ANÁLISIS DE LAS ELECCIONES CATALANAS DEL 14F-2021 (26.02.2021)

Posted on febrero 26, 2021

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PRÓLOGO

Por considerar de interés este análisis realizado a título particular por el amigo Joan Corominas con el que he colaborado en otros estudios, también con anteriores procesos electorales, y que no se publica en nimgún otro medio, lo acojo con su permiso en este blog para que así logre una merecida divulgación. Gracias Joan.

Asimismo se acompaña del análisis que realiza el experto demoscópico Kiko Llerena para el diario El País desde una óptica socioeconómica, origen familiar e independencia del voto, dando más luz y completando el comportamiento del elector.

Un embrollo pendiente de desenredar

Joan Corominas Masip

Cataluña es probablemente la Comunidad Autónoma territorialmente más heterogénea de España, lo que comporta realidades sociales y expresiones culturales muy diversas y aún contrapuestas, que se ponen de manifiesto repetidamente en los procesos electorales. Desde la Transición esta diversidad se consideró una riqueza, que se expresaba en el denominado oasis catalán, admirada en el resto de España, aunque suscitara recelos en determinados territorios o sectores ideológicos. Pero en la última década la deriva independentista, el proces, se ha tornado en división interna y animadversión mutua con el resto de España.

El peso poblacional y económico del Área Metropolitana de Barcelona, y de las comarcas en las que se ubican las ciudades de Tarragona, Lleida y Girona es determinante de la realidad catalana, representando un 72% de la población asentada en un 14% del territorio.

Si a esta realidad poblacional se une una representación política que prima a las tres provincias menos pobladas en relación a la de Barcelona, se está configurando un Parlament que distorsiona la realidad política catalana: la provincia de Barcelona con el 74% de la población elige 85 de los 135 diputados (63%). No es algo novedoso respecto a la representación política en otras Comunidades Autónomas y en España, pero que en un escenario de fuerte división política con base territorial la acentúa.

La información electoral de este análisis es de elaboración propia con datos de los Resultados provisionales de las elecciones del 14F publicados por la Generalitat de Cataluña.

En la evolución de la participación habida en las urnas desde el inicio de las elecciones autotómicas catalanas en la actual era democrática, fur la cita electoral de 1992 la que más se aproxima a la actual participación habida, entonces con 1,5 puntos más. Fuente: Diario El Confidencial. 14.02.2021.

En la convocatoria electoral catalana del 14 de febrero lo primero que destaca es la baja participación del 53,5% que se produjo, que representa una reducción de un 25,6% respecto a las del 21 de diciembre de 2017, en plena aplicación del artículo 155. Aquellas, en cambio tuvieron una participación del 79,1%: en tres años se ha pasado de casi la máxima participación en unas elecciones autonómicas catalanas a la más baja. Entre los factores que pueden haber influido en este desapego ciudadano probablemente el miedo producido por la pandemia de coronavirus sea uno de los más relevantes, aunque también habrá sido importante el desánimo ante una perseverancia en soluciones en vía muerta desde el fracaso del proces que el poder catalán no quiere enterrar y explorar otros caminos de convivencia.

Esta retracción electoral ha sido muy homogénea en los diversos tipos de comarcas por lo que no debe haber producido un sesgo importante en la distribución del voto en relación a la anterior convocatoria autonómica del 21 de diciembre de 2017.

No obstante, la participación electoral tradicionalmente es muy diversa en Cataluña, siendo muy alta en las zonas más rurales del interior y con mayor raigambre nacionalista, hoy devenida en independentista, en las que se ha llegado a superar el 70% de participación frente a comarcas del Baix Ebre o Aran en que no se ha llegado al 50%.

Dentro de la complejidad existente en esta cita electoral, por dilucidarse como prioridad principal el apoyo o no a la continuidad del proces, con diversos horizontes, frente al intento de superar la discordia y la división producida por aquel, representada por el sorpresivo efecto Illa del candidato del PSC, he clasificado a los partidos en función de su ideología y de su identidad, para a partir de estos parámetros y del tipo de comarcas en las que los ciudadanos han expresado sus preferencias hacer un análisis de la realidad política catalana.

Los partidos de las izquierdas han conseguido un 59,2% de los votos destinados a las fuerzas políticas que han gozado de representación parlamentaria, y la derecha un 40,8%. Los partidos independentistas han alcanzado el 51,9% de los votos, frente a un 48,1% de los no independentistas. El actual sistema de asignación de escaños a las provincias favorece al bloque independentista (ERC, JxCat, CUP y PdeCat), que ha logrado 74 diputados (70 en 2017).

Por tipos de comarcas las izquierdas son muy prevalentes en el ámbito urbano, aunque dominan en todos ellos, mientras que los partidos independentistas tienen su máxima implantación en el ámbito rural (76% del voto) y no son mayoritarios en las comarcas urbanas (46%).

Un aspecto interesante a señalar, por ser un elemento importante en el discurso independentista, es el llamado derecho a decidir, al que se adhiere En Comu Podem desde el bloque no independentista, y que consigue que esta demanda sea apoyada por el 58,8% del electorado (representaban un 55,8% de los votantes en 2017, y un 60,2% en 2015).

El ganador de las elecciones ha sido el PSC que ha conseguido recuperar a gran parte de sus votantes, que en anteriores elecciones se habían sentido más representados por Ciudadanos. Es un triunfo claro en el Área Metropolitana de Barcelona y el litoral de Tarragona. En el resto del territorio se han repartido la primacía ERC en el sur y oeste de Cataluña y JxCat en el norte. Es una representación política  territorial diferenciada, con la derecha ganadora en el norte y centro y la izquierda en el litoral, el sur y el oeste.

Las adscripciones independentistas han sido mayoritarias en todas las comarcas en las que han ganado individualmente las formaciones independentistas ERC y JxCat, mientras que el no independentismo se ha limitado a las comarcas en que ha triunfado el PSC. Es probable que los ciudadanos de opción independentista hayan estado más motivados para votar y haya producido un ligero aumento del voto a estas opciones respecto a la cita de 2017 en la que la motivación también era muy alta para los ciudadanos no independentistas.

El independentismo no es mayoritario en los medios urbanos donde solo ha logrado el 46% de los votos (43 % en 2017) pero vuelve a ser muy dominante en las zonas rurales 75% (73% en 2017), pudiéndose afirmar, por tanto, que muy poco se ha movido en esas dos geografías política que aparecen ya muy consolidadas en Cataluña desde el inicio de la transición.

En cambio el predominio de las opciones de izquierda han resultado muy mayoritarias en casi todo el territorio catalán salvo en 6 comarcas del norte de Cataluña (7 en 2017).

En todas las citas autonómicas desde 1980 se ha mantenido la división en los bloques identitarios, bastante impermeables entre sí, con un fuerte predominio nacionalista en la etapa del President Pujol (una media del 55% del voto) pero con un cariz más inclusivo de todos los catalanes; al final de esta etapa y en las dos legislaturas del tripartito disminuyeron algo por debajo del 50% las opciones nacionalistas, manteniéndose en la última década con la deriva  independentista la igualdad entre ellos, con pequeños altibajos y siendo bastante más impermeables que en los períodos anteriores.

Las izquierdas han sido minoritarias en la etapa del pujolismo, consiguiendo su mayoría en los dos gobiernos del tripartito, produciéndose al final de los mismos un descalabro, por las consecuencias de la crisis económica, la percepción ciudadana de las desavenencias entre los partidos que lo componían y la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut. A partir de este período se han ido consolidando hasta superar el 59% en las elecciones del 14F.

Podría simplificarse en la actualidad la doble división catalana en los referentes ideológicos e identitarios señalando la  preponderancia a favor de las opciones de izquierda y el equilibrio estancado de las opciones en relación con la independencia o la integración en España.

Trasvases del voto

La conclusión sobre el trasvase de votos habidos entre opciones llevan a la conclusión de que el sorpaso de votos independentistas se debió a la gran abstención de los antiguos votantes decepcionados de Ciudadanos.

Un embrollo pendiente de desenredar

Cabezas de listas que se presentaban a estas elecciones de los partidos que contaban con opciones para obtener diputados por orden de los resultados habidos en las anteriores elecciones de 1917. Ciudadanos, Junts, ERC, PSC, Catalunya em Comú, CUO, PP y PDdeCat que finalmente no ha logrado escaño.

Estas elecciones no han colmado las expectativas de los dos bandos del espectro identitario: ni se ha profundizado en la consecución de la república de Junqueras-Aragonés, a pesar de haber superado a JxCat, y menos aún en la continuidad del unilateralismo de Puigdemont-Borras, pero tampoco el efecto Illa ha dotado al PSC de la capacidad de superar el conflicto y pasar página.

En cambio han aumentado su fortaleza los partidos más radicales de ambos bandos, la CUP y VOX, y han sufrido una tremenda derrota los autodenominados partidos constitucionalistas (Ciudadanos y PP). Las dos escisiones de JxCat (PdeCat y PNC) han quedado fuera del Parlament y han contribuido a debilitar a los postconvergentes liderados por Puigdemont.

En otras palabras, se puede considerar que la partida está encallada sin vencedores netos, manteniendo la política catalana en un enredo sin soluciones fáciles:

  • La primacía del PSC es meritoria porque ha reforzado el papel del catalanismo de izquierdas que se convierte en un actor imprescindible, tanto por su representatividad como por su asociación al gobierno central del PSOE, pero incapaz de desarrollar sus propuestas de superar el conflicto.
  • ERC ha conseguido superar a JxCat, aunque necesitará de él para poder mantener su hoja de ruta hacia la república catalana independiente y es difícil que se atreva a abandonar su tutelaje sobre las esencias del independentismo.
  • JxCat se ha visto relegada a la tercera posición y es previsible que mantenga la deriva hacia el unilateralismo, sobre todo si Puigdemont pierde la inmunidad como parlamentario europeo.
  • El notable crecimiento de la CUP le confiere la capacidad de permitir un gobierno independentista elevando sus apuestas izquierdistas y separatistas
  • La presencia de VOX, como cuarta fuerza electoral, por primera vez con escaños en el Parlament, radicalizará su discurso antinmigración, homófono y españolista.
  • La casi desaparición de Ciudadanos y el PP reduce el flanco de la derecha españolista y su derrota representa una enmienda a la totalidad de la política de estos partidos en relación con Catalunya.

Antes de imaginar cual puede ser la salida de este impasse de la política catalana, de gran repercusión en la española por la radicalización de las derechas y el resurgimiento del españolismo señalaré diversos hechos constatables:

  • La pujanza del nacionalismo catalán, travestido de independentismo a partir de 2012, es una constante desde la transición, siendo mayoritario en gran parte de este período.
  • El catalanismo que han representado el PSC y los antecesores de En Comu Podem  (PSUC, Iniciativa per Catalunya Verds) ha contado con un apoyo constante del orden del 30% del electorado
  • El españolismo del PP y más recientemente de Ciudadanos y Vox ha tenido un apoyo medio del 15% de los votos, aunque con fuertes altibajos y actualmente representa un 17%.
  • Más del 80% del electorado catalán, de manera persistente, explicita la reafirmación cultural de Cataluña y un deseo de mejor autogobierno, acompañado de una demanda de mayor atención a sus necesidades y peculiaridades,  aunque con fuertes divisiones en su modelo de relación con el conjunto de España.
  • No se dan las condiciones mínimas de apoyo mayoritario a la independencia según el estándar que fijó el Tribunal Supremo canadiense en relación con la posibilidad  de la separación de la provincia francófona de Quebec: «un voto mayoritario claro en Quebec a una pregunta clara a favor de la secesión conferiría una legitimidad democrática a la iniciativa de la secesión que el resto de participantes en la Confederación debería reconocer». Y probablemente no se darán en el medio plazo.
  • Las demás comunidades autónomas españolas han mirado siempre con prevención a los nacionalismos vasco y catalán, tachándoles de insolidarios y preocupados por la diferenciación y no por la igualdad de todos los españoles.
  • A medio plazo únicamente una salida federal podría encajar todas estas piezas autonómicas en una España que defienda la igualdad de derechos, competencias y financiación básica y acoja las diferencias que dentro de este marco deseen los territorios: un federalismo simétrico en lo esencial pero diverso y asimétrico en el resto. Este proceso requiere lealtad y cooperación mutuas, hoy muy lejos de atisbarse.

En cuanto a la solución inmediata de la fórmula de gobierno que deba surgir del resultado de las urnas dependerá fundamentalmente de las opciones que se atreva a tomar ERC que es la fuerza central y con dos posibilidades de formar gobierno:

  • una solución independentista con JxCat y la CUP, de difícil negociación ante las divergencias ideológicas entre los postconvergentes y la CUP, y que en caso de acordarse mantendría la atonía en las políticas de gestión, la tensión identitaria dentro de Cataluña y dificultaría el necesario diálogo entre el gobierno español y la Generalitat. Además, probablemente sería inestable y conduciría en el plazo de un año a una repetición electoral.
  • Un gobierno presidido por ERC en alianza con En Comu Podem, con la abstención, y el apoyo en determinadas políticas, del PSC.  Esta solución de tono izquierdista, con casi el 60% de apoyo en votos, permitiría iniciar la distensión de la política catalana, avanzar en políticas públicas de salida de la crisis del coronavirus y facilitar las negociaciones entre los gobiernos español y catalán. Pero el pánico de los republicanos a despegarse de la tutela de Puigdemont hace improbable esta fórmula de gobierno.
  • Una tercera salida consistiría en dejar pasar los plazos legales y volver a convocar elecciones, con la esperanza que las señales de destensamiento de la solución catalana que se han producido el 14F se ampliaran dando más protagonismo al PSC y a ERC para romper con el día de la marmota que representa la postconvergencia de Puigdemont y Borrás.

Ante estas tres salidas de la política catalana me atrevo a pensar que acabará prevaleciendo la vuelta a las urnas, sea  directamente o en diferido a un año vista. Para evitarlo haría falta que  el tándem Junqueras-Aragonés apostaran por el diálogo y la superación del conflicto, sin renuncias de la identidad de cada parte, que ha ofrecido el PSC de Illa.

A continuación transcribo el excelente trabajo de Kiko Lleneras para el diario El País, sobre correlaciones de voto por renta y origen. donde se deja entrever que VOX se alimenta algo más que los demás partidos de caladeros de baja renta, salvo el PSC que pesca en los mismos. Asimismo, que la independencia de Cataluña es cosa de capas sociales que están bien acomodadas económicamente de orígenes catalanes de más de una generación. Asimismo, que la CUP y En Comú Podem (ECP) tienen un origen burgues, aderezado de discurso anticapitalista.

ANÁLISIS ELECTORAL DEL ORIGEN DEL VOTO

KIKO LLANERAS. Diario El País.20 FEB 2021 – 13:18 CET

Así se relacionan en Cataluña la renta, el voto, el origen y la independencia

Entre los votantes con cuatro abuelos catalanes, el 76% quiere la independencia; mientras que entre los nacidos en otra comunidad solo la quiere el 18%

Los detalles del gráfico aparecen abajo.

La relación entre el voto, la renta de las familias y sus orígenes.

Los partidos independentistas tienen menos votantes de rentas bajas o medias-bajas que los partidos no independentistas. Es decir, si tomamos un votante al azar de cada grupo, lo más probable es que el independentista tenga una renta mayor.

Esto no debería ser controvertido, porque los datos son claros. Pero es importante hacer tres advertencias: la primera, estoy hablando de proporciones (hay independentistas pobres y unionistas ricos); la segunda es que la relación no tiene por qué ser causal (si ganas la lotería, o te despiden, tu opinión sobre la independencia seguramente no cambiará); y sobre todo, hay que tener presente una tercera característica, que se relaciona con renta e independencia, que es el origen de cada familia.

Hechas esas advertencias, veamos los datos.

El voto en barrios pobres y ricos. Este análisis podemos realizarlo gracias al INE, que hace un par de años publicó datos de renta por sección censal, que son áreas muy pequeñas, donde viven unas 1.000 personas. El gráfico distribuye los votos a cada partido el pasado domingo por barrios de cuatro niveles de renta (desde el 25% pobre al 25% rico).

  • Vox es el partido cuyos votos salen de barrios pobres en mayor proporción. Una cuarta parte de todas sus papeletas llegaron de allí. Solo se le acerca el PSC, con un 23%. Esos vecindarios de rentas bajas solo aportan un 17%-18% de los votos de ERC.
  • La mitad pobre de Cataluña aporta menos votos a los partidos independentistas. Para Junts son el 35% de sus papeletas, la CUP obtiene un 37% y ERC el 41%. En cambio, esos mismos vecindarios suman el 48% del voto del PSC y el 50% de Vox.
  • Los barrios del 25% más rico son casi un espejo. Esos lugares favorecen al PDeCAT, que logra allí el 43% de sus votos; seguido del PP (39%) —que es la excepción— y Junts (36%). Los partidos con menos representación de esos barrios en sus filas son el PSC y Vox (26%).
  • Nota: Estamos viendo los votos de los partidos distribuidos por barrios, no al revés. En los barrios del 25% pobre la primera fuerza fue el PSC (30%), seguida de ERC (20%), Junts (14%) y Vox (10%). En el 25% de barrios ricos, ganó Junts (24%), seguido de ERC (20%), PSC (20%), CUP (7%), En Comú Podem (7%) y Vox (7%).

Ese mismo gráfico lo podemos detallar. ¿Qué pasa si dividimos los barrios catalanes en 20 grupos, desde el 5% más pobre al 5% más rico? Aquí va el gráfico:

  • Los partidos no independentistas sacan más votos de los barrios más pobres. El 9% de los votantes de Vox y el 8% del PSC salen del 10% más pobre de Cataluña. En cambio, esos lugares solo aportan el 3% de los votos de Junts y el 5% de los de ERC.
  • Junts tiene 8 votos de barrios muy ricos por cada voto de barrios muy pobres. En la CUP la proporción es 3 a 1 y en ERC es 2,5 a 1. En Vox y los comunes es solo 2 a 1 y en el PSC hay casi los mismos votos de uno y otro lugar.
  • En los barrios del 10% más rico el eje izquierda-derecha parece importar más. Esos barrios aportan el 25% de los votos del PDeCAT, el 23% del PP y el 16% de Junts, mientras que para ERC, el PSC y los comunes suponen el 10%.
  • Todos los partidos tienen más votos de barrios muy ricos que de barrios muy pobres. En parte es porque en los barrios ricos vive más gente (un 30% más), pero sobre todo es así porque en estos hay menos abstención. En los barrios del 5% más rico votó el 67% de la gente, mientras que en los barrios del 5% más pobre solo lo hizo el 35%.

Las cifras anteriores se refieren a vecindarios, y aunque son unidades muy pequeñas, sus resultados no siempre tienen que representar a los individuos que allí viven. Pero en este caso los datos de encuestas son una confirmación.

Renta y voto hogar por hogar. El gráfico siguiente representa el apoyo que tiene la independencia de Cataluña entre los catalanes de diferentes rentas. Son datos del CEO de la Generalitat, a partir de más de 10.000 entrevistas realizadas entre 2019 y 2021.

  • En los hogares de rentas bajas la mayoría se opone a la independencia. Es así en los hogares con rentas menores de 900 euros (+20 puntos) y hasta los 1.800 euros (+8).
  • Para las rentas medias —entre 1.800 y 2.400 euros—, el resultado se iguala mucho: un 48% es contrario a la independencia y un 46% está a favor.
  • Un tercio de los encuestados declara rentas más altas y en ese grupo la independencia se impone. El apoyo es del 57% (+20 puntos) en las familias con rentas entre 4.000 y 5.000 euros, aunque baja al 55% (+12) entre el 3% de catalanes que declaran ingresos más altos.

Pero ¡cuidado!: es fundamental el origen familiar. Antes de empezar, avisé de cómo no deben interpretarse estos datos. Lo que dicen es que la independencia tiene más apoyo de rentas medias y altas. Pero eso no implica que la renta sea la causa de ese apoyo. Hay una madeja de relaciones, entre las que destaca otra variable: el origen (inmigrante o no) de las familias. Es fácil entender que las personas que emigraron a Cataluña desde otras partes de España, o los hijos de esas personas, puedan tener a menudo dos características: rentas más bajas y menos deseo de independizarse.

El siguiente gráfico muestra que es así.

  • Las diferencias son evidentes: el 76% de los habitantes de Cataluña con cuatro abuelos catalanes quiere la independencia, mientras que el 75% de los catalanes nacidos en otra comunidad no la quiere; ni tampoco el 59% de los que nacieron allí, pero son hijos de padres venidos de fuera. Cuanto mayor es el arraigo, mayor el apoyo a la independencia.

La triple relación. Por último, he preparado un gráfico con las tres variables juntas: nos dice qué porcentaje de gente quiere la independencia en cada grupo de renta y origen. De nuevo aparecen dos polos: entre los catalanes con rentas altas y cuatro abuelos catalanes, el 87% quiere la independencia; mientras que entre los más pobres y nacidos fuera solo la quiere el 16%.

El gráfico sugiere que el origen es más importante (por eso hay mucha variación dentro de cada columna). Pero fijaos que dentro de cada fila también hay una tendencia creciente por renta: a igual origen, tener más ingresos sigue relacionado con más apoyo a la independencia. Entre la gente con cuatro abuelos catalanes, por ejemplo, el apoyo sube del 64% al 87% al crecer la renta. Y lo mismo ocurre con los nacidos en otras comunidades, donde los partidarios de la independencia suben del 16% entre los más pobres hasta el 26% de los más ricos. Esto puede ser un efecto causal de la renta, pero también de otra variable omitida, como por ejemplo su círculo social.

El análisis de causas y consecuencias escapa al propósito de este texto, pero quiero subrayar lo buena que es la información disponible. El INE multiplicó la información socioeconómica disponible en España cuando publicó los datos de renta por sección censal. Y el CEO hace un trabajo fantástico con sus encuestas, que son profundas y ofrecen microdatos muy fáciles de consultar.

2. 📊 Más cosas sobre Cataluña

– Los resultados de las elecciones catalanas, calle a calle. No os perdáis el mapa con el voto por sección censal, que he realizado con Borja Andrino y Daniele Grasso. Ahí podéis ver lo pequeñas que son las secciones que usé en la primera parte del análisis de arriba.

Consulta aquí el mapa del voto calle a calle.

– ¿El 51% de votos es una victoria para el independentismo? Creo que no, por los motivos que explico en este análisis del martes. Sí me parece un éxito tener mayoría de escaños.

– Las encuestas fueron muy precisas. Nuestro promedio cometió un error de 1,1 puntos por partido (MAE). El error solo fue peor con Ciudadanos (3 puntos). Los mejores sondeos fueron los de GESOP.

Porcentaje de voto previsto por la media de encuestas (columnas y números por encima de llas) y resultado real de las elecciones (barra negra y número inmediatamente abajo).

OTROS POST PUBLICADOS EN ESTE BLOG SOBRE LA CUESTIÓN CATALANA.

14.10.2019. EL REPROCÉS CATALÀ: DE OCTUBRE DE 1934 A OCTUBRE DEL 2019: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2019/10/14/39234/

09.01.2018: ANÁLISIS DE LAS ELECCIONES DE CATALUÑA 2017: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/01/10/33890/

 20.11.2017: “FORO 26-J”: LA IZQUIERDA Y CATALUÑA: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/11/21/33301/

05.10.2015.- ELECCIONES CATALANAS:  27S-2015:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/10/02/26586/

04.09.2014.- EL TRANCE CATALÁN:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/09/03/23882/

14.12.2013 .- SOBRE LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2013/12/12/20171/

26.11.2012 .- EL LABERINTO CATALÁN, TRAS LAS ELECCIONES:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/11/26/13454/

19.11.2012 .- EL DEBATE CATALÁN:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/11/19/13157/

13.09.2012 .- ENTRE “LA DIADA” Y LOS LÍOS DEL PP :  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/09/13/11259/

09.03.2012 .- PP = REFORMA LABORAL = CIU:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/03/09/5716/

11.01.2012 .- CiU HABLA PP EN LA INTIMIDAD:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/01/12/3482/

22.11.2011.- CONVERGENCIA Y UNIÓN DE CATALUÑA SE CISCA EN SU ELECTORADO Y EN LA ÉTICA POLÍTICA:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2011/11/23/convergencia-y-union-de-cataluna-se-cisca-en-su-electorado-y-en-la-etica-politica/

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