LOS PROLEGÓMENOS DEL 4-D DE 1977 EN ANDALUCÍA (29.11.2017)

Posted on noviembre 29, 2017

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LOS PROLEGÓMENOS DEL 4 DE DICIEMBRE DE 1977 EN ANDALUCÍA

Ignacio Trillo

bandera andalucia

La bandera blanquiverde de Andalucía

Introducción

Aprovecho el 40 aniversario del evento histórico que se vivió en toda Andalucía, con especial turbulencia en Málaga, para incluir mi visión y testimonio personal como testigo directo de los acontecimientos que se desarrollaron. 

Parto en esta entrada de los prolegómenos y clima político previo a aquel domingo 4 de diciembre de 1977, que se consideró día de Andalucía para la reivindicación de su autonomía plena, para posteriormente en otros post incluir tal y cómo lo viví en primera persona en Málaga, día festivo que se inició con júbilo y alegría pero que pasó en un santiamén al dolor y a la indignación por el luctuoso transcurrir de su recorrido y cuyas graves secuelas para la vida de la ciudad cubrieron los días posteriores.

Jornada reivindicativa, la del 4 de diciembre, que a pesar de todo fue un éxito total por la participación ciudadana habida que desbordó todas las previsiones realizadas, sirviendo de punto de partida para alcanzar finalmente el logro del máximo techo autonómico para Andalucía, tras tener que superar su cuerpo electoral el dificultoso referéndum del 28 de febrero de 1980, lleno de obstáculos y trampas, y posterior aprobación, el 20 de octubre de 1981, de su Estatuto. 

En una primera parte, que se recoge a continuación, apunto pues el clima previo existente a tal convocatoria a la luz de aquella compleja Transición que hubo que andar, en contraste con la crisis institucional que actualmente sacude a España por el desafío secesionista en Cataluña y donde el proceso que se desarrolló en aquel tiempo en Andalucía tanto ha sido citado con infortunio en el presente para su asociación.

Asimismo, tal como ya se ha apuntado, este relato será complementado los días posteriores con un monográfico sobre ese día 4 de diciembre que con tan especial convulsión y tragedia se vivió en Málaga, así como otro sobre los días posteriores cargados de enorme tensión y duros enfrentamientos generalizado en sus calles entre policías y vecinos, tras el entierro, el lunes día 5, de Manuel José García Caparrós, y la posterior huelga general de la jornada siguiente. 

LA ANDALUCÍA DEL 4D Y LA CATALUNYA DEL PROCÈS

La entusiasta explosión popular de la reivindicación de autonomía plena para Andalucía que aconteció el día 4 de diciembre de 1977, de la que ahora se celebra el 40 aniversario, se desarrolló de forma multitudinaria en las calles y plazas de una parte de la geografía hispana. Tuvo como chispa que encendió los motores para esa gran movilización, cifrada entre millón y medio y dos millones de personas, no verse discriminada con respecto a otros territorios de España, las llamadas nacionalidades históricas (Cataluña, Euskadi y Galicia), y para la puesta en marcha de lo que se entendía por autonomía: conseguir la justicia social.

4 de diciembre 1977, Riada humana en Sevilla por la autonomía de Andalucía.

Esta onomástica de cuatro décadas coincide precisamente con el órdago independentista lanzado desde Cataluña para el derrumbe de la arquitectura legislativa tan laboriosamente plasmada en la Constitución de 1978 y las leyes orgánicas que la fueron desarrollando, necesitada hoy en día de su reforma por la coyuntura política tan dispar en la que nos hallamos, más que consolidada la democracia en España, la obsolescencia lógica por el paso del tiempo y por las torpezas partidarias que en algunas  ocasiones se ha seguido en esta materia para su interpretación y desarrollo. 

El proceso que se vive actualmente en Cataluña, lejos de generar el entusiasmo en Andalucía como en otras comunidades, ha abierto nuevamente grandes grietas de agravios, incertidumbres y desconfianzas con respecto a un futuro de convivencia, en paz e igualdad, entre las poblaciones asentadas en los distintos territorios de España.

4 de diciembre banca catalana jordi pujol

El uso de Cataluña y la bandera para el victimismo de cara a tapar la corrupción de su clase política y obtener réditos electorales y económicos, ha sido una constante en la Transición y la consolidación de la democracia española.

Este malestar viene propiciado porque la pretensión de violentar las normas por la embestida secesionista en Cataluña está basada en el egoísmo, el supremacismo y la coartada identitaria, con el objetivo de lograr insolidarios réditos de diversa índole. En este sentido, se ha tratado de romper el ordenamiento jurídico para la consecución de privilegios y asimétricas ventajas económicas y fiscales, aunque, contrario a lo perseguido por el llamado procès, ante la locura y errática hoja de ruta que ha seguido, entre otros efectos su rechazo por la Unión Europea, esté llevando a Cataluña, ante la incertidumbre política de su futuro y la inseguridad jurídica creada, a la merma de su economía y tejido empresarial así como a la fractura en su propia convivencia interna.

Para mayor inri, la confrontación y el pulso que llevan a cabo los protagonistas del cisma territorial frente a los instrumento de defensa del Estado de derecho, están recibiendo como respuesta la reacción contraria, un rechazo en la inmensa mayoría del resto de España y, como efectos colaterales, una ola conservadora que puede desembocar en el fortalecimiento de las actitudes inmovilistas y hasta involucionistas con fines recentralizadores.

En este enmarque, hablar de paralelismos por presuntas similitudes del actual desafío secesionista catalán asociados con el proceso que siguió Andalucía en aquel tiempo para el logro del máximo techo autonómico, suena con sarcasmo como otro invento más. No se sostiene esta tesis si no se recurre a la tergiversación más descarada de los hechos que se sucedieron en Andalucía, la ignorancia interesada, la desmemoria histórica, el déficit intelectual, o la mediocridad que adolece hoy en día ciertos políticos cuyo balance como talla de estadistas sale muy mal parada si lo contrastamos con el nivel de aquellos hombres y mujeres que sobresalieron en la compleja Transición que hubo y que nos transportaron, bajo el consenso y con enorme inteligencia y generosidad negociadora, desde un sistema férreamente centralista y dictatorial al presente Estado democrático de las autonomías.

El póster de denuncia sobre la composición del tipo de la emigración andaluza y la situación en que queda esta Comunidad.

Andalucía, en aquel 4 de diciembre de 1977, lo que aspiraba realmente en su impulso movilizador a favor de su autonomía plena era romper las cadenas del yugo que la ataban al retraso histórico y que desde el ancestro le fueron impuestas por sus castas dominantes, aliadas con las oligarquías españolas que se iban sucediendo, para contribuir solidariamente junto a los demás pueblos -por España y la Humanidad- a la creación de un nuevo marco legal, democrático y socialmente avanzado, de emancipación que posibilitara la consecución de un autogobierno para salir del subdesarrollo, conquistar la justicia social y acabar su condena de pueblo predestinado y resignado a tener que soportar míseras condiciones de calidad de vida a la vez que fuente de mano de obra migratoria, barata y sin cualificación.

LA CRISIS ECONÓMICA AL FINAL DE LA DICTADURA

Para entender la eclosión ciudadana acontecida aquel 4 de diciembre en Andalucía y los gravísimos acontecimientos que se vivieron en Málaga de respuesta insurreccional vecinal frente a la provocación fascista y a la brutal e indiscriminada represión policial, también hay que hacer alusión a la profunda crisis económica y social que se atravesaba en España, herencia de los últimos coletazos del franquismo, hecho que pareciera olvidado en el imaginario colectivo por lo que me voy a esforzar en su síntesis.

El 23 de Agosto de 1973, se reúnen en Riad (Arabia Saudí) los Países Árabes Exportadores de Petróleo (que agrupaba a los países árabes miembros de la OPEP, Egipto, Siria, Túnez e Irán) que negocian en secreto un acuerdo por el que utilizarán el “arma del petróleo” como parte del inminente conflicto militar que iba a estallar. Resolvieron no seguir exportando petróleo a todos aquellos países que apoyaban a Israel en el conflicto contra Siria y Egipto. El 6 de octubre de 1973, día del Yom Kippur (fiesta judía), Egipto y Siria lanzaron un ataque bélico contra Israel. Los precios del petroleo cuya producción se recorta, llega a subir más de un 400%. En la viñeta aparecen frente al dirigente saudí, los mandatarios occidentales de Alemania (Willy Brandt), Francia, (George Pompidou) Estados Unidos (Richard Nixon) y los Países Bajos.

A partir del año 1973 se asiste a una espiral de subidas del precio internacional del petróleo y de otras materias primas de importación, precedida de profundos cambios que a partir de 1972 se operaron en el sistema monetario internacional. Llevaron a Europa Occidental, que apenas contaba en la geopolítica mundial a pesar de su creciente proceso de integración, a sufrir un primer gran frenazo a lo que había significado el logro de un crecimiento económico y de bienestar ininterrumpido desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Eran tiempos de prolongación de la Guerra Fría, y el universo era bipolar basado en dos grandes bloques, el que lideraba EEUU, frente al soviético que encabezaba la extinta URSS.

El franquismo, lejos de haber hecho frente con ajustes a tiempo al inicio de este pésimo panorama internacional, temeroso de la cercanía a su fin y con una oposición democrática cada día más fortalecida, no consideró  políticamente oportuno adaptarse a la situación para no producir más revueltas sociales de las que ya de por sí se estaban producendo. Para más inri, las fronteras laborales con Europa, como válvula de escape a la tensión social, a diferencia de la década de los sesenta, se hallaban cerradas ante el paro creciente en esos países.

La debilidad de la peseta que sufriría tres devaluaciones en el corto periodo de tiempo de diez años: 1967, 1976, y 1977

Por esta deriva, se llegó a una constante devaluación de la peseta, a una inflación galopante, y al cierre de numerosas empresas que no pudieron soportar los aumentos de sus costes de producción a la vez que no lograban sobrevivir para la exportación ante la caída de la demanda mundial por los desequilibrios en las balanzas de pagos y los fuerte déficits públicos que se daban en ese periodo. También quienes habían recibido préstamos en moneda extranjera, solo se salvaron las que participaron en las ruinosas construcciones de las autovías catalanas, las primeras de España que se construyeron en los años setenta con empréstitos exteriores, gracias a la garantía y el aval del Estado con respecto al cambio de paridad que se produjo con respecto al dólar. Así, el conjunto de los españoles tuvimos que estar amortizando estas carísimas infraestructuras de comunicación catalana y devolviendo sus intereses y principal, vía presupuestos del Estado, al menos hasta el año 1991.

Igualmente, la obsolescencia de parte del sistema productivo español propició la caída y la desaparición de otras empresas porque no pudieron sobrevivir al levantamiento de los restos de la autarquía y el proteccionismo arancelario que el Régimen de Franco estableció desde el final de la guerra civil y con continuidad posterior para su supervivencia por el aislamiento internacional que sufrió como apestado por quedar en solitario como producto del eje nazi-fascista y carente de sistema democrático. De este modo, estas empresas tampoco pudieron hacer frente por su falta de competitividad a las medidas liberalizadoras iniciadas tras el año 1959 y después aceleradas por los primeros acuerdos comerciales de desarme arancelario firmados con la entonces Comunidad Económica Europea.

La firma de los Pactos de la Moncloa. octubre de 1977.

A todo este marasmo de desequilibrio económico, que desembocó en un estancamiento en el crecimiento del PIB a la vez que con una inflación de precios desbocada, fue a lo que con posterioridad los Pactos de la Moncloa, firmado en octubre de 1977 por todos los partidos con representación parlamentaria, pretendió hacer frente. La consolidación de la democracia requería también y sobre todo dar soluciones a la crisis económica por la que se atravesaba.

Esta coyuntura de crisis económica, que en España incluía el modelo productivo que dejó el franquismo, a diferencia de los demás países europeos occidentales que bien pronto la superaron, llevó a que la depresión en nuestro país se prolongara en demasía, del año 1973 a 1986, conllevando en el postfranquismo y en primera etapa de la Transición a un fuerte desempleo y al frenazo en seco del sector industrial, cuando no a su desmantelamiento, con paralización de la construcción y la contracción del consumo, generando una espiral de huelgas y manifestaciones de trabajadores que asimismo veían a diario perder ante la inflación su poder adquisitivo, influyendo enormenente en el inestable y frágil paso de la Dictadura a la democracia y en su consolidación ulterior.

Otra vez, la historia se repetía. La anterior experiencia democrática, la IIª República, llegó tras la el crack de 1929, y la ulterior crisis económica mundial, que se inició en 1973, amenazaba con frustrar los cambios políticos como las expectativas de mejora de la calidad de vida que una democracia debía reportar a los españoles tras el largo túnel de la Dictadura de Franco.

Agosto de 1973. Encierro de los trabajadores de la fábrica textil malagueña, Intelhorce, en petición de aumento de 3.000 pesetas mensuales y 44 horas de trabajo a la semana.

Málaga, llamada entonces la capital del paro, vivía con especial virulencia esa crisis, con el sector turístico hundido al igual que el sector de la construcción y con sus principales y emblemáticas empresas en crisis o siendo cerradas, lo que también se tradujo en esa eclosión social que acompañó a aquel 4 de diciembre de 1977.

LA REIVINDICACIÓN AUTONÓMICA ANDALUZA

Ya en las postrimerías del franquismo se fue gestando en Andalucía una ascendente conciencia autonomista en la lucha democrática contra la Dictadura. Al igual que sucedía, fundamentalmente en Cataluña y Euskadi, se introdujo y añadió en Andalucía la reivindicación de un estatuto de autonomía a las peticiones de amnistía y libertad, pasando a copar las declaraciones políticas y las manifestaciones en las calles.

Comunicado de la ASA (Alianza Socialista de Andalucía) tras la muerte de Franco. Noviembre de 1975.                                                                                                          La ASA surgió en 1971 en una reunión en Mairena del Alcor (Sevilla) en la que estuvieron presentes Alejandro Rojas-Marcos, Luis Uruñuela, Guillermo Jiménez Sánchez, Diego de los Santos, Juan Carlos Aguilar, Ángel Tarancón, Rafael Illescas y Fermín Rodríguez Sañudo, miembros del grupo Compromiso Político de Andalucía, primera organización andalucista surgida tras el asesinato de Blas Infante en 1936.
En junio de 1976 la ASA celebra el Iº Congreso Andalucista en la Universidad de Málaga, que se clausura en octubre en Sevilla, y que supuso la salida oficial de la clandestinidad de la organización, que se transforma en el Partido Socialista de Andalucía.
Una de las acciones más notorias de la ASA fue el lanzamiento del manifiesto “Por un Poder Andaluz” en 1976, en el que se reclama que Andalucía “debe configurarse jurídicamente a través de un Estatuto de Autonomía” como “única vía posible para acabar con la dependencia política y la explotación económica y social”.

Esta reivindicación autonómica, que había sido promovida por nuevas organizaciones andalucistas que surgían, como ASA, antecedente del PSA, o MSA, junto a otros núcleos de intelectuales y profesores universitarios, y que rescataron la figura histórica de Blas Infante como padre de la patria andaluza, fue asumida ipso facto por los partidos y sindicatos obreros, principales artífices de la batalla antifranquista, e incorporada como petición exigente en la configuración de la Junta Democrática, julio de 1974, luego de la Plataforma, junio de 1975, ejes de la oposición democrática al continuismo que más tarde, marzo de 1976, se fusionarían. Formó parte por tanto de los planes de ruptura con la Dictadura y también de los programas electorales de los partidos políticos regionales y de la izquierda andaluza que posteriormente comparecieron ante las urnas el 15 de junio de 1977.

Blas Infante 1885-1936

Blas Infante, notario, nacido en el malagueño municipio de Casares, considerado el padre de la patria andaluza, fusilado en la Carretera de Carmona (Sevilla) por los golpistas contra el orden constitucional republicano, también sin juicio alguno, el 18 de agosto de 1936.

Ese santo y seña de la autonomía plena anhelada para Andalucía se consideró fundamental para la mejora de su calidad de vida, a la vez que careció de contenido insolidario y de raíz supremacista e identitaria para la obtención de privilegios. Por el contrario, portaba fuertes contenidos de cambios estructurales como alternativa a un modelo económico agotado, con objetivos de emancipación social -pan, trabajo, salario digno y reforma agraria- lo que, a diferencia de Cataluña o Euskadi, inhibió a la derecha andaluza, carente de una burguesía modernizadora e innovadora, para su asunción e instrumentalización.

TRAS LAS URNAS DEL 15 DE JUNIO

La UCD de Adolfo Suárez recibió con desconcierto el resultado de la primera cita votante de aquel 15 de junio de 1977, ante el peso que había obtenido la izquierda y los nacionalistas. El PSOE se había quedado a escasa distancia de una UCD que no había logrado mayoría absoluta aunque pudiera gobernar en minoría. El PCE había adelantado a la AP de Manuel Fraga y demás exministros de Franco, tarro de las esencias más férreamente centralistas. También había logrado representación parlamentaria el PSP de Tierno Galván, que en algunos lugares, como Andalucía, iría coaligado con nacionalistas de izquierda. Asimismo, se había producido una fuerte irrupción del PNV y del partido de Jordi Pujol.

15 de junio de 1977. Adolfo Suárez, el protagonista del día, a la hora de votar en las primeras elecciones democráticas, acompañado de su señora, Amparo Illana.

Ello hizo que quedara truncado el camino previsto por Adolfo Suárez para después de ese 15-J, consistente en lentos avances democráticos a base de proseguir reformando las leyes Fundamentales del Movimiento y que ya se iniciara desde su nombramiento por el Rey para presidir e impulsar una Transición a la democracia lo más controlada posible.

La UCD en ese titubeo necesitó un mes de reflexión para sumarse a la iniciativa que planteaba la izquierda y demás fuerzas nacionalistas de abrir realmente un proceso constituyente que nos llevara cuanto antes a la elaboración de una Carta Magna homologada con las que disfrutaban los países europeos democráticos más avanzados. De ahí que la Transición no fuera la continuidad del franquismo como actualmente se manosea tanto por el relato secesionista como por la que se considera izquierda emergente y que en este apartado paradójicamente sumerge el trabajo y el esfuerzo de la heroica izquierda de aquella etapa para la consecución de los derechos y libertades plasmados en la Constitución de 1978 que hoy disfrutamos.

23 de octubre de 1977. “Ja sóc aquí” de Josep Tarradellas, tras anterior acuerdo con Adolfo Suárez que se había plasmado en un Decreto de 29 de septiembre para el restablecimiento de las instituciones catalanas, convertida dicha jornada en la 1ª Diada, aún no monopolizada por los nacionalistas.

La llegada a Cataluña procedente del exilio del president de la Generalitat, Josep Tarradellas, habiendo negociado previamente con Adolfo Suárez el inmediato restablecimiento de las instituciones y la preautonomía en Cataluña, recibido con júbilo desde el balcón del palacio de la plaza de Sant Jaume en esa primera diada acontecida el día 23 de octubre, así como el mensaje gubernamental de que sería próximamente extendida la medida a aquellas comunidades autónomas que consiguieron bajo la IIª República aprobar sus Estatutos de Autonomía, casos además de Euskadi y Galicia, sembró el enfado en Andalucía que en el remoto tiempo quedó en puertas su texto autonómico por mor de la sublevación fascista del 18 de julio de 1936. Ello hizo que el sentimiento de agravio y de discriminación una vez más recorrieran los pueblos y la sangre de los andaluces.

bases anteproyecto de autonomía andalucía 1936

Andalucía por el estallido del golpe de Estado sangriento de julio de 1936, quedaría en puertas de ser aprobado su Estatuto de Autonomía. Anteproyecto de abril de 1936.

Andalucía no podía ser discriminada y ese tren no se podía perder.

La convocatoria del 4D de 1977 en la capital malagueña.

A tal fin y con tiempo, todos los partidos políticos andaluces con representación parlamentaria, así como los sindicatos, tejido asociativo y demás fuerzas extraparlamentarias, -excepto, Alianza Popular de Manuel Fraga, que no había obtenido diputado ni senador alguno en Andalucía, o los grupos situados más a su derecha, como Fuerza Nueva de Blas Piñar o Falange Española de Raimundo Fernández Cuesta- se coordinaron para emprender una gran demostración de fuerza movilizadora para el 4 de diciembre en pro de la autonomía plena de Andalucía.

Se organizaron manifestaciones a celebrarse en las ocho capitales andaluzas, así como en las principales ciudades cabezas de comarcas, -en la provincia de Málaga, además de la capital sucedió en Ronda y Antequera y otros pueblos- al igual, donde había una fuerte presencia de emigración andaluza: Barcelona, Madrid y Bilbao. Se pretendía con ello mostrar ante toda España y ante los constituyentes, que habían comenzado a dar una segunda lectura al borrador de la futura Carta Magna, que Andalucía no podía ser menos en su nivel de autonomía a alcanzar.

A continuación:

(1) 07.12.2017.- LOS PORMENORES DE LA MANIFESTACIÓN DE MÁLAGA DEL 4-D 1977:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/12/07/33384/

ANEXO: OTROS EPISODIOS DE LA ACTUAL ERA DEMOCRÁTICA:  

04.12.2017.- A LA MUERTE DE MANUEL MARÍN:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/12/04/33370/

28.10.2014.- A LUIS GÓMEZ LLORENTE:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/10/28/24490/

12.03.2015.- ASÍ VIVÍ EL 11M:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/03/11/21912/

15.06.2017.- LAS ELECCIONES GENERALES DE 1977:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/12/19/27176/

 31.03.2014.- AL CÉSAR LO QUE ES DE ADOLFO SUÁREZ:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/03/30/22147/

02.04.214.- SUÁREZ, AFRENTADO `POST MORTEM:  
https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/04/02/22243/

09.04.2014.- EL PCE YA ES LEGAL:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/04/09/22429/

24.09.2012.- REFLEXIONES SOBRE LA BIOGRAFÍA DE SANTIAGO CARRILLO A SU MUERTE:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/09/25/11417/  

25.02.2014:.- EL 23-F SIN FRIVOLIDAD:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/02/19/21321/ 

17/01/2012.- LA MEMORIA HISTÓRICA NUNCA DEBE OLVIDARSE, NI CON FRAGA:    https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/01/17/3710/

07.03.2014.- TRANSICIÓN Y AUTONOMÍA, ¿POR QUÉ NO HA GOBERNADO EL PP EN ANDALUCÍA?:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/03/04/21702/

28.02.2012.- DÍA DE ANDALUCÍA 28F:   ignaciotrillo.wordpress.com/2012/02/28/feliz-dia-de-andalucia-28f-2012/

22.11.2015.- LA `DESCONEXIÓN´ DE ANDALUCÍA: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/11/22/26931/

13.12.2014.- “ECONOMISTASxANDALUCÍA”: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/12/14/24614/

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