EL POETA, DIEGO BAUTISTA PRIETO (2ª Parte) (01.03.2021)

Posted on marzo 1, 2021

0


Ignacio Trillo

INTRODUCCIÓN

En una primera parte de esta notable biografía (https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/02/24/los-poetas-de-jimena/) se ha descrito la trayectoria inicial del que figura como uno de los poetas autodidactas más significativos de la posguerra española. Los orígenes de los padres, su nacimiento en 1917 en Jimena de la Frontera, el de los dos hermanos, la pronta pérdida del cabeza de familia cuando apenas contaba con ocho años, forzado a tener tan tempranamente que trabajar en el campo, así como su prematura pasión por los libros. Igualmente, la venida imprevista de una hermana de madre a la familia, el desprecio sufrido por parte de una estirpe señorial, la llegada de la IIª República, el activismo “cenetista” de la saga, el triunfo del Frente Popular y el inmediato levantamiento militar. Finalmente, la huida de la madre a Málaga con los dos hijos más pequeños, en tanto los dos mayores se hallaban en los frentes de guerra, para en su retorno ser fusilada…

DIEGO BAUTISTA PRIETO (2ª Parte)

Tras conocer el fusilamiento de su madre

Diego Bautista Prieto, llevó a lo largo de su existencia, junto a la inmensa pena por el criminal y cobarde asesinato de su madre, la carga adicional de impotencia y de dolor que le recorría el cuerpo y el alma por no llegar a saber jamás dónde se hallaba sepultada. Ansió haberle podido proporcionar el digno entierro que se merecía, tras la vida nada fácil que le tocó afrontar, truncada como la de todo un pueblo -según reflexionó- cuando frágiles luces de liberación habían comenzado a destellar en el horizonte.

Ya Está Cercano

<<En tus ojos cese el llanto;

las espinas de tu sien

pronto van a ser trocadas

por un ramo de laurel.

Los que tanto te ofendieron

con su mofa y su desdén,

ahora verán sorprendidos

cómo has sabido vencer

los embates del destino

que fue contigo tan cruel.

Ahuyenta de ti la pena

ríe conmigo otra vez

que ya está cercano el premio

a tu constancia y tu fe,

que ya se acerca el instante

de tu victoria, mujer.>>

(Diego Bautista Reyes)

Era tal la desazón que le embargaba, que nunca tuvo la oportunidad de sacar fuerzas de su interior para haberle dedicado un poema de adios, hecho que si había podido honrar al padre en su penosa enfermedad. O muy posteriormente al fallecimiento de su hermano mayor, Cristóbal.

Cada vez que pensaba en ella, un terrible temblor nervioso le recorría el cuerpo, llevándole, en un tic irreprimible, a temblar la barbilla sin parar, dando paso a un venero de lágrimas que le nublaba la vista para poder observar cuanto le rodeaba, incapaz de sostener la pluma, articular palabra, plasmar un vocablo, menos construir un poema o glosar su lamento en prosa lírica. Es más, cuando veía a su sobrina, Melchora, hija de Carmen, volvía su herida, recordándola por lo mucho que se le parecía.

Melchora Torres Prieto, sobrina de Diego Bautista Prieto e hija de su hermana de madre, Carmen Prieto Moncada. Aquí teniendo dieciséis años. Foto: Melchora Torres Prieto.

Tiempo anterior. El bienio negro republicano

El pensamiento político del precoz Diego Bautista Prieto, contando con diecisiete años, se ve reflejado sin tapujos en la portada del diario editado en la capital de España de edición nacional, “La Tierra”, en ese momento de tendencia anarquista. El él expone un análisis sobre el momento político que atravesaba la República desde una perspectiva acorde con su militancia en la CNT dentro de una línea de cierto pragmatismo no exento de la utopía que envuelve esa filosofía política y social. Postulaba ir a votar en las siguientes elecciones generales que tuvieran lugar, ante el retroceso que para las conquistas sociales y los avances en derechos estaba significando el gobierno del bienio negro de la derecha presidido por el partido Radical de Alejandro Lerroux y la CEDA de José María Gil Robles. Esta coalición involucionista había llegado al poder a finales de 1933 gracias al abstencionismo en las urnas propugnado por la CNT, ante la decepción que estaba representando para sus reivindicaciones, sobre todo en materia de reforma agraria, la anterior coalición de republicanos azañistas y socialistas. No obstante, postulaba para la próxima cita ante las urnas una alianza de los partidos y sindicatos obreros que llevara a que un triunfo electoral abriera paso a la satisfacción de las peticiones de los trabajadores y no quedara limitada por el estrecho marco jurídico de la democracia burguesa, incapaz de proporcionar trabajo y pan para todos, causa del desapego que se estaba produciendo de las masas populares hacia la República, por tanto que ambicionara realizar la revolución social.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es recuadrado-articulo-diego-bautista-prieto-1935-.jpg
Marzo 1935. Periódico vespertino de Madrid de edición nacional donde Diego Bautista Prieto ya escribía a sus diecisiete años y además figurando en portada con el pie de su firma y poniendo debajo: Jimena de la Frontera, marzo 1935. Este periódico fue fundado en 1908 por el polémico y voluble periodista y político maurista, Salvador Cánovas Cervantes. Apostó por la República en el levantamiento militar de Jaca de diciembre de 1930. Tras la llegada del nuevo sistema político, osciló entre el centro de Martínez Barrio y el anarquismo, representando una pinza para los socialistas del PSOE y su primer Gobierno de coalición con los republicanos de Azaña. Cuando escribe Diego Bautista Prieto, los postulados del periódico son de abierta simpatía hacia el anarquismo siendo el animador del medio, el periodista y escritor, Eduardo de Guzmán, tomado por muchos historiadores como fuente y referencia en muchos reportajes que realizó sobre aquel convulso periodo histórico. Fuente: portada proporcionado de su archivo personal por el jimenato, Andrés Beffa García, historiador de San Pablo de Buceite.

De voluntario en el servicio militar.

El golpe de Estado del 18 de julio de 1936 le sorprende a Diego Bautista realizando el servicio militar como voluntario en Algeciras, en el Batallón del Regimiento de Infantería Pavía número 7 donde había ingresado como voluntario en octubre de 1935. La adscripción a corneta, como fue su caso, le estaba asignado a los que entraban con el propósito de efectuar en su seno carrera militar. Tal vez pudiera ser la pretensión del poeta cuando quedó asignado a tal puesto. El paro se había hecho endémico en Jimena. La penuria de la economía familiar proseguía. Eran años de lluvias abundantes y prolongadas durante meses, acompañadas de temporales´Los campos se hallaban anegado, con cosechas perdidas y cuantiosos daños en las escasas infraestructuras existente. La crisis mundial iniciada con el crack de 1929 se había hecho sentir en el conjunto de la economía de la nación imposibilitando que hubiera flujos migratorios a otros lugares. Al igual que la izquierda obrera, la derecha antirrepublicana se radicalizaba pero además se hallaba envalentonada recibiendo con euforia las noticias europeas de los ascensos de Adolfo Hítler en Alemania y de Benito Mussolini en Italia. Los grandes propietarios del municipio se negaban a pagar los impuestos locales y a contratar a trabajadores del término: “comed República”, era su respuesta al pésimo panorama laboral. El equipo de gobierno local presidido por Pedro Llinás del Villar dimitiría tras realizar enormes esfuerzos para afrontar la situación de paro, no llegando los fondos gubernamentales prometidos para llevar a cabo obras públicas al objeto de paliarlo. Las riendas del poder local fue dirigido entonces por una Comisión Gestora nombrada por el gobernador civil de Cádiz, perteneciente al gobierno del bienio negro, donde formaron parte los grandes propietario de fincas del municipio encabezaba por Diego Meléndez Ramos Morringa.

Tal vez estas pésimas circunstancias llevaron a Diego Bautista a tomar la decisión de aprovechar ese tiempo de forzada situación ociosa y con el hambre pegado al estómago, para adelantar su servicio militar y quién sabe si con la pretensión de reengancharse en el ejército durante un cierto tiempo (como todo ser humano, llevaba también en sus entrañas sus contradicciones, como ser anarquista y gustarle los desfiles militares) espoleado por esta evocación de la infancia

“Quitar una Boca de la Casa”

<<El recuerdo lejano que hoy evoco

atraviesa mi pecho como un fino cuchillo.

Huérfano ya de padre, apenas si tendría

unos nueve o diez años

cuando oyó de su madre las palabras

duras de: “aunque no gane casi nada,

habrá una boca menos en la casa

y mi niño estará hartito de comer siquiera…”>>

(Diego Bautista Prieto)

Levantamiento militar y deserción

Llegado el 18 de 1936, los mandos militares de su cuartel se sublevaron contra el ordenamiento constitucional y tiene que esperar la primera oportunidad, que no sucede hasta la noche del 14 al 15 de enero de 1937, para desertar del bando franquista. Lo efectuó cuando se hallaba destinado en Ronda, de vigilancia en la finca el Navazo, para pasarse con las armas reglamentarias que portaba a las filas republicanas, cuyo frente más cercano se hallaba en el municipio también malagueño de Tolox. Desertó junto a dos militares más: el cabo, José María Martín Campos, almeriense de Cuevas de Almanzora y seis años mayor que él, y el soldado, Francisco Collado Haro.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 7-sumario-diego-bautista-jpg.jpg
15.01.1937. Informe de las milicias anarquistas desplegadas en el frente de Tolox (Málaga) dando cuenta de la llegada de Diego Bautista Prieto y sus dos acompañantes procedentes de las filas de los sublevados. Fuente: Sumario del consejo de guerra.
La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es columna-cefa-tolox-.jpg
Enero de 1936. Órgano de prensa y propaganda de las milicias anarquistas de la “Columna CEFA” encargadas de la defensa de Tolox y de una parte de la Sierra de las Nieves, con la que contactó Diego Bautista y los dos que le acompañaron tras su deserción en Ronda del sector rebelde del ejército alzado contra la IIª República. Fuente: Fernando Bravo, cronista de Cártama.

De Tolox pasó a la capital malagueña en manos del mando republicano al que proporcionó con pelos y señas cuanta información poseía del ejército rebelde, tanto sobre sus efectivos como de las posiciones desplegadas en la serranía de Ronda. Acabó formando parte de la 11ª División del ejército popular republicano donde se había integrado el 5º Regimiento ya disuelto, que fue creado por el PCE al inicio del golpe de estado para la defensa de la capital de España y para hacer frente en general a la insurrección. A esa unidad militar había pertenecido, entre otros, Leopoldo de Luis y Miguel Hernández. La militancia en la CNT que había ejercido en Jimena no le significó obstáculo alguno para pasar en el campo militar a practicar un comunismo más pragmático, sin que le representara un proceso evolutivo de cambio ideológico sino que fue debida a la profunda convicción de que para ganar la guerra frente a un enemigo muy superior era imprescindible la unidad de todos los antifascistas y la férrea disciplina a la jerarquía de mando, según le comentaría décadas después a un familiar. Así llegó a ser comisario político en su Batallón.

Cárcel y Consejo de Guerra

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 5-sumario-dioego-bautista-.jpg
20.07.1940. Informe del brigada del cuartel de la Guardia Civil de Jimena, José Sánchez Castilla, sobre los antecedentes republicanos de Diego Bautista Prieto en la localidad, así como de su pase del sector del ejército sublevado donde le pilló haciendo el servicio militar a las filas republicanas, emitido para la causa que le fue abierto por los vencedores en Málaga una vez acabada la guerra para procesarlo en procedimiento sumarísimo de urgencia presidido por un consejo de guerra militar.

El final de la contienda bélica, final de marzo de 1939, le cogió en Alicante donde fue detenido al no haberse decidido a exiliarse en Moscú pensando en su familia de Jimena cuando tenía la documentación preparada para escaparse. Fue acusado de prófugo y encerrado en la plaza de toros. Más tarde, fue sometido a un consejo de guerra militar en el procedimiento sumarísimo de urgencia que le fue abierto. Sucedió su enjuiciamiento en el año 1940 en una primera instancia en el malagueño cuartel de Capuchinos, renunciando a la defensa para efectuarla él en persona, donde volvió a demostrar ante el tribunal militar su brillante oratoria exculpatoria. Y la vista definitiva de la causa tuvo lugar en el Consejo Superior de Justicia Militar, celebrado el año siguiente en la capital de España. Fue finalmente acusado por delitos de: traición, deserción y adhesión a la rebelión, con petición fiscal de pena de muerte. Sería conmutada por condena perpetua, luego a 30 años, más tarde a 20 y se quedó en sentencia firme en 12 años y un día, más la multa de ciento cincuenta y tres pesetas, importe del arma y la munición con el que se pasó a las filas republicanas, según resolución del 18 de junio de 1942.

Estando en la prisión de Alicante, sita en el Reformatorio de Adultos de esa capital, tuvo que coincidir con Miguel Hernández, al que años después tras conocer su poesía a través de Leopoldo de Luis le dejó marcado de por vida. Con posterioridad, pasó a la cárcel de Monte Hacho en Ceuta y de ahí a la prisión provincial de Málaga hasta su puesta en libertad.

A la muerte de Hernández, le escribió este poema:

Miguel

<<(…) En la oscura abertura de tu boca

se adivina una mueca de desprecio

dirigida a la muerte que viviste

sin que cediera el temple de tu acero.

Al igual que los ruiseñores

aguantar no podías el encierro,

prefiriendo morir “alta la frente”,

derruido ya el castillo de tus sueños… (…)

(…) Descansa en paz, Miguel, que aunque la muerte

consiguió arrebatarnos a tu cuerpo,

no pudo de ningún modo llevarse

la grandeza inmortal de tu recuerdo.>>

(Diego Bautista Prieto)

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es diego-bautista-prieto-miguel-hernandez-anos-50.jpg
El jimenato Diego Bautista Prieto coincidió encarcelado en Alicante con el poeta de Orihuela, Miguel Hernández

Miguel Hernández, por tanto, fue la personalidad literaria que una vez que Diego Bautista leyó lo publicado por él fue quien más influyó en su obra poética como en la vital. Cada 28 de marzo, aniversario de la muerte del poeta de “los campos fecundos de Orihuela”, según lo definía, no podía evitar el recuerdo a su pérdida. Por ello le dedicaría, pasados los años, otro poema:

En cada primavera

<<(…) En cada primavera, cada rama

reverdece el recuerdo doloroso

y los cerros, cubiertos de retama.

Lloran, lloran… ¡y el cielo está lloroso!>>

(Diego Bautista Prieto)

Puesta en libertad y regreso a Jimena

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 6-sumario-diego-bautista-prieto.-jpg.jpg
17.07.1942. Acuerdo de sobreseimiento de la condena militar que le había sido impuesta a Diego Bautista Prieto, así como la declaración en rebeldía de los otros dos integrantes del ejército rebelde que igualmente desertaron, pasándose al ejército republicano y que se hallaban en ignorado pasajero. Fuente: Archivo Militar, documento facilitado por José Manuel Algarbani Rodríguez.

Habiéndose llevado a la tumba el secreto, ya que no aparece ningún documento que lo explique ni lo saben sus familiares y allegados, fue puesto en libertad y sobreseido su condena. Solo se ha podido constatar, como posible explicación, ya que tuvo que intervenir algún pez gordo del franquismo, que cuando años después pasaba por Madrid siempre iba a visitar a un alto cargo militar que se hallaba destinado en el hospital, Gómez Ulla, pero al ir solo nunca trascendió de quién se trataba. También se ha especulado mucho sobre la larga sombra “divina” del sacerdote jimenato, Martín Bueno Lozano, su pariente.

La vuelta a Jimena

Por tanto, casi coincidente con el inicio del curso escolar 1942-43, reanudó su vida en Jimena, casi siete años después que se marchara a Algeciras a realizar como voluntario el servicio militar, ganándose a partir de entonces el sustento con la puesta a disposición de niños y adultos que vivían en los cortijos y en las chozas aisladas del municipio, en aquella miserable posguerra de hambre, penuria, represión y déficit en la escolarización, sus conocimientos adquiridos en la prisión, a base de esfuerzos y con carencias de todo tipo de medios, para enseñarles a leer y escribir.

Sus reflexiones, en esas horas de trasiego de un lugar a otro, le sirvió igualmente para alimentar sus poemas con ese lenguaje campero muy de Miguel Hernández pero que manejaba como ningún otro poeta por haberlo vivido en persona y seguir de cerca su sacrificada labor, su explotación y el abandono al que estaban sometido en lo cultural, a la vez que su desesperante actitud de resignación que le llevaba a asumir un papel como maldición, sin pretensión de rebelarse.

“Soldados de la tierra”

<<Tú, que el calor aguantas en verano,

todas las inclemencias del invierno,

envuelto por el polvo de las eras

o atascado de barro en los barbechos;

tú que trabajas sin contar las horas,

que terminas después del sol ya puesto

y que con la primera hora del alba

te encuentras otra vez en pleno esfuerzo;

tú, que a otros facilitas el pan blanco,

mientras que el de tu casa es duro y negro,

y en la tierra mezclando vas tu vida

de forma tan estoica y en silencio;

las manos deformadas por los callos,

dolor más que cal, dentro de tus huesos

y un hilo permanente de tu vida

amelgando tu muerte sobre el suelo…

campesino, soldado de la tierra,

cosechador de olvidos y desprecios,

anónimo conquistador de tierras

sin brillo de medallas en el pecho

capta este saludo que hoy te envían

los pájaros inquietos de mis versos,

con un silencio y cálido homenaje

a la rica cantera de tus méritos (…)>>

(Diego Bautista Prieto)

Recuerda el brillante doctor en medicina interna, Joaquín Hita Pérez, hoy ya jubilado tras tener como último destino la jefatura de servicio del hospital comarcal de Ronda, que, contando entre seis y siete años, aprendió a leer y escribir de su enseñanza. Lo rememora como persona abnegada, buena y generosa, autoconvertido en “maestro nacional”. Aparecía por la finca “El Alcachofal” andando. Se encontraban con él esperándolos una decena de chiquillos pequeños, ávidos para recibir sus clases a pesar de que eran tiempos donde imperaba, a base se cogotazos y palmetazos, el modelo de enseñanza, “la letra con sangre entra”. Asimismo, cuando acabada sus lecciones proseguía caminando hacia el siguiente cortijo, y allí donde le llegara la noche se echaba a dormir, reanudando el ejercicio docente al día siguiente. Y aquellos días que faltaba, sentían mucho su ausencia, aunque no llegaban a saber que era debido a que algo habría sucedido en la sierra, bien por los resistentes al franquismo o por los que sobrevivían del hambre a base de dar golpes económicos, y se hallaría detenido por la Guardia Civil por si tuviera que ver o hubiera visto a algún sospechoso.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es joaquin-hita-perez-andres-macias.jpg
Dos alumnos de dos generaciones cada uno correspondiente a las dos etapas de docencia entre cárcel y cárcel a los que impartió clases.. En primer lugar en los inicios de la década de los cuarenta, enseñándole a leer y escribir, a mano izquierda de la imagen, Joaquín Hita Pérez, nacido en Alcalá de los Gazules en 1936. Tras su infancia en la finca jimenata de “El Alcachofal”, arrendada por su padre que nunca quiso ser propietario, vivió en Jimena en la calle Larga, recibiendo clases ya en la escuela nacional, por el docente oficial, Guillermo Ruiz Jiménez. Posteriormente, una vez acabada la carrera de Medicina en la Facultad de Cádiz obtuvo plaza de facultativo en San Martín del Tesorillo, para pasar en 1966 al hospital de la Paz en Madrid que se hallaba recién inaugurado. Se jubiló siendo jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital ‘La Serranía de Ronda’. Y a mano derecha figura el jimenato, nacido en 1943, Andrés Macías Sánchez, al que Diego Bautista enseñó a leer y a escribir del 1949 al 1953 que posteriormente acabaría el Magisterio, junio 1962, ejerciéndolo en Benarrabá (curso 1962-63, entonces un maestro nacional ganaba al mes, 1.500 pesetas, nueve euros actuales), Jimena y Algeciras colaborando con diario de Cádiz y posteriormente llevando el área comercial del diario “Europa Sur” donde se jubiló. Continuó su relación con su maestro Diego Bautista Prieto hasta sus últimas venidas vacacionales al municipio de Jimena desde Cataluña y en sus confesiones confidenciales figuró el relato de la coincidencia del poeta jimenato con el de Orihuela en la cárcel de Alicante. Fotos.” Andalucía Información” (18.10.2016) y Asociación Tanit, diario digital “buceite.com” (07.05.2018)

(Continúa. El poeta y la posguerra: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2021/03/09/diego-bautista-prieto-3a-parte/)

Testimonios

José Manuel Algarbani Rodríguez, Melchora Bautista Gómez, Andrés Beffa García, Pascual Collado Saravia, Luis García Bravo, Francisco Gutiérrez Ordóñez, Joaquín Hita Pérez, Andrés Macías Sánchez, Diego Mariscal Gómez, Gonzalo Prieto Cabrera, José Regueira Ramos, Miguel Ríos Jaén, José Luis Rondán Angulo, Francisca Sánchez Gil, Melchora Torres Prieto.

Bibliografía

“En pleno vuelo”. Diego Bautista Prieto. Panorama poética Luso Hispánica. Lisboa. 1963.

“Soldados de la tierra”. Diego Bautista Prieto. Colección El Bardo. Barcelona 1964.

“Todo sigue igual”. Diego Bautista Prieto. Colección Arrecife. Cádiz 1972.

“Antología Poética de Diego Bautista Prieto”. Diego Mariscal Gómez. Editorial Sahats. 2008.

“El duende”, “La verdad” , “Pildora Amarga”, o “Juanito y su Papá”. Cuentos de Diego Bautista Prieto.

“Datos para la historia de las letras gaditanas (1930-1960)”. José Antonio Hernández Guerrero. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2012.

Almáciga de olvidos: antología parcial de poesía gaditana, siglos XIX y XX”.  María del Carmen García Tejera. Servicio Publicaciones Universidad de Cádiz. 1999.

“Diego Prieto Bueno Ilustre Naturópata”. Luís Federico Sánchez Tundidor. Blog de salud y bioterapias. 01.06. 2011.

“El avance de las tropas franquistas a través del valle del Guadalhorce”. Fernando Bravo. Crónicas de Cártama. Fernando Bravo. 29.12.2013.

“El papel del Campo de Gibraltar en la Guerra Civil”. José Manuel Algarbani Rodríguez. Asociación Andaluza Memoria Histórica y Justicia: III Jornadas Memoria y Justicia: Un futuro para nuestro pasado, 2006, pp. 61-75.

Sumarios judiciales de los Consejos de Guerra celebrados en Sevilla y en San Roque. Archivo militar Togado número 3 de Sevilla,

“Miguel Hernández y su entorno en la cárcel de Alicante: Un intento de silenciar la palabra”. Centro Documental de la Memoria Histórica. Salamanca. Año 2018.

OTROS POST CONTENIDOS EN ESTE BLOG RELACIONADOS CON LA VIDA Y OBRA DEL POETA, LEOPOLDO DE LUIS, MAESTRO DE DIEGO BAUTISTA PRIETO.

"La `herida´ de Leopoldo de Luis en el paraíso del Sur” (Iª PARTE) (17.12.2018) https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/12/16/36397/

“Cronología biográfica de Leopoldo de Luis” (IIª PARTE) (02.01.2019)  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2019/01/02/36590/

“Cronología biográfica de Leopoldo de Luis” (IIIª PARTE) (10.01.2019): https://ignaciotrillo.wordpress.com/2019/01/10/36683/

Posted in: Solo Blog