LA MÁLAGA DESVERTEBRADA, OTRA VEZ CON EL ARRAIJANAL (II) (02.04.2018)

Posted on abril 2, 2018

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INTRODUCCIÓN

Recordado en este Blog los artículos que publiqué en la prensa malagueña, diario SUR y la Revista El OBSERVADOR, años 2007 y 2009, sobre El Arraijanal, ( https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/03/26/el-ayer-del-arraijanal-26-03-2018/ ), a continuación prosigo analizando el fenómeno de insostenibilidad económico y ambiental que significó la burbuja inmobiliaria y financiera, sobre todo acontecido con especial virulencia en la provincia de Málaga, con una nueva Tribuna que hoy publica la Revista EL OBSERVADOR:   http://www.revistaelobservador.com/opinion/51-tribuna-abierta/13491-la-malaga-desvertebrada-otra-vez-con-el-arraijanal-ii

La Málaga desvertebrada, otra vez con el Arraijanal (II)

“Sobre Arrraijanal sopesaba un hipotético proyecto constructivo y portuario, modelo Puerto Marina de Benalmádena de los años setenta del siglo pasado, afortunadamente no programado aún en sus pasos de tramitación urbanística por lo que no se hacía irreversible su realización”

OPINIÓN. Tribuna Abierta. Por Ignacio Trillo. Ex delegado de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Málaga

Ignacio Trillo, ex-delegado de Medio Ambiente en Málaga de la Junta de Andalucía

02/04/18. Opinión. El ex delegado de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y exmilitante del PSOE, Ignacio Trillo, analiza en una Tribuna Abierta para EL OBSERVADOR /   http://www.revistaelobservador.com/opinion/51-tribuna-abierta/13491-la-malaga-desvertebrada-otra-vez-con-el-arraijanal-ii los antecedentes del actual proyecto de la Academia del Málaga en Arraijanal.

En esta segunda entrega se recoge toda la “espiral burbujera” anterior en la provincia que posibilitó el estallido inmobiliario que desembocó en la crisis económica.  “Daba igual el partido político que gobernara en los municipios, en cuanto el contagio del credo desarrollista estaba por encima de las ideologías, o instalado como pensamiento único” señala Trillo. También se explica el fallido proyecto de un modelo parecido al de Puerto Marina de Benalmádena en Arraijanal, que contó con los informes desfavorables de varias consejerías y el rechazo de diferentes organizaciones y administraciones.

La Málaga desvertebrada, otra vez con el Arraijanal (II)

Ignacio Trillo

Con el pinchazo de la burbuja inmobiliario, se pasó a nivel nacional de visar 820.000 proyectos anuales a apenas 58.800, mientras que las viviendas iniciadas pasó de casi 800.000 a menos de 36.000 unidades anuales -veinte veces menos-. Y todo en apenas siete años. Fuente: El Confidencial.

NO fue fácil acercarse al filo del presente siglo y transitar sus primeros años hasta la llegada de la crisis gestionando lo público y el interés ambiental y general de un privilegiado enclave provincial como el malagueño, tan atractivo como ambicionado. Más, cuando este dilatado periodo de tiempo coincidió con la gran codicia por parte de insaciables intereses especuladores que perseguían como fin último el pelotazo a corto plazo, menospreciando los costes medioambientales y de todo tipo que se derivarían en el tiempo.

A la barbaridad a que nos llevó el boom inmobiliario, a la vez que sus soluciones.

SUCEDIÓ en ese periodo la vorágine de la espiral burbujera que desencadenó el frágil boom económico, cuyo estallido inmobiliario y financiero reportó la mayor crisis sufrida en nuestro país desde el retroceso que para la riqueza nacional significó la guerra civil de 1936.

UNA década después del inicio de la última gran turbulencia, dicen que estamos saliendo de la devaluación sufrida. Y de qué forma, añadiría.

CON una sociedad en permanente crisis sistémica y cada vez más socialmente dual, donde ganan más los de siempre en tanto la mayoría de la población yace en la precariedad.

servicio doméstico

El servicio doméstico, la mayor demanda de empleo actual para la mujer en Málaga.

ASIMISMO, la más cualificada generación de nuestra historia, formada y costeada dentro de nuestras fronteras, ha tenido que marcharse para hacer «turismo laboral», eufemismo sobre lo que está representando una etapa más de nuestro cíclico pasado migratorio, siendo enviada gratis y recibida con los brazos bien abiertos por aquellas naciones dotadas de modelos productivos y tecnológicos de futuro del que sigue careciendo nuestra sociedad. Como la malagueña, cuyas dos demandas de empleo más requeridas están siendo: camareros y empleadas del hogar.

El oficio de camarero, la mayor demanda actual de empleo para el varón en Málaga.

¿SE ha aprendido y tomado nota de lo que nos llevó ese modelo especulativo para que no se repita? Al parecer, no.

SIGAMOS recordando, a ver sí se enteran mejor quiénes va dirigido el mensaje. Eran tiempos de voracidad infinita del suelo y demás recursos naturales limitados. Con una Marbella presidida por el populismo gilista dispuesto a multiplicar por cinco la población local en dos legislaturas municipales. Causante además de un perverso efecto imitación de insostenibilidad ambiental y económica, que aspiraba y amenazaba con extenderse a otros espacios provinciales cada vez más amplios, que iban, desde algún que otro pueblo del Guadalhorce cuyo primer edil soñaba con multiplicar por veinticinco sus habitantes en base a una especialización constructiva en residencia de la tercera edad, hasta una Axarquía en continuo desmadre de diseminados por doquier, porque tampoco podía quedarse atrás en esa veloz carrera del ladrillo y el hormigón. Tonto, el último, era la corriente.

DABA igual el partido político que gobernara en los municipios, en cuanto el contagio del credo desarrollista estaba por encima de las ideologías, o instalado como pensamiento único.

Ocupación del litoral de Andalucía a final del año 2005. Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

COMO joya de la corona a ocupar era la fachada litoral, recurso que por su inmenso valor debería por el contrario haber sido preservado en un entorno turístico como el malagueño. Sin embargo, situándose en las antípodas a la defensa de los propios intereses, se aspiró a convertirlo en un ininterrumpido paseo marítimo como remate a un proceso de masificación edificatoria hasta su borde, y sin tener en cuenta los lúgubres vaticinios que ya se hacían sobre los efectos que causaría el cambio climático contra las zonas costeras, como estamos experimentando hoy en día.

«Los Merinos» una vez abandonada las obras por la llegada de la crisis quedó convertido en un cementerio de encinas centenarias.

Es más, en ese intensivo proceso constructivo sin límites espaciales, una vez colmatado hasta el límite de playa, comenzaron a tasarse otros suelos para marchar con el ladrillo hacia segunda, tercera y enésimas líneas al mar, hasta atravesar montes y otros accidentes geográficos al objeto de engullir, con cemento y asfalto, entornos naturales y nobles del interior: como Barranco Blanco en el municipio de Alhaurín el Grande, a pesar de estar declarado como lugar de interés comunitario (LIC) por la UE, o el pujolista proyecto de Los Merinos en el municipio de Ronda.

Una muestra de los ataques desaforados, calumnias e insultos que en su día recibí, en este caso en la revista que editaba el propio alcalde, Antonio María Marín Lara, «Toti», con la financiación de los promotores constructivos, por oponerme, en base a la legalidad ambiental vigente, al proyecto de urbanización de los Merinos en el municipio de Ronda, proyectado sobre diez millones de metros cuadrados en terrenos nobles de vocación forestal con un encinar centenario para la construcción de dos campos de golf, hoteles y mansiones, al otro extremo del municipio, casi colindando con Cuevas del Becerro, y careciendo del recurso agua. Dicho proyecto con la llegada de la crisis quedaría abandonado, no sin haberse producido daños irreversibles a su hábitat. El alcalde citado, sería condenado por la Comisión Antitransfuguismo al pasarse con su acta de edil del Partido Andalucista  al PSOE. Perdería la alcaldía en las elecciones municipales del 2011, ya encabezando la lista socialista, y cuatro meses más tarde sería detenido y encarcelado por la policía judicial por presuntos delitos sobre el urbanismo y la ordenación del territorio. Posteriormente, en las acciones judiciales emprendidas contra el clan Pujol que se sigue en Cataluña, han aparecido las relaciones económicas y los pagos efectuados entre este proyecto de urbanización y la trama del hijo del exhonorable expresident de la Generalitat. 

TAL y como denuncié ante la cumbre de colegios de arquitectos celebrada en Barcelona sobre edificación y sostenibilidad; donde amablemente fui invitado en el primer semestre del año 2003 por su entonces presidente a nivel nacional, Carlos Hernández Pezzi, para hablar de la huella que en la trama urbana dejaría en la ciudad de Málaga la apertura del Museo Picasso, entonces en ciernes, al objeto de caminar hacia una capital cultural; en aquel preciso instante se estaban concediendo en la provincia de Málaga más licencias de obras para levantar casas y bloques de pisos que en toda Cataluña, o que en Madrid región, sin que ello respondiera a una necesidad habitacional que demandara la ciudadanía para su uso.

La provincia de Málaga en el momento álgido de la construcción del primer quinquenio de este siglo XXI concedía más licencias de obras que toda Cataluña, o Madrid incluía su Comunidad Autónoma.

POR el contrario, este fenómeno disparado y disparatado tenía como fundamento la consideración de la vivienda como un activo financiero, cuya adquisición, para su tenencia o venta, generaba una rentabilidad monetaria muy superior a la que podía proporcionar el ahorro colocado en la Bolsa o en imposiciones bancarias. Concluí, preguntando a la audiencia de tan ilustre foro formada por profesionales de proyectos edificatorios: adónde nos llevaba ese modelo infernal que tampoco contemplaba en sus costes, para la máxima privatización de los beneficios de sus promotores, las necesidades colectivas de todo tipo que se requerirían posteriormente a su construcción, en cuanto a infraestructuras ambientales y de comunicación; eso sí, a socializar con presupuestos públicos para asegurar la imprescindible calidad de vida de sus nuevos habitantes.

LAS consecuencias socio-económicas y ambientales de esa funesta dinámica las sufrimos claramente en Málaga muy poco tiempo después con especial virulencia, llevando al crack a miles de empresas del sector de la construcción y de servicios, unido a la descomunal destrucción de empleo. Asimismo, nos encontramos con decenas de miles de viviendas sin terminar, ocupando suelos cuya vocación era bien distinta a la residencial.

ESTA introducción viene a colación para insistir en que cuando se olvida el pasado es que se está dispuesto a repetirlo en el inmediato futuro.

El Arraijanal que una vez salvado de un puerto deportivo y la construcción de viviendas y apartamentos se proyecta un parque natural que no llega a arrancar, en tanto el ayuntamiento de Málaga a petición del jeque Al Thani, dueño del Málaga CF, adquiere con dinero público 108.000 m2 para hacer doce campos de fútbol con las construcciones de equipamientos correspondientes, transformando los suelos de vocación dunar así como afectando a la huella fenicia del entorno. 

EL Arraijanal no era una cuestión ajena a este insostenible paradigma. Sopesaba sobre esos terrenos un hipotético proyecto constructivo y portuario, modelo Puerto Marina de Benalmádena de los años setenta del siglo pasado, afortunadamente no programado aún en sus pasos de tramitación urbanística por lo que no se hacía irreversible su realización.

ANTE la pretensión por su titularidad del desarrollo del mencionado proyecto, se abrió por Medio Ambiente de la Junta una fase de consultas previas dirigida a la mayoría de los actores de la sociedad malagueña.

EN su transcurso, las materias que fueron planteadas para ser evaluadas a efectos ambientales por parte de: la Universidad de Málaga, Consejería de Cultura de la Junta, Consejería de Agricultura de la Junta, Aviación Civil, Demarcación de Costas del Estado, Carreteras y de Ordenación del Territorio y Urbanismo de la Junta, Federaciones de Asociaciones de Vecinos, sindicatos, CCOO y UGT, Grupos Ecologistas y el propio Ayuntamiento de Torremolinos, que a pesar del mismo color político que mantenía con el de Málaga temía con fundamentos por la continuidad de sus playas; junto a los pronunciamientos a favor de: el Ayuntamiento de Málaga y la Confederación de empresarios; resultaron tan clarificadores, que entregado al promotor del portuario e inmobiliario proyecto, a la vista del contenido, desistió proseguir la tramitación por el convencimiento de que la ejecución de la actuación pretendida se hacía imposible. Hecho que motivó su archivo.

Foto del PGOU de Málaga con el litoral ocupado.

MÁS costó que el Ayuntamiento de Málaga desistiera de trasladarlo a la revisión del PGOU que llevaba en marcha, aunque finalmente su pulso contra la Junta lo perdió. Se salvaba El Arraijanal como pulmón litoral con vocación metropolitana para esponjar de edificaciones un valioso espacio rodeado a ambos lados de una conurbación urbana litoral continua, presidida además por la masificación y el colapso circulatorio. A cambio, el compromiso de las administraciones, central, autonómica y local, consistía en proteger con acciones ese noble espacio que por su abandono presentaba cierto deterioro en su naturalización dunar.

Playa de Arraijanal. Foto: BOJA

EN el reparto de tareas, la Junta de Andalucía tenía que regenerar el entorno y materializar un gran parque litoral. El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Demarcación de Costas, adquirir los suelos que estaban en manos privadas dentro de dominio público de playa. En tanto, el Ayuntamiento de Málaga con su instrumento de calificación, facilitaría permutas para asegurar el carácter público del resto del espacio. Los cambios habidos en los responsables autonómico y central, el parón inversor de las administraciones ante la irrupción de la crisis y la falta de voluntad política, han llevado al día de hoy a que bien poco se haya hecho. Esta parálisis comporta siempre el riesgo de que una vez salido de la crisis, los terrenos de El Arraijanal vuelvan a convertirse en un bocado enormemente apetecible por inversores, unido al clima de malestar de los vecinos colindantes que tienen que soportar a diario su abandono, el deterioro del espacio y la inseguridad reinante como tierra de nadie.

Nota: El texto corresponde íntegramente al publicado por la Revista EL OBSERVADOR, no así las imágenes que le acompañan que son de mi cosecha.

(CONTINÚA CON UNA TERCERA PARTE. «LA MÁLAGA DESVERTEBRADA, OTRA VEZ CON EL ARRAIJANAL (Y III) (03.04.2018)»: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2018/04/03/34707/ 

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