La guerra de Sidi-Ifni y el éxito empresarial de Ramón Regueira (y 4ª parte) (24.01.2022)

Posted on enero 24, 2022

0


Ignacio Trillo

INTRODUCCIÓN

En la primera parte de esta semblanza (VER: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/01/03/moncho-regueira-y-los-dias-de-gloria-que-dio-al-cd-jimena-1a-parte-03-01-2022/ ) reflejé el momento en que recibí la triste noticia del fallecimiento de Moncho Regueira que me fue comunicado por su hermano José. Ante el impacto que me causópartiendo del recuerdo del último encuentro que mantuve con el finado en su tierra natal gallega, me adentré, entre otros pormenores, en los detalles y circunstancias que condujeron a su imprevisto aterrizaje en Jimena de la Frontera. Asimismo, en la huella que dejó su estancia en la localidad y también lo que significó su aportación para revolucionar el fútbol local, acontecimientos que se continuaron también en una segunda parte: (VER: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/01/10/moncho-regueira-y-los-dias-de-gloria-que-dio-al-cd-jimena-2a-parte-10-01-2022/)

En el tercer capítulo abordé su nacimiento, entorno familiar y etapa de futbolista de élite. VER: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/01/16/nacimiento-y-vida-de-futbolista-de-ramon-regueira-3a-parte-16-01-2022/

Y finalmente, en este último capítulo que viene seguidamente, su servicio militar en la guerra de Sidi-Ifni y su postrero éxito empresarial.

SU MARCHA A LA GUERRA DE SIDI-IFNI

El capellán del ejército colonial español bendiciendo en plena guerra de Sidi-Ifni dos nuevos cañones llegados desde la península para reforzar el obsoleto armamento de que disponía la artillería española para hacer frente a los infieles de la guerrilla marroquí respaldados por la monarquía aluíta que recientemente había alcanzado la independencia de este país norteafricano.

Antes de la irrupción farmacéutica en Jimena, Moncho tuvo que pasar por «la mili en el infierno», o sufrir «la guerra secreta» o también llamada «la guerra silenciada»… calificativos que se atribuyeron negativamente a aquel conflicto bélico absurdo que oficialmente no existió, sucedido en una colonia africana española en el África Occidental, enfrente de la isla canaria de Lanzarote a la que le separaba trescientos kilómetros, al sur del reino de Marruecos que recientemente, en la primavera del año 1956, había obtenido como nación la independencia.

Inicio del año 1956. El mapa del África Occidental colonial tal como estaba configurado antes de la independencia de Marruecos (02.03.1956). Con este acontecimiento se crea Marruecos como nación con el territorio pintado de verde claro que hasta entonces constituía el protectorado francés y con el amarillo claro del norte que era el protectorado español. No así con el amarillo claro y tostado del Sur que seguirán bajo posesión española y que motivará el conflicto del Sidi-Ifni de 1957-58. De esto no tenía ni idea ni se lo explicaron a Moncho que por no saber no sabía ni donde estaba su destino militar. Fuente: El Rincón de Sidi-Ifni-Sáhara.

Esta colonia española de Sidi-Ifni, además, no tenía ningún valor desde el punto de vista de la estrategia militar o para la captura, posesión o extracción, de algún recurso de importancia; por tanto, no existía absolutamente nada de valioso que ofreciera interés militar o civil para ser preservado. No obstante, es de resaltar que la existencia de esta colonia significaba un chollo para los ascensos de los jefes militares allí destinados o para el cobro de comisiones por obras o suministros que nunca llegaban a ser ejecutados, o no se les veía que fueran distribuidos; es decir, también un nido para la corrupción en aquel tiempo tan oscurantista de opacidad extrema.

De la otra parte del conflicto, se hallaban unos señores semifeudales ya asentados con gobierno en Rabat, bajo una monarquía absolutista y teocrática que presidía el sultán de una de las familias de esas cabilas que, gracias a la sublevación y a los atentados contra la presencia colonial protagonizados por guerrilleros armados, habían obtenidos el traspaso de poderes territoriales de forma acelerada e improvisada por parte de los gobiernos de las metrópolis de Francia y de España ante el temor de que se generalizara el conflicto y quedara fuera de control la situación. Esos guerrilleros que aspiraban a otro tipo de liberación habían sido tras el logro de la independencia integrados en el nuevo ejército marroquí. Estaban formados para luchar, y representaban, por su ideología izquierdista, un peligro para la estabilidad del reparto de poderes habido entre las castas del nuevo Estado. Así pues se organizó como argucia por el rey Mohamed V una campaña para la integridad territorial de la nueva nación marroquí constituida, y como España era el único país extranjero que seguía presente, pues a expulsarla de ese territorio colonial con los elementos más nacionalistas y radiales del ejército, formando unidades de guerrilleros bajo el mando de su hijo, el futuro rey Hassan II, para asegurarse que no se desmadraran y acabaran apuntando en otra dirección, y de camino, antes que purgas internas en momentos aún inestables para la consolidación del nuevo país, que fueran militares españoles los que mediante esta guerra produjeran su merma o eliminación.

Mohammed V, acompañado por su hijo el príncipe heredero Muley Hassán (luego Hassán II) al salir del Palacio Real. Foto: "De cuando el Protectorado de España fue una bendición para Marruecos" - Por Mohammed Ibn Azzuz Hakim, Fuente: Tetuania.

Así que, entre 1957 y 1958, el régimen de Franco, sin declaración de guerra alguna, estuvo en conflicto con el Reino de Marruecos por la continuidad española de esas posesiones coloniales en el África Occidental. Empezó el conflicto el día 23 de noviembre de 1957 a las seis menos cuarto de la madrugada. Ese día fueron atacadas y sitiadas las plazas de Sidi-Ifni y El Aaiún por insurgentes marroquíes. La guerra duró oficialmente hasta el 30 de junio de 1958 en que los «rebeldes» fueron pseudo derrotados, ya que Franco a cambio de la pacificación entregaba a Marruecos: Cabo Juby, entre el río Draa y el paralelo 27º 40′. Eso sí, como para fingir que se trataba de una victoria, tras la citada guerra, pasó a ser considerada, oficialmente, esa colonia africana como provincia cincuenta y una de España. Eso hizo incrementar el exotismo textil que ofrecían las Cortes Españolas donde a las batas y crucifijos de los procuradores obispos se les sumó las túnicas y capuchas de las chilabas de estos africanos designados para la representación dedocrática de esos territorios.

Segundo semestre de 1958. El mapa de África Occidental tal como quedó configurado tras el fin de la guerra de Sidi-Ifni (30.06.1958) con las cesiones como el Cabo Juby, donde fue destinado Moncho Regueira, que realizó el régimen de Franco a Marruecos. Este es el plano cartográfico que se dejó Moncho Regueira cuando fue desmovilizado y regresó a La Coruña. Fuente: El Rincón de Sidi-Ifni.

En ese acuerdo de 1958 firmado de forma incomprensible, tampoco se exigió al rey Mohamed V la puesta en libertad y entrega de los compatriotas que se hallaban prisioneros en manos de los contrincantes. Menos mal que Moncho no figuró entre esos detenidos.

Once años después, 30 de junio de 1969, Franco, sin un solo tiro, continuando de pie, vivito y coleando, cerrando la Verja de Gibraltar, o declarando a la vez estados de excepción en España contra su disidencia democrática interna a la que siguió fusilando hasta sus últimos días, entregaría Sidi-Ifni a Hassan II. Y en noviembre de 1975, con un Franco agonizante, encamado, entubado y cableado, se produciría, sin referéndum entre la población autóctona, la vergonzosa entrega del Sáhara, no al pueblo saharaui sino también, a Hassan II.

Pero vayamos, que es lo que se trata aquí, una vez enmarcado el contexto, a relatar la vida de Moncho Regueira en Sidi-Ifni y el transcurrir de su servicio militar.

A esa colonia española norteafricana de Sidi-Ifni fueron enviados miles de jóvenes españoles, entre ellos Moncho perteneciente al reemplazo de 1956, como correspondía a sus veintiún años cumplidos el día 7 del enero anterior, así como, por otro lado, acompañándole otros gallegos, se hallaban también una veintena de jimenatos que tomaron idéntico destino. Todos sin formación militar, sin equipamientos mínimos, a muchos les daban alpargatas como calzado para moverse por un desierto plagado, aparte de enemigos bélicos bien conocedores y mejor adaptados al terreno, de langostas, escorpiones, zorros, cobras y serpientes, con armamentos anticuados -los norteamericanos negaron el empleo del Material de Ayuda (AYAN)- para defender un nostálgico imperio, cuando la posesión de España de ese territorio se había producido realmente en la fecha nada lejana de 1934, bajo el Bienio Negro de la II República; imperio que además estaba condenado a desaparecer por más que la demagógica Falange joseantoniana se empeñara que en España, con respecto al dominio que llegó a conquistar donde nunca se ponía el sol, comenzaba de nuevo a amanecer.

31.12.1957. Actuación de Carmen Sevilla y Miguel Gila en dicha Nochevieja para dar moral a la tropa española. Foto: https://www.pinterest.es 

Una guerra a lo Miguel Gila, que se encajaría, junto a Carmen Sevilla, en aquella Navidad de 1957, a visitar el entorno «para infundir moral a una tropa» que no solo era vejada por sus mandos, sino también infraalimentada y víctima de la guerrilla Istiqlar, ante una España que proseguía aislada y apestada en la esfera internacional, que era apoyada por el hijo del rey alauita, Mohamed V, el que llegaría a ser llamado en el futuro, como monarca, Hassan II.

Posteriormente a esta guerra, la Jimena de 1964 que siguió conociendo Moncho estuvo en esos momentos de su última permanencia viviendo un proceso migratorio laboral masivo que bien supo hacerle frente con el humor sarcástico típico de la localidad sacándole punta con una particular interpretación que hizo de la propaganda del Régimen sobre los XXV años de PAZ, otra señal inequívoca de que esa guerra de Sidi-Ifni, como otras después de 1939 que hubo, nunca existió, traduciendo el término PAZ pero como una sigla que significaba: "Para Alemania Zumbando". En ese cuarto de siglo bajo el mandato de las botas del Dictador, no había existido, no solo el conflicto bélico en Sidi-Ifni sino tampoco el envío de españoles encuadrados en la División Azul a la Segunda Guerra Mundial con destino a las frías tierras rusas bajo mando supremo hitleriano y balance de más de ocho mil españoles muertos, ni el exterminio en la posguerra con una guerra sin cuartel al "maquis" resistente, ni tampoco la cruzada interior que mantuvo todo el tiempo que perduró el franquismo en una guerra contra los enemigos interiores de España, o sean los demócratas, hasta la muerte del Dictador. Fotocomposición propia

Todo un sainete que se convertiría en tragedia cuando hablamos que, entre más de doscientos y cerca de cuatrocientos jóvenes españoles, dejaron allí sus vidas y más de ochocientos fueron heridos o mutilados. Pero de eso tampoco se podía hablar, más cuando seis años después, un gallego, Manuel Fraga Iribarne, convertido en el mayor propagandista del Régimen de Franco, habría de vender la campaña de sus XXV años de PAZ.

«Para Alemania Zumbando», sería traducido por lo bajini como sigla ese término PAZ por los habitantes de Jimena sabedores y sufridores, más que nadie, del masivo proceso migratorio laboral que estaban padeciendo en ese preciso momento para reportarle a la Dictadura las divisas necesarias de cara a desmantelar su fracasado modelo económico autárquico, impuesto con anterioridad a lo largo de una posguerra que se hizo interminable a base a hambruna y represión. Para ese nuevo tiempo, sin embargo, de la mano de tecnócratas opusinos, había que importar del exterior lo necesario y abrirse comercialmente a una Europa en proceso de integración económica donde no había asiento para que esa España que se proclamaba is different se sentara con los países más desarrollados para jugar un papel influyente en la esfera internacional por continuar siendo contraria al respeto a los derechos humanos como heredera única superviviente de los sistemas políticos lesa humanidad derrotados en la Segunda Guerra Mundial.

Años 1957-59. Algunos de los jimenatos que que tuvieron como destino militar Sidi-Ifni sin que Moncho, lo más probable, tuviera conocimiento en ese periodo dónde se hallaba ese municipio gaditano. De izquierda a derecha: los vecinos, Manuel Gutiérrez García y Pepe Lobillo Martínez, Juan León Espinosa y el tesorillero Antonio León Pajares. E inmediatamente después de la firma de la paz: el teniente Gonzalo Vargas-Machuca García y el teniente coronel Luis Jesús Iglesias Méndez que aunque no era nacido en la localidad se consideraba del pueblo al haberse casado con la jimenata Dulce Nombre de Jesús Gómez Sánchez. Fotocomposición propia.
Año 1957. El jimenato Gonzalo Vargas-Machuca y el entonces Príncipe Juan Carlos de Borbón, compañeros de promoción en la Academia Militar de Zaragoza. Gonzalo sería destinado en 1959 como teniente a Villa Cisneros en Sidi-Ifni tras la finalización de esa guerra para la vigilancia del territorio. Seguro que en algunas estancias vacacionales en la localidad campogibraltareña, donde vivían sus padres y hermanos, departiría con Moncho con respecto a su experiencia en esa tierra africana. Gonzalo era hermana de Inmaculada a la que vimos en una foto tomada en el Paseo de Jimena a inicios de 1961, recién llegados los Regueira a la localidad, enseñando a andar a la niña Chusa, nacida en Betanzos el 10 de junio de 1960, en tanto la madre Irene lo hacía por igual sujetándola de la otra mano. Recorte de prensa facilitado por Javier Vargas-Machuca García.

No sé si todo esto le vendría a Moncho a la mente, cosa que dudo, en sus cientos de horas despilfarradas como cabo de la policía militar en esas guardias interminables realizadas en Sidi-Ifni, temeroso además de recibir en cualquier instante un ataque o un atentado, aunque estoy seguro que pensaría con impotencia y resignación cómo estaba perdiendo el tiempo y además con riesgos para su integridad física en la flor de su vida cuando tenía que estar labrándose su futuro. La verdad es que salió muy tocado de esa innecesaria como amarga experiencia.

Así me lo expresó como síntesis en ese día inolvidable de agosto del 2018 que pasamos juntos en Betanzos, con larga sobremesa incluida; y he aquí que cuando regresé una semana después desde Galicia a Málaga me encontré con la grata sorpresa de recibir, en el correo electrónico que le proporcioné, las fotos que prometió remitirme de su sidi-ifnera aventura y que figuran en esta sui generis semblanza que presento como apuntes sueltos, no por el orden cronológico clásico de una biografía sino, por apartados o bloques sobre su transcurso.

Moncho, haciendo guardia con chanclas y pantalón corto, a la entrada de su cuartel militar. Foto: Ramón Regueira Ramos

Resumiendo, antes de que Moncho finalizara la temporada de fútbol 1956/57 en el equipo de Burgos de segunda división, habiéndole tocado en el sorteo de su quinta, realizado en el anterior mes de marzo de 1956 en La Coruña donde además fue tallado, llevar a cabo el servicio militar obligatorio en el Sidi-Ifni, colonia española en el África Occidental, un año después quedó alistado en la caja de recluta de la citada capital gallega siendo adscrito al Cuerpo de Policía militar del África Occidental Español. Formó parte de las operaciones militares que se desarrollaron en dicho territorio desde 10 de agosto de 1957 al 13 de junio de 1958 según le certificaron, eso no quiere decir que hubiera estado en la primera línea de la guerra, por lo que le tocó el periodo de contienda en su totalidad. Desde el 10 de julio de 1957 por su buena conducta había sido nombrado cabo.

Año 1957. Moncho en Sidi-Ifni, en concreto en Villa Bens (Cabo Juby) con un compañero de fatiga. Foto: Ramón Regueira Ramos.

Según me narró, el viaje de ida a Sidi-Ifni lo hizo por etapas, primero desde La Coruña a Cádiz en tren, tardando dos días y alimentándose únicamente de un par de latas de sardinas y un trozo de pan que antes de partir le dieron como comida para todo el trayecto. Luego de estar otros dos días en el cuartel de infantería de la capital de la tacita de plata, lo subieron en un barco, el Vicente Puchol, que era de los que hacían la ruta con viajeros de Málaga a Melilla, que al meterse en aguas tormentosas Atlánticas aquello comenzó a parecer de papel en tanto las vomiteras de los reclutas eran torrenteras. Desde Cádiz para alcanzar Fuerteventura necesitó cuatro días de navegación, y tras la llegada a esta isla canaria permaneció un mes en otro cuartel de infantería a la espera.

Encontrándose ya en Fuerteventura en el cuartel, una tarde jugó un partido de fútbol con un equipo formado por reclutas que se enfrentaría al conjunto local de la isla. Moncho tuvo un enorme éxito particular por el partidazo que hizo. A la mañana siguiente, el jefe del cuartel impresionado aún lo llamó a su despacho y le dio todo el día de permiso. La Unión Deportiva Las Palmas, que jugaba en primera división, se enteró entonces que Moncho estaba haciendo allí la mili y acordaron el fichaje, pero al empeorar la situación en Ifni le obligaron, y a un jugador del Atlhetic de Bilbao que estaba en su misma situación, a viajar a al Aaiún, no pudiendo ninguno de los dos incorporarse al equipo canario.

Así, hasta la llegada de un barco de guerra de la Armada española que lo transportaría, en una travesía que duró entre 6 y 7 horas, al Aaiún que como no tenía puerto ni embarcadero para pisar tierra firme tuvo que subirse a una barcaza hasta bajarse con el agua a la cintura para llegar a la orilla, andando entre las olas y cargado con el equipaje.

De ahí a un periodo de instrucción de dos meses durísimos y con destino, teniendo bastante suerte, de policía indígena a Villa Bens (Cabo Juby). Tanto tiempo resguardándolo en inacabables guardias para que al final y sin ningún tiro, ni al aire, acabó Franco entregándoselo gratis a Mohamed V. De ahí pasó Moncho a un destacamento situado en un cerro, a 50 grados de temperatura, con armamento de la Primera Guerra Mundial y bombas de mano que no explotaban porque la pólvora estaba caducada; además, con escasa comida, a punto de ser utilizado como conejillo de india para la guerrilla musulmana. Y ocurrió lo mismo, que tuvieron que dejarlo por órdenes de la superioridad para concedérselo al ejército de liberación marroquí. Como manifesté antes, lo más parecido a la guerra de Gila.

Cartilla militar de Moncho Regueira Ramos. Fuente: Chusa Regueira Otero.

Entre la peripecia más sonada que padeció en esta guerra, francamente inexistente, figuró que le dieran por fallecido en una de esas patrullas, descubiertas le llamaban, que tuvo que realizar y donde se despistó su unidad.

Diciembre 1957. En la parte superior a mano izquierda con la foto de Moncho Regueira de esa página del diario "La Voz de Galicia" dedicada a deportes zanjando el extendido rumor que desde hacía varios días se había propagado por Galicia y en especial por el club Depor, con el desconsuelo de su familia directa, acerca de la muerte del jugador en acción de guerra sucedida en Cabo Juby. Al final resultó que estuvo perdido con su patrulla. Fuerte: Chusa Regueira Otero.

Así llegó a aparecer Moncho, en diciembre de 1957, como fatalmente desaparecido según rumoreó el diario «La Voz de Galicia» en sus páginas deportivas, dándosele por muerto, originando el lógico sobresalto de su familia y el revuelo entre la afición del equipo coruñés que creyó que lo peor había sucedido. Más tarde, desmentido por las autoridades militares, se supo que se hallaba con vida, al ser localizado el convoy militar del que formaba parte entre Aiún y Tafalla, informándolo también el mismo rotativo coruñés, lo que generó la lógica alegría y euforia entre sus allegados y personas más queridas.

Moncho a la derecha de la imagen sonriendo en un momento de relax, nada que ver con los malos tragos que pasó en ese destino militar norteafricano. Foto: Ramón Regueira Ramos.

Moncho, por esa mili que le resultó como una terrible pesadilla, acabó afectándole psicológicamente. A su retorno a Galicia, tomó la decisión de finalizar su carrera futbolística.

Encontrándose Moncho ya en Jimena de la Frontera, tenía que comunicar a las autoridades militares su lugar de residencia, puesto que la fecha de la finalización de la mili activa significaba que quedaba en la reserva para ser movilizado en el caso de que fuera requerido ante una emergencia que fuera decretada hasta que cumpliera los veinticuatro años que constituían la totalidad del servicio militar obligatorio, partiendo de la fecha en que fue alistado, quedando adscrito a una unidad militar en San Roque, Regimiento de Infantería Pavía 19. Por lo tanto, hasta marzo de 1981 no agotó ese periodo de vida de incertidumbre militar. Fuente: Chusa Regueira Otero.

Recién llegado a La Coruña tras la pesadilla africana y teniendo en mente colgar las botas, sin embargo lo pospuso tras interesarse por él el equipo del Ourense que le pagó un pastón. Y tras esa prórroga futbolera, al final de esa temporada 1958-59 contrajo matrimonio con Irene en ese mes de julio e iniciar una nueva etapa de vida.

El fútbol español, cuando contaba tan solo con veintitrés años, había perdido un gran jugador profesional de élite, lo que llevó aparejado a que dos años después Jimena de la Frontera ganara con su presencia como oficial de Farmacia, viviéndose una revolución en su equipo local de balompié y, un quinquenio más tarde, en Galicia, con el paso del tiempo, triunfaría un empresario innovador con perspectiva social, donde todos los ejercicios económicos del grupo familiar que presentaban beneficios eran reinvertidos en su integridad en el fortalecimiento y ampliación de las instalaciones.

Aquí de joven la que sería farmacéutica en Malpica, Pura Ramos Calviño, hermana de la madre de Moncho, una mujer avanzada para su época que saliendo de una aldea llegó a hacer la carrera universitaria en Santiago para entonces consderada fundamentalmente de varones. En el verano acogía al joven Moncho en las vacaciones escolares mandado por su madre Carmela para que estudiara y trabajara y allí empezó a aprender, entonces no muy entusiasmado, conocimientos para llegar a ser auxiliar de botica y que luego vería acrecentados tras su marcha a Jimena de la Frontera en el otoño de 1960 donde acompañaría a su hermano Pepe. Foto: familia Regueira Ramos.

EL SEÑOR REGUEIRA, EMPRESARIO EJEMPLAR

Premio Expo Galicia 2019 a Ramón Regueira por llegar a facturar el grupo empresarial por él creado en 1965 partiendo de la nada un total de 112 millones de euros. Foto: Familia Regueira Otero, imagen tomada el año 2015 en la conmemoración de los 50 años de la creación de la empresa.

Moncho Regueira, heredó la vocación empresarial de su padre, José Regueira Varela. En la primavera jimenata de 1965, se hallaban ya crecidas las dos hijas (Chusa y Carmen María (Katy)) que había tenido hasta entonces el matrimonio. Estaba pendiente el alumbramiento de una tercera (Irene). Las alternativas que ofrecía el entorno comarcal campogibraltareño eran bien escasas, tanto en materia de infraestructuras educativas, como para la realización de negocios a pesar de la cacareada por el Régimen instalación de un Polo de Desarrollo en el Campo de Gibraltar. En tanto, la población trabajadora jimenata emprendía una masiva emigración laboral sin precedente histórico con destinos principales a Cataluña y el País Vasco, así como a países europeos como Alemania, Francia o Suiza, entre otros. En ese contexto, Moncho decidió, desbloqueado el contencioso judicial sobre el alquiler del local de su madre en la coruñesa calle Juan Flórez (nombre que se debe al militar que dejó la carrera, siendo dos veces alcalde de A Coruña e impulsor del ferrocarril de Galicia), regresar a la ciudad de donde había partido cuatro años y pico antes para emprender una nueva etapa en su vida con la compañía de su familia.

Años 20. Calle Juan Flórez producto del Ensanche de A Coruña donde tras el derribo de la muralla de Pescadería comenzó en 1865 a alzarse las nuevas construcciones. Fue en 1965, en el bajo del inmueble correspondiente al número 63 de esa calle, donde Moncho montó "Recambios Regueira", el inicio de su aventura empresarial. Foto: José Regueira Ramos.

En este sentido, se propuso, contando con treinta años, volver a empezar una nueva vida, valiéndose de sí mismo, para crear un negocio del que por la materia a abordar carecía de experiencia y conocimiento alguno, como era, la de la distribución y venta de recambios de automóviles.

Año de 1965. Recreación. Moncho Regueira Ramos (recreado por su sucesor Ramón Regueira Otero), a la derecha del mostrador, con su primer empleado, José Luis, empezando un nuevo trabajo y una nueva etapa en su vida, esta vez relacionado con recambios de automóviles. Aconteció en el local familiar de cien metros de la coruñesa calle Juan Flórez número 63. Pronto se quedaría pequeño y abrieron otro espacio de venta en Eugenio Carré hasta pasar en 1978 al polígono industrial de A Grela-Bens, donde sigue existiendo dicha instalación pero como centro de división solo de A Coruña. Foto: Ramón Regueira Otero.

Animado por su amigo Quique Blanco, que era representante de recambios de automóviles, decidió abrir un negocio sobre esos mismos materiales en el espacio de 100 metros cuadrados herencia de su finado padre junto al edificio donde cada planta fue repartida entre los hermanos. Así comenzó a rodar la historia de «Recambios Regueira», que fue el germen de lo que hoy es el potente complejo empresarial «AD Grupo Regueira».  

Agosto del 2018. La huella del proyecto empresarial que partiendo de la nada emprendió Moncho Regueira se esparce hoy en día no solo por la geografía gallega sino también por Asturias, León y Cantabría. Imagen del establecimiento situado en Betanzos, justo enfrente del restaurante "La Casilla" donde tuvo lugar en día festivo el almuerzo de mi reencuentro con él tras cincuenta y tres años transcurrido en que lo había visto por última vez y cuyo inmueble gastronómico se refleja en los cristales de esta nave empresarial de su grupo. Foto: Ignacio Trillo.

El primer trabajador que contrató Moncho se llamaba José Luís. Fue su jefe de compras hasta que se jubiló en 2011. Los dos desde el inicio de la empresa se irían haciendo un hueco en el sector de recambios hasta contar en la actualidad con sesenta y un puntos de ventas que se extienden no solo por Galicia sino que además abarca la geografía de Asturias, León y Cantabria. Simultáneamente, de ese único trabajador con que empezó, ha pasado a tener más de quinientos empleados en la actualidad. Y de la Lambretta roja que se trajo su hermano José de La Coruña a Jimena con la que de forma compartida hacía sus traslados de un sitio a otro de la geografía municipal, a disponer, en el momento en que nos ha dejado, de más de trescientos vehículos para el reparto de materiales que le lleva a ser la empresa de distribución y venta de piezas de automóviles más importante de España y de Portugal.

En la empresa fue tratado como Señor Regueira al considerarlo más cercano a que se le llamara Don Ramón. Algunos veteranos también le llamaban Jefe, y no dirigiéndose directamente a él sino entre sus conversaciones internas empleaban el apelativo, con tono afectivo, de “Sheriff”.

Año 1966. En la toma de decisión de Moncho de retornar desde Jimena de la Frontera a A Coruña, también sopesó el futuro de su familia. En esta imagen, pocos meses después del retorno de nuevo a Galicia donde ya allí recién llegados había nacido Irenita, el 7 de julio de 1965, la más pequeña de la foto. Las demás: Carmen María (Katy) nacida en Jimena, la madre, Irene Otero, y Chusa que vio la luz en Betanzos antes de la marcha familiar a Jimena. El que sería el cuarto hijo, Ramón no estaba ni en proyecto, alumbraría el 26 de octubre de 1974. Foto: familia Regueira Otero
Año 1971. En tanto Moncho tomó el retorno a Galicia, su hermano mayor, José, se quedó en Jimena de la Frontera enamorado de su historia, de su gente, del paisaje, del clima y de su luminosidad. Pasó de ser obligado destino profesional a voluntaria permanencia vocacional. Aquí en El Paseo de la localidad, entonces llamada plaza del Generalísimo Franco, cómo no, y a partir de 1979 en que tuvieron lugar las primeras elecciones municipales democráticas pasó a ser denominada: plaza de la Constitución. Al fondo, el río Hozgargante en el tramo de La Tosca. Y completada la familia ya en esta fecha, figuran retratados: Ramón, Víctor, Queti con el recién nacido Héctor y Esther que es protegida por el padre José. Foto: José Regueira Ramos.

En el mismo sentido de crecimiento de su Corporación, desde el primer emplazamiento en la calle Juan Flórez, al quedarse pequeño el espacio para cubrir las nuevas expectativas originadas por la demanda, trasladó el negocio a otro sótano de la calle Eugenio Carré; y de ahí, en 1978, al Polígono Industrial de A Grela-Bens donde aún hoy se ubica la división de A Coruña. 

Los locales de ventas de las piezas de «AD Grupo Regueira», abarcan hoy un área cubierta de 16.000 metros cuadrados, o sea algo más de un campo y medio de fútbol de primera división, los cuales todos ellos se encuentran intercomunicados y coordinados telemáticamente para sus ventas, atendiendo con extrema puntualidad los pedidos que les llegan de las áreas poblacionales que las circundan. Dispone además, junto con el resto de socios del grupo Ad Parts, de una planta de envasado de aceite, anticongelantes y líquido de frenos.

El nuevo almacén del grupo que se puso en marcha en el año 2013, como central de distribución, cubre un espacio de techo de más de 4.000 metros cuadrados de superficie y 23 metros de altura, con clasificaciones de materiales y procesos de empaquetados automatizados para la distribución y suministro tanto a las tiendas del grupo como para prestar el servicio con la máxima agilidad al principal cliente, que lo constituyen los talleres, gracias a hallarse totalmente robotizada y dotada de la tecnología más avanzada, lo que permite a la compañía además optimizar al máximo su capacidad espacial de almacenamiento para sus ventas.

A pesar de que se jubilara oficialmente en septiembre de 2017 contando con 82 años, Moncho siguió a pie del cañón en el seguimiento de las grande líneas de la empresa y observando la evolución e innovaciones que se introducían en el sector hasta dos meses antes de su fallecimiento cuando empezó a sentirse mal. Foto: Familia Regueira Otero.

A pesar de que el señor Regueira, tal y como se le llamaba por sus subordinados en el grupo, se jubilase hacía cuatro años, septiembre del 2017, contando con más de ochenta y dos añadas, continuó a pie del cañón, echando una mano a lo que fuera necesario y siempre atento a la buena marcha y a la ampliación del negocio, supervisando cada movimiento interno de envergadura que se realizara, a la vez que recibiendo información sobre los grandes cambios que se iban operando en el sector, hasta que hace dos meses se sintió enfermo.

De Ramón Regueira Ramos a su hijo más pequeño, único varón, Ramón Regueira Otero, traspaso en la cabeza de la gestión del grupo efectuado en septiembre del año 2017. Moncho contaba con 82 años y su hijo Ramón con 43. El futuro de la empresa familiar quedaba garantizado. Foto: Familia Regueira Otero.

Ante tal ejemplo, la demostración de afecto y de respeto que le profesaba el pueblo de Galicia, sobre todo los más de quinientos trabajadores directos de su corporación, se hizo patente en el acto fúnebre que tuvo lugar para su despedida. Asimismo, por los propietarios de centenares de pequeños talleres que tan bien lo conocían por su honradez, calidad y trato humano, sencillez, modestia, nobleza y humildad, buen hacer y entrega a los demás, así como por el derroche de esfuerzos meritoriamente realizados poniendo en pie, desde la nada, ese gran complejo empresarial que ha legado, compatible con la dedicación a su familia, mujer y cuatro hijos (Chusa, Katy, Irene y Ramón), hoy ya contando además con cuatro nietos (Eduardo, Juanjo, Ramón y Álvaro) y dos biznietos (Neo y Clara). A la par, siempre preocupado y ayudando para la buena marcha de su equipo de fútbol, El Depor A Coruña, del que era patrocinador, que tantas tardes de alegría le dio, al igual que quebraderos de cabeza por su última trayectoria. Mimando a su A Laracha natal para que no les faltara de nada, y sin olvidar nunca a su amada Jimena de la Frontera. En este sentido, su entierro fue una demostración de cariño hacia su persona con una iglesia, donde se le dio el responso, que ante el cúmulo de muestras de reconocimientos, resultó sin espacio suficiente para acoger tantas personas y tantas coronas, en agradecimiento y reconocimiento a su trayectoria, gestión y espíritu emprendedor, necesitando a la salida del templo que hubiera un camión que acogiera en su honor más arreglos florales que continuaron llegando sin parar.

Ramón Regueira presentando nuevos productos de la empresa. Foto: Familia Regueira Otero.

Por toda la ingente trayectoria recorrida, es de justicia que ante tu sentida marcha te manifieste: Moncho, allí donde estés, parafraseando a Pablo Neruda, confiesa que solo has tenido una vida para darte tiempo a llevar a cabo semejante semblanza, con tan variadas reconversiones en un volver a empezar continuo, inasequible al desaliento, con el que te fuiste sucesivamente levantando y superando a lo largo de tu profunda como intensa existencia. Desde la primera etapa de infancia en Xeris, a tu aprendizaje por los jesuitas de Vigo. De ahí, a la de un gran futbolista de élite que la guerra de Sidi-Ifni impidió que siguieras por la senda triunfal a la de tu gran amigo y compañero de botas, Luis Suárez, pero que sin embargo te llevó a recorrer España, desde el noroeste hasta la otra punta de abajo de su geografía, para participar en la compra de una farmacia en la campogibraltareña Jimena de la Frontera, oportunidad para recalar y conocer tan bello rincón al sur del Sur, a su sufrida gente, tan migratoria como la de Galicia pero socialmente tan desigual, que como unos vecinos más os recibió con sus brazos abiertos, y a los que correspondiste, sobre todo, dándoles tardes cálidas de glorias y alegrías con el balón y con tu ejemplo de buena persona, derrochando, sobre todo, mucha humanidad; hasta tu volta a terra galega para montar una empresa que ha generado tanta riqueza material y social; a la par, ayudando al Depor, club de tus apegos, a tu querida aldea natal, y a la Jimena de tu melancolía.

Julio de 2019. Restaurante del hotel Noa del municipio coruñés de Santa Cruz, concello de Oleiros. Comida familiar en la que se celebraba el 60 aniversario de la boda que contrajeron en Betanzos Moncho Regueira e Irene Otero. Sentadas de izquierda a derecha: Kati, Irene, Moncho, Álvaro (niño), Irene hija, y Juanjo, hijo de Katy. De pie: Esther, cuya pareja Manel había fallecido cinco meses antes, Chusa y Ruth, esposa de Ramón Regueira Otero. Foto: familia Regueira Otero.
7 de julio del año 2021. Restaurante Porto dos Barcos en Oya (Pontevedra) a 200 kms de A Coruña. Uno de los últimos actos familiares de Moncho, restringido por la pandemia. Como no podía ser de otra forma la celebración del 84 cumpleaños de su mujer Irene, el amor de toda su vida. Aquí acompañado de sus cuatro hijos, sus parejas y sus nietos. El primero por la izquierda, Ramón, que le sucedió en la dirección de la empresa familiar. Foto: familia Regueira Otero.

Simultáneamente a lo anterior, formando la gran familia que has dejado – cuatro hijos, cuatro nietos y dos bisnietos- gracias a la compañía de esa gran mujer, Irene, compañera inseparable desde la más temprana juventud, desde aquella tarde de ventoso otoño coruñés cuando, contando con dieciseis años y tu futura esposa con catorce, dos «pipiolos»,caminabas como cada día hacia el campo del Riazor a entrenar y le recogiste, cerca de la playa, la boina de su uniforme colegial de las Terciarias franciscanas que el aire le había lanzado al vuelo, encontrando, al entregársela, el palpitar de Cupido, el mismo que te ha hecho sentir feliz hasta que tu eternidad se ha hecho finita. Solo te separó, del calor de su presencia física y tan solo de forma temporal, el fútbol, jugando en el Caudal de Mieres y en el Burgos, o la maldita guerra del Sidi-Ifni, supliendo no obstante esas ausencias, los textos epistolares de amor que os intercambiabais por correos y que tanto ayudaban en aquel tiempo a conllevar la obligada distancia.

16 de diciembre de 2021. El Nuevo Estadio del Riazor. Cercano a las 21 horas en que se iniciaba el partido de la copa del Rey entre e Deportivo de A Coruña y el Atlético Osasuna, se comunica por el equipo de megafonía el fallecimiento ocurrido el día anterior de don Ramón Regueira Ramos que fue jugador del Deportivo y fiel patrocinador del club por el que se iba a proceder a rogar a que se guardara un minuto de silencio. Foto: RCD Á Coruña.

Moncho, confiesa que has vivido a la par que todo esto te ha dado tiempo en una sola existencia… Casi seguro que reiteraremos nuestro encuentro, con o sin las tortillas de patatas de Betanzos, preferiblemente lo segundo. Allí donde estemos nos buscaremos y claro que será posible localizarnos; si antes pasaron cincuenta y tres años para volvernos a ver, la próxima vez, a ciencia biológica exacta, creo que deberá suceder antes, y ya me seguirás contando cómo lo hiciste…

¡Hasta entonces y hasta siempre! ¡Descansa en paz que te lo has merecido! Y mil gracias por tu ejemplo, recuerdos y obra legada. 

Agosto de 2018. Víctor Regueira Mauriz, farmacéutico en la Estación de Jimena de la Frontera desplazado en vuelo a A Coruña expresamente para compartir ese encuentro en el mesón "La Casilla" de Betanzos. En la mesa de comensales figura al fondo el anfitrión del evento: Ramón Regueira Ramos, en el lado izquierdo de la imagen: Ignacio Trillo, a su lado con gafas de sol María José Mata Lastres, nacida en Jimena, hija mayor del titular de la farmacia de Jimena que se lo traspasó a los dos hermanos Regueira, José y Moncho, el malagueño Antonio Mata Gómez. María José se halla hablando con su amiga Estrella del malagueño municipio de Canillas de Albaida, donde Antonio Mata tuvo la siguiente farmacia a la de Jimena, que nos acompañó en este viaje. A continuación, el joven Eduardo, hijo mayor de la descendiente de Moncho nacida en Jimena, Carmen María (Katy). Y por el mismo orden a la derecha de la imagen, Esther, hija de José Regueira, su querido y amado marido Juan Manuel Franco Taboada, "Manel", que tan prontamente nos dejó, el 15 de febrero siguiente. A su lado, Irene Otero, esposa de Moncho, y Norma, una gran amiga de su familia. Finalmente Chusa, la hija mayor de Moncho con dedicación también plena a la empresa. Foto Víctor Regueira Mauriz.

OTRAS ENTRADAS EN EL BLOG RELACIONADA CON LA TEMÁTICA:

Presentación del libro, «La herida de Leopoldo de Luis en el paraíso del Sur» 17.12.2021. https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/12/15/presentacion-del-libro-la-herida-de-leopoldo-de-luis-en-el-paraiso-del-sur-17-12-2011/

«Moncho Regueira y los días de gloria que dio al CD Jimena (1ª parte)». 03.01.2022: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/01/03/moncho-regueira-y-los-dias-de-gloria-que-dio-al-cd-jimena-1a-parte-03-01-2022/

«Moncho Regueira y los días de gloria que dio al CD Jimena (2ª parte)» 10.01.2022: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/01/10/moncho-regueira-y-los-dias-de-gloria-que-dio-al-cd-jimena-2a-parte-10-01-2022/

«Nacimiento y vida de futbolista de Ramón Regueira (3ª parte)». (16.01.2022):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2022/01/16/nacimiento-y-vida-de-futbolista-de-ramon-regueira-3a-parte-16-01-2022/

Bibliografía

«Luto en el Deportivo por Ramón Regueira, exjugador y patrocinador del club». dxtCampeon. 16.12.2921.

«Ramón Regueira Ramos, vecino de Cabovilaño. Fue futbol deportivo y fundador de la empresa ‘AD REGUEIRA'». Crónicas de Laracha. Xabier Maceiras. 20.12.2021.

«Moncho Regueira, ex xogador de Fabril, CD Juvenil e Deportivo e fiel patrocinador do Club, faleceu aos 86 anos. RC Deportivo».  16/12/2021.

«Entrevista a Ramón Regueira Otero, gerente de Ad-GrupoRegueira en la ruta del recambio». ADGRUPODEGUEIRA. 23.01.2018.

«Ramón Regueira Otero: «Mi padre era futbolista, lo mandaron a la mili y al acabar montó la empresa»». Sonia Vázquez. Diario La Voz de Galicia. 30.09.2017.

«Ficha técnica del futbolista Ramón Regueira Ramos». BDFutbol.com.

«Así fue la carrera de Luis Suárez, único Balón de Oro español». Álvaro Canibe. Diario AS, 6-12-2019. 

«Que yo hubiera llegado a ser futbolista es la prueba de que los milagros existen». Entrevista a Arsenio Iglesias. Fernando Hidalgo. Diario La Voz de Galicia. 18.12.2010.

«Una temporada gloriosa de C.D. Orense (1958-59)». Maribel Outeiriño. Diario «La Región» 23.05.2009.

«Regueiras y Ramos: Relatos y recuerdos vía whatsapp con José Regueira». José Regueira Ramos. Coria Gráfica. Año 2021.

«Unas líneas de agradecimiento… «. José Regueira Ramos. Tiojimeno. 10.12.2009.

«El Camino de Santiago y sus Prodigios… «. José Regueira Ramos. Tiojimeno. 25.04.2012.

«José Regueira Ramos: coruñés, jimenato y cacabelense». Carlos Francisco, Blog Casteoventosa. 04.05.2012.

«Acta del Pleno del ayuntamiento de Jimena de la Frontera, de doce de diciembre de 2009 por el que se nombra a don José Regueira Ramos, Hijo Predilecto de Jimena».

«Fallece el arquitecto, profesor y artista gallego Manuel Franco Taboada». Diario La Voz de Galicia. Edición 15 de febrero 2019.

«De Caixa de Aforros a Caixa Galicia». Diario A Opinión A Coruña. 05.04.2009.

«Los orígenes del fútbol en Jimena». Blog de Ignacio Trillo. 23.12.2016.

«Desgracia taurina en Jimena». Blog de Ignacio Trillo. 17-08-1961/17.08.2016. 

«La sanidad de Jimena (1950-1970) (1ª parte)». Blog de Ignacio Trillo. 26.06.2017.

«La sanidad de Jimena (1950-1970) (2ª parte)». Blog de Ignacio Trillo. 03.07.2017.

«El médico Lastres de la Estación de Jimena». Blog de Ignacio Trillo. 23.07.2017.

«Los Ángeles y Jimena con la familia Lastres». Blog de Ignacio Trillo. 07.02.2017.

«El polifacéutico, Antonio Mata Gómez, Farmacéutico». Blog de Ignacio Trillo. 04.02.2019.

«Aragoncillo, farmacéutico en Jimena». Blog de Ignacio Trillo. 15.08.2017.

«El farmacéutico de Jimena, José Sánchez Medina». Blog de Ignacio Trillo. 07.08.2017.

«(IV) Los Larios y la Casita de Campo. La britanización del Campo de Gibraltar (Iª parte)».  Blog de Ignacio Trillo. 16.07.2018.

«(Vº) Los Laríos y la Casita de Campo. El tren inglés (Iª parte)». 23.06.2018

«(VI) Los Laríos y la Casita de Campo. El tren inglés (IIª parte)». 08.08.2018.

«VI parte. Memorias de Juan López Morales». Blog de Ignacio Trillo. 29.06.2021.

«La guerra de Sidi-Ifni y Jimena». Blog de Ignacio Trillo. 02.05.2018. 

«Choque de trenes en Jimena». Blog de Ignacio Trillo. 27.02.2018.

«Presentación del libro, «La herida de Leopoldo de Luis en el paraíso del Sur»». Blog de Ignacio Trillo. 17.12.2021.

«Leopoldo de Luis en el paraído del Sur». Juan Ignacio Trillo Huertas. Diputación de Cádiz. 2021.

«Parque de las Acacias y Villa Smith». Ayuntamiento de Algeciras.

«Un poco de historia del pantano de Los Hurones». Historia de Ubrique. 27.03.2011.

«La noble misión de la misión de la enseñanza de la enseñanza don Juan González». Guillermo García Jiménez.

Testimonios

Andrés Beffa García, Martín Cano Sánchez, Pascual Collado Saravia, Juan Gil Plata, Francisco Gutiérrez Ordóñez, Juan León Espinosa, Juan López Morales, Andrés Macías Sánchez, Juan Pajares Sarrias, Chusa Regueira Otero, Esther Regueira Mauriz, Víctor Regueira Mauriz, José Regueira Ramos, Ramon Regueira Ramos, Diego Rocha Sánchez, Juan Vallecillo Durán y Teodosio Vargas-Machuca García.

Posted in: Solo Blog