mediante el empleo de los clásicos pronunciamientos militares transcurridos a lo largo del pasado siglo XIX como presagiaron inicialmente los alzados en armas. En este caso fue un golpe de Estado pensado para llevarse a cabo, más o menos, a modo de un desfile militar del sector sublevado del ejército establecido en las colonias españolas en el norte de África que desembarcarían en las costas españolas a través del Estrecho al que se le iría sumando el resto de uniformados y parte de la población civil, hasta ocupar el corazón del país y las instituciones republicanas, vislumbrando la veloz disolución del poder constitucionalmente establecido a modo de azucarillo.

Por el contrario al plan de la sedición, esos tres días previstos para la puesta a fin del ordenamiento constitucional, que no excluía acciones de violencia en sus inicios para disuadir a opositores en el caso de que aparecieran, como predijo en sus instrucciones el general Mola, el director de la sedición, se convirtieron en una pesadilla de horror y de exterminio a lo largo de los tres años de contienda ante la feroz resistencia que se encontró. La voluntad popular que se había expresado seis meses antes ante las urnas no estuvo esta vez por la resignación de dejar hacer a los todopoderosos, como había sucedido con reiteración en los pronunciamientos militares en el pasado, sino que esta vez defendió con ardor al Gobierno legal para la salvaguarda de las conquistas democráticas y sociales alcanzadas. Así, tras el inicial fiasco golpista, la felonía declaró el estado guerra necesitando para vencer un ingente apoyo militar, como el procedente de las tropas mercenarias marroquíes reclutadas, así como la decisiva intervención bélica de los ejércitos del eje nazi-fascistas, Alemania e Italia, que provocaron una auténtica invasión del suelo patrio, mientras las potencias democráticas miraban para otro lado con su política de no intervención para no enfurecer al temible Führer y precipitar una guerra mundial en ciernes.

Los bibliocaustos estuvieron al orden del día entre los sublevados en las localidades y ciudades que fueron ocupando. El libro, la culltura y la enseñanza laica las tenían como grandes enemigos en lo que llegaron a llamar Cruzada por Dios y por España. Esas piras de libros saludados con brazos de saludo a lo romano, copiado del régimen mussoliniano, habían tenido con antelación el precedente en Jimena de la Frontera cuando en las puertas de las casas de la maestra doña Pura y en la del médico don José Montero se sacaron los libros de las bibliotecas de sus domicilios, calle Sevilla números 64 y 78, y se les prendió fuego el mismo día de la ocupación de la localidad por las fuerzas facciosas, 28 de septiembre d 1936. El triunfo de los de, "Abajo la Cultura, abajo la inteligencia!", se hacía presente. La España de la Inquisición comenzaba de nuevo a renacer.

Ello significó muerte y genocidio colectivo humano y cultural, con destrucciones masivas de pueblos y ciudades, incluída la población civil inocente e indefensa que la moraba, que fueron bombardeadas sin límites, como técnica empleada por primera vez en guerras y que tanto se ensayaría en la Segunda Guerrra que le continuó, para la desmoralización del enemigo. Con ello, también la pérdida de valiosos archivos y documentos, tanto oficiales como particulares, que junto a la amnesía impuesta sobre lo sucedido, que se prolongó al menos durante cuatro décadas, aunque algunos lo extendieron a la duración de sus vidas por no fiarse de que la llegada de las libertades con la aprobación de la Constitución de 1978, tal como se produjo sin romper con los poderes fácticos del pasado, fuera irreversible, hace que la reconstrucción de la vida y hechos que se dieron en aquel tiempo tan convulso no resulte fácil realizarla, menos a estas alturas, más de un siglo después en que, como en esta ocasión, se remonta el inicio del episodio histórico y familiar que aquí se relata, lo que acrecienta su interés.

14 de abril de 1931. La Puerta del Sol de Madrid a primera hora de la mañana comenzó a abarrotarse para proclamar la Segunda República. Aquella misma tarde el Rey Alfonso XIII salía de España con destino al exilio. Foto Google.

Empezamos por recordar de esa etapa republicana que se inicia el 14 de abril de 1931 la alegría y el entusiasmo con los que fue recibido, al igual en Jimena de la Frontera, el nuevo sistema político que auspiciaba la regeneración del país y acabar con el atraso secular de una España caciquil, desigual y analfabeta, donde una minoría privilegiada e insaciable sojuzgaba desde el ancestro, de forma económica como cultural, a la inmensa mayoría de la población, con la esperanza de que con la puesta en vigor de leyes que reportaran la igualdad y la justicia social entre españoles se vería llegar también la liberación de la mujer; que a la inversa, cuando triunfó la sedición, fue el sector social que más sufrió y retrocedió frente a la barbarie, la inquisición y el machismo más soez que se instaló.

14 de abril de 1931. Jóvenes mujeres recibiendo con elegría la llegada de la II República. Foto: Google

Cómo no acordarse, en esta materia, por la memoria de nuestros antepasados, que, en aquella Jimena y en ese periodo histórico, coincidió en el ejercicio del Magisterio local, la maestra nacional Concepción Terrones Villanueva, «doña Pura» -(Baza (Granada) 19.09.1896- Algeciras 26.10.1979) cuya huella quedó asentada en la población por haber abarcado un periodo prolongado su docencia, llegó en 1917 e impartió clases hasta 1936, proseguida su presencia física en la localidad tras su periplo por el exilio, ya en la posguerra, aunque como represaliada y sin poder realizar en el municipio la docencia.

Se enamoró en la localidad jimenata, en una pensión que existía, en la misma acera de la calle Sevilla más arriba de la fonda «La Perla», casi enfrente del callejón de Caminete de Luna, con el médico del pueblo Guillermo Ortega Durán, (Montejaque 23 de diciembre de 1889 –  Caracas 10 de enero 1949) originario de la Serranía de Ronda, con el que se casó en 1922, que destacó como dirigente republicano y de la masonería local. «Doña Pura», fue una avanzada en la enseñanza, formada en los postulados de la Institución Libre de Enseñanza.

Año 1939. La maestra nacional, Concepción Terrones Villanueva, doña Pura, en Tánger donde se hallaba exiliada. Estuvo en ejercicio en la enseñanza en la localidad desde su llegada con plaza en 1917 hasta el estallido de la guerra en 1936. Mujer feminista y librepensadora, formada en los postilados de la Institución Libre de Enseñanza por lo que sufriría enormes represalias. Foto: Juan José Montero Ortega, nieto.

Ese conocimiento en el recuerdo que aun permanece anclado en el imaginario de las personas mayores de la localidad y en la transmitida sobre «doña Pura», sin embargo, no se dio por igual con otra ilustre maestra nacional de su generación, tan solo un año les separaba de sus respectivos alumbramientos. Me refiero a María Manuela Gómez de la Cruz (Vélez-Málaga 1985-Málaga 1988) que de la misma manera tuvo como destino docente a Jimena permaneciendo en el ejercicio de la enseñanza en la misma plaza a lo largo de los cursos que fueron de 1926 a 1934.

María Manuela en el curso 1930-31 con su clase en Jimena de la Frontera. Figuran: (niño en brazos)/ (1.ª fila, 2.ª) Teresa González/... Ramos Saavedra/...Sánchez "Larguita"/ Francisa Sánchez Vera (niños de pie).../ (2.ª fila, 2ª) María Núñez Piñero/ (4ª) María Manuela Gómez de la Cruz, maestra/ Mercedes, maestra/(8.º) Anita Moreno Rocha/(3.ª fila, 2.ª)...Sánchez "Larguita"/ (4.ª)Antonia Domínguez Quirós/ María Ruiz Pérez /(7.ª) Ruina Corbacho Álvarez/ (4.ª fila) María Cuenca/(4.ª) Luisa Alcántara Jiménez/ Cándido González/ (7.ª) Ana Sarrias/ Irene Corbacho Álvarez. Foto: Retratos de Jimena. Ediciones OBA.

El artículo que hizo emerger esta historia

El artículo que escribí el año 2006 y fue publicado en la edición del diario «Europa Sur» del Campo de Gibraltar correspondiente al domingo 16 de abril en la página 24.

El domingo 16 de abril del año 2006 publiqué un artículo, que me titularon «14 de abril en Jimena», omitiéndose de 1931, en el que, conmemorando el setenta y cinco aniversario de la proclamación de la II República. En su contenido, relataba cómo había llegado a Jimena de la Frontera (Cádiz). Asimismo, incluía la designación como primer alcalde de don Fernando Calvo de la Fuente. Fue publicado en el diario del Campo de Gibraltar de la cadena de prensa andaluza Joly «Europa Sur». Al igual, se reflejó en el periódico digital de la localidad, «Tio Jimeno».

Pasado cuatro años, el 14 de abril 2010, por su interés que se mantenía intacto, se reprodujo asimismo en el blog de noticias «buceite.com», a iniciativa del sampableño Bernardo Medina que lo dirige. En esta ocasión, llegó a conocimiento de los descendientes de ese primer alcalde de la II República que tuvo Jimena, Fernando Calvo de la Fuente.

En el comentario, que aún permanece intacto desde aquella fecha en esta última reproducción, realizado por una lectora muy especial, se puede leer lo siguiente: «D. Fernando Calvo de la Fuente era maestro nacional en Jimena. Estaba casado con Dña. María Manuela Gómez de la Cruz, también maestra nacional. Posteriormente fueron maestros en Melilla donde les pilló el inicio de la guerra civil. D. Fernando Calvo, junto con un compañero, se deshizo de las actas del partido socialista y todos los papeles que pudieran incriminar a sus compañeros lo que evitó represalias. No sé mucho mas de esta faceta de mi abuelo. Un saludo. Maribel Calvo». Se trataba ni más ni menos que de la nieta del alcalde referido, hija de Fernando Calvo Gómez, su primer descendiente.

Con gran sorpresa, gracias al relato que publiqué, otra parte de la misma descendencia llegó a saber por primera vez que su antepasado directo había sido alcalde de Jimena, hecho que tal vez Calvo de la Fuente omitiría comentarlo para evitar las posibles consecuencias procedentes de la represión franquista.

José Regueira Ramos, (La Coruña 1930) farmaceútico, Cronista Oficial, investigador, e Hijo Adoptivo de Jimena. Foto de Esther Regueira Mauriz.

Inmediatamente que fue leída la noticia, la descendencia de la familia del que fue Alcalde, ya fallecido, se puso en contacto con el cronista oficial e hijo adoptivo de Jimena, el farmaceútico e historiador, excelente y culta persona originaria de Galicia, José Regueira Ramos, que llegó a Jimena en noviembre de 1960 para ejercer su profesión en la botica que le fue traspasada por el también farmaceútico, que no va a resultar tampoco ajeno a este relato como más adelante apareerá, Antonio Mata Gómez, originario de Málaga, con el propósito de permanecer en el pueblo durante tres o cuatro años y retornar de nuevo a su tierra natal, A Coruña. Pero resultó al final que Regueira se enamoró de Jimena, de sus gentes y de su historia, y se propuso no solo estudiarla sino también investigarla y profundizarla, lo que llevó a que se quedara allí definitivamente a vivir.

El primer contacto de la descendencia de este primer alcalde republicano del siglo XX que tuvo Jimena con el cronista oficial, se produjo a través de un correo electrónico que le fue enviado precisamente por un amigo y compañero de la profesión, Francisco Vallejo, Secretario Técnico del Colegio Farmacéutico de Cádiz, en el que le comunicaba que había leído el artículo de Trillo y le ponía en conocimiento que Fernando Calvo de la Fuente era el abuelo de su mujer, María Teresa Gómez de Travecedo Calvo, a la vez que le mostraba la actitud de la familia de ponerse a su disposición para ponerle en antecedentes de la rica biografía y la noble trayectoria que albergaba ese primer edil. Segunda sorpresa. Esta vez para el cronista oficial. El mundo volvía a ser un pañuelo.

Así lo hizo saber José Regueira en un artículo que publicó en el libreto anual de la Feria de agosto de Jimena del año 2011 bajo el título: «Causalidades farmacéuticas para una historia republicana», donde recogía los frutos de ese encuentro que se produjo entre ambas partes, acompañados de otros familiares del exalcalde republicano como fueron dos de las nietas, que en ese preciso momento en que transcurrió la reunión lo pusieron en contacto teléfónico con la madre de una de ellas, María Teresa Calvo Gómez, domiciliada en Granada, que se mostró entusiasmada porque se hablara de su padre en la Jimena que la vio nacer. De lo que le fue entregado y documentado, Regueira lo expone en ese artículo ferial que publicó, aún dejando en el aire que pudiera volver a escribir del tema más adelante por gozar de más datos, sintiendo tener que resumir una extensa y apasionante biografía en el breve espacio de un artículo, según manifiesta en su texto, hecho que lamentablemente no volvió a reincidir.

De lo que entresacó Regueira de esas conversaciones con la familia y publicó, destaca del exalcalde republicano: «la corta duración de su mandato por desavenencias surgidas en la propia Corporación, con lo que Jimena se perdió lo que probablemente hubiera sido un gran alcalde y, desde luego, perdiéndose unos años después, en 1934, un profesional de la enseñanza que, con el transcurso del tiempo, fue objeto de numerosos e importantes reconocimientos populares y oficiales».

Asimismo se recogían los siguientes datos biográficos:

Año 1931, El alcalde del primer gobierno municipal republicano de Jimena, Fernando Calvo de la Fuente, nacido en Nerva el año 1899, hjo del emigrante zamorano, trabajadoe del campo, Victoriano Calvo, que pasó a ser obrero de la mina, al pareer con actividad sindical, casado con Manuela de la Fuente Nistal. Fue nombrado primer edil el 16 de abril de 1931 y cesó cinco días después, el día 21. Foto: Descendientes de Fernando Calvo de la Fuente, y José Regueira Ramos.

(…) «Fernando Calvo había nacido en 1900 en Nerva (Huelva), hijo de un minero que había emigrado a trabajar en las minas de Riotinto desde su tierra zamorana. Fernando fue un niño aplicado y, a partir de los dieciséis años, simultaneó trabajo y estudio, terminando Magisterio en Sevilla. Ejerció primero en Nerva, su pueblo, pero pronto vino destinado a Jimena, donde conoció a su mujer, la malagueña María Manuela Gómez de la Cruz, también maestra y, por cierto, pariente de mi antecesor en la farmacia de la calle Sevilla, Antonio Mata Gómez.

Fonda "La Perla" de Jimena donde se hospedaron los maestros nacionales María Manuela Gómez de la Cruz y Fernando Calvo de la Fuente, se conocieron y se enamoraron. Entonces el dueño era José Rodríguez Corzano, carpintero, y que durante la II República se caracterizó por su republicanismo y por foormar parte de la logia masónica local Fénix 66 por lo que sufriría represalias. Foto: Diputación de Cádiz.

María Manuela había sido compañera de estudio de magisterio de Victoria Kent. Vivía en la fonda “La Perla”, (la “pensión de María” en la calle Sevilla, tan añorada por el ya fallecido escritor gaditano Fernando Quiñones) que adquirió el Ayuntamiento con la pretensión de instalar una biblioteca. Se casaron aquí y aquí tuvieron nada menos que cinco hijos.

En plena feria de mayo de 1931, un mes después de las elecciones, murió una hija con un año de edad y aquí fue enterrada; el azar quiso que el mismo día de esta muerte naciera otra hija; la fallecida se llamaba Teresa y a la recién nacida le pusieron el mismo nombre. (…)

Año 1935. María Manuela Gómez de la Cruz (Vélez-Málaga 1895-Málaga 1988) y Fernando Calvo de la Fuente,(Nerva 1899-Málaga 1984), el primer alcalde republicano en Jimena, con 1,92 metro de estatura, tras su traslado de Jimena en su nuevo destino de Melilla como maestros nacionales que quizás fue la causa de que se hubieran librado de la represión que hubo en la localidad campogibraltareña contra los enseñantes. Foto: Teresa Checa Gómrz de la Cruz y herederos de María Manuela Gómez de la Cruz.

En 1934 fue destinado a Melilla y allí se quedó ya definitivamente. Desempeñó una destacada labor docente y social que le fue reconocida con la Medalla de Alfonso X el Sabio, la Medalla de Plata de la Ciudad de Melilla y la Medalla del Instituto Nacional de Previsión. Fundó una Mutualidad para maestros. Los últimos años de ejercicio profesional dirigió la campaña de alfabetización del Ayuntamiento de Melilla. En 1936 ya vivía en Melilla, justamente donde empezó el levantamiento y represión el 17 de julio.

Salvó milagrosamente la vida: pertenecía a Izquierda Republicana, quemaron toda la documentación del partido pero temió seriamente ser fusilado, suerte que corrieron otros compañeros suyos. Quizá por este temor ocultó celosamente siempre a sus hijos su aventura política en Jimena. No tenían ni idea de que hubiese sido Alcalde, de lo que se han enterado ahora con gran sorpresa. Sabían de sus inclinaciones y militancia republicana, gran admirador de Indalecio Prieto como político y de Azaña como intelectual. No lo era de Largo Caballero. (…)»

Pasos posteriores en la indagación hasta la actualidad

Hasta aquí lo que afortunadamente se consideraba que pudo salvarse para conocimiento general sobre este ilustre jimenato y republicano y que en las pinceladas en que aparece María Manuela nos permitieron saber de ella.

No obstante, tuvo que pasar siete años y medio al artículo de Regueira para que en una de mis investigaciones biográficas, alentadas precisamente por este cronista oficial sobre personalidades locales relacionadas con el sector sanitario, nacidas o que residieron en Jimena dejando una profunda huella, abordara la semblanza del polifacético boticario Antonio Mata Gómez, antecesor en la profesión como ya se ha dicho del que fuera también hijo adoptivo.

Antonio Mata Gómez (Málaga 1926 - Málaga-2003), fue también farmacéutico de Jimena de la Frontera (Cádiz) durante el periodo, 1952-1960, con antecedente familiar originario por parte materna en la Comarca riojana Tierra de Cameros. Foto: familia Mata Lastres.

En lo que averigüé sobre los orígenes de los antecedentes familiares de Antonio Mata en lo que atañe a la procedencia del segundo apellido Gómez, tan común en la geneología de tantísimos españoles pero centrándome exclusivamente a este caso particular, llegué en mi averiguación hasta el siglo XIX. Así señalé: De madre malagueña, Josefa Gómez Linares (31/03/1899-01/02/1944) maestra nacional. De abuelo por parte materna, Bonifacio Gómez Martínez (nacido 05/1857 en Granada y fallecido, 23/08/1947, en Málaga) que también fue farmacéutico con establecimiento en la malagueña calle San Juan, una de las boticas más antiguas de la capital. La fundó en 1886 y aún permanece abierta. En cuanto al bisabuelo de la rama, igualmente materna, su nombre era Felipe Gómez de Codés (28/04/1814-06/10/1881) nacido en Lumbreras de Cameros (La Rioja).

Lumbreras de Cameros (Logroño). localidad perteneciente a la diócesis de Calahorra, donde nació Felipe Gómez de Codés, (28/04/1814-Vélez-Málaga 06/10/1881) el patriarca de la saga, y vivió hasta su marcha a Andalucía, primero a Granada y más tarde a Vélez-Málaga. Este municipio está situado a pie de la Sierra de Cebollera, pasó de los mil habitantes durante el siglo XIX a algo más de un centenar y medio en la actualidad.

Se dedicó al comercio, casándose con Manuela Martínez de Carvajal Fernández, nacida el 07/08/1824 en Granada y fallecida el 15/01/1912 en Vélez-Málaga siendo su padre el mayor comerciante de joyas de plata de la ciudad de la Alhambra.

Y ahí llegué a quedarme, una vez que señalé en la referida semblanza sobre Antonio Mata Gómez que la llegada de ese patriarca, Felipe Gómez Codés, en tan señalada fecha a Andalucía procedente de la Comarca de Tierra de Cameros, coincidió con la venida en dicho periodo de otros comerciantes del mismo origen geográfico, tales como: los Larios, Heredia, Marina, Gálvez de Ginachero, Sáenz de Félix, Gómez de Raggio… que tanto contribuyeron a la modernización y a que Málaga fuera como consecuencia de ese auge en el comercio y en las exportaciones el primer foco de industrialización de España

Nacidos en la Comarca de Tierra de Cameros que con su actividad mercantil engrandecieron Málaga. 1.- Año 1821. Manuel Agustín Heredia Martínez (Rabanera de Cameros, La Rioja, 4 de mayo de 1786 – Málaga, 14 de agosto de 1846).2.- 1865. Martín Larios Herreros,(Laguna de Cameros, 1798-1873 en Paris) Iº Marqués de Larios, cuarto hijo del cabeza de la saga, Pablo Larios de las Heras (Laguna de Cameros, 1755-1824, en Málaga) 3.- Félix Sáenz Calvo (1859-1926), nacido en la localidad riojana de San Román de Cameros, patriarca de una saga de comerciantes malagueños cuya descendencia siguió con los almacenes Félix Sáenz en la plaza que lleva este nombre, antes Alhóndiga. 4 y 5.- Los dos hermanos, Juan y José Agustín Gómez García, nacidos en Villanueva de Cameros, parte riojana de Tierra de Cameros, emigraron a Málaga y crearon en torno a 1860 la empresa de comercio textil, “Casa Gómez Hermanos”. Estuvo situada en calle Especerías. 6.- José Marina Soria (Revilla de Calatañazor (Soria)1872- 1940, Barcelona) que de su tierra pasó a Vélez-Málaga donde estuvo de aprendiz y luego de comerciante, pasó a Málaga donde acumuló un gran capital y de ahí a Jimena de la Frontera donde en 1921 instala la fábrica de la luz y un molino de harina. 

¿El motivo? Tuvo que ver con que estos personajes que resultaron ser grandes innovadores se vieron obligados a emigrar desde esa tierra castellana por la importancia que tuvo allí la Mesta que vino a menos en su decadencia total ante la pérdida de los privilegios que gozó ya que durante el reinado de Carlos III se priorizó la agricultura, el comercio y la industria naciente frente a la ganadería, lo que obligó a los negociantes de la lana y la carne a reconvertirse, buscando nuevos horizontes que hallaron en Málaga por la expansión que estaba adquiriendo el comercio y la exportación, una vez que, también en el reinado de Carlos III, quedó roto el monopolio que tenían concedidos los puertos de Sevilla y Cádiz en su tráfico con América.

Entiendo que llegado hasta aquí, más de un lector o lectora se haya podido perder en este último desarrollo del relato con respecto a lo iniciado. Va a ser fácil la reconducción para hallar la interrelación sobre el contenido de lo que va escrito como parte de un mismo cuerpo. José Regueira, el Cronista Oficial de Jimena, había señalado con anterioridad, que Fernando Calvo de la Fuente, primer alcalde de Jimena nombrado en esta Segunda República, como maestro nacional «Ejerció primero en Nerva, su pueblo, pero pronto vino destinado a Jimena, donde conoció a su mujer, la malagueña María Manuela Gómez de la Cruz, también maestra y, por cierto, pariente de mi antecesor en la farmacia de la calle Sevilla, Antonio Mata Gómez». También por mi parte había adelantado que el farmacéutico Mata que procedente de Málaga llegó a Jimena el año 1952 para hacerse con una botica y más tarde, en el año 1960, se la traspasó a Regueira, no era ajeno a este relato sobre la maestra nacional María Manuela Gómez. Y aquí encontramos la explicación.

María Manuela Gómez de la Cruz, la maestra malagueña que ejerció en Jimena tuvo de padre a Felipe Gómez Martínez y fue tía de Antonio Mata Gómez, también malagueño que tres décadas después lo haría igualmente viviendo en Jimena pero en la condición de farmacéutico y que tuvo como abuelo materno a Bonifacio Gómez Martínez, hermano del anteriormente citado, Felipe.

Del mismo riojano citado, Felipe Gómez Codés, que llegó a Andalucía procedente de la comarca Tierra de Cameros, parten los dos Gómez: la de la maestra, María Manuela Gómez de la Cruz como nieta, que se casó con el alcalde republicano, y el del boticario Antonio Mata Gómez como bisnieto. Y en ambos casos aterrizaron en Jimena con tres décadas de diferencias y por espacio temporal. Nadie hasta este momento en Jimena ha sabido de este preciso parentesco, como tampoco Antonio Mata Gómez lo refirió durante su estancia en la localidad. El franquismo también borró esa historia que aflora en estos momentos.

Por tanto, lo anterior, además, me ha permitido, con la inestimable ayuda de Teresa Checa Gómez, familiar de la saga, llegar al origen familiar de nuestra protagonista: María Manuela Gómez de la Cruz, tras recorrer previamente los avatares que le han llevado a figurar aquí, y contactar con sus herederos directos, entre ellos con el hijo mayor del matrimonio, Fernando Calvo Gómez, que se sigue considerando un jimenato como el que más, y que con 92 años goza de lúcida memoria.

1935. Fernando Calvo Gómez, hijo mayor del matrimonio entre María Manuela Gómez de la Cruz y Fernando Calvo de la Fuente, aquí recien llegado a Melilla, nueva plaza de sus padres maestros nacionales, tras su procreación en Jimena donde había vivido sus primeros años. Foto: Teresa Checa Gómez.

En el próximo capítulo se darán a conocer los avatares más significativos de la interesante semblanza de esta maestra nacional con especial detenimiento en el periodo de su estancia en Jimena de la Frontera.

(Continúa en una 2ª parte: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/05/16/maria-manuela-gomez-de-la-cruz-maestra-ilustrada-que-ejercio-en-la-jimena-republicana-2a-parte/)

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