A LA MARCHA DE EDUARDO MARTÍN TOVAL (18.01.2019)

Posted on enero 18, 2019

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A LA MARCHA DE EDUARDO MARTÍN TOVAL

Apuntes sueltos post morten para una biografía

Ignacio Trillo

Eduardo Martin Toval en el atril del Congreso de Diputados como portavoz del grupo de Diputados del PSOE.

Cuando tremendamente consternado me dispongo a escribir estas líneas sobre Martín Tovar, más que de recuerdo necrológico a su memoria lo llevo a cabo por merecido reconocimiento a su persona y a su trayectoria como si permaneciera en vida, porque además, aún no me hago la idea de que haya ido tan súbitamente.

Y es que me hallo todavía en estado de shock, bloqueado mentalmente ante su pérdida.

No es posible que tras haberle acompañado este martes quince de enero en la concentración organizada por las mujeres y feministas, transformada luego en manifestación, celebrada en Málaga, al igual que en tantos lugares de España, en protesta por la llegada de los nuevos bárbaros a las instituciones andaluzas y las mamarrachadas tan peligrosas que andan predicando, se haya marchado pocos minutos después de su conclusión.

Tendrá que pasar un tiempo para resignarme a que sucedió. Ha sido casi simultánea, recibir su impronta de buen humor, su ironía, su chispa, en un momento de nuestra historia donde tan malos tiempos corren para la lírica y para todo lo demás, con la crónica triste de su fatal despedida.

Así, cuando llegué a la plaza de la Constitución para dar un no rotundo a cualquier pretensión de dar marcha atrás en la historia en materia de igualdad y en tantas otras cosas, fue precisamente Eduardo de los primeros que me encontré y saludé.

Venía solo, según me dijo, porque su compañera, Mercedes, también que fuera de la profesión de la inspección de trabajo y hasta su jefa, hoy también jubilada, no podía acudir por unas dolencias en la espalda, ocasionadas por el trote a que había estado sometida por sus inquietos nietos que habían estado el fin de semana en su casa, vanagloriándose que a él no le podía ocurrir semejante padecimiento porque los suyos eran ya mayores.

El Paseo Marítimo de la Cala del Moral, lugar donde Eduardo recibía cada mañana la brisa alboranica en su paseo matinal y alguna que otra noche veraniega saboreaba los espetos de sardinas disfrutando de su pleno jubileo y lejos del mundanal ruido, pero no dándole la espalda a cuanto de involución nos viene aportando este disparatado mundo.

Había llegado a la concentración en el autobús de línea desde la Cala del Moral, lugar de su residencia, y por igual tenía previsto el regreso.

Me ofrecí para llevarlo a la vuelta, ya que se me había hecho tarde y contraje el riesgo por la falta de aparcamientos de acudir al centro en mi vehículo particular en vez del bus del Palo como tenía previsto, con la suerte, le dije, de haber podido aparcar en el mismo Paseo de los Curas a la altura de la plaza de la Marina, muy cerca de la parada de su autobús que lo había traído.

Pero inmediatamente me respondió rotundamente que para nada, que me olvidara, que no me molestara, que, dijera lo que fuera, volvería en el mismo medio; y, con sorna, que no le insistiera más.

A continuación, como era muy propio en él, bromeó con mi lazo morado que portaba atado al cuello, preguntándome si lo había recortado de la franja comunera de la bandera republicana. A lo que, riéndonos, le respondí que no, aunque no iba mal encaminado. Lo había seccionado, pero de una bandera de Podemos que el pasado 1º de Mayo tras finalizar la manifestación de los sindicatos la recogí del suelo.

Pasé seguidamente, en ese tono desenfadado, a la ofensiva en esa misma materia textil para reprocharle qué cómo debajo de la chamarreta llevaba un jersey amarillo, el color de moda, no por ser otra de las franjas de la bandera republicana sino por la tonalidad preferida por el victimismo independentista catalán que tan bien conocía; a lo que me contestó sin darles más vueltas: “porque es el único que tengo y me lo compré antes de que ocurriera lo de Cataluña”.

A continuación, le pregunté cómo veía el panorama político, a lo que con su retranca habitual me respondió, que no era nada lo que comenzaba a suceder con lo que quedaba por venir.

Abrió un paquete de Chéster, que me dijo recién comprado en calle Larios, y tras declinarle el cigarro le ofrecí un Nobel porque no es tan fuerte, a lo que me alegó que si había que fumar tenía que ser tabaco y no insípido humo.

Susana Diaz y Teresa Rodriguez. Dos lideresas fracasadas que con sus broncas ha llevado a parte del electorado andaluz de izquierda a instalarse en el abstencionismo.Y encima no se van, no asumen responsabilidades. Se quedan contra vientos y mareas. Claro, no aprendieron ni de Eduardo Martín Toval.

Seguidamente, le pregunté si se había leído mi análisis de la crisis de la izquierda andaluza que esa misma mañana le había enviado en un wassap, a lo que me manifestó que no le había dado tiempo pero que no me preocupara que lo haría esa misma noche apenas regresara a su casa y ya me diría.

En eso que nuevos amigos, como José María Ruiz Povedano y Francisco López, se acercaron para saludarnos y proseguimos ya en grupo comentando la actualidad, incluida la especulación sobre el resultado de la inminente votación prevista esa misma tarde noche en el parlamento británico sobre el Brexit, mientras los primeros gritos reivindicativos de los ya numerosos concentrados comenzaban a atronar. ¡Ni un paso atrás!

Dos horas y media después llegué a mi casa. Al poco tiempo recibí el mazazo de la fúnebre noticia. Eduardo había muerto. Me contaron que fue a consecuencia de un infarto traicionero con el fulminante desplome de su inconsciente cuerpo al suelo, ocasionándole el golpe recibido una brecha en la parte izquierda de su sien.

Le sobrevino, tras bajarse del transporte colectivo y no darle tiempo ni tan siquiera a entrar en su domicilio, quedándose dos casas antes ya con la llave de la puerta en la mano que igualmente quedó junto a su cuerpo.

15 de enero 2018. La concentración de la plaza de la Constutución que se transformó en pacífica manifestación ante el desbordamiento del número de participantes. No pasarán.

Entre otras cuestiones, pensé, que no llegó a darle tiempo para comentarle la buena nueva a su querida compañera, Mercedes, de alegría, me imagino, por haber compartido con miles de malagueños la indignación que produce a estas alturas el siglo XXI que en esta tierra milenaria que tanto ha sufrido a lo largo de la historia se emprenda un viaje no deseado con destino al ancestro, falsamente presentado en envoltura de modernidad.

No daba crédito a lo acontecido, Eduardo se nos había ido, a la vez que pensé que podía haber sucedido en mi presencia en tanto lo llevaba en coche a su domicilio si hubiera aceptado mi ofrecimiento…

Para reponerme y poder dormir esa noche, saqué los antídotos necesarios para afrontar la nueva realidad no esperada que se me presentaba, ya sin Eduardo, así como para dar un repaso a su trayectoria y recordar los lugares comunes que ambos compartimos.

Eduardo había fallecido como no podía ser de otra forma en un gran luchador, con las botas puestas. Fue, tras su último acto de servicio a la democracia, ejerciendo un derecho fundamental, como es el de concentración y manifestación, recogido en la Carta Magna a la que tanto contribuyó en los primeros momentos de la Transición que se hiciera realidad después de la larga noche de la siniestra y sangrienta Dictadura.

Partió de esta vida tras una última contribución en su compromiso por la igualdad y contra el retroceso de una sociedad a la que tanto ayudó a cambiar.

15 de enero del 2019. La concentración convertida en manifestación a la altura de la Catedral tras doblar esta cabecera la calle Molina Lario con destino a la plaza de la Merced. Foto, propia.

Esa práctica constitucional que se ejercita democrática y pacíficamente como contrapoder ante cualquier desviación de poder por aquellos timadores que escondieron en sus programas electorales que se apoyarían para gobernar en los viejos inquisitores del Medievo, tan envalentonados estos días debido a los cordones sanitarios que le han sido desabrochados precisamente por los del poder por el poder, por “la coalición de perdedores”, para que sea presidente de la Junta de Andalucía quien más votos lleva perdidos y campee, abierta y con publicidad gratuita: el machismo, la misoginia, la xenofobia, los odios…

Esa práctica constitucional que los partidos de la vergüenza de Europa encima osan denostar con los descalificativos de: escrache, kale borroka, o acto antidemocrático, dando pábulo por tanto a que la involución democrática ya ha llegado.

Eduardo nos ha dicho hasta siempre en el silencio de la sombra de la noche sin molestar, cuando jubilado, menos de su conciencia y compromiso, proseguía la vida, ya como espectador de tantas cosas pero no pasando, sin suponer que este tiempo turbulento de vendavales nos iba a llegar y lo iba a sacar de su casa para no regresar nunca más.

Se nos fue tal como era: buena persona, honesto, afable, de fina ironía, de buen humor, de colmado optimismo, sencillo y modesto que nunca hablaba de sí mismo, poniendo siempre buena cara al mal tiempo: un gran socialista de pata negra.

Año 1977. Martín Toval, Eduardo, Diputado por Barcelona. Grupo Parlamentario Socialistes de Catalunya (GSC) Legislatura Constituyente ( 1977-1979)Vocal de la Diputación Permanente desde el 16/11/1977 al 23/03/1979. Diputado de la Constituyente, I, II, III, IV y V legislaturas.
Casado. Inspector Técnico de Trabajo. Portavoz Sustituto de la Junta de Portavoces desde el 01/02/1978 al 02/01/1979. Vocal de la Comisión de Trabajo desde el 10/11/1977 al 02/01/1979. Vocal de la Comisión de Sanidad y Seguridad y Social desde el 15/11/1977 al 02/01/1979. Vocal de la Comisión de Presupuestos desde el 10/11/1977 al 21/09/1978. Vocal de la Comisión de Competencia Legislativa (20/09/1977 a 17/11/1977) desde el 20/09/1977 al 17/11/1977. Vocal de la Comisión de Competencia Legislativa desde el 17/11/1977 al 21/09/1978. Vocal de la Comisión de Reglamento desde el 04/08/1977 al 13/02/1978. Vocal de la Comisión de Gobierno Interior desde el 20/02/1978 al 02/01/1979. Fuente: Archivo del Congreso de Diputados.

Como dice la ficha que obra en la sede de la soberanía popular, fue diputado por Barcelona en el Congreso de la Constituyente y en las cuatro siguientes legislaturas. Doctor en Derecho. Inspector de Trabajo. Profesor de Derecho del Trabajo en la Universidad Autónoma de Barcelona. Formó parte de la fundación de C.E.A.L.S.A. (Centro de Estudios y Asesoramiento Laboral, S.A.) que era un centro universitario de asesoramiento a los trabajadores. Publicó varios libros sobre el mundo del trabajo, su pasión, la defensa de los más débiles.

Sería célebre en el mundo universitario del Derecho de Trabajo, como manual para la impartición de la disciplina, el libro que escribió con otros dos especialistas en la materia, Arturo Moreno y Jordi Rigau, «Guía Jurídica para los trabajadores», año 1972.

Nacido en Málaga el 5 de marzo de 1942, el mismo día y año que Felipe González. De familia acomodada, su abuelo fue un gran exportador de frutas y frutos secos, sin embargo en el traspaso del negocio a sus hijos la cosa fue a menos lo que obligó a Eduardo, el mayor de los hermanos, a trabajar en verano en Alemania para costearse la carrera de Derecho. Sabía a la perfección la lengua germana como luego ocurrió con la catalana.

Año 1980. Eduardo Martín Toval, el quinto por la izquierda en primera línea de la segunda mesa, en el IIº Congreso del PSC celebrado en Barcelona en julio. En la primera mesa, el secretario general, Joan Raventos, junto a Carlos Cigarrán. Acompañan a Eduardo Martín Toval, Juli Busquets, ex militar de la UMD, Josep María Triginer, Salvador Clotas, Felip Borda, Juanjo Ferreiro, Josep Verde, Lluis Armet y Joan Comas.

Su militancia política comenzó de muy joven en Málaga en círculos cristianos. Tras acabar Derecho y aprobar las oposiciones de Técnico de la Administración Civil del Estado, tomó posesión en 1967 de la plaza de funcionario en Barcelona. En 1970, se presentó a las de inspector de trabajo, sacándola con el número dos, y permaneciendo con plaza en Barcelona.

En 1972 abandonó la organización cristiana-marxista, ORT, donde militó desde dos años antes.

Participó más tarde y de forma decisiva, desde que en 1974 se crea y forma parte de `Convergència Socialistes de Catalunya´, en los prolegómenos y la posterior unificación de los socialistas catalanes en el `Partit dels Socialistes de Catalunya´ (PSC-PSOE) del que en su constitución, 15 y 16 de julio de 1978, celebrado en el Palau de Congresso de Montjuic, fue nombrado Secretario de Relaciones Parlamentarias.

Igualmente en el proceso de elaboración de la Constitución de 1978, formó parte, junto a Jordi Sole Turra (PSUC-PCE), Miquel Roca (CDC) y José Luis Melián Gil (UCD), del grupo de trabajo de la ponencia para la redacción del Título VIII de la Carta Magna referida a la organización territorial del Estado en autonomías.

Intervino en el Congreso de Diputados en las Comisiones de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social y en la Constitucional.

1979 redactores estatut de autonomía catalán ediardo martín tovar

Los redactores del Estatut de 1979. De izquierda a derecha, en primera fila, Laureano López Rodó, Eduardo Martín Toval, Josep Andreu Abelló, Josep Triginer, Felip Solé Sabarís, Jaume Sobrequés y Josep Subirats; detrás, Macià Alavedra, Josep Sendra, Jordi Solé Tura, Dolors Calvet, Marcel·lí Moreta, Josep Verde Aldea, Anton Cañellas, Joaquim Arana, Manuel de Sàrraga y Carles Güell de Sentmenat. Faltan Josep Benet, Miquel Roca y Josep Solé Barberà. EP

Además, en 1979, fue uno de los redactores del primer Estatuto de Autonomía de Cataluña, que dio lugar al autogobierno de aquella comunidad. En este sentido, fue diputado autonómico entre 1980 y 1982 en el Parlamento de Cataluña para volverlo a ser en el Congreso tras el triunfo de Felipe González en 1982.

Fue en  la Carrera de San Jerónimo, primero, el Portavoz del `Grupo Parlamentario Socialistes de Catalunya´ (1977-1980 y 1982-1985) y posteriormente portavoz del Grupo de Diputados del PSOE (1985-1993) donde fue relevado por el todopoderoso Carlos Solchaga coincidiendo con la caída en desgracia del `guerrismo´ donde Martín Toval estaba alineado.

En 1992, estando ya divorciado tiempo antes y contando con tres hijos, producto de su primer matrimonio con Margarita Maldonado -hermana del que fuera alcalde de Mijas (ganador de las elecciones municipales desde 1979 a 1995) y Presidente de la Diputación de Málaga, en el periodo 1983 y 1991, más senador, 1991/1993- contrajo segundas nupcias en la Cala del Moral, junto a Málaga capital.

Lo hizo con la madrileña del barrio de Salamanca, la abogada Mercedes Muñoz, mujer de izquierda y feminista, de padre anarquista y socialista represaliado con ocho años de carcel por el franquismo, también inspectora de Trabajo y separada con dos hijos.

La conoció en la feria de agosto de Málaga de 1990 en la caseta de la cofradía de la Paloma y a la que permaneció unida hasta este fatal 15 de enero.

Año 2008. Mercedes Muñoz, la segunda esposa de Eduardo Martín Toval. Diario Sur. Ignacio Lillo.

Eduardo, aun permaneciendo dos años más de diputado nacional (1993-1995), se vino finalmente con la familia desde Madrid, dejando su acta de diputado, para vivir en la Cala del Moral de cara a presentarse a la alcaldía de Málaga.

Si pletórica fue su etapa de diputado por Barcelona en Madrid, no tuvo fácil su irrupción en Málaga.

Para su desgracia, -hecho que un día me confesó, ya pasados los años de su etapa municipal- cuando aceptó ser el relevo a Pedro Aparicio, ganador por holgadas mayorías desde las primeras elecciones locales de 1979, no se imaginaba el nivel de división y enfrentamientos que existían en el PSOE malacitano en aquel tiempo, en una cainita batalla interna que se libraba entre `guerristas´ y `renovadores´ y que tenía totalmente rota a la ejecutiva provincial y al conjunto del partido provincial.

Coincidía además con el declive y el desgaste del gran ciclo socialista que se inició en octubre de 1982 con el triunfo arrollador en las urnas y la consiguiente llegada de Felipe González a la Moncloa. Ya para entonces, estaba en plena efervescencia, el «váyase, señor González», de José María Aznar.

A pesar de todo, no se amilanó para hacer frente a esos infortunios, ni tiró la toalla porque se le fueran a caer los anillos de haber sido todo un portavoz del primer partido político de España en el Congreso de Diputados y poder pasar a ser un mero edil jefe de los munícipes socialistas de la oposición en el ayuntamiento malagueño.

La disposición de Eduardo siempre fue lo que le dijera su partido allí donde tuviera que estar, además su Málaga la seguía llevando en su corazón.

Año 1995. Eduardo Martín Toval presentándose como candidato a la alcaldía de Málaga. 

Presentado como flamante candidato a la alcaldía de Málaga, a pesar de ser un apreciado y experimentado valor socialista de enorme peso en España y en el PSOE federal, sus tres décadas de ausencia de Málaga le hacía aparecer para el cuerpo electoral municipal un desconocido en su asociación a la ciudad al que encima se le mandaba en plena crisis que el PSOE tenía en todos sus frentes.

En este sentido, su candidatura fue recibida en un clima interno partidario enormemente enrarecido y en parte hostil a su irrupción, a sumar el desgaste que le había ocasionado al PSOE malacitano en la gestión local la última legislatura de Pedro Aparicio, además coincidente con la grave crisis económica que, tras la Expo y las Olimpiadas de Barcelona, asoló el país, castigando al empleo en Málaga como nunca había sucedido en tan corto periodo de tiempo.

Su campaña electoral, estuvo neutralizada por titulares negativos sobre la pugna que transcurría en el PSOE provincial.

No fue por tanto el paseo triunfal que le habían prometido cuando le propusieron que se presentara a la alcadía, donde apenas tuvo tiempo de aterrizar, conectar con la ciudadanía y dar conocimiento de su impronta y buen hacer.

Tuvo que soportar hasta el anticatalanismo de la derecha hacia su persona para borrar cualquier relación con su Málaga natal y juvenil, con pintadas que lo presentaban como, Eduard Martí i Tovar. Eran tiempos de catalanofobia en este sector: «Pujol, enano; habla castellano», por el apoyo de CIU al gobierno González. Faltarían pocos meses para que Aznar pasara a hablar catalán en la intimidad de cara a recibir las bendiciones de los `convergentes´ en el famoso pacto cerrado en el hotel Majestic del paseo de Gracia de Barcelona.

pujol aznar pp ciu

28 de abril de 1996. El pacto del Majestic entre el PP y CIU que posibitó la formación del Gobierno de Aznar sostenido por los `convergentes´ que bien supieron arrancarle concesiones y traspaso de nuevas competencias. 

Para colmo y ruina de las expectativas del candidato socialista Toval a la alcaldía de Málaga, poco tiempo antes de esas elecciones municipales de 1995 sucede el gran escándalo de la fuga del indeseable y corrupto, Luis Roldán, director general de la Guardia Civil con el Gobierno González, con rumbo a Laos.

El resultado no se hizo esperar. En el campo de la izquierda, Antonio Romero, consiguió para IU el mérito de pasar de 3 a 9 concejales, dando el `sorpasso´ por primera vez a un PSOE local que se desplomó, cayendo de los 17 ediles logrados cuatro años antes por Pedro Aparicio, a 7.

Sucedía en un ambiente caldeado por la división también de la izquierda a nivel estatal.

Estaba en boga la teoría `anguitiana´ de las dos orillas, el PSOE y el PP en una, y solo IU en el auténtico margen de la ribera como portador del programa, programa, programa, con destino a llevar al paraíso a la clase obrera.

Asimismo, el diputado nacional Romero de IU era el látigo del PSOE y de Felipe González en el Congreso de Diputados, nombrándolo como el señor X del GAL, cabeza de la guerra sucia contra ETA, así como equiparando socialismo a corrupción.

Todo ello, sobredimensionado por el sindicato mediático orquestado por el tándem, Pedro J Ramírez del diario El Mundo y Luis María Ansón del diario ABC, que entre sus componentes figuraban desde Sánchez Dragó a Francisco Umbral, pasando hasta por el cinéfilo y comunicador José Luis Garci, y donde Jesús Hermida desde Antena 3, con su programa de gran audiencia, «Hermida y Compañía», jugaba también su papel dedicado a promocional a esa pléyade de nuevas políticas del PP, como Celia Villalobos, Rita Barberá, Teófila Martínez, Luisa Fernanda Rudi, Esperanza Aguirre, Isabel Tocino, Palacio de Loyola …

Por tanto, todos los aires políticos que corrían eran hostiles al PSOE y por ende a Eduardo.

«Las Chicas Políticas de Hermida» del PP, promocionadas por el brillante e histórico periodista televisivo, Jesús Hermida en Antena 3.

Celia Villalobos por el PP en esas elecciones locales conseguiría bajo ese ambiente favorable una mayoría simple -pasó de 8 a 15 ediles- convirtiéndose en la nueva alcaldesa de Málaga, a pesar de que los votantes en las urnas habían sido en su inmensa mayoría de izquierdas, así como la suma del número de sus concejales.

Falló el acuerdo entre PSOE e IU, al negarse la coalición de izquierda desde Córdoba, donde residenciaba Julio Anguita, a pactar lo que fuera con el PSOE; de ahí que declinara ofrecer cualquier contrapartida a los socialistas para que en Málaga, Antonio Romero, recibiera su apoyo de cara a erigirse de alcalde.

Sin embargo, le faltó tiempo al amigo Romero para autoproclamarse, `el alcalde moral´, no impidiendo que Celia Villalobos accediera a presidir la Casona del Parque, sede del gobierno local, al solicitar para sí, y sin contrapartidas aguna en otras áreas geográficas, el voto de los ediles socialistas.

La alcaldesa real, Celia Villalobos, y el alcalde moral, Antonio Romero

Estando en posesión de todas  las cartas de la baraja sobre cómo transcurrió esa negociación, tengo que manifestar que es rotundamente falsa la teoría que se corrió de forma interesada en aquel tiempo de que intervino Felipe González desde la Moncloa y Manuel Chaves desde la Junta, en respuesta al modo visceral con que ejercía IU la oposición contra  el PSOE, para impedir que Romero fuera elegido primer edil de Málaga.

Estoy en condiciones pues de zanjar para la historia este hecho lamentable que significó el retroceso para la izquierda en la ciudad de Málaga que se arrastra hasta nuestros días, aclarando todos los extremos de la citada negociación.

El intento de pacto se llevó a cabo en el Congreso de Diputado y formaron parte, como interlocutores por ambas partes, andaluces.

El PSOE entre tira y afoja en un intento in extremis de salvar un posible acuerdo, planteó finalmente su apoyo a IU para que se hiciera con las alcaldías de Málaga (15 ediles PP, 9 IU y 7 PSOE) y Córdoba (13 PP, 11 IU y 5 PSOE), a cambio del apoyo de IU para que fuera socialista el primer edil de Huelva (12 PP, 11 PSOE y 4 IU)

Con ello, el PSOE retiraba la petición inicial que puso sobre la mesa de que IU también apoyara al socialismo asturiano para que siguiera gobernando El Principado (21 PP, 17 PSOE, 7 IU y 1 PA)

Ni eso. Nada fue posible porque IU no salió en su cerrazón de su búnker, pleno de mesianismo negativista, exigiendo el apoyo socialista sin más, cayendo finalmente todas esas plazas en manos del partido de Aznar.

Para más inri tuvo que trabajar Eduardo Martín Toval a partir de la primavera de 1996 con la llegada del PP a la Moncloa hablando catalán en la intimidad y con una Celia Villalobos que a diferencia de lo que él hizo, se presentó y salió elegida diputada compatibilizándolo con el de alcaldesa.

A pesar de esa adversidad, a Eduardo no se le ocurrió dimitir ni tirar la toalla, tampoco nadie se lo pidió, lo que hubiera situado al PSOE malacitano en una crisis de incalculables consecuencias en vísperas de unas elecciones generales, las de 1996, que fue cuando se produjo la «dulce derrota» de Felipe González, pero donde el voto socialista de Málaga resistió de forma aceptable, logrando cuatro puntos por encima del PP, a la vez que cedía un solo diputado con respecto al excelente resultado que obtuvo en los anteriores comicios generales también adelantados de junio de 1993.

A partir de tomar Eduardo posesión de su acta de edil, supo con buen tino hacer una oposición municipal de lo más constructiva a Celia Villalobos, tachada por Romero de pasteleo y entreguismo al PP.

Fue en ese periodo cuando la ciudadanía malagueña empezó a conocer y valorar a este gran político de talla y con cintura, producto de la cultura del pacto y del consenso que había hecho posible la Transición, trasladando esa misma metodología en su trabajo político diario a la esfera local.

Y aquí fue donde lo conocí y profundamente. Me hallaba en la administración ambiental de la Junta como delegado. Supe de buena tinta como testigo directo el rigor que presidía su toma de decisiones y las mejoras logradas para la ciudad, apoyando las propuestas que redundaran en esa dirección, independientemente del color político de su procedencia.

Celia Villalobos como alcaldesa rindiendo pleitesía al rey Baltasar, Eduardo Marin Toval, siempre con su humor, de Rey Baltasar en la cabalgata infantil siendo el portavoz del grupo de ediles socialistas en la oposición.

Así hizo posible que se aprobara por consenso, entre PSOE y PP, la revisión del PGOU de 1997 y que tuviera el visto bueno de la administración autonómica, logrando previamente que se constituyera un grupo de técnicos municipales y de la autonomía que el PP de Celia Villalobos y Francisco de la Torre, entonces primer teniente alcalde y concejal de urbanismo, aprobaron, dando luz verde a lo principal del documento que había acuerdo y aparcando las diferencias que estaban relacionadas con la concepción desarrollista del modelo de ciudad que tiene el PP.

Más tarde, llegarían las elecciones municipales de 1999 donde las luchas internas en el PSOE de Málaga se recrudecieron y una nueva fractura, ahora auspiciadas por un sector de las direcciones federal y autonómica socialista, se abrió en la provincia ya con una composición distinta, porque muchos de los llamados `renovadores¨, opositores en 1995 al candidato, Martín Toval, supieron reconocer su positivo balance y lo apoyaron.

Pero en unas primarias, por primera vez acontecida entre los militantes socialistas, que fueron muy controvertidas y reñidas en un ambiente nuevamente enrarecido, dieron por muy escasos votos el triunfo a Francisco Oliva.

Antonio Romero se fue del ayuntamiento al final de esa legislatura municipal, y su IU se hundió, pasando de 9 a 3, el PSOE, ya sin Martín Toval, subió levemente de 7 a 9 ediles y el PP pasó de 15 a 19 ediles obtiendo la mayoría absoluta.

Diez meses tardó Celia Villalobos, tras lograr mayoría absoluta y prometer quedarse en Málaga, en abandonar la alcaldía con destino al Gobierno Aznar para llevar la cartera de Sanidad, haciéndole el traspaso a su primer teniente alcalde, Francisco de la Torre. Pero eso es ya otra historia

La estrategia de Julio Anguita volvía a hacer una `O´ como un canuto en el charco que andaba metido entre sus dos orillas filosóficas.

Eduardo Martín Tovar con la prudencia, la disciplina y la discreción, que siempre le caracterizaron, dio marcha atrás, rehusando plantear recursos o pleitos, como le empujaban los suyos, sobre el polémico resultado final de las primarias, contra argumentando que lo único que conseguiría sería `enmierdar´ al partido y que por ahí no entraría, zanjando el conflicto con la elegante frase: «los compañeros han decidido que Paco Oliva es mejor candidato que yo», retirándose de la política activa, sin decir esta boca es mía y sin aspaviento alguno, dando paso al nuevo candidato al que ofreció cuanto estuviera en manos de su equipo municipal.

tanatorio eduardo martín toval

19.01.2019. La uninanimidad y el encuentro que despierta el talante de Eduardo entre las distintas familias del PSOE malagueño y adversarios políticos, con su fallecimiento como servicio también a la democracia. En el tanatorio de la Cala del Moral, momentos antes de iniciarse la ceremonia civil. De espaldas, José Asenjo (PSOE) hablando con Celia Villalobos (PP) al fondo Federico Beltrán, presidente de la empresa cánica Famadesa y exedil del PP, hablando con el actual alcalde Francisco de la Torre (PP) que aparece tapado por Asenjo. Mirando de perfil y barba blanquecina, Francisco Oliva (PSOE), contrincante de Tovar cuendo las primarias. De espaldas y pelo blanco, Ciriaco de Vicente (PSOE) y a la derecha de la imagen, Francisco Fernández España (PSOE) exvicepresidente de la Diputación. Foto: Diario Sur.

Estos hechos loables se han puesto unánimemente de manifiesto en el entierro que en el cementerio de la Cala del Moral se ha celebrado en la tarde siguiente a su fallecimiento.

La presencia de todos aquellos dirigentes socialistas que entonces estuvieron enfrentados, como Carlos Sanjuan y José Asenjo, se hallaban presentes, también Francisco Oliva que le ganara las primarias, tras sufrir recientemente una delicada y grave operación.

Por la otra parte del arco político, la entonces alcaldesa del PP, Celia Villalobos, y el actual primer edil del mismo partido, Francisco de la Torre, en aquel tiempo primer teniente alcalde, tampoco faltaron al acto fúnebre.

Una vez que acabaron las intervenciones de sus desconsolados familiares en el acto civil que tuvo lugar, tomarían la palabra Carlos Sanjuán, precedida por la también diputada socialista socialista, Lola Sánchez, que estuvo casada con, Magdy Martínez Solimán, segundo de la lista municipal malagueña por el PSOE en 1995 que acompañó a Martín Toval.

A continiación, lo hicieron su amigo y compañero, Ciriaco de Vicente, quien nos creímos todos que sería el ministro de Sanidad del primer gobierno de Felipe González y no acertamos. Y para cerrar el acto, su gran gran acompañante en alegrías y fatigas, Alfonso Guerra, hallándose a mi lado en el acto, el extremeño, Francisco Fernández Marugán, actual Defensor del Pueblo, otro gran allegado a Eduardo.

Eduardo Martín Toval, tras acabar la legislatura municipal, abandonó la política activa y se reintegró ese mismo año de 1999 a su plaza de Inspector de Trabajo en Málaga. 

Pasada su etapa política municipal, julio de 1998, Eduardo volvió a su papel de funcionario del Estado como inspector de trabajo con plaza en Málaga, para pasar más tarde, año 2004, tras una llamada que le hizo, Jesús Posada, ministro de Trabajo del nuevo gobierno de Zapatero, a ser consejero laboral en la embajada de España en Marruecos, siendo su titular, el actual ministro de Agricultura y Pesca, Luis Planas.

Tras seis años largos de ejercicio en el Reino alauita y tras el triunfo de Rajoy en noviembre del 2011, volvió nuevamente a su plaza funcionarial en Málaga, esta vez teniendo como jefa de los inspectores de trabajo a su mujer, Mercedes. Poco tiempo después pasó a la jubilación, contando con 70 años.

Embajada de España en Marruecos, donde estaba Eduardo Martín Toval de Consejero Laboral que posibilitó los encuentros de medio ambiente de la Junta de Andalucía con las delegaciones ambientales de Marruecos y UNESCO para la primera declaración de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo, ocurrida posteriormente en París en octubre del 2006, que abarcaba los ecosistemas nobles de las provincias de Málaga y Cádiz junto a los del Rif bajo un paragua común de protección y desarrollo sostenible.

En Rabat tuve nuevamente oportunidad de contactar con Eduardo que en ausencia del embajador, Luis Planas, supo poner a disposición la sede diplomática para los encuentros que mantuvimos, una delegación de la Junta de Andalucía y otra del Reino de Marruecos así como con miembros de la UNESCO desplazados desde París, que culminó, en octubre del 2006, en la capital francesa con la creación de la primera Reserva de la Biosfera Intercontinental del planeta, llamada del Mediterráneo, que unió los ecosistemas naturales malacitanos y gaditanos con los del Rif marroquí.

También en esa etapa norteafricana coincidí con él en un par de ocasiones en el barco de Tánger a Tarifa donde, ávido por saber novedades de Málaga, no parábamos de charlar.

Una vez jubilado, nos hemos seguido viendo, junto a amigos comunes, en almuerzos, festividades camperas, u ocasionalmente en el propio paseo marítimo del lugar elegido para su jubilación.

Siguió siendo el mismo Eduardo que conocí el primer día, aunque como le decía, cada vez más joven como el buen vino, como parecía por el contrario mayor a su edad más temprana en tiempos pasados, al conservarse siempre casi igual.

Como le escribió, el malogrado Féliz Bayón, periodista y escritor, en el diario El País, cuando su marcha del ayuntamiento de Málaga, «un marciano en el ambiente más bien merdellón -por utilizar un feo localismo- de la política malagueña», para proseguir: «Las canas le han hecho un favor. Aquella barba negra que gastaba cuando tenía poder le daba un aire feroz, a lo Landrú. Aunque sólo tiene 56 años, el pelo blanco le ha proporcionado un aspecto de afable abuelete, de jubilado ilustrado y muy vivido, que goza reconociendo los acentos y paisajes de su niñez y primera juventud»

José María Ruiz Povedano, organizador del acto como presidente de la Asociación Económica Amigos del Pais de Málaga, Alfonso Guerra, que fuera vicepresidente del Gobierno de Felipe Gonzáles y decisivo en la negociación por consenso de la Carta Magna, y Eduardo Martín Toval, diputado constituyente, portavoz de los diputados del PSC entonces, en el acto celebrado en el salón de actos del rectorado de la Universidad de Málaga en conmemoración del 40 aniversario de la Constitución española. Foto, propia.

También el pasado día 17 de diciembre, en conmemoración del cuarenta aniversario de la Constitución, en acto organizado en la Universidad de Málaga, antes y después de la intervención que hizo de su experiencia parlamentaria en el proceso constituyente, que transcurrió en el salón del Rectorado y que precedió a la de Alfonso Guerra, tuve la oportunidad de departir con él un buen rato. Fue la penúltima vez.

Eduardo Martín Toval como si la mirada la tuviera ya puesta en su marcha.

Eduardo se va, pero nos deja su ejemplo, su talante, también su modestia, y, en mi caso afortunado su afectividad

En el acto civil de su entierro al abrazarme en sentido pésame a Mercedes, su compañera, y decirme que tuvo una última conversación por teléfono con Eduardo antes de llegar en el autobús a la Cala, donde le comentó que había estado, entre otros amigos, charlando conmigo ampliamente, no pude articular palabras para responderle sobre ese buen momento y lo bien que se hallaba.

funeral eduardo martín toval
16.01.2019. El adios definitivo a Eduardo Martín Toval desde el tanatorio de la Cala del Moral (Málaga) Foto: Diario Sur.

Eduardo, hasta siempre. Te perdonamos que te hayas ido sin avisar, sin molestar, discretamente, como eras. Siéntete orgulloso, allá donde te encuentres, de gritar a los cuatro vientos que confiesas que has vivido, has aprovechado perfectamente el tiempo de tu existencia y encima haciendo siempre el bien.

ANEXO: OTRAS PERSONALIDADES QUE NOS DEJARON DE LA ACTUAL ERA DEMOCRÁTICA:  

04.12.2017.- A LA MUERTE DE MANUEL MARÍN:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/12/04/33370/

28.10.2014.- A LUIS GÓMEZ LLORENTE:    https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/10/28/24490/

31.03.2014.- AL CÉSAR LO QUE ES DE ADOLFO SUÁREZ:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/03/30/22147/

02.04.214.- SUÁREZ, AFRENTADO `POST MORTEM: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/04/02/22243/

24.09.2012.- REFLEXIONES SOBRE LA BIOGRAFÍA DE SANTIAGO CARRILLO A SU MUERTE:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/09/25/11417/  

17/01/2012.- LA MEMORIA HISTÓRICA NUNCA DEBE OLVIDARSE, NI CON FRAGA: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/01/17/3710/

ANEXO II: OTRAS ENTRADAS EN ESTE BLOG RELACIONADA CON LAS PASADAS ELECCIONES AUTONÓMICAS ANDALUZAS

15.01.2019.- EL DRAMA DE LA IZQUIERDA ANDALUZA TRAS EL 2D: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2019/01/14/36755/

28.12.2018.- POR QUÉ TIENE QUE DIMITIR SUSANA DÍAZ: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/12/28/36533/

26.12.2018.- LA VERGÜENZA DE ESTA IZQUIERDA ANDALUZA: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/12/26/36488/ 

13.12.2018.- LAS TRIPAS DE LAS ELECCIONES ANDALUZAS 2018:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/12/13/36341/

03.12.2018.- DEL SEÍSMO ANDALUZ, AL POSTSUSANISMO:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/12/03/36248/

28.09.2018.- A COLACIÓN DE LA CANDIDATA PARLAMENTARIA CUNERA, TERESA RODRÍGUEZ:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/09/28/35814/

22.10.2018.- EL ESPEJO DE JUAN PALOMO CON CONEJO:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/10/22/35944/

 

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