8ª parte. MEMORIAS de Juan López Morales (13.07.2021)

Posted on julio 13, 2021

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Juan López Morales de carpintero en Francia

INTRODUCCIÓN

Ignacio Trillo

Reiterar que lo que viene seguidamente es la continuidad de la autobiografía del republicano español de Jimena de la Frontera (Cádiz) Juan López Morales, escrita en primera persona desde su exilio en Francia donde fallecería en 1996. Desde el 18 de julio de 1936, el protagonista de este relato, que contaba entonces con veinte años, llevando desde su infancia una vida de lo más tranquila, trabajando en ese momento en el oficio del corcho en la empresa multinacional gerenciada por su padre, empezó a vivir, a la par que su numerosa familia, una horrible odisea por los acontecimientos bélicos que de forma insospechada se precipitaron de la noche a la mañana y que parecían no tener fin. En primer lugar, en forma inicial de golpe de Estado que afectó a la mayoría de la sociedad española que resistió a la felonía para la defensa del Gobierno constitucional frente a una guerra declarada unilateralmente por la sedición militar africanista y colonial que, con destrucción y muerte, le costó tres años hacerse con el poder, necesitando para sus fines la decisiva y descarada intervención exterior del eje ítalo alemán. Y en segundo lugar, al verse implicado además, tanto el protagonista de esta historia como su parentela, tras atravesar los Pirineos después de la derrota para padecer el destierro, en los avatares concatenados que se sucedieron en seguida en Europa con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, simultáneo a la represión interior que no cesaba contra los vencidos en la "nueva" España franquista.

Constatar de nuevo que esta publicación ha sido posible gracias a que su hijo Helios López y su nieto Romaric no han dudado un solo segundo en dar luz verde a la petición que les cursé para que esta semblanza una vez que supe de ella se conociera por el gran público, porque con esta iniciativa también atendían la voluntad legada por su antepasado, actor y autor de esta reseña, al objeto de que no pasara al olvido el sacrificio tan tremendo de lucha llevado a cabo por una generación que con generosidad lo dio todo, hasta sus vidas, en la defensa de la democracia y de las libertades, en tiempos de ascenso del fascismo en el viejo Continente y contra la ignominia y el retroceso histórico. Sirva pues el contenido de este testimonio que aquí continúa en detalle sobre aquel tiempo que fue, tanto para lectores como para historiadores.

En lo que me corresponde como aportación, poca más que añadir. Junto a la supervisión y transcripción del texto, complemento la narrativa con la incorporación de un material gráfico que en parte procede de la propia familia y que a pie de página aprovecho para introducir comentarios adicionales con la pretensión asimismo de contextualizar para el lector de cara a facilitar su interpretación algunos de los episodios que aquí se relatan.

De la liberación de Francia a la muerte de Franco

Juan López Morales

En junio de 1944, la ciudad francesa de Mont-de-Marsan, situada en el sur de Francia donde me hallaba, fue liberada por el maquis que con técnica de guerrilla combatía a los nazis alemanes ocupantes del país galo. Ocurrió escasos días después de que tuviera lugar el decisivo desembarco aliado en Normandía.

6 de junio de 1944. Con enorme sorpresa sin poder de reacción alemana se produjo de madrugada en Normandía por parte de los "aliadoscon el fin de liberar Francia de la ocupación por el III Reich un masivo desembarco de tropas por mar y aire. Jugó un papel fundamental en esta operación el republicano catalán José García Pujol "Garbo" que actuaba desde Gran Bretaña como doble espía pero realmente al servicio de la inteligencia del premier británico Winston Churchill, engañando a los alemanes al hacerles creer que era de los suyos avisándoles de que se produciría esa acción bélica por el Paso de Calais a 257 kilómetros de distancia de Normandía desplazándose hasta allí el grueso de los efectivos nazi dejando desguarnecido el lugar donde se iba a producir realmente el ataque. Fuente: Wikipedia.
170.000 soldados cruzaron el canal de la Mancha de Inglaterra a Francia esa madrugada desembarcando en más de 5000 barcos y otros tantos aerotransportados lanzados en paracaídas. Hacia finales de agosto las tropas "aliadas" en suelo francés estaban constituidas por más de 3.000.000 de militares. Foto: Landscape

Al igual que todos los españoles refugiados en Francia, me encontré bajo el triste panorama laboral durante la primera etapa de la posguerra de que no podía trabajar en otro sector que no fuera la agricultura. Para los extranjeros estaba prohibido el empleo en las ciudades, además teníamos que esperar a ser desmovilizados porque pertenecíamos, o estábamos subordinados, al ministerio francés de Defensa Nacional.

En el mapa de Francia el lugar en el noreste donde se produjo el desembarco de los Aliados, Normandía, y el sitio en que le pilló a Juan López Morales (Mont-de-Marsan) el desembarco "aliado", al sureste, no lejos de la frontera vasca, que atravesaría luego su hermano José al desertar del ejército de Franco. Asimismo se indica dónde estaba emplazada la zona (Eauze) que como trabajador agrícola iba a vendimiar. Imagen: Superbenjamin.

Aprovechando el tiempo de la vendimia, nos fuimos a recoger uvas un grupo de quince desterrados españoles a Eauze Auze (departamento de Gers) y al regreso nos dedicamos a cortar pinos, o sea, a ejercer el oficio de leñadores.

A continuación, permaneciendo todavía en Mont-de-Marsan, fui desmovilizado militarmente por la comisión de control y de liberación del Departamento de Landes, dejando de pertenecer a la compañía de trabajadores extranjeros (CTE) numero 8 en virtud de la circular ministerial n°11/MO del 16 de diciembre de 1944. Al fin me encontré libre. Seguí no obstante cortando pinos en tanto esperaba lograr la carta de trabajo industrial.

Un día, en medio del pinar, con enorme sorpresa y alegría, a la vez que dándome un gran susto por el uniforme militar franquista que vestía y que lo hacía irreconocible, se presentó mi hermano José que sufrió a su regreso a España las penurias represivas por la bota de la dictadura de Franco. Había desertado del ejército victorioso adonde lo habían incorporado, después de llegar a la Estación de Jimena siendo de inmediato detenido para padecer la dura cárcel del Puerto de Santa María y ser alistado a continuación de cara a la realización del servicio militar de tres años en el ejército vencedor, a un batallón disciplinario de castigo existente en Elizondo, Navarra. Había vuelto a atravesar en su retorno la frontera pirenaica, esta vez de forma clandestina. Se quedó conmigo a cortar pinos.

Año 1945. José y Juan López Morales en la carpintería de Mont-de Marsan. José como se ha dicho había desertado del ejército de franco. Anduvo unos doscientos kilómetros y sin que nadie lo viera antes de hallar a su hermano Juan que se hallaba cortando pinos en el departamento de Landes. A la vez que sorpresa le dio un gran susto ya que venía con la ropa militar franquista con la que se había escapado. Foto: Juan Ángel Gómez López.

Jamás se me había pasado por la mente formar un hogar fuera de España. Mi única idea fue siempre regresar a mi país, una vez que la guerra mundial hubiera terminado, creyendo, como todos los republicanos que nos hallábamos en el exilio como refugiados, que, con la derrota de Hitler y de Mussolini, desaparecería el régimen de Franco. Pero fue para mí, como para todos los desterrados, una gran desilusión al ver que, dos años más tarde, Franco seguía gobernando en España con su cruel dictadura y nosotros, olvidados e ignorados como parias por todos los países que habían sido aliados, incluida la URSS, y también por Naciones Unidas. Comenzaba una nueva guerra, esta vez le llamaban fría por carecer de campos de batallas encarnizados.

Año 1947. Apenas que pasaron dos años desde el final de la Segunda Guerra Mundial y el régimen de Franco, derrotados los ejércitos de sus homónimos de Italia y de Alemania, iba a ser amnistiado y blanqueado por los países democráticos de Occidente, el exilio republicano comenzó a reorganizarse para apoyar las luchas en el interior de España para la llegada de las libertades y la democracia, batalla que ya se presumía que iba a ser larga. Aquí figura un encuentro con motivo de un viaje organizado, de un grupo de cenetistas y de responsables de las Juventudes Libertarias, donde están presentes activistas españoles en el exilio de las ciudades galas de Mont-de Marsan, Tarbes, Pau y Luz. En tercera fila se encuentran sentados en la pendiente Juan López Morales y su pareja Yvette Lamothe mostrando abierto el periódico de la CNT en español que se publicaba en Francia. Foto: Helio López.
Tomada la decisión ante las perspectiva de que el franquismo iba a durar años, Juan López Morales se incorporó al sindicato de la CNT donde había estado militando en la Estación de Jimena y hasta su último día de vida figuró como afiliado. Aquí en primer plano mirando a la cámara en el Congreso de la CNT española en Francia asistiendo a finales de la década de los cincuenta a uno de sus congresos anuales que se celebraba en la ciudad gala de Toulouse. Foto: Helios López.

Convencido, pues, que nuestra única solución pasaba por organizarnos en el destierro, dentro de los partidos y de las organizaciones republicanas en el exilio, para seguir la lucha desde el exterior de España contra el régimen de Franco, haciendo cuanto estuviese a nuestro alcance para su erosión y derrocamiento, tomé también la decisión de crear mi familia en Francia. En tanto, continué con José cortando y podando pinos.

Año 1947. Juan López Morales, tomada la decisión de formar hogar en el exilio, el día de Nochebuena del año 1947, once años largos de su huida de la Estación de Jimena, contrajo matrimonio en su destierro francés con la ciudadana gala, Yvette Lamothe. Cuando Juan marchó de su tierra natal, tenía de novia a la estacionera Juana Macías González que el paso del tiempo y las circunstancias sucedidas habían dado lugar al fin a esa relación. Foto: Helios López.

El 24 de diciembre de 1947, en plena Navidad, habiendo conocido a una joven francesa, Yvette Lamothe, contraje matrimonio con ella en Mont-de-Marsan. Dio a luz al único hijo que tuve, Helios, nacido en la misma ciudad gala el 13 de julio de 1953 y de nacionalidad francesa como su madre. Desde luego mi vida fue otra después de tanto tiempo sin calor familiar.

Cinco años y medio después de la boda entre Juan López Morales e Ivette Lamothe nacería Helios el único descendiente del matrimonio. Aquí de lo más satisfechos en Mont-de Marsan acompañado también de su fiel guardián, el perro de la casa al que bautizaron, como no, con el nombre de "Maquis". Foto: Helios López.

Tras la boda, proseguí en la tarea laboral de cortar pinos hasta el 1° de marzo 1948. En esta fecha entré con mi hermano José en un centro profesional para aprender en condiciones el oficio de la construcción, con especialización en el hormigón armado. Salimos formados en este oficio el 4 de septiembre 1948 y abandonamos los tratamientos silvícolas a los pinares para trabajar en la empresa Delbigot. Algún tiempo después, volví a emplearme de nuevo pero como carpintero en la empresa Pita.

Año 1958. El primer encuentro familiar tenido donde nos vimos todos juntos veintidós años después de que saliéramos de Jimena huyendo. Nos citamos en Mont-de Marsan. En la foto, el patriarca de la familia, Juan López Palmero, contando con 83 años que había llegado en tren desde Jimena por miedo a los aviones. A continuación Juan López Morales. Le sigue el jimenato-estacionero Andrés Macías González (de cuya hermana Juana, Juan López Morales había sido novia antes de la "juía") casado con María López Morales. Fue el que pagó el viaje donde se llevó también, aparte de su mujer, a sus dos hijos pequeños, Andrés y María Palma. Andrés era transportista y tenía camiones a su nombre, a la vez que socio con su hermano Bartolo, con comercio en calle Sevilla, en los negocios de materiales de la construcción. Su padre, Andrés Macías Guerrero, que había estado llevando en la Estación de Jimena, un tejar de su propiedad había sido concejal en el ayuntamiento de Jimena en la época republicana. Más a la derecha, José López Morales y su hermano de padre, Antonio López García, el discapacitado con medio cuerpo paralizado por una poliomielitis de pequeño, y que a pesar de sus limitaciones de movilidad había salvado la vida de tantas situaciones límites, como fue el caso del camino de la carretera de la muerte de Málaga a Almería, La Desbandá, que se lo hizo a pie entre bombas, o en el recorrido a pie de Peronne a Paris también andando por la carretera mientras era bombardeado desde el aire por la aviación nazi en su invasión del norte de Francia. Antonio, igualmente se quedó a vivir en Francia. Foto: Helios López.

En 1958, mi padre, con 82 años de edad, hizo el viaje en tren hasta Mont-de-Marsan, le daba pánico el avión, acompañado de mi hermana María con su marido Andrés Macías González y sus hijos Andrés y Mari-Palma. José vino de París con su ya mujer, también francesa, Marcelle, con la que se había casado, en tanto Antonio, el discapacitado, estaba aquí porque también se había quedado en Francia entre nosotros.  Miguel, el que fue fusilado a últimos del mes de julio de 1936 en San Roque y salió solo herido, con su familia, mujer y seis hijos tenidos en España, llegó desde Caldegas, pequeño pueblo francés de los Pirineos Orientales, cerca de la frontera española por la zona de Cataluña donde vivía.

El hijo mayor de Juan López Palmero de su primer matrimonio, Miguel López García, acudió con su esposa, Francisca, oriunda de San Roque, y sus seis hijos, al encuentro familiar que tuvo lugar en Mont-de-Marsan con motivo de la llegada del padre a tierras francesas. Igualmente tras la caída de Cataluña se hallaban todos como refugiados en el exilio francés, Miguel huyó de Jimena junto a su familia, mujer y seis hijos muy pequeños, cuando iba a producirse la ocupación militar del pueblo el 28 de septiembre de 1936. Miguel sería fusilado en los paredones del cementerio de San Roque donde trabajaba por ser líder de la CNT local. Ocurrió el 26 de julio de 1936 junto a un grupo numerosos de republicanos. Siendo levemente herido y no rematado pudo salir apenas se fueron los ejecutores, falangistas y magrebíes, del montón de cadáveres y escapar a Jimena. Después hizo la guerra en la zona leal al Gobierno. Sufrieron las mismas calamidades que el resto de la saga. Foto: Helios López.

Este reencuentro familiar fue de una emoción inenarrable, volver a vernos todos juntos después de ventados años transcurridos desde que abandonamos la Estación de Jimena a toda prisa con lo puesto, huyendo de los militares felones sublevados que acompañados de sanguinarios mercenarios marroquíes destruyeron la legalidad constitucional republicana que nos habíamos dados los españoles en las urnas, y de los tantos acontecimientos criminales que fueron sucediéndose a continuación…

Helios López en Francia subido sobre la aleta del guardabarros del vehículo Renault 4x4, propiedad de tu tía Marcelle, esposa de José López Morales, con el que en 1959 realizaría odisea el recorrido de París a Jimena en cuatro días formando parte de los cuatro ocupantes y repleto de maletas y de regalos pata los familiares jimenatos. Foto: Helios López.
Los cuatro aventureros que hicieron el viaje de París a Jimena de la Frontera en el año 1959 en el Renault 4x4 de Marcelle, esposa de José López Morales, que condujo a lo largo de la travesía en la que con aquellas horribles carreteras echaron cuatro días, teniéndose que parar de vez en cuando por el calentamiento del motor que portaba en la parte trasera. En la foto figura también Yvette, esposa de Juan López Morales y el hijo de ambos, Helios. Asimismo, el jimenato-estacionero, Andrés Rondán Angulo que estaba en el país galo como emigrante laboral residiendo en la capital parisina y trabajando precisamente en la fábrica de vehículos Renault. Andrés era hijo de Juan Rondán Fernández que había sido desde el 22 de febrero de 1936 concejal en el Ayuntamiento republicano del municipio durante los meses que duró el Frente Popular. Andrés entonces militaba en el PCE del exilio. A pesar de no estar ninguno de ellos fichado por la policía franquista, o no se lo imaginaban, desde que pasaron la frontera de Francia a España un coche de color negro con policías secretas estuvo siguiéndoles y vigilándolos hasta la llegada a destino. Foto: Helios López.

Mi esposa Yvette y mi hijo Helios que ya contaba con seis años fueron a España, un año después, 1959, con mi cuñada Marcelle, la esposa de José, acompañados del jimenato estacionero, Andrés Rondán Angulo que había llegado a París de emigrante para trabajar y vivir ante la miseria y el paro que había en el pueblo. Mis familiares fueron a conocer la tierra donde habíamos vivido antes de la guerra, la Estación de Jimena, y abrazar a mi madre, a mis hermanas, Pepa, Ana y Lola y hermano Joaquín, junto a demás familiares que aún no conocían. Ni José ni Miguel ni yo pudimos acompañarles porque aún se hallaba en el poder el sátrapa y genocida Francisco Franco.

El año 1968 fue maldito para la gran familia de los López. Fallecía la bondadosa Ana López Morales en su cuarto parto contando con 43 años. Aquí con su marido, el popular carpintero de la Estación de Jimena, Práxedes Gómez García, que en democracia sería concejal electo del Ayuntamiento del municipio por el PSOE. Le acompaña su hija Rosa, la menor entonces con cuatro años. La madre, Ana López Morales, se halla aquí embarazada del futuro Praxedito, que sí salvó la vida en el complicadísimo alumbramiento: Es la última foto en vida de Ana tomada en el bar Cano de la Estación. Foto: Juan Ángel Gómez López.
También ese mismo mes de 1968 afectado por la muerte de su hija Ana, su ojito derecho, fallecería el patriarca de la familia Juan López Palmero contando con 93 años. La noticia no llegó a sus hijos y familiares en el exilio francés hasta un mes después ya que el aviso urgente desde la estación de Jimena vía postal no pudo entregarse a su tiempo por la huelga de Correos que había en Francia y que duró cuatro semanas. Foto: Helios López.

En mayo de 1968, ocurrían los fallecimientos de mi padre y de mi hermana Ana, esposa del carpintero Práxedes Gómez, de lo que no pudimos enterarnos hasta un mes después por la huelga de correos habida a consecuencia de la revolución francesa de ese mes. Un año después, transcurrida una década del anterior viaje efectuado por mi hijo Helios, de nuevo éste fue a pasar sus vacaciones escolares a la Estación de Jimena acompañado otra vez pero esta vez en solitario de Andrés Rondán Angulo, el emigrante estacionero que vivía en París.

Mi hijo Helios aprovechó el viaje para pedir en Algeciras, donde vine al mundo al hallarse aún mi padre dirigiendo la empresa Armstrong en esa localidad, momentos antes de que fuera destinado a su tierra natal de Jimena, una fe de nacimiento para poder obtener la nacionalidad francesa y preparar de forma segura mi próximo viaje a España sin sufrir ningún sobresalto. Franco seguía todavía con vida y ese cambio de nacionalidad, de español a francés, aunque me resultara muy doloroso, era preferible para viajar con destino a Jimena al objeto de no tener problema ninguno, aunque en ese mismo año, 1969, tres décadas después del fin de la guerra y de tantos fusilamientos y cárceles posteriores para los que estuvieron al lado de la legalidad republicana, se había declarado por fin una amnistía aunque parcial de la que no me fiaba para nada. Todavía permanecía fresco en mi recuerdo, seis años antes, el 20 de abril de 1963, la detención y fusilamiento por Franco bajo la acusación de “delitos de la guerra” del dirigente del PCE Julián Grimau que tanto consternó a toda Francia y a Europa del oeste y del este.

Año 1963. Julián Grimau que fue policía durante la II República, su padre era Comisario, y que en 1935 militaba en Izquierda Republicana de Manuel Azaña, aunque en el transcurso de la guerra pasó a militar en el PCE continuando sus labores policiales. Al final de la guerra se exilió en Francia y en 1960 se desplazó a Madrid con nombre falso a trabajar clandestinamente como miembro de la dirección del PCE. En 1962 sería detenido en la capital de España y en uno de los interrogatorios policiales fue arrojado por una ventana de la Dirección General de Seguridad sita en la Puerta del Sol en el edificio del reloj quedando gravemente herido. Esa práctica de tortura era habitual por la policía del Régimen cuando fallaban otras técnicas a la hora de sacar información al detenido. Al igual sucedería en enero de 1969 con el estudiante antifranquista Enrique Ruano y con otros. Finalmente sería en un juicio sumarísimo con tribunal militar que formaban el Consejo de Guerra, sin garantías judiciales, donde fue sentenciado a muerte y ejecutado su fusilamiento. El Dictador hizo oídos sordos del clamor internacional, incluido el entonces cardenal Montini que poco después sería nombrado Papa, Pablo VI. Este escándalo a nivel europeo hizo pupa al Régimen, que vendía entonces la paz de Franco y su desarrollismo, en sus pretensiones de ingreso en la Comunidad Económica Europea, vetado para las naciones no democráticas.

En 1971, cuando por fin regresé a mi Jimena del alma, después de 35 años desde que tuve que salir huyendo de mi querido pueblo, fue de una emoción incontenible.

El Renault 4L con el que Juan López Morales hizo en 1971, treinta y cinco años después de su salida de Jimena huyendo de la ocupación militar, el viaje desde Mont-de-Marsan a Jimena de la Frontera junto a su mujer Yvette que fue la que conducía acompañado de su hijo Helios. Foto: Helios López.

Las lágrimas no había forma que las contuviera. Lloraba como un niño chico. No había derecho lo que habían hecho con nosotros como con tantos millones de españoles. … Ni porque me mantuviera vivo, cosa que tantos otros no podían disfrutar, podía olvidar lo pasado. Un cúmulo de sensaciones agridulces, como la alegría de hallarme de nuevo en mi patria chica y la tristeza por cuantos ya no podía volver a verlos, se me agolpó en el recuerdo mientras no paraba de sollozar. Nadie me podía devolver ya tantos años de ausencia obligada sin vivir y crecer con los míos…

La entrada a San Martín del Tesorillo procediendo de la carretera Nacional-340, Málaga a Cádiz y en cuyo cruce previo de la desviación a Guadiaro, vio Juan López Morales el cartel de señalización que ponía Jimena de la Frontera y comenzaron sus lágrimas a brotar entre la emoción del presente y la añoranza de su pasado. En esa recta de acceso a la antigua colonia agrícola de los Larios y luego de Juan March Ordinas, y entre las dos orillas de cítricos que se observan antes de llegar a la zona construida pasa el río Guadiaro, donde tuvo que parar el coche donde venía desde Francia para mojarse la cara y así ver el paisaje Esta carretera del Tesorillo a Jimena en cuyo primer tramo sigue llamándose "pista militar" fue construida por los Batallones de presos republicanos para redimir penas carcelarias en condiciones de semiesclavitud en los años 1939 a 1941 formando parte de las líneas de defensa, bien para un ataque a Gibraltar o para hacer frente a un posible desembarco de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial que en esas fechas se estaba ya desarrollando. Foto: Rosa Estorach.

Todo comenzó al entrar con el coche por los alrededores de San Martín del Tesorillo. Una vez que vi en la carretera, en el cruce de San Enrique, el nombre de Jimena de la Frontera, no pude aguantar más y me vi obligado de parar a orilla del rio Guadiaro, que yo conocía tanto desde mi niñez, para echarme agua a la cara y secarme. Las secreciones a borbotones que me emanaban de los ojos me nublaban la vista imposibilitándome observar el paisaje.

Año 1971. El matrimonio Ivette Lamothe y Juan López Morales en su querida Jimena después de tres décadas y media sin verla. Le acompaña, empezando por la izquierda su cuñado Andrés Macías González, casado con su hermana de padre que figura a continuación, María López Morales y en el centro Josefa López Morales en cuya puerta de la casa se encuentran ya que fue donde Juan e Yvette se hospedaron. Pepa López tras llegar del exilio con su padre, hermanas y hermano Joaquín se echó de novio al guardia civil Juan José Troncoso Chávez, sevillano y destinado al cuartel de Jimena. Por estar fichada Pepa como perteneciente a familia "roja" su pareja tuvo que abandonar dicho Cuerpo para casarse. El matrimonio que contrajo boda en 1952 tuvo dos hijas, Eloísa y Carmen. El marido de Pepa cuando esta foto había fallecido dos años antes, el 28 de diciembre de 1969. Foto: Helios López.

Mi llanto no era solo al ver las letras del pueblo después de tantos años, sino también por lo que significaba. Se me agolparon emociones de lo más diversas. Como que echaría de menos a seres muy queridos por mí, y que tanto sufrieron durante la guerra hasta morir por culpa de unos militares sin honor, acompañados de la reacción fascista de esa derecha ruin e insaciable que para la salvaguardia de sus privilegios y continuar su atroz explotación a los trabajadores a los que les negaban cualquier derecho, alentó el golpe de Estado del 18 de julio de 1936.

20 de Diciembre de 1973 y verano de 1974. Comienzan a precipitarse los acontecimientos que van a poner fin a la dictadura de Franco. En diciembre de 1973, justo la mañana en que comenzaba en el Tribunal de Orden Público el juicio sobre el sumario 1001 contra la dirección del sindicato de CCOO que encabezaba Marcelino Camacho y con toda la prensa internacional desplazada a Madrid para asistir a ese nuevo acto de represión, en este caso judicial, un atentado ejecutado por ETA con la aquiescencia de la CIA estadounidense, hizo volar, provocando un gran socavón en el asfalto, el coche del presidente del Gobierno que lo ejercía desde hacía seis meses, el almirante Luis Carrero Blanco, con destino a las alturas y que acabaría posando en la azotea de un bloque de viviendas, después de haber asistido a misa y comulgado. El día anterior, el jefe del Departamento de Estados Unidos Henry Kissinger había visitado la capital de España habiéndose entrevistado con el Dictador. La persona preparada por el Régimen para un franquismo sin Franco, Carrero Blanco, desaparecía. Le sustituyó en el cargo Carlos Arias Navarro "El Carnicero de Málaga" como cruel fiscal durante la posguerra, no sin sorpresa ya que era ministro del Interior encargado de velar por la seguridad y el orden público en el país que no había podido impedir ni se olió el atentado. Seis meses después de este nombramiento, aquejado, según se dijo, de una flebitis, Franco ingresó grave en un centro hospitalario, en tanto se producía la transferencia temporal del poder de la Jefatura del Estado al príncipe Juan Carlos previsto sucesor a título de Rey. A principios de septiembre de ese mismo año Franco salió del hospital y recobró de nuevo los poderes que había delegados. Propiciada por la opacidad de la Dictadura, la prensa internacional se hizo eco de su muerte, de ahí las instantáneas que tuvieron que sacar los diarios oficiales del Régimen para dar un tono de normalidad donde aparecería Franco desde el hospital firmando la delegación de poderes con Arias Navarro, la visita de Carmen Polo, esposa del Dictador, y su salida del hospital acompañado del equipo médico que le atendió.

En el verano de 1974, Franco estaba ya gravemente enfermo. Carlos Arias Navarro, “El Carnicero” de Málaga durante la posguerra, había accedido a presidir el gobierno meses antes tras la voladura del primer ministro, el almirante Carrero Blanco, y el príncipe Juan-Carlos se preparaba para remplazar al “Caudillo”.

20 de noviembre de 1936. Un año y dos meses después del anterior episodio de flebitis, según parte oficial, que sufrió Franco, fallecía con su Régimen sumido en la descomposición y donde el sucesor a título de Rey, Juan Carlos, tuvo que dar el visto bueno a la continuidad al ultra de Carlos Arias Navarro como presidente del Gobierno ya que lo que le ofrecía como terna, la extrema derecha bunkerizada copaba el Consejo del Reino, era aún menos presentable ante Europa. Franco había muerto como empezó en su sublevación contra el ordenamiento constitucional, fusilando el 27 de septiembre anterior a cinco jóvenes acusados de terrorismo y con un discurso inmovilista culpando a la masonería y al comunismo de los males de España. Esa fragilidad que presentaba el régimen franquista fue aprovechada por el monarca marroquí Hassan II para organizar su "marcha verde" y apropiarse del Sáhara Occidental, que le fue vergonzosamente entregada en sus dos terceras partes, el resto a Mauritania, sin contar con la voluntad de su población ni con las resoluciones de Naciones Unidas para su descolonización.

Todo el mundo esperaba lo que sucedió el año siguiente, 20 de noviembre de 1975. Minado por la enfermedad, la edad y envuelto su Régimen en una crisis letal, Franco murió en una cama de hospital para mayor vergüenza del pueblo español y de los países democráticos que no pudieron haberle dado antes el castigo que merecía…

Siguiente capítulo: "Las vivencias de Juan López Morales a través de su poesía". https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/07/21/9a-parte-memorias-de-juan-lopez-morales-21-07-2021/

AUTOBIOGRAFÍA DEL JIMENATO REPUBLICANO JUAN LÓPEZ MORALES

1ª Parte. Memorias de Juan López Morales desde el exilio (27.05.2021):   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/05/27/memorias-de-juan-lopez-morales-desde-el-exilio-27-05-2021/

2ª Parte. Memorias de Juan López Morales desde el exilio (01.06.2021):   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/06/01/2a-parte-memorias-de-juan-lopez-morales/

3ª Parte. Memorias de Juan López Morales desde el exilio (07.06.2021):   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/06/07/3a-parte-memorias-de-juan-lopez-morales-07-06-2021/

4ª Parte. Memorias de Juan López Morales desde el exilio (15.06.2021):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/06/15/4a-parte-memorias-de-juan-lopez-morales-15-06-2021/

5ª Parte. Memorias de Juan López Morales desde el exilio (22.06.2021):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/06/22/5a-parte-memorias-de-juan-lopez-morales-22-06-2021/

6ª parte. Memoriosa de Juan López Morales desde el exilio (29.06.2021): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/06/29/6a-parte-memorias-de-juan-lopez-morales-29-06-2021/

7ª parte. Memoriosa de Juan López Morales desde el exilio (07.07.2021): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/07/07/7a-parte-memorias-de-juan-lopez-morales-07-07-2021/

LAS DOS ÚLTIMAS ENTRADAS PUBLICADAS ANTERIORES A ESTA AUTOBIOGRAFÍA

FRANCISCA, POETA EN LA INTIMIDAD QUE QUISO SER PERIODISTA (26.04.2021: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/04/26/francisca-poeta-en-la-intimidad-que-quiso-ser-periodista/

ENTREVISTA DE MÓNICA ONCALA GIL A JUAN GIL PLATA (11.05.2021):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/05/10/entrevista-de-monica-oncala-gil-a-juan-gil-plata/

BIOGRAFÍAS DE MUJERES REPUBLICANAS:

ÁNGELES VÁZQUEZ LEÓN (5ª Parte) (20.10.2020): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2020/10/17/angeles-vazquez-leon-5a-parte-18-10-2020/

ÁNGELES VÁZQUEZ LEÓN (4ª Parte) (21.09.2020): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2020/09/21/43806/

ÁNGELES VÁZQUEZ LEÓN (3ª Parte) (08.09.2020): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2020/09/08/43673/

ÁNGELES VÁZQUEZ LEÓN (2ª Parte) (19.08.2020): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2020/08/18/43318/

ÁNGELES VÁZQUEZ LEÓN (1ªParte) 06.08.2020: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2020/08/06/43170/ 

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