Érase una vez en Jimena y no es cuento. Conversaciones en tiempo de pandemia (4ª parte) (21.03.2022)

Posted on marzo 21, 2022

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Introducción

Ignacio Trillo

Este cuarto capítulo prosigue la entrevista que Gely Ariza Núñez (G.A.) le realiza a su nonagenaria madre Ángeles Núñez Gómez (A.N.) En ella trata de sintetizar las vivencias que tuvo su progenitora en la etapa de niñez y primer crecimiento en Jimena de la Frontera recogiendo lo esencial que vino contándole a sus cuatro hijos y nietos a lo largo de la etapa de duro de confinamiento padecida por la pandemia, donde a la vez que iba transcurriendo el relato fue mostrando fotos y documentos relacionados con los contenidos que iba exponiendo.

Complemento con los textos que a pie de fotos figuran donde contextualizo lo que aquí se va revelando y que sirven como amplificador a la narrativa. Reflejo igualmente cuanto se desarrollaba alrededor de esta niña y sobre los personajes que menciona, dramas enmarcados en la trágica historia de aquel tiempo convulso que a la vez se iba desarrollando a su alrededor, siendo a todas luces imposibles que entonces fuera captado por la edad de inocencia de nuestra protagonista.

En este episodio, Ángeles va haciendo fundamentalmente un recorrido por el vecindario que le acompañaba, así como por sus primeras amistades de niña y el transcurso de su familia, con hechos puntuales que acontecen en su propia saga como lo significa la inesperada muerte de su padre cuando la hija contaba tan solo con ocho años.

Pasamos pues a continuar la entrevista de la hija a la madre.

G.A.: Volvamos a tu casa. ¿Qué veías desde tu puerta?

A. N.: La primera escena que recuerdo es de la ventana de la planta de arriba de la casa contigua, donde vivieron un tiempo mi tía con mis primos. Vimos los niños desde la calle que estaba mi abuelo sobre el cristal leyendo el periódico durante mucho rato y lo que parecía que se había quedado dormido no era así sino que había fallecido. Creo que lo que le ocurrió fue que le daría un infarto. No puedo olvidar esa triste imagen.

Pepe Núñez Gallardo, el titular de la tienda "El Globo" del barrio arriba de Jimena y padre de Ángeles, la protagonista de esta entrevista, falleció el día 11 de agosto de 1940 cuando contaba su hija ocho años de edad. Falleció de un infarto a temprana edad. Tenía 47 años. Le sobrevino un infarto a temprana edad. Tenía 47 años. También su madre, María Gallardo Benítez (hija de Francisco Gallardo Marín y María Josefa Benítez Vela, que procedieron de Grazalema a mitad del siglo XIX y crearon en Jimena la tienda “El Globo”), feneció el 29 de junio de 1918, de la aorta, en este caso contando con 53 años. Estaba recién llegado de Madrid donde había llevado a cabo enormes esfuerzos con resultados negativos para lograr la libertad de su cuñado, Salvador Gómez García, que se hallaba encarcelado, al ser detenido cuando regresó a Jimena tras el final de la guerra para incorporarse a su plaza de veterinario que tenía en la localidad. Durante la guerra, tras huir de Jimena Salvador estuvo llevando la jefatura de sanidad en Jaén que se hallaba en manos del Gobierno legal republicano. En una primera acusación, se le procesó por haber pertenecido al partido centrista Unión Republicana que lideró a nivel nacional el sevillano Diego Martínez Barrios, que había sido presidente del Congreso, ministro y presidente del Gobierno. Foto: Clara María Garzón Núñez.

En la misma acera, mucho más abajo se hallaba la casa tan vistosa del Dr. D. Juan Marina con quien las hermanas de mi madre cuando venían, salían junto a sus amistades.

La casa de los Marinas, hoy Hostal Henrietta, situada en la calle Sevilla número 50, bajo la II República, calle Domingo y Sediles (en homenaje a los dos capitales republicanos, Enrique Domingo Rosich y Salvador Sediles, relacionados con la sublevación militar de Jaca del 14 de diciembre de 1930) y durante el franquismo denominada calle José Antonio Primo de Rivera, hoy calle Sevilla. Antes de la guerra vivía en el inmueble el matrimonio constituido por Antonio Marina Gutiérrez y su esposa, la jimenata Julia Pérez-Navarro Medina con sus dos hijos: Pepito, nacido en 1925, y Antoñito en 1928. Huyeron a pie de Jimena a Estepona en la segunda mitad de agosto de 1936 antes de que la localidad fuera ocupada por las tropas militares sublevadas procedentes de Algeciras donde desembarcaron igualmente el ejército colonial del norte de África como mercenarios marroquíes. Su hermano de padre, Juan Marina Bocanegra, había acabado ya la carrera de Medicina en la Universidad de Madrid y fue el que a continuación habitó dicha mansión donde abrió su consulta y clínica. Se echó de novia a la vecina que vivía en la misma acera, tres casas más arriba, número 58, María Medina Corbacho, la mayor de seis hermanos, cuyo padre era el abogado, Luis Medina Tovar, que había sido alcalde de Jimena en el periodo 1922-1923. Juan Marina y María Medina se casarían en 1938. Foto: Retrato de Jimena. Ediciones Oba.
La primera peluquera de Jimena, María León Riquelme, hija de Juan León Sarrias y de Catalina Riquelme Lobato. Tenía un hermano que se llamaba Juan. Vivían bajo la II República en la calle 14 de abril (bajo el franquismo Héroes de Toledo) en el número 64, colindante a los tíos y abuelos paternos de Ángeles Núñez. Foto: Retratos de Jimena. Ediciones OBA.

También estaba en la misma calle, la consulta del Dr. Montero, que la tenía en su casa familiar, y el cine de su propiedad. Igualmente, la escuela de Doña Carmen que era mi maestra, así como la peluquería de María León y la casa de Alfonso Sánchez, el de la churrería, con sus tres hijas que vivían por frente de Juanita Arjona, y mucho más, pero, aunque en estos tiempos pueda parecer raro, no acostumbrábamos a bajar la calle. A misa sí íbamos pero nuestra vida giraba a nuestro alrededor.

La iglesia de Nuestra Señora la Victoria, parroquia de la Misericordia, a la que alude Ángeles y que se encontraba próxima al domicilio y comercio de su padre Pepe Núñez.

Había también una tienda de comercio de tejidos muy buena que era la de mi amiga Paquita Pérez Gil, de la familia que conocíamos por los Perejiles; siempre muy arreglados y atentos.

Año 1933. Inmueble de calle 14 de Abril número 84, donde vivía la familia Pérez Gil que igualmente poseía un comercio, en este caso de tejidos, situado más hacia el final del pueblo en la misma calle y en la misma acera de donde estaba la tienda de Pepe Núñez, haciendo esquina con la calle Calzada que daba a la calle Santa Ana y al Llano de la Victoria donde se encontraba la iglesia. Ese inmueble de los "Peregiles" había sido a principios de ese siglo XX el Casino del pueblo donde acontecían actos de sociedad, almuerzos, bailes y rifas para socorrer a los más necesitados. En la imagen de la derecha: Paquita Pérez Gil. Francisco Pérez Gil "Paquito" y Ana Gil de Castro, "Los Perejiles". Tenía otros tres hijos varones: José Luis, Eloy y Antonio. Foto: Portal de Facebook de Francisco Vega y Retratos de Jimena. Ediciones OBA.

Esa noble casa de «Los Peregiles» estaba después de pasar a la de Felipe, el ferretero.

A mano derecha, la casa familiar y ferretería de Felipe Gómez Holgado, calle 14 de Abril número 82, que vivía junto a su mujer, Ana Moreno Delgado y los cuatro hijos del matrimonio: Cristóbal, Felipe, Ana y Antonia. Hacía esquina con la rampa de calle Calzada que daba a calle Santa Ana. La siguiente casa era la de "Los Peregiles". Foto: Recreación propia.
A mano derecha, la acera de la empedrada calle del 14 de Abril (hoy calle Sevilla) donde se hallaba la tienda "El Globo". Al fondo, encima del muro de la "embarrá", la Ermita de la Concepción en ruina y oscurecida Esta ermita nació como sede de la cofradía del Santo Rosario en 1697, una de las más importantes del pueblo. Tenía la que seguramente era la segunda imagen en devoción de Jimena (tras la de los Ángeles): la imagen de Nuestra Señora de la Pura y Limpia Concepción, de ahí el nombre.  La iniciativa del derribo partió en 1936, antes de la guerra, de los vecinos por su deplorable estado. A la derecha, la calle La Loba. Foto y fuente: Leopoldo Moreno Barranco.

Casi siempre estábamos en la puerta de la calle o en casa. El suelo no estaba pavimentado como ahora, así que las rodillas nos las hacíamos polvo en la calle donde jugábamos.

Años 40. Pilar Rocha Domínguez y Pedro Quirós Piñero, primo hermano de la primera mujer que tuvo Pepe Núñez, comerciante y titular de funeraria, que no tenían hijos, y la amiga de la protagonista de la entrevista jugaba con Nicolasita, la niña que tenían medio adoptada. Tenían la tienda donde décadas después fue la sastrería del sevillano, Miguel Cárdenas Urbano que se casaría con Concepción Castillo Vega. Foto: Retratos de Jimena. Ediciones OBA.

Recuerdo claramente a Nicolasita, hija de un zapatero, que no tenía madre. Su madrina se llamaba Pilar, casada con Pedro Piñero con una buena tienda y pariente de mis hermanos mayores. Nicolasita paraba mucho tiempo con ellos y yo lo pasaba muy bien jugando con ella.

Años 1932 y 1935. Juanita Arjona Navarro con tres y seis años. Era hija del practicante y sacamuelas del pueblo, antes barbero, Juan Arjona Gil, de la que Ángeles Núñez, nuestra protagonista, durante ochenta años nunca se olvidó. Recuerda que jugaba con ella cuando esta amiguita tuvo que irse a vivir cerca de la tienda de Pepe Núñez, a la casa de sus abuelos maternos -Cristóbal Navarro Luque e Isabel Ferrer Ruiz- porque "los moros de Franco" cuando tomaron el pueblo saquearon la casa familiar por ser su progenitor, republicano y masón, y haber huido del pueblo para que no lo fusilaran por sus ideas. Fuente: Retratos de Jimena, de ediciones OBA.

Hace unos meses con infinita emoción gracias al jimenato Ignacio Trillo supe de otra amiga mía, Juanita Arjona.

Invierno de 1949. Cercanos al puerto de Cádiz. Juanita Arjona Navarro, en el centro de la foto, junto a su hermano Cristóbal y a su madre Ángeles Navarro Ferrer iban a emprender la travesía Atlántica para abrazar y vivir con su padre, el practicante Juan Arjona Gil, exiliado en Venezuela al que no veían desde marzo de 1939, hacía una década, en que huyó a Túnez. Fueron a despedirla desde Jimena, Carmen Montero Núñez, hija del médico don José Montero, amiga de Juanita como su padre lo era del suyo; asimismo, Manolo Castilla García, amigo y vecino. El viaje marítimo duró un mes hasta llegar a Curaçao, una isla neerlandesa del Caribe porque no los dejaban desembarcar en Venezuela. Luego, tuvieron que tomar un vuelo de una hora hasta llegar a Caracas. Foto: Retratos de Jimena. Ediciones OBA.
Año 1955. Juana Arjona Navarro, hija del practicante, Juan Arjona Gil. Tras el regreso a Jimena desde Cartagena, después de haber huido para unirse en Cartagena, lugar de refugio del progenitor por hallarse en zona republicana, al final de la guerra, en marzo de 1939, estuvo viviendo con su madre, Ángeles Navarro Ferrer, y su hermano, Cristóbal, sin saber nada de su padre, hasta que, casi tres años después, recibieron la primera comunicación del padre desde Túnez. Aquí en Caracas seis años después de emprender el duro trance de tener que marcharse de su pueblo natal con destino a otro país, en este caso Venezuela, que tan bien los acogió, para unirse a su padre, y así haberse producido la reunificación de la familia. Fuente: Herederos de Juan Arjona Gil.

Es a la que más recuerdo de pequeña, hija del barbero amigo de Montero y de Ortega y del tío Salvador y de mi padre, que también sacaba muelas y que por eso yo le recuerdo como dentista.

Juan Arjona Gil, peluquero que pasó a ser practicante y mecánico dentista, padre de Juanita Arjona Navarro amiguita de Ángeles Núñez. A su derecha, Salvador Gómez García, hermano de la madre de Ángeles, originario de Los Barrios y veterinario con plaza en Jimena, que vivía con su familia, mujer y dos hijos, en calle San Sebastián número 10, frente a lo que era el cuartel de los carabineros de Jimena. Le sigue, Guillermo Ortega Durán, médico de Jimena que vivió frente al Ayuntamiento, con su familia, la mujer era doña Pura Terrones, la maestra de la localidad y tres hijos: Guillermo, Alfredo, y María Rosa. Y a la derecha, el médico José Montero Asenjo, cuñado de Pepe Núñez el padre de Ángeles. Cuatro grandes profesionales del sector sanitario de Jimena que sufrieron la triste represión por el único "delito" de ser ilustres y librepensadores, adelantados de su tiempo. Las cuatro casas familiares, donde vivían y tenían sus clínicas cuando la ocupación de Jimena, fueron saqueadas y destrozadas por los mercenarios magrebíes que así se cobraban en especie cuanto observaran de valor o de capricho para su rapiña. El inmueble de Ortega, calle Sevilla 62, sería incautado por los victoriosos para gobierno militar. Ortega como Arjona murieron en el exilio, el primero sin volver a ver a su familia. Y Gómez y Montero que al regresar a Jimena y no exiliarse, sufrieron cárcel y murieron, ya puestos en libertad aunque siéndoles prohibidas el ejercicio público de sus profesiones, por enfermedades contraídas en las inmundicias cárceles franquistas.

Según me han dicho ahora, durante años mi amiga me nombró y lo más emotivo ha sido que sus hijas, en Venezuela, sabían de nuestra amistad.

Las tres hijas, Rocío, Sandra y Marilé, que tuvo Juanita Arjona Navarro en Venezuela en su boda celebrada el día 22 de marzo de 1954 con el periodista originario de Canarias, José Raimundo Izquierdo Becerra, con las que Ángeles Núñez se ha puesto en contacto tras 72 años sin saber nada de la madre de ellas, su amiga de la infancia, habiéndose enterado ahora que había fallecido en el año 2006 contando con 77 años, hecho que le llevó a una profunda tristeza. Fotos: Hermanas Izquierdo Arjona.

En esos momentos de juegos en la puerta de la tienda no sabía que estaba en la casa de sus abuelos que vivían enfrente porque se trasladó allí toda la familia cuando la guerra. Yo recordaba que vivían calle abajo aunque siempre estaba en la puerta. Y es que también le destrozaron y saquearon la casa de sus padres y por eso, se quedaron frente a nuestra casa, con sus abuelos.

Isabel Ferrer Ruiz y Cristóbal Navarro Luque, abuelos maternos de Juanita Arjona Navarro donde su familia al regresar a Jimena se tuvo que ir a vivir, calle Sevilla número 26 (barrio arriba) debido a que los golpistas que ocuparon la localidad destrozaron la casa de los padres, calle Sevilla número 89 (barrio abajo), por ser su progenitor miembro de la masonería. Por el mismo motivo, tampoco la tía de Ángeles, Magdalena Núñez Gallardo, la mujer del médico don José Montero ya encarcelado, con sus seis hijos, pudo ocupar su vivienda de calle Sevilla 78 (barrio abajo) y se tuvo que ir a calle Sevilla número 66 (barrio arriba) junto a la tienda de su hermano Pepe, donde vivieron sus padres y la familia de su otro hermano Frasquito. Foto: Retratos de Jimena. Ediciones OBA.

Su padre tuvo que huir. Se exilió como única solución para salvar su vida. Llegó en barco a Túnez y tras muchas peripecias, al cabo de los años, desde Venezuela avisó a la mujer para que viajara con Juanita y su hermano a reencontrarse.

En el caso de Juan Arjona Gil el pertenecer a la masonería, que nunca la abandonaría, en contra de la mayoría de sus hermanos de las distintas logias que fueron fusilados o encarcelados por el franquismo, al huir sirvió para que le salvara la vida. Primero, logrando salir por el puerto de Cartagena con la flota republicana que huyó al puerto de Bizerta en Túnez. Luego, sacándolo del campo de concentración donde las autoridades coloniales francesas lo internaron a pie del desierto. Le localizaron un hospedaje en la capital tunecina ejerciendo de dentista, incluso soportando la ocupación nazi. Posteriormente, arreglándole el visado para su entrada en los EEUU y al no gustarle Nueva York lugar de destino en barco por hacer enorme frío y tener en mente reencontrarse con su familia, le prepararon el viaje a Venezuela y al día siguiente de su llegada le esperaba un buen trabajo de comercial del laboratorio Nestlé como visitador médico lo que le permitió al fin el disfrute de la vida, de la familia y viajar mucho por distintos países. Documento: Herederas Arjona.

Hasta ese momento no se habían comunicado apenas, por miedo a las represalias. La despedida de Jimena de mi amiga Juanita fue con diecisiete años.

De todo ello y de que haya fallecido me he enterado por sus cariñosas hijas hace unos meses y sí que he llorado.

Hasta ese momento sabía nada más que de pequeña jugaba con una niña a la que recordaba después de ochenta años y que se llamaba Juanita Arjona. Si hubiera sido este conocimiento antes nos hubiéramos reencontrado.

La también barbería de Frasquito Sánchez, haciendo esquina entre calle Sevilla, (antigua calle Héroes de Toledo y antes denominada calle 14 de Abril y con Alfonso XII, calle Sagasta), con el inicio de calle Yustos que lleva al Castillo. Foto: Retratos de Jimena. Ediciones OBA.

Frente a la tienda de los padrinos de Nicolasita estaba la barbería de Frasquito Sánchez, una peluquería de caballeros, y al salir a la izquierda, vivía Isabelita Caba, vecina matutera que llevaba mandados a Algeciras, cosas para vender, hasta de la zona de Ronda.

María Gutiérrez Cabas "María Caba", jimenata, recovera, estaba casada con Juan Cabas Gutiérrez y vivía en la calle 14 de Abril número 52 que se iniciaba en las cuatro esquinas del barrio arriba (bajo el franquismo denominado Héroes de Toledo, y bajo la monarquía de Alfonso XIII calle Sagasta; actualmente calle Sevilla). Tenía cinco hijos (Antonia, María, Isabel, Juan y José). Esta foto tomada ya en 1968. Retrato de Jimena. Ediciones OBA.

Recuerdo de verla con los años como cargaba con ese pan grande blanco de Almargen y allí en Algeciras compraba o cambiaba por azúcar y aceite y otros productos de Gibraltar. Como ella, muchas más mujeres hacían lo mismo y venían hasta de Montejaque. Todo a escondidas. Podían, si eran detenidas, perderlo todo.

Callejón techado que comunica la calle Santa Ana con la calle Sevilla en su tramo del barrio arriba perpendicular al fondo, más allá, justo enfrente, donde se observan la casa se halla el inicio de calle Llana.

Hacia la otra dirección de la calle estaba el Callejón Techado que daba al campo y recuerdo que olía que repugnaba porque se orinaban muchos hombres que saldrían del bar de Vargas sin ningún miramiento.

Bar de Vargas del barrio de arriba, casa con el número 70 de la calle, colindante a la tienda de José Núñez Gallardo, el padre de Ángeles. Aquí el dueño, ya pasado el tiempo, Manuel Vargas Domínguez cuyo inmueble heredó de su madre, viuda, Antonia Domínguez Cano. Foto: Retratos de Jimena. Ediciones OBA.

Por frente, sí que había un camino para ir al «Risco» que era un sitio para poder jugar libremente.

En ese camino se pasaba por la casa de María Gabriela, parienta de mi padre, que se dedicaba a coser y a dar clases de bordado junto a su madre y eran muy cariñosas sobre todo con las hermanas de mi madre, Chana y Teresa, que iban allí a bordar. No recuerdo ir por esa zona con mis amigas Nicolasita y Juanita que eran las de la puerta de casa.

La Embarrá enfrente de la tienda de José Núñez por donde vivía María Gabriela. Al fondo, la calle La Loba y la perpendicular a mano derecha la calle Llana. Al fondo, el montículo llamado El Risco. Foto tomada muy posteriormente a que se marchara Ángeles con su madre María Jesús tras la muerte de su padre. Corresponde a la gran nevada histórica que hubo en el pueblo al inicio de febrero del año de 1954. Ediciones OBA.

En ese campo jugábamos a salpicarnos en charcos y a hacer matanzas de cochinos como los mayores, con platos rotos y con las tunas a las que quitábamos los pinchos. Había que ir acompañada de adultos pero recuerdo jugar estupendamente con otras amigas. Nos columpiaban y se cantaba el “Estira y encoge, perdí mi caudal. Estira. Encoge”.

Siempre se contaba que había un hombre al que llamaban los niños Tío Tocino y que respondía siempre vociferando. Claro que si llevaban tiempo sin llamarle por el mote, salía y decía a los chiquillos: “¿No pringáis?” Y otra vez, volver a empezar.

Año 1934. Ángeles Núñez Gómez, la entrevistada, con su chupe y su lazo blanco en la cabeza en el centro. Justo detrás, Carmen Romero, la mujer del hermano de su madre, el veterinario Salvador, y a la derecha su hija Juanichi. A la izquierda, sus otras primas María Antonia y Amparo, y la señora vestida de negro y con cuello blanco, la tía de su madre, Tata. A su derecha, su prima hermana. Foto: Ángeles Núñez Gómez.

De esos momentos en el campo conservo una foto con la familia del tío Salvador; yo con mi lazo blanco como siempre con mi hermana María y con una tía de mi madre, Tata, que así la llamábamos y que fue muy buena con nosotros. Planchaba y almidonaba que era una maravilla. Siempre estaba curiosa con lo que contaba mi abuelo Isidro, que era su cuñado, cuando venía del cortijo porque a ella sí le llamaba la atención todo lo relacionado con los animales, la matanza, lo que se había sembrado… Creo que Tata lo pasaría muy bien en ese día de campo. Aparece también la tía Carmen Romero que era la mujer del tío Salvador.

Su hermano, Miguel Romero, fue recibido como héroe en Los Barrios cuando la guerra de Melilla y luego fue muy activo con los nacionales. Siempre escuché que fue quien le abrió la puerta a Franco para entrar en la península. No sé lo que significaban esas palabras pero siempre nos las repitieron así en la familia.

Morena Clara es una película española de 1936 dirigida por Florián Rey y protagonizada por Imperio Argentina, Miguel Ligero y Manuel Luna. Se trata de una comedia musical adscrita —a veces con intención peyorativa— al subgénero de la «españolada». Está basada en la obra de teatro homónima de Antonio Quintero y Pascual Guillén. Fue estrenada el 11 de abril de 1936 en el Cine Rialto de Madrid, pocos meses antes del desencadenamiento de la Guerra Civil. Fue el mayor éxito comercial del cine español hasta aquel momento y durante muchos años más. Fuente: Wikipedia.

Había momentos también para ir al cine. Ver esas pantallas era como ir a otro mundo. Ir al cine era una aventura no porque estuviera lejos que pienso que no porque estaba en la misma calle, sino por todo lo que veíamos. Recuerdo junto a la casa de la tía Magdalena, antes de llegar al Paseo, haber visto la película Morena Clara de Imperio Argentina y Miguel Ligero, y cómo durante mucho tiempo me quedé embelesada con lo que vi. Siempre os he cantado “El día que nací yo” o “La falsa monea” y mi madre también.

Año 1944. Fachada de entrada con la taquilla del cine Montero, titular del médico don José Montero Asenjo, tío de Ángeles, donde vio sus primeras películas. Era el único cine que entonces había en Jimena y estaba situado en la misma acera que el Ayuntamiento, en calle Sevilla número 79, dos casas más arriba, y enfrente se ubicaba el cuartel de la Guardia Civil, calle Sevilla 74. Posteriormente a la guerra se abrió el cine Capítol, cuyo primeros dueños fueron los hermanos Huertas Luque y luego se lo vendieron al empresario agrícola, Antonio Ramos Perales que acabó haciendo otro, llamado cine de verano, situado a la finalización del Paseo del pueblo e inicio del barranco. Fotocomposición de Retratos de Jimena. Ediciones OBA.

G.A.: ¿Alguna foto más que quieras recordar?

Año 1931. María Núñez Piñero, la más pequeña de los tres hijos (los otros, Paco y Pedro) que había tenido Pepe Núñez de su primer matrimonio. Aquí como alumna de la escuela de la maestra Mercedes Gómez de la Cruz. Foto: Retratos de Jimena. Ediciones OBA.

A. N.: Tengo en foto también a mi hermana de padre, María, que de pequeña se iba muchas temporadas con su tía materna y con su marido apellidado Godino, que era militar en Sevilla, con los que se llevaba muy bien y se sentía muy querida.

María Núñez Piñero, hermana de padre de Ángeles. Aquí con su prima hermana por la rama materna, Ana María Godino Piñero, que aunque nacida en Jimena vivía en Sevilla. Se llevaban como hermanas. La madre de María, Clara Piñero Quirós, murió en el parto del cuarto hijo. Tenía otros dos hermanos: Lorenzo y María de los Santos. Ana María era producto del matrimonio entre María Jesús y José Godino García, oriundo de Gaucín, comandante del cuerpo de ingenieros en el ejército con destino en la Capitanía General de Sevilla. Foto: Ana María Godino Piñero.

María tuvo un novio de la Legión de los que llegaron después de la guerra a Jimena. Pero al final se casó con Justo Garzón, que era sobrino del falangista Secretario del Juzgado. Tengo también foto de mi hermano Paco, de su estancia en Madrid.

Año 1943. María Núñez Piñero, hermana de padre de Ángeles, con el novio que tuvo, Eulalio Benítez Cúllar, del cuerpo de la Legión destinado en Jimena y originario de Huelva. En el centro, Justo Garzón Rodríguez con el que finalmente se casó María. Justo procedía de Algodonares y llegó a Jimena de la mano de su madre viuda, María Rodríguez Torres, ante la viudez del hermano de su progenitora que se había quedado con varios niños pequeños. Se trata del que figura a la derecha, Rafael Rodríguez Torres, secretario judicial y, tal como cita Ángeles, del partido de Falange. A los pocos días de la ocupación militar de Jimena, se constituyó Falange Española y de la JONS presidido por el maestro nacional, originario de Chiclana, Bernardo Periñán Guerrero, en tanto el jimenato Diego Meléndez Ramos había sido nombrado alcalde. Rodríguez Torres fue nombrado secretario general de dicho partido que fundara tres años antes José Antonio Primo de Rivera en Madrid. El 14 de junio de 1938, Rafael Rodríguez sería nombrado teniente de alcalde, ya con Bernardo Periñán como alcalde que continuó también como máximo responsable de Falange. Fotos: Retratos de Jimena Ediciones OBA.

Paco puso, con los años y antes de su marcha definitiva a Algeciras a vivir con su familia, una tienda de tejidos en Jimena en el mismo edificio que durante la República había sido el Juzgado y luego pasó enfrente a la casa que fue de mi tío Salvador en calle San Sebastián. Esas fotos están guardadas.

A mano izquierda, el juzgado que hubo antes de la guerra y que estaba situado a la mitad de calle Sevilla, en el número 53 en su tramo del barrio abajo. Allí vivía igualmente el secretario Rafael Rodríguez Torres con su mujer Inés López Merencio, ambos de Algodonales, y antes del inicio de la guerra aún no tenían hijos, colindante con la escuela nacional cuyo titular desde el curso 1935-1936 fue el chiclanero Bernardo Periñán Guerrero que vivía igualmente con su mujer Dolores Salguero Almero, originaria de Vejer y su suegra viuda, Petronila Salguero Alba, de Conil. Rafael Rodríguez tras enviudad y ya viviendo en el juzgado de calle San Sebastián contrajo nuevas nupcias, ahora con Elisa Sánchez Pro. Ese juzgado estaba situado casi enfrente de donde vivía el tío de Ángeles el veterinario Salvador Gómez García con su mujer Carmen Romero, y había sido durante la II República el cuartel de los Carabineros.

(CONTINUARÁ 5ª PARTE: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/03/28/erase-una-vez-en-jimena-y-no-es-cuento-conversaciones-en-tiempo-de-pandemia-5a-parte-28-03-2022/)

BIBLIOGRAFÍA

CÓMO LLEGÓ LA IIª REPÚBLICA Y SU PRIMER ALCALDE A MI PUEBLO (13.04.2014):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/04/13/22541/

EL PRACTICANTE REPUBLICANO DE JIMENA, JUAN ARJONA GIL (23.08.2017): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/08/23/32607/

LA HISTORIA DEL DOCTOR MONTERO (16.09.2014): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/09/13/23993/

El DOCTOR MONTERO, LA VIDA ROTA DE UN HOMBRE BUENO (01.08.2017).   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/08/01/32388/

LA BIOGRAFÍA DEL MÉDICO DE JIMENA, GUILLERMO ORTEGA DURÁN (22.01.2018):   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/01/20/33940/

EL DOCTOR ORTEGA DURÁN Y LA GUERRA CIVIL (2ª PARTE) (29.01.2018):   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/01/29/34056

EL EXILIO DEL DOCTOR ORTEGA Y EL RETORNO DE DOÑA PURA (3ª PARTE) (08.02.2018):   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/02/08/34163/

EL MÉDICO MARINA DE JIMENA (10.07.2017):   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/07/10/32092/

EL MÉDICO JUAN MARINA (2ª PARTE) (15.07.2017):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/07/14/32147/

LA SANIDAD DE JIMENA (1950-1970) 1ª PARTE (26.06.2017):   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/06/25/31802/

LA SANIDAD DE JIMENA (1950-1970) 2ª PARTE (03.07.2017)  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/07/02/31989/

LA CASA DEL JUZGADO DE JIMENA (01.05.2017):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/05/01/31675/

OTROS EPISODIOS DE ESTA SEMBLANZA

Érase una vez en Jimena y no es cuento. Conversaciones en tiempo de pandemia (1ª parte) (23.11.2021):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/11/23/erase-una-vez-en-jimena-y-no-es-cuento/

Érase una vez en Jimena y no es cuento. Conversaciones en tiempo de pandemia (2ª parte) (01.03.2022):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/03/01/erase-una-vez-en-jimena-y-no-es-cuento-conversaciones-en-tiempo-de-pandemia-2a-parte-01-03-2022/

Érase una vez en Jimena y no es cuento. Conversaciones en tiempo de pandemia (3ª parte) (10.03.2022):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/03/10/erase-una-vez-en-jimena-y-no-es-cuento-conversaciones-en-tiempo-de-pandemia-3a-parte-10-03-2021/

OTRAS ENTREVISTA REALIZADAS A NONAGENARIOS JIMENATOS

ENTREVISTA DE MÓNICA ONCALA GIL A JUAN GIL PLATA (11.05.2021):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/05/10/entrevista-de-monica-oncala-gil-a-juan-gil-plata/

FRANCISCA, POETA EN LA INTIMIDAD QUE QUISO SER PERIODISTA. ENTREVISTA REALIZADA POR IGNACIO TRILLO (26.04.2021): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/04/26/francisca-poeta-en-la-intimidad-que-quiso-ser-periodista/

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