EL PRACTICANTE REPUBLICANO DE JIMENA, JUAN ARJONA GIL (23.08.2017)

Posted on agosto 23, 2017

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Prólogo: Ocurrió a mitad del pasado mes de abril. Repasaba esa madrugada los cientos de imágenes de retratos familiares que se contienen, aunque tan solo figurando sus nombres y apellidos y años estimados en que supuestamente las cámaras las captaron, en la excelente obra que el jimenato, Cristóbal Delgado Vallecillo, dedicó, con tanto mimo y derroche de generosidad y cariño, a su pueblo y a sus gentes.

Con ello, no se puede hacer idea de cómo contribuyó, además de qué forma tan decisiva, a poder reconstruir, todavía, en base a testimonios orales y a otros escritos, gran parte de la historia del pueblo transcurrida a lo largo del siglo XX.

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19 de mayo 2017. Conferencia finalmente impartida sobre La Sanidad de Jimena (1950-1970) llevada a cabo en el Centro de la Misericordia dentro de las XXIV Jornadas de Historia y Arqueología de Jimena. Fuente: Asociación TANIT.

Pues bien, fue precisamente en esa búsqueda de caras de sanitarios del municipio, antes, durante y posteriores al periodo de tiempo que un mes después estaría obligado a abordar en la conferencia a impartir, cuando me hallé con la foto de una persona que, aparte de no saber de su existencia por ser muy anterior a mi, en cambio por la estética que presentaba, ataviado de una palomita en vez de corbata, gafas que parecieran del día de hoy al igual que su corte de cabello, me provocó una enorme curiosidad. Pensé que sería un forastero y además extranjero. Por su aspecto, se aproximaba más a un lord británico que hubiese visitado el pueblo proveniente de Gibraltar.  

Para salir de dudas, hice una pausa en ese rastreo recopilatoria y escaneé la foto para ponerla en el portal de facebook, “Jimena Información”, preguntando a la par a sus cientos de seguidores nacidos en la localidad, por mera curiosidad y con enorme escepticismo de que encontrara respuesta, quién conocía a ese señor.

Las contestaciones no se hicieron esperar por parte de veteranos paisanos, indicándome que creían que se trataba de un practicante que hubo en el pueblo hacía mucho tiempo. Mi curiosidad se hizo extrema. En ese instante buscaba precisamente antecedentes facultativos para emplearlo en la charla a dar y así hacer mención nominal de recuerdo a quiénes desde la sanidad dejaron huella en el pasado de Jimena.

Año 1974. Rocío Izquierdo Arjona, con seis años. Nacida en Valencia (Venezuela) donde continúa residiendo. Abogada y nieta del practicante de Jimena, Juan Arjona Gil. Fue su ojito derecho. Su madre, la también jimenata, Juana Arjona Navarro. Es una venezolana jimenata de pro y clave en esta investigación, Fuente: Herederos de Juan Arjona Gil.

Pero mi sorpresa fue a mayor. Dos días después me encontré en mi privado de Facebook el mensaje con el número de teléfono de una jimenata venezolana, Rocío Izquierdo Arjona, diciendo que esa persona era su abuelo y que quedaba a mi disposición. A mis preguntas, me confirmó que efectivamente fue practicante y mecánico dentista de Jimena pero que tuvo que marcharse de la localidad con rumbo al exilio porque era republicano y masón. Y que su madre y tío, también nacidos en Jimena, de igual forma tuvieron que salir del pueblo más tarde para producirse el reencuentro familiar.

Me quedé estupefacto. No daba crédito. Me facilitaba el trabajo que estaba elaborando. Y cuántas otras puertas además me ha abierto esta abogada y ya amiga, que tan enamorada está de Jimena como tierra de sus inmediatos antepasados, proporcionándome claves para beber en otras fuentes, y así llevar a buen puerto, y de la forma más completa posible, la biografía, y más, de este otro ilustre vecino, nacido en el pueblo, único lugar asimismo donde desarrolló su profesión con plaza oficial hasta el fatídico y maldito verano de aquel año de 1936. 

Esta serie monográfica sobre las semblanzas de los sanitarios locales, a las que le seguirán otras pendientes, viene en el desarrollo posterior de la conferencia que, en este caso en el apartado de antecedentes, pronuncié el pasado 19 de mayo en esta localidad, bajo el título de: “La Sanidad de Jimena (1950-1970)”.

EL PRACTICANTE REPUBLICANO DE JIMENA, JUAN ARJONA GIL

“EL HOMBRE DE LA PALOMITA” Y SU AMOR A JIMENA DESDE EL EXILIO

Ignacio Trillo

Año 1933. Juan Arjona Gil, “el hombre de la palomita”, practicante y mecánico dentista, tal y como lo conocieron los jimenatos hasta pasado la mitad de los años treinta del siglo pasado en que como la mitad de su población hubo de huir. En este caso no retornó sino que vivió en el exilio. Esta es la foto que me ha llevado a saber la odisea de su vida. Fuente: Retratos de Jimena, de Ediciones OBA.

Juan Arjona Gil, nació el 6 de abril de 1899 en Jimena de la Frontera. Hijo del matrimonio formado por Juan Arjona Jiménez y Juana Gil Riquelme. Procrearon seis hijos cuyos nombres fueron: Juan, Victoriano, Gonzalo, Pepa, Primitiva  y Andrea. Esta última descendiente murió siendo una niña, hecho que produjo una gran tristeza en el seno familiar.

Siendo joven Arjona, comenzó en el oficio de barbero en Jimena. Tuvo su cuarto de pelar en calle Sevilla en su tramo del barrio de arriba frente a lo que fue la sastrería de Miguel Cárdenas y junto a la ulterior tienda de Tejidos de Juan Romero.

Luego, se haría practicante y mecánico dentista, iniciándose en la ciudad de Algeciras de la mano del doctor, Agustín Garese Rodríguez, de quien aprendió y se preparó en esta profesión. Sería su trabajo por mucho tiempo, primero en Jimena y posteriormente en su exilio en Túnez. Más tarde, en Venezuela, aunque aquí profesó fundamentalmente la de comercial del laboratorios Nestlé en calidad de visitador médico.

Año 1924. Isabel Ferrer Ruiz y Fernando Navarro Luque, padres de Ángeles Navarro Ferrer, esposa del practicante, Juan Arjona Gil. Fuente: Retratos de Jimena, de Ediciones OBA.

El 27 de diciembre de 1928, Juan Arjona Gil, contrajo matrimonio en Jimena con, Ángeles Navarro Ferrer, hija de Cristóbal Navarro Luque e Isabel Ferrer Ruiz. Ángeles, había nacido igualmente en la localidad pero el 28 de abril de 1904; cinco años por tanto menor que su flamante marido. Un casamiento que se efectuó de madrugada y de luto por el reciente fallecimiento de un familiar.

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Año 1924. Ángeles Navarro Ferrer, la que sería esposa del practicante, Juan Arjona Gil, junto a sus hermanos, Fernando “Caín” o “Luque”, e Isabel que muy pronto a esta imagen fallecería. Fuente: Retratos de Jimena, de ediciones OBA.

De dicha unión, nacieron dos hijos. Juana, que vio la luz el 13 de diciembre de 1929; y Cristóbal, el 18 abril de 1932.

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Año 1934. Los dos hijos que tuvo el matrimonio Arjona Navarro, Crístóbal, que tiene aquí tres años y Juana, que ya contaba con seis años.

La familia vivió de alquiler en la casa de calle Sevilla que está frente a “El Pósito”, dos inmuebles más abajo y en la misma acera de donde vivía el doctor Montero con su familia, con el que compartiría: la sanidad, la masonería y la pasión por la cosa pública ante la llegada de la Segunda República a España.

Año 1933. Familia de Juan Arjona Gil, que se halla de pie en la fila de atrás junto a su inseparable palomita. esposa, Hombres detrás y de pie: el primero de apellido Carretero, casado con Pepa Arjona. Le siguen: Juan Arjona Gil, Victoriano Arjona y Gonzalo Arjona. Segunda fila: Andres Arjona, Pepa Arjona con el bebe Andrés Carretero. Le continúan, Ángeles Navarro Ferrer, esposa del practicante, con su hijo, Cristóbal Arjona Navarro. Asimismo, Juana Gil Riquelme, Isabel Arjona y Juana Arjona. Fila inferior: Entre las niñas en el centro figura la hija del practicante, Juana Arjona Navarro. Fuente: Herederos de Juan Arjona Gil. 

En el año 1929, Juan Arjona Gil, cubrió la plaza de practicante local que había sido convocada por el ayuntamiento de Jimena.

Juan Arjona Gil, al igual que sus colegas del sector sanitario de Jimena, en abril de 1931, no solo recibió con entusiasmo la llegada de la Segunda República y la caída de la monarquía alfonsina por representar al viejo Régimen, sino que además se comprometió, social, política y sindicalmente en su apoyo y defensa.

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Año 1928. Juan Arjona Gil. Fuente: Familia de Juan Arjona Gil.

Para Juan Arjona, al igual que para otros profesionales jimenatos y de clase media que apostaron por la Segunda República, al igual que los trabajadores del campo y de la sierra donde los arrieros y jornaleros constituían la inmensa mayoría de la población activa local, la monarquía, con el apoyo del caciquismo y de una iglesia oficial que seguía instalada en la Edad Media, constituía un freno para el avance y el desarrollo de España, así  como para la mejora de las condiciones formativas, culturales, laborales, derechos de las personas y de los trabajadores; más, con la rémora que arrastraba el monarca Alfonso XIII por su complicidad en la ruptura de su propio orden normativo constitucional emanado de la Restauración de 1875, apoyando al golpe de Estado que el general Miguel Primo de Rivera dio en septiembre de 1923.

Año 1934. Escrito de la Logia masónica, Fénix 66 de Jimena, donde figura la firma del practicante, Juan Arjona Gil, como Secretario, y la del Venerable Maestro, Enrique López Domínguez. Fuente: Victoria Guerrero Montero.

En esa etapa de dictadura de Primo de Rivera, ya en el año 1928, Arjona se iniciaría en la masonería, en las Logias, “Fénix” y “Autonomía”, según acta de acusación que después le reprenderían los tribunales de justicia franquista. No obstante en la imagen que viene a continuación también aparece como integrante de la logia “Acacia” de la Línea de la Concepción.

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Logía masónica “Acacia” de la Línea de la Concepción, Juan Arjona Gil, sexto por la izquierda. Fuente: Portal de Facebook: “La Línea en Blanco y Negra”

En este sentido, Arjona, junto a la militancia que ejerció en el partido Unión Republicana y en el sindicalismo de la CNT, ya en 1933 figuraba en la Logia Masónica Fenix número 66 de Jimena con el simbólico nombre de, “Eliseo Reclús”, y con grado 1º. Asimismo, en enero de 1934, aparece en los documentos de que se disponen en su superior condición de Secretario General; en tanto figuraba, como Venerable Maestro, el también jimenato, Enrique López Domínguez.

Jimena de la Frontera. Calle Sevilla. A izquierda, el cuartel de la Guardia Civil, y a la derecha el Ayuntamiento. Fuente: “Y Jimena se vistió de negro”. José Manuel Algarbani. Diputación de Cádiz.

Pues bien, la misma tarde del 18 de julio de 1936, Arjona se enteraría de una insurrección militar que se estaba produciendo al encontrarse en la calle Sevilla con el comerciante de la Estación, Bartolo Barea Zapata, que subió al pueblo en unión a otros acompañantes a avisar al alcalde, Cristóbal Vera Sarabia “Telar”, que se había producido la sublevación de una parte del ejército en Tetuán, Ceuta y Algeciras, con la alarma añadida de que los regulares podían estar aproximándose a Jimena para ocuparla.

El alcalde, “Telar”, jornalero y militante de Izquierda Republicana, junto al primer teniente de alcalde, el médico, Guillermo Ortega Durán, y otros vecinos, entre otros, Juan Cuenca Navarro, padre de Ernesto Cuenca Cobalea, el tendero de calle Larga, Aurelio Gómez Díaz, o Sebastián León Rubiales, marido de Milagro Díaz, la que luego tuvo la tiendecita de chucherías y almendrados en el Paseo, y el hermano del suegro del practicante Arjona, Francisco Luque Ferrer, constituyeron, entre otros, el Comité Político que mandaría en el pueblo y tomaría las medidas necesarias para preparar la defensa de Jimena.

Entre las decisiones tomadas con posterioridad para disuadir a los golpistas de que tomaran Jimena, figuraría situar troncos de árboles pintados de negro en las almenas del Castillo para aparentar de que poseían numerosos cañones para la defensa del pueblo.

Luego, ya en septiembre de ese verano trágico de 1936, siendo vigilados los miembros de la Guardia Civil del pueblo porque creían que estaban a favor del Golpe, no así los leales carabineros comandados por el teniente, Manuel Martín Mora, le fue sustraída al brigada de los Civiles, Salvador Carrasco Zurita, oriundo de San Roque, que era el Comandante de puesto local, una listilla con los jimenatos que debían ser fusilados apenas entraran en el pueblo los militares sublevados, y donde estaba incluído el nombre del practicante Arjona.

Año 1983. El que fuera alcalde de Jimena, Cristóbal Vera Saraiba “Telar”, durante el gobierno del Frente Popular en el pueblo, febrero a septiembre de 1936, cuando visitó su pueblo tras su largo exilio en Londres y 53 años desde que tuvo que huir del pueblo. Le acompañan, Fernando Navarro Ferrer, cuñado del practicante, Juan Arjona Gil y Francisco Gómez Sánchez. Fuente: Retratos de Jimena, de Ediciones OBA.

Asimismo, se produjo la detención de varios vecinos de derecha, en su mayoría propietarios de grandes fincas, como presuntos conspiradores de un plan a llevarse a cabo con el apoyo de la Guardia Civil y que no se llegó a efectuar, consistente en hacerse con el edificio del Ayuntamiento y desde allí pedir a los militares sublevados en el litoral campogibraltareño que tomaran la localidad, o quizás respondió más a tenerlos vigilados para que no hubieran excesos contra ellos a la vez que podía servir como parapeto para disuadir a futuros ocupantes del riego que contraían si llegaban a ocupar el pueblo. El caso es que no les pasó nada, y cuando los regulares con “los moros” tomaron Jimena fueron puestos a salvo y en cambio sus vigilantes fueron fusilados

Los guardias civiles, con sus familias y sus armas, abandonarían el pueblo de noche con rumbo a Algeciras, desertando así para ponerse a disposición de los jefes militares alzados. Posteriormente, estos detenidos, ajenos a los que fueron apresados por forasteros venidos de Ronda y Arriate, serían puestos en libertad por los nuevos ocupantes.

Estos aciagos acontecimientos hicieron que Juan Arjona Gil, que se había negado a coger una pistola que le fue ofrecida como arma de autodefensa, precipitaría su abandono de Jimena en unión a su familia con destino a la Costa por considerarla más segura. Entonces no se podía imaginar que esa salida de la localidad fuera sin retorno a la tierra que siempre amó.

En esta dinámica, cuando Jimena, no sin cierta resistencia estéril de sus habitantes, es ocupada por los sediciosos el día 28 de septiembre de ese 1936 a las doce de la mañana, huyendo simultáneamente despavoridos campo a través unos cuatro mil vecinos, mil quinientas de ellas no retornarán, la familia Arjona y Navarro se encontraba ya en Estepona adonde había llegado días antes a la vista del clima bélico local reinante.

Año 1936. Juan Arjona Gil, en su salida de jimena no se olvidó llevarse su máquina de pelar de cuando empezó de aprendiz de barbero. Lo fue conservando y usando por cuantos sitios pasó hasta la venezolana ciudad de Valencia donde transmitió a sus herederos este instrumento para cortar el cabello. Fuente: Familia de Juan Arjona Gil.

En esas fechas, un paisano recién aterrizado en Estepona le dijo a Arjona que no debía volver al pueblo “porque había sido tomada por “los moros”. A Arjona le gustaba decir mejor: “los árabes”, para desechar cualquier connotación xenófoba. Y a los golpistas, les denominaba, gentuzas. Además, el amigo informante le comunicó que su casa de Jimena había sido saqueada por los sediciosos y robados sus enseres como botín de guerra.

Ante la continuidad del avance de las tropas sublevadas, que el ocho de octubre toman Casares y Manilva, Arjona se lleva a su familia desde Estepona a la casa de un gran amigo que tenía en Málaga, en tanto él marcha a Cartagena donde luego llegaría su mujer con sus dos hijos pequeños.

En Cartagena, Juan Arjona, trabajo en un hospital de la CNT como practicante y dentista. También lo hizo en un hospital de la Marina. Vivieron en la Carretera San Antón, hoy Alameda de San Antón, que discurre entre los barrios del Ensanche-Almarjal y San Antonio Abad, siendo actualmente una de las principales arterias modernas de la ciudad.

Un hecho inolvidable, contado por su hijo Cristóbal, que para la fecha tenía cumplidos cinco años, sucedió en esta localidad murciana. Estando en la bahía de Cartagena, recuerda que el día 17 de junio de 1937 vio el hundimiento de un inmenso barco de guerra. El naufragio empezó con una explosión interna que ocurrió a las 15 horas y 25 minutos de ese día, seguido de un gran incendio. Duro muchas horas y para un niño de su edad fue muy impactante. Muchos cartageneros se reunieron en el muelle de la Curra de ese espacio portuario para presenciar de cerca el desarrollo del episodio.

El barco que el niño jimenato vio tragarse el mar con destino al fondo del agua era el Acorazado Jaime I, el tercero de una serie de tres navíos construidos a inicios del siglo XX para la Armada española; en el caso de este barco, salido de los astilleros de El Ferrol. A resaltar, que desde el comienzo de la guerra civil casi toda la Marina permaneció leal a la República, siendo tomado el mando de sus barcos desde el interior de sus cubiertas por suboficiales y marinería.

Año 1937. El acorazado Jaime iº que tras una explosión a bordo se hundiría en el fondo del mar y cuyo episodio fue visto por el niño jimenato, Cristóbal Arjona Navarro, hijo del practicante. Fuente: Trumb

El Jaime I, había participado en algunas operaciones de la contienda, pero ese día resultó destruido para los restos por esa explosión motivado presuntamente, nunca llegó a aclararse, por unos trabajos de reparación y mantenimiento que se estaban realizando o por un sabotaje del enemigo, tras haber sido impactado previamente en Almería por cuatro bombas lanzadas por aviones rebeldes.

En el incidente explosivo del Jaime Iº, murieron unas trescientas personas. El entonces ministro de Defensa del Gobierno, el socialista, Indalecio Prieto, viajó desde Madrid a Cartagena para presidir los funerales que tuvieron lugar frente al hospital Militar. Esta tarde noche y los días siguientes, Juan Arjona Gil, tuvo jornadas intensivas hospitalarias para colaborar en la atención y cura de los cientos de heridos afectados por el siniestro.

De Cartagena, el domingo, 5 de marzo de 1939, ante la inminente ocupación de la ciudad por los rebeldes franquistas, Juan Arjona Gil, zarpó, junto a mas de cuatro mil conciudadanos, entre marinería, oficiales, carabineros y civiles, en uno de los doce barcos de la escuadra republicana que se daban desde dicha base naval a la fuga siguiendo las instrucciones del Almirante sevillano, Miguel Buiza.

Ocurrió tras más de un mes de la caída de Cataluña en poder de los facciosos y la posterior rebelión del coronel republicano, Casado, jefe militar del sector centro, contra el Gobierno legal presidido por el prestigioso catedrático de medicina y científico, Juan Negrín, con la ilusa pretensión de poder negociar el fin de la guerra y la paz con Franco, que se negaría en todo momento a sentarse ya que ambicionaba la derrota total y el aplastamiento de la República para emprender a continuación su inconfundible impronta justiciera y vengativa que consolidara sine die su poder personal y dictatorial.

5 de marzo de 1936. El acorazado, Miguel de Cervantes, zarpando junto a otros doce barcos de guerra republicanos desde la base naval de Cartagena con rumbo a Argelia para acabar finalmente en Túnez. Marchan al exilio junto a la flota unos cuatro mil quinientas personas, entre oficiales, marinería y civiles, entre ellos Juan Arjona Gil. Fuente: Benito Sacaluga Rodríguez.

La flota ubicada en la base naval de Cartagena se negó a seguir las directrices del Gobierno republicano y con el visto bueno de los franquistas que estaban a punto de tomarla, huyeron a la desesperada tomando rumbo a Argelia. La expedición, dirigida por el citado Almirante Buiza, se dirigió finalmente -tras serle denegado el atraque en Argel y Orán y desoyendo los llamamientos de Negrín para que regresaran- al puerto tunecino de Bizerta, situado en el noroeste, a unos sesenta y cinco kilómetros de la capital de ese país norteafricano. La República española se quedaba sin su último baluarte de resistencia.

7 de marzo de 1939. Llegando la flota republicana al puerto de Bizerta (Túnez), tras serle denegado previamente por el Gobierno de Francia su atraque en Orán y Argel. Ahí, tras el desembarco del pasaje y pasajeros, empezaría una nueva pesadilla para los republicanos españoles en tanto los barcos serían entregados a Franco. Fuente: Benito Sacaluga Rodríguez

Ya desembarcados en Bizerta, ocurrido el día 7 de marzo a la ocho de la mañana, las autoridades de este Protectorado norteafricano dependientes del Gobierno francés que días antes había reconocido al Gobierno de Franco como el único legítimo de España y nombrando asimismo el 2 de marzo al general Pétain, que poco después se convertiría en el gran aliado de Hitler, como embajador de Francia en España, recibió con mal agrado a la expedición republicana de refugiados españoles.

Marzo de 1939. Las tropas senegalesas y francesas que se encargaron de la vigilancia de los republicanos españoles llegados a Bizerta. Fuente: Ramón Guitart Casas

En este escenario tan poco favorable: tras esa llegada de los españoles, fueron escoltados por soldados senegaleses y de la gendarmería francesa hasta introducirlos, entre ellos a Juan Arjona Gil, en vagones de tren para transportes de animales. Allí hacinados quedaron encerrados. A continuación, los trasladaron en ferrocarril desde la estación de Ferryville de Bizerta, sito al lado de ese puerto, hasta la de Maknassy. Distaba 400 kilómetros. El recorrido que hicieron a lo largo de lo que quedaba de ese día y durante toda la noche, lo llevaron a cabo sin agua, ni comida, sin manta ni baño. Además, tras bajarse al andén término, tuvieron que hacer ocho kilómetros a pie hasta llegar a un campo de concentración situado en Meheri-Zebbeus. Se trataba de un poblado derruido a pie de una antigua mina de fosfato de cal abandonada y que estaba a orillas del desierto.

Marzo 1939. Campo de concentración tunecino de Meheri -Zebbeus donde estuvo el practicante, Juan Arjona Gil, junto a más de cuatro mil compatriotas españoles. Foto del marinero: José González López, que estuvo allí internado.

En tanto, en Cartagena, en un último acto de heroísmo, los combatientes republicanos consiguieron, al día siguiente de la salida de esa flota, volver a hacerse con ciudad y su base naval, infligiendo una dura derrota a los franquistas; pero ya era demasiado tarde, no había barcos y la guerra la tenían perdida.

Asimismo, el gobierno francés a través de su embajador Pètain daría orden a sus responsables en Túnez de que entregaran a Franco la flota republicana anclada en Bizerta, donde habían viajado los republicanos españoles. En poco tiempo se desplazaron dos barcos cargados de militares franquistas, llegando a ese Protectorado francés el día 31 de marzo, para hacerse cargo de la misma.

En este campo de concentración tunecino, Juan Arjona y los más de cuatro mil republicanos españoles que seguían continuando juntos, pasaron hambres, penurias y condiciones infrahumanas más allá de lo que el límite de la capacidad de un ser viviente es capaz de soportar. Allí estuvo Arjona varios meses reconstruyendo el poblado y se quedó en los huesos. Algunos enfermaron y murieron.

Por no querer revivir aquellos momentos tan duros, Arjona de esto no contó nada a su familia, aunque ya se dispone de una rica bibliografía y testimonios al respecto para reconstruir cuanto sucedió. Tan solo comentaba a sus familiares cuando le preguntaban, con ese sentido del humor que le caracterizaba, que en esos míseros días únicamente soñaba con comerse un buen plato de papas fritas con dos huevos tal y como se preparaba en Jimena.

Gracias a un barco republicano que vino de México con mantas, víveres y casi de todo, -que por cierto los gendarmes franceses se quedarían con el 75% del envío- subsistieron y no se murieron en ese sórdido desierto. El campo de concentración estaba muy cercano a las montañas del Atlas de Túnez, donde poco más tarde y ya transcurriendo la Segunda Guerra Mundial se enfrentaron las tropas alemanas del mariscal Rommel y las estadounidenses dirigidas por el general Fredendall.

Pues bien, a principio de septiembre de ese misma año, con el estallido de esa Segunda Guerra Mundial, el general francés, De Gaulle, pidió la liberación de los republicanos españoles encerrados en los campos de concentración de dominio francés para engrosar las filas militares de los aliados, mandando a Túnez a oficiales republicanos de España exiliados en el país galo. Quedó cerrado ese maldito campo de concentración, pero no se sabe cómo se las arregló Arjona, quizás la ayuda de la masonería, que apareció en la capital tunecina y se puso a trabajar de dentista, en tanto la mayoría de los refugiados españoles no fueron incorporados a ejército alguno sino forzados a integrarse en Compañías de Trabajadores para hacer presas, carreteras, abrir minas…

Ayuntamiento de Jimena. tras su remodelación después de la guerra. La segunda a mano derecha, la casa del matrimonio Arjona y Navarro que sufriría los desmanes. Fuente: Familia del doctor Montero.

Mientras tanto, la mujer y los dos hijos de Arjona, en la misma fecha de inicios del mes de marzo de 1939, cuando el padre de familia se había embarcado rumbo a Túnez, volvieron a Jimena en la línea de tren de Cartagena a Algeciras. Hacía casi dos años años y medio que no la pisaban. Vivieron en la casa de los abuelos maternos porque la del matrimonio Arjona y Navarro de calle Sevilla y frente al Pósito estaba saqueada y arruinada desde que entraron en el pueblo las tropas sublevadas.

El nuevo inmueble domiciliario, se hallaba también en calle Sevilla, pero pasada las cuatro esquinas del barrio arriba, donde el suegro de Juan Arjona tenía un café y al lado la suegra poseía una tienda donde hacía matanzas, en lo que ahora es El Mirador y junto a la antigua plaza de abastos. La familia estuvo un tiempo sin saber absolutamente nada del padre de familia, ni donde estaba y si se hallaba vivo o muerto.

La represión en el interior de España proseguía a pesar de haber transcurrido un tiempo desde que acabó la guerra, Así, el franquista, Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo, a pesar de que tenía información de que Arjona había huido de España, lo procesó por su militancia de masón, y en su situación profesional de peluquero y estado civil soltero, -o sea que no pusieron el reloj al día en las actas incriminatorias para su procesamiento- dictó sentencia penal. De esta forma, el 9 de noviembre de 1942, Arjona fue condenado en rebeldía a 12 años y un día de reclusión menor y a su inhabilitación política y laboral.

Arjona, según manifestó posteriormente a sus allegados, nunca pudo imaginarse que pertenecer a la masonería pudiera ser considerado por algún ignorante como un delito. Lo que se dedicaron en Jimena los miembros de la Logia fue hacer el bien, socorrer a los pobres, a las viudas sin sustentos, a realizar actividades culturales… Además, la única vez que Arjona disparó un tiro, según manifestó a Juan Rondón Rodríguez, fue en una cacería en la finca “la Parrilla” de Jimena y lo hizo contra un corzo teniendo que cerrar antes sus ojos.

El carnet de su pertenencia a masonería que siempre con orgullo llevaría el practicante encima a cuantos sitios estuvo y lo bien que le sirvió. Fuente: Familia de Juan Arjona Gil

Ocho años largos pasó Juan Arjona en su exilio en Túnez trabajando en la clínica que abrió, una vez que se hizo con algo de dinero, como practicante o arreglando dentaduras. Pero en ese periplo tunecino no podían faltarle más sobresaltos. A finales de 1942, se produjo la invasión por el ejército de Adolf Hitler del norte de África y ocupó Túnez. Su miedo adquirió de nuevo bastantes enteros.

En esta dirección, una mañana se presentó en su clínica dental el capitán de la Gestapo, de nombre Gálvez, que mandaba las tropas que habían tomado la capital. Se temió lo peor. Pronto respiró el mecánico dentista al decirle el germano que venía a limpiarse la boca. Al acabar el trabajo y preguntar el militar nazi el importe del trabajo y encontrar como respuesta que nada, acabó haciéndose amigo del jimenato.

Esta cercana relación de conveniencia entre ambos, sirvió igualmente para que Arjona tuviera periódica información de su familia en Jimena. El oficial nazi se ofreció para servir de enlace de cara a que se comunicara por carta Arjona con su mujer, Ángeles, a utilizando como puente a su esposa que vivía en Berlín. Aún no fiándose Arjona al principio de darle la dirección de su mujer en Jimena al alemán, tras consultar con un vecino amigo judío tunecino y responderle que en todas partes pueden haber buenas personas, lo pensó detenidamente y finalmente accedió a facilitársela. De esta forma, con fortuna y sin las temidas consecuencias negativas, supo de él su familia y además con periodicidad, al igual que a la inversa. A la par, el nazi se enamoró de las garrafas de vino que guardaba Arjona. Así que se cobró el favor de que el practicante supiera, vía capital alemana, de su mujer e hijos.

Desde que Arjona abandonó España, siempre contó con el apoyo de la masonería. Pasado un tiempo, con la ayuda de esos compañeros internacionalistas y solidarios de la organización, a su petición, le pusieron en contacto con la Logia Aurora I Número 12 constituida por españoles en Nueva York.

Octubre del año 1947. A petición de Juan Arjona Gil de desear abandonar Túnez para reunificar a su familia en Nueva York, la Logia masónica, “Lealtad Española número 6”, le responde facilitando el visado de tránsito e indicándole el hotel de estancia y un contacto a su disposición las veinticuatro horas. Fuente: Herederos de Juan Arjona Gil. 

Noviembre del año 1947. Escrito de la Logia del Gran Oriente del Norte de África, que denota que Juan Arjona Gil siguió desplegando en Túnez cierta actividad en la masonería. Fuente: Herederos de Juan Arjona Gil. 

De este modo, proporcionándole la masonería visado de tránsito y cita en el Hotel Santa Lucía de esa gran ciudad estadounidense, decidió, en septiembre de 1947, irse a América, pensando en la ciudad de New York como lugar de destino y posible residencia, así como punto ideal para reencontrarse con su familia.

Estando allí, ya en noviembre de ese mismo año y tras un mes de travesía por los mares, la ciudad neoyorkina se vio afectada por una tormenta invernal muy fuerte. Esta metereología adversa llevó a que Arjona tomara la decisión, pensando siempre en traerse desde Jimena a su familia para vivir fuera de España, a trasladarse a Venezuela.  Pensó que habría Franco para rato y no se fiaba de retornar a su pueblo por todas las calamidades represoras que le contaban que seguían sucediéndose. Por tanto, desde Nueva York se fue a Caracas. Lo logró, gracias igualmente a la ayuda de la masonería que además le encontró un trabajo estable, en la multinacional Nestlé como visitador médico de sus productos alimenticios fundamentalmente para el crecimiento y la salud de la infancia.

De esta manera, una vez establecido Arjona en Venezuela, pudo por fin llamar a su familia para que salieran de España rumbo a Caracas y así poderse reunificar de nuevo, después de diez años separados. Sucedió en el año 1949. Partieron, su esposa, Ángeles Navarro Ferrer, y sus dos hijos, Juana y Cristóbal, desde el puerto de Cádiz, en un barco de la naviera Aznar que tenía su sede en Bilbao. Este buque había sido construido en el año 1929 y tenía de nombre, Monte Amboto. Era la mayor armadora civil entonces en España y llevaba a numerosos compatriotas a la emigración laboral, fundamentalmente a Argentina. La travesía hasta América duró igualmente un mes.

Año 1949. El barco Monte Amboto de la naviera Aznar donde se embarcaría en Cádiz la mujer e hijos de Juan Arjona Gil para ir a Venezuela al abrazo con el cabeza de familia tras diez años de separación sin verse. Fuente: Foto de Juan Martínez Reka.

En Caracas, Juan Arjona, trabajó hasta su jubilación en la importante empresa multinacional, Nestlé, como visitador médico. Dicho trabajo que le reportó dinero, le proporcionó, asimismo, la oportunidad de recorrer casi todo el país venezolano, del cual siempre agradeció infinitamente su hospitalidad, poniendo en valor su modernidad, libertad y las grandes oportunidades laborales y para negocios que ofrecía.

Nunca faltó Arjona ante las urnas cada vez que había elecciones en su país de exilio. Ese mañana se pegaba un gran madrugón para ser de los primeros en depositar su voto en las urnas. En su condición de librepensador y progresista, optaba por el partido Acción Democrática (AD) frente al partido conservador COPEI.

Inculcó los valores de la democracia y luchar por su defensa a su descendencia. Habló maravillas, sentía profundo amor por su país de adopción sin olvidar nunca sus orígenes en la adorable Jimena.

Junto a frecuentar toda Latinoamérica, y en profundidad, Colombia al igual que Venezuela, donde asistió a dos Congresos médicos; a la sapiencia geográfica que ya portaba de su visita a Marsella y estancia en el norte de África, fue extendiendo su conocimiento a las ciudades estadounidenses de Filadelfia, Baltimore, Washington, Nueva York…

Año 1965. Juan Arjona Gil, con gafas, y además con corbata, raro en él, ya como boyante visitador médico de los productos Nestlé en Venezuela. Fuente: Herederos de Juan Arjona Gil.

Juan Arjona Gil se jubilaría en el año 1964 habiendo cumplido los sesenta y cinco años. En sus años de laboriosidad, fue invirtiendo el dinero que ganaba en compra de inmuebles. Teniendo en cuenta que la pensión en aquel tiempo apenas existía en Venezuela, siguió recibiendo ingresos económicos procedentes de alquileres. En 1967, la familia Arjona se iría a vivir de la capital caraqueña a la ciudad industrial de Valencia, también en Venezuela.

En Túnez, en aquellos años cuarenta en que estuvo Arjona, llegó a conocer, con el que le encantaba hablar en francés donde se defendía bastante bien, al entonces abogado y presidente de la Cámara de Comercio, Habib Burguiba, cuatro años menor que el practicante, que luego sería el artífice de la independencia y primer presidente de esa república; primero como dictador, entre 1957 y 1975, y posteriormente de forma democrática hasta que en el año 1987 fue derrocado por un golpe palaciego.

Años 40 en Túnez. El que fuera líder de la independencia de Túnez en 1956, el abogado Habib Burguiba, antes fue un gran amigo del practicante jimenato, Juan Arjona Gil durante su periplo norteafricano. Fuente: Historia de Túnez de, “Escudero 4×4”.

Asimismo y ya en el año 1981 en su exilio venezolano,  viviendo Arjona en la ciudad venezolana de Valencia, conocería casualmente en una cena social al también jimenato, Antonio Marina Pérez-Navarro, que en 1978, tras haber estudiado Perito Industrial en Málaga y haberse casado en esa capital costasoleña con una ciudadana venezolana, Carmen Luisa Puigdo, ante la crisis económica que entonces existía en España, decidió emigrar a Venezuela y tras hacer Ingeniería mecánica en su nueva situación americana, se dedicaría a diversos trabajos. En ese fortuito encuentro entre jimenatos participaría también el yerno de Arjona, el autóctono venezolano, José Raimundo Izquierdo Becerra, casado con su hija, Juana Arjona Navarro. La cordial relación establecida esa noche perduraría hasta el fallecimiento de Arjona. Es más, continúa hasta el día de hoy entre las familias de sus descendientes.

Año 1981. La noche en que se produce en la ciudad venezolana de Valencia el gran encuentro entre el jimenato en el exilio, Juan Arjona Gil, con su habitual palomita, y el otro jimenato por emigración laboral, Antonio Marina Pérez-Navarro, hijo de Antonio Marina Gutiérrez, hermanastro del médico de Jimena, Juan Marina Bocanegra, que está en en el centro de la foto. A la derecha, el yerno del practicante de Jimena, el venezolano, José Raimundo Izquierdo Becerra, prestigiado periodista que se había casado con la hija del practicante, la también jimenata, Juana Arjona Navarro y cuyo matrimonio traería tres hijas al mundo: María de los Ángeles (Marilé), Sandra y Rocío. Fuente: Familia, Izquierdo Arjona.

Antonio Marina Pérez-Navarro, es hijo de Antonio Marina Gutiérrez, que era hermanastro del médico de Jimena, Juan Marina Bocanegra. Su padre, había estudiado farmacia aunque en el pueblo estaba dedicado al negocio familiar consistente en llevar la fábrica de la luz y el molino. Asimismo, el padre de Marina Pérez-Navarro había sido en Jimena un gran amigo de Arjona en esa década de los años veinte y mitad de los treinta en Jimena. Por su militancia socialista y republicana tras huir igualmente del pueblo después del golpe de Estado de 1936, Antonio Marina Gutiérrez, sería detenido en Tánger y encarcelado en Ceuta. El mundo volvía a ser un pañuelo. 

Una vez jubilado, Arjona vivió en la venezolana ciudad industrial de Valencia una vejez muy tranquila junto a su mujer, sus hijos, sus hijos políticos, José Izquierdo y Emilia Albert, y sus cinco nietos: Selene, Álvaro, María de los Ángeles (Marilé), Sandra y Rocío.

Año 1920. El practicante Arjona, de joven. Fuente: Familia de Juan Arjona Gil.

Arjona, era hombre de profundas convicciones. A la pregunta de si se arrepentía de que por sus ideas hubiera tenido que llevar una vida de sacrificio y lejos de su país, respondía que no tenía que abjurar de nada porque nunca había hecho nada malo a nadie, y que de volver a nacer defendería los mismos valores. Además, gozaba de una especial simpatía, ponía siempre buena cara a cuanta adversidad se arremolinó contra él. Nunca perdió el sentido del humor y su risa además cuando asíduamente le brotaba era a carcajadas. Así, en el año 1981 llegó a tierras venezolanas, Tobi Navarro Mena “Caín”, y se hospedó en su exiliada casa de Valencia. Arjona no paraba de preguntarle sobre Jimena en las charlas que mantenían por las tardes en su patio. Se desternillaba de las ocurrencias y travesuras realizadas y contadas por este sobrino de su mujer.

Y es que Jimena siempre estuvo presente en el corazón de Juan Arjona y en el de su mujer, Ángeles, e hijos, cariño que han sabido transmitir a sus nietos,  siempre asociados a sitios, personas, comidas, costumbres… de la gaditana localidad. Era un reiterado tema de conversación familiar y además siempre estuvieron en contacto con familiares y amigos jimenatos.

Hasta concluida la dictadura de Franco y el postfranquismo, Juan Arjona Gil, no regresó a Jimena. Lo hizo en el verano del año 1977, en una visita que realizó junto a su esposa, Ángeles Navarro Ferrer, cuando ya se fio de que la democracia era una realidad en España. Necesitó que tuvieran lugar las primeras elecciones del 15 de junio de 1977 y la amnistía de 30 de julio de ese mismo año. Nunca se creyó los indultos de Franco por los que tantos jimenatos que volvieron fueron luego encarcelados y hasta fusilados.

4 de septiembre del año 1977- Novena a la Reina de los Ángeles. Visita de Juan Arjona Gil a Jimena desde su exilio venezolano. Se halla a la izquierda de la imagen. A su lado, Rufina Corbacho Álvarez. A continuación, Francisca Mena Pajares, cuñada de Ángeles Navarro Ferrer, que está a la derecha de la foto, esposa de Arjona. Fuente: Tobi Navarro Mena “Caín”.                   

Fue un viaje especial, muy esperado, dijo que era lo mejor que le había pasado en sus treinta y ocho años de exilio y cuarenta y uno desde que abandonó Jimena. Disfrutó mucho de la estancia, reencontrándose con sus gentes, con sus recuerdos: el puerto Moral, el Molino, los Juncales, la Peña Gorda… y muy sorprendido de la gran acogida, plena de entusiasmo, que tuvo de sus paisanos. Lo primero que hizo cuando llegó fue ir a las cuatro esquinas del barrio arriba para ver la “embarrá” y la casa donde nació. Fue entrevistado por el periódico local, “Tío Jimeno”, cuando entonces se publicaba en papel de multicopista. En esa gran oportunidad, le contó a Juan Rondón Rodríguez algunas de sus vivencias del pasado.

Justo diecisiete años después, Arjona murió. Era ocho de septiembre de 1984. Tenía 85 años. Sucedió en la venezolana ciudad de Valencia, que tan bien la acogió y de la que siempre dijo que tenía allí a una Jimena en pequeño.

Año 1955. Juana Arjona Navarro en Caracas. Con su madre, Ángeles Navarro Ferrer, y su hermano, Cristóbal, seis años antes emprendería el duro trance de tener que marcharse de Jimena con destino a otro país, en este caso Venezuela, que tan bien los acogió, para unirse a su padre, el practicante, Juan Arjona Gil. Fuente: Herederos de Juan Arjona Gil.

Su hija, Juana Arjona Navarro, treinta y un años tras su marcha de Jimena, la visitaría en el año 1980 acompañada de su hija mayor, Marilé. Cinco años después, volvió de nuevo a su pueblo. Esta vez con su descendiente, Rocío. Apareció de rubia y con el pelo corto y al oír el comentario de un paisano de que por su aspecto sería extranjera, se cogió un enfado de aúpa. No podía ser que alguien la tomara así en su localidad natal cuando encima en Venezuela la consideraban foránea, respondió.

Año 1996. El matrimonio, Francisco Mena Pajares y Fernando Navarro Ferrer “Caín” o “Luque”, cuñado del practicante Arjona en cuya casa matrimonial de Jimena, calle La Vaca, acogíó a su familia venezolana- Aquí los vemos con su hijo, Tobi “Caín”, en la casa que tiene en Fuengirola. Fuente: Tobi Navarro Mena.

Juana, al igual que cuando estuvieron sus padres en Jimena, se quedaba en la casa de sus tíos, el matrimonio constituido por Fernando Navarro Ferrer (más conocido por Fernando “Caín” o Fernando “Luque”) y Francisca Mena Pajares, que para entonces ya vivían en calle la Vaca, después de haber permanecidos domiciliados durante años al inicio de la calle Romo. Juana ya no volvió más a Jimena. En cambio Rocío, su hija, regresó luego tres veces más.

Año 1972. Juana Arjona Navarro, en Venezuela con su descendiente, Rocío Izquierdo Arjona, hija y nieta del practicante de Jimena, Juan Arjona Gil. Visitarían Jimena juntas en el año 1985. Luego, Rocío lo haría dos veces más. Fuente: Herederos de Juan Arjona Gil. 

El año 2005, Juana Arjona Navarro, fue entrevistada por Juan José Rondón Morales para su “blog del Maestro”. Esta vez fue remitiéndole un cuestionario a la Valencia venezolana donde residía y recibiendo las respuestas igualmente por correo electrónico.

juana arjona ferrer jimena arjona

Año 1934. Juana Arjona Navarro, hija del practicante con cinco años en jimena no se podía imaginar la vida tan cambiante que luego llevaría. Fuente: Retratos de Jimena, de Ediciones OBA.

A pesar de los cincuenta y seis años transcurridos, contando con veinte años de edad, cuando Juana salió de Jimena con rumbo a Venezuela; en su lúcida memoria, como si hubiera sido el día ante, conservaba perfectamente en su mente con perfecta nitidez a sus amistades de la juventud: A Carmen Montero Núñez, hija del doctor Montero, a Raimunda Rey de la Torre, peluquera en calle Larga, a Rosario Ferrer, hija de Juan Ferrer Rodríguez con el que Juan Arjona Gil entraría en la Logia Masónica Fénix de Jimena…

Año 1945. Los amigos varones en Jimena de, Juana Arjona Navarro, durante la década de los años cuarenta, mientras su padre se hallaba exiliado en Túnez, y a los que tanto recordaba en la entrevista que le hizo Juan José Rondón Morales en el año 2005. De izquierda a derecha y de delante a atrás: Pepe Bañón, sentado; José Luis Pérez Gil, de pie, (que se casaría con Eulalia Gómez García, de “los huérfanos de la Estación”); Cristóbal Moya Vázquez, de pie; Juan Callejo Limón, sentado (fallecido a temprana edad al igual que su hermano por ese maldita enfermedad que persigue a esa entrañable familia) 2ª Fila: Paco Piñero Jiménez; Pepe Liñán Jiménez; Guillermo Ortega Terrones, con gafas (hijo del médico de Jimena cuyo padre tuvo que abandonar al igual que el practicante, Juan Arjona Gil, el pueblo a la entrada de las tropas franquistas en unión de su mujer, la maestra doña Pura, e hijos); Andrés Sarrias Navarro (casualidades de la vida, Guillermo Ortega Terrones, que está a su lado, fue el Gerente del Hospital Punta Europa de Algeciras donde el maestro Sarrias tras dejar su cuartito de pelar de calle Sevilla, frente al Banco Hispano-Americano, ejerció de barbero) y Juan Montero Núñez.(hijo del otro médico de Jimena, el doctor, José Montero Asenjo, que igualmente sería políticamente represaliado y le prohibirían ejercer la profesión en la sanidad pública sufriendo cárcel) Este último joven, Juan Montero Núñez, se casaría en 1959 en Algeciras con una hija, Rosa María Ortega Terrones, del anterior médico citado, doctor Ortega, fallecido también en el exilio. Detrás: Cristóbal Delgado Sánchez. Fuente: Retratos de Jimena, de Ediciones OBA.

Asimismo, recordaba a Ángeles Fernández, a la familia Pérez-Navarro Boza: Pepín, Lucía, Jacintito, Julia y Ángeles, que fueron más que amigos pues le ayudaron mucho, tanto económica como moralmente, en aquellos duros años de postguerra y hambre en Jimena y con la ausencia del cabeza de familia. También se acordaba, de Araceli Vázquez, con la que se iba en invierno a la casa de Dolorita Montero (María Dolores Montero Jiménez, hermanastra del médico Montero) a leer novelas y jugar a la lotería, en tanto en el verano se iba con ella al Paseo a dar vueltas. Y entre sus amigos, también tenía en su conciencia a: José Gómez, Pedro Piñero Jiménez, Perico Núñez, Guillermo Ortega Terrones (hijo del médico Guillermo Ortega Durán que también murió en el exilio venezolano, en 1949 y de la maestra, Doña Pura), Andrés Sarrias Navarro, el barbero, José Fernández, el hermano de Ángeles…

Año 1970. Parte de la familia de Jimena, Pérez-Navarro y Boza, que tanto harían por la mujer e hijos del practicante, Juan Arjona Gil, en tanto se hallaba en el exilio en Túnez, hasta sus marchas en 1949 con rumbo a Venezuela. Fuente: Retratos de Jimena, de Ediciones OBA.

Año 1959. Desde Jimena serían muchas las visitas que tuvo la familia Arjona en su exilio. Aquí vemos en Caracas al paisano, Jacinto Boza Córdoba, en el centro de la imagen con vaso de tubo en la mano medio lleno de Coca-Cola. Le acompañan, Cristóbal Arjona Navarro, hijo del practicante, su mujer a continuación, Emilia Albert, la niña Selene Arjona Albert, la siguiente niña, Marilé Izquierdo Arjona, apagando las velas, detrás, y el hombre del fondo. Fuente: Familia de Juan Arjona Gil.

Meses después de esta entrevista, año 2006, Juana Arjona Navarro, fallecería en la venezolana ciudad de Valencia contando con 77 años, al igual que en la misma localidad geográfica lo había hecho su padre, Juan Arjona Gil, veintidós años antes, a la edad de 86 años, y su madre, Ángeles Navarro Ferrer, el 9 de septiembre de 1990, también con 86 años, en tanto sigue, con vida y salud, su hermano, Cristóbal, que tiene actualmente 85 años.

Año 1954. Cristóbal Arjona Navarro, nacido en Jimena e hijo del practicante, Juan Arjona Gil, aquí recién casado con la aragonesa que conoció en Caracas, Emilia Albert y con la que tuvo dos hijos, Álvaro y Selene. La foto está tomada en El Junquito, zona de ocio cercana a la capital venezolana, Emilia Albert. Fuente: Retratos de Jimena, de Ediciones OBA.

Sus herederos, tercera generación de Juan Arjona Gil, aún morando siempre y habiendo nacidos en tierras venezolanas, se sienten tan jimenatos como si fueran nativos de esta localidad gaditana.

Así, José Ricardo, biznieto de Juan Arjona Gil, tras visitar y recorrer España en el año 2003 junto a su madre, Sandra, hija de Juana Arjona Navarro, a su regreso de nuevo a la Venezuela que le vio nacer y crecer, a la pregunta de su abuela, Juana, sobre qué le había gustado más de lo visto en España, no dudó ni un solo momento en responder: Jimena de la Frontera.

Año 1983. Juan Arjona Gil, el ilustre personaje jimenato de esta biografía, en una de sus últimas fotografías en Valencia (Venezuela) antes de su muerte. Fuente: Herederos de Juan Arjona Gil.

La biografía que se ha expuesto aquí, la del jimenato barbero, luego practicante y mecánico dentista, Juan Arjona Gil, y la odisea que padeció en el transcurso de su vida, es un claro ejemplo de sufrimiento y de ruptura familiar por un inmutable compromiso ético, social y político con el devenir de España, yendo más allá de su actividad profesional sanitaria y cuando su economía particular no presentaba necesidad perentoria alguna. Era la fortaleza de sus ideas la que condicionaba su caminar.

En aquel tiempo de turbulencia que le tocó recorrer, Jimena era una sociedad enormemente atrasada, desigual, agrarista, caciquil y muy necesitada de modernizarse, así como de elevar su nivel de alfabetización y cultural. Y el practicante Arjona pagó muy cara su generosidad, como los médicos: Guillermo Ortega Durán, cuya biografía completa próximamente abordaré aquí, José Montero Asenjo, perfil ya expuesto, o la familia farmacéutica Pitalúa, pendiente de ser recibido por una heredera para una entrevista en profundidad. Fue una generación irrepetible, porque los tiempos, afortunadamente, también han cambiado.


Testimonios:

Cristóbal Arjona Navarro (hijo de Juan Arjona Gil), Rocío Izquierdo Arjona (nieta) y Marile Izquierdo Arjona (nieta)

Bibliografía:

Entrevista de Juan Rondón Rodríguez en Tiojimeno a Juan Arjona Gil, en su visita a Jimena, en el verano del año 1979, y publicada en multicopista.

Entrevista de Juan José Rondón Morales a Juana Arjona Navarro, en Valencia (Venezuela) por cuestionario y vía correo electrónico para su blog 

“Y Jimena se vistió de negro”. Autor: José Manuel Algarbani. Año 2011. Editorial, Diputación de Cádiz.

“Memoria y Olvido: El exilio de los republicanos españoles en Túnez”. Bechir Yazidi, historiador Es asimismo investigador del Institut Supérieur d´Histoire du Mouvement National y catedrático de historia contemporánea de la universidad La Manouba (Túnez)

‘El exilio de los marinos republicanos’. Autora, Victoria Fernández Díaz (Catedrática e hija de un marinero que sufriría ese mismo y terrible recorrido desde la salida de Cartagena a Túnez) UNIVERSITAT DE VALENCIA. SERVEI DE PUBLICACIONS, 2009

“La explosión del acorazado Jaime Iº en 1937 en Cartagena”. Fuente; Historia. Región de Murcia digital. 


ANEXO I: POST AUTOBIOGRÁFICOS RELACIONADOS CON MI VIVENCIA EN LA JIMENA DE LA FRONTERA QUE ME VIO NACER Y TRANSCURRIR HASTA MI ADOLESCENCIA.

ARAGONCILLO, FARMACÉUTICO EN JIMENA (15.08.2017): Higinio Aragoncillo Sevilla, estuvo durante un corto periodo de tiempo ejerciendo el oficio de boticario en Jimena (desde finales de 1950-1953) Su biografía, la de sus antecesores familiares, también farmacéuticos, y los vínculos parentales de este apellido con el municipio gaditano:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/08/14/32536/

EL FARMACÉUTICO DE JIMENA, JOSÉ SÁNCHEZ DE MEDINA (07.08.2017)  La vida del boticario, dentro de una saga familiar de la misma profesión, que procedente del gaditano municipio de Ubrique ejerció en la localidad de Jimena durante un dilatado periodo de tiempo (1917-1969) desde su primera plaza hasta su jubilación:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/08/07/32465/

El DOCTOR MONTERO, LA VIDA ROTA DE UN HOMBRE BUENO (01.08.2017) Los avatares ampliados y exhaustivo por las que atravesó el médico Montero, que tras una dichosa biografía inicial sin embargo con el alzamiento militar de 1936 vio destrozada su profesión así como la propia vida y la de toda su numerosa familia.  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/08/01/32388/

EL MÉDICO LASTRES DE LA ESTACIÓN (23.07.2017) Una historia que va más allá de una mera biografía médica. Ilustre galleguista, descendiente de una saga de prestigiosos facultativos, aterrizó en Jimena con el silencio sobre su pasado republicano y con la modestia y la discreción que caracterizó su personalidad así como el ejercicio de la profesión:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/07/22/32226/

EL MÉDICO JUAN MARINA (2ª PARTE) (15.07.2017) Continuación referido a la esposa del médico y familia, su descendencia así como a la vida del hermanastro, Antonio Marina Gutiérrez:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/07/14/32147/

EL MÉDICO MARINA DE JIMENA (10.07.2017) La biografía del jefe de la saga de los Marinas, José Medina Soria, así como la del médico que ejerció en jimena, su hijo, Juan Marina Bocanegra:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/07/10/32092/

LA SANIDAD DE JIMENA (1950-1970) 2ª PARTE (03.07.2017) Segunda parte de la Conferencia pronunciada el 19.05.2017 en el Salón de Actos de la antigua iglesia de la Misericordia en las XXIV Jornadas De Historia y Arqueología:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/07/02/31989/

LA SANIDAD DE JIMENA (1950-1970) 1ª PARTE (26.06.2017) Parte inicial de la Conferencia pronunciada el 19.05.2017 en el Salón de Actos de la antigua iglesia de la Misericordia en las XXIV Jornadas De Historia y Arqueología:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/06/25/31802/

EL BAILE EN “LOS TRES SALTOS” DE JIMENA (15.06.2017)  En la última década de los años cincuenta e inicios de la década de los sesenta del pasado siglo hubo un salón de baile que marcó a una generación. Cómo se divertían, la música de entonces, lo que se bebía…  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/06/15/31855/

LA JINCALETA EN LA FINAL DE MADRID (09.06.2017) Sucedió a finales del año 1956. Jimena como única representante de Andalucía compitió con su baile de origen local, la Jincaleta, en la final de los Coros y Danzas de la Sección Femenina que se celebró en Madrid. Las peripecias que acontecieron:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/06/09/31809/

LA CASA DEL JUZGADO DE JIMENA (01.05.2017) Destacaba una gran mansión que existe frente a la casa donde nací. Me adentro aquí para recorrer lo que no se supo de las biografías familiares que la habitaron y el origen histórico de este noble inmueble:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/05/01/31675/

LA CALLE Y CASA DE JIMENA DONDE NACÍ (26.03.2016) La calle San Sebastián de aquel tiempo. Cómo eran las tiendas donde comprábamos y cómo nos la arreglábamos cuando las cocinas aran de leña, no existía la calefacción, el agua no corría por las casas, no había ni lavadoras ni tampoco frigoríficos:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/03/25/31449/

“LAS PLAYAS” DEL MUNICIPIO DE JIMENA (16.03.2017) Cómo eran de primitivas las playas adonde los primeros jimenatos nos desplazábamos para bañarnos. Las odiseas de esos primeros viajes. Cuál era el paisaje físico y humano que ofrecía aquel litoral:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/03/13/31303/

COCHES Y CARRETERAS DE AQUELLA JIMENA (06.03.2017) Un recorrido de época sobre los primeros coches que llegaron al mercado, cómo se conducían, qué reacción provocaba entre la población y como eran las infernales carreteras por donde transitaban:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/03/06/31255/

LA MUERTE DE LOS PAPAS DE ROMA DESDE JIMENA (25.02.2017) Al igual que pudo suceder en cualquier otro punto del medio rural en aquella España tan profunda y de tan obligada religiosidad oficial, relato aquí desde el prisma de la infancia cómo se vivió en el pueblo que me vio nacer la muerte en tan solo cinco años de dos Pontífices del Vaticano, Pío XII y Juan XXIII:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/02/25/31152/

EL CUENTO DE LA CIGÜEÑA Y LA REPRODUCCIÓN (17.02.2017) La historia de una infancia donde la escuela para la enseñanza de la hechos mas elementales, considerados por la moralina estrecha imperante como delicados y no aptos para menores, se aprendían en la calle a través del contacto directo de los amigos, tales como de donde venían los recién nacidos y como las parejas engendraban a sus descendientes:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/02/17/31102/

UN JIMENATO EN LA FERIA DE TESORILLO (15.02.2017): Un recorrido por las relaciones entre personas de distinto sexo acontecido a lo largo de una gran parte del siglo XX, tomando como hilo argumental de la narrativa la historia real sobre los avatares que le acontecen a un jimenato que fue a ligar a la feria del Corpus de la entonces pedanía y hoy entidad local autónoma, San Martín del Tesorillo:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/02/15/30992/

LOS ÁNGELES Y JIMENA CON LA FAMILIA LASTRES (05.02.2017): Pasado más de medio siglo, un recorrido por la Jimena y su Estación de tren de los Ángeles acompañado de una familia de octogenarios que así la vivieron en su tiempo de juventud y que tras marcharse del municipio han viajado de nuevo para volverla a recordar:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/02/05/30708/

BARBERÍAS Y PELUQUERÍAS DE JIMENA (27.01.2017): La sociología que envolvía a la clientela, tertulias y prensa que se leía en aquellas barberías de la década de los cincuenta y principios de los sesenta del siglo pasado, así como lo que significó la irrupción en el pueblo de las peluquerías para señoras:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/01/25/30573/

LA GRAN NEVADA DE 1954 EN JIMENA (20.01.2017):  (El 3 de febrero de 1954) Jimena de la Frontera amaneció como nunca, con una inmensa nevada que casi todo lo cubría. Y en este caso desconocido y que no se ha vuelto a reproducir, narro cual fue la reacción de sus habitantes hasta que primero se heló y luego se derritió:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/01/19/30456/

LA DIVISIÓN AZUL EN JIMENA (09.01.2017): El relato de esta aventura del franquismo en apoyo a Adolfo Hitler, adonde llegaron dos jimenatos que atravesaron sinsabores múltiples por las penurias que padecieron:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2017/01/08/30335/

LOS ORÍGENES DEL FÚTBOL EN JIMENA (21.12.2016): La historia de la creación del club deportivo Jimena de fútbol asi como sus antecedentes, reconstruido a través de unos recortes familiares que casualmente hallé: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/12/19/30130/

LA TELEVISIÓN LLEGÓ A JIMENA A TRAVÉS DE SAN PABLO (21.10.2016): Las peripecias que ocurrieron cuando aparecieron los primeros televisores y cómo contribuyó a cambiar ciertas pautas del comportamiento de las gentes del pueblo:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/10/19/29752/

LA NOVENA QUE VIVÍ (01.09.2016): Cómo fueron a lo largo de mi infancia los nueve días dedicados a la patrona de la localidad, la Reina de los Ángeles, en la barriada que lleva su nombre y estación de tren, culminada el fin de semana de la primera semana de septiembre:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/09/01/29468/

TRAGEDIA TAURINA EN ALCALÁ LA REAL (26.08.2016): En el jienense pueblo de Alcalá La Real, cuatro años antes de que se hundiera la plaza de toros de Jimena de la Frontera, también había ocurrido un episodio de similares características:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/08/26/29375/

DESGRACIA TAURINA EN JIMENA (17.08.2016): El hundimiento de la plaza de toros de Jimena acontecido el 17 de agosto de 1961, donde hubo cinco muertos y cientos de heridos, entre ellas la hija del Primer Ministro de Reino Unido:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/08/17/29346/

EL PREGÓN A JIMENA QUE NO FUE (01.06.2016): En el año 2003 el ayuntamiento me nombró pregonero de aquella feria de Agosto. Cuando subí al escenario, me olvidé del guión que llevaba escrito para entregarme a las historias de mi infancia y adolescencia que me inspiraban los vecinos presentes. Ahora, localizado el texto que llevada redactado porque se me extravió, lo hago público :  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/05/29/28784/

EL CINE DE VERANO EN JIMENA (13.05.2016): Recorrido por lo que fue esta sala cinematográfica en la temporada veraniega y calurosa:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/05/13/28738/

EL CINE CAPITOL (25.04.2016): Radiografía sobre la sala cinematográfica y espectadores de invierno en Jimena:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/04/25/28693/

BARES DE JIMENA (04.04.2016): Descripción sobre bares y clientes que lo visitaban para beber, tapear y charlar:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/04/04/28375/

LA GASTRONOMÍA JIMENATA QUE FUE (03.03.2016): Un recorrido por los platos tradicionales, con el recetario de sus ingredientes y su evolución hasta hoy:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/03/03/28125/

ENTRAÑABLE AURELIO (19.02.2016) De la mano del taxista de Jimena recorriendo aquellas carreteras, paisajes y paisanajes de mi infancia en los coches de la época:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/02/19/27623/

LA MIRADA A LA GUERRA DESDE LA NIÑEZ (01.12.201): Cómo viví desde chico la Guerra Fría que se desarrollaba, como el accidente de bombas atómica caídas en Palomares, el bloqueo a Cuba por el despliegue de los misiles soviéticos o la carrera espacial:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/12/01/26981/

TOROS EN LA JIMENA DE 1957 (16.09.2015):  Crónica de una historia local que recupero limpiando bolsas de recortes de prensa y apuntes manuscritos del pasado:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/09/15/26318/

CÓMO ÉRAMOS: ADOLESCENCIA, SCOUT Y MÚSICA (01.11.2012) Contiene las relaciones y vivencias de aquellos jóvenes y la música que oíamos de Radio Gibraltar así como los discos de vinilo que nos llegaban desde El Peñón:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/11/01/12928/

HACIA EL IIº REENCUENTRO DE LOS CLUBES DE JIMENA (18.04.2015): Tal como somos, medio siglo después de aquella adolescencia:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/04/17/25415/

CUANDO DE NIÑO ME FUI DE CINE  (02.10.2012): Un apunte biográfico de mi infancia con la actriz sueca, Anita Ekberg, el español Fernando Fernán Gómez y el italiano, Vittorio de Sica:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/10/02/11624/

CÓMO LLEGÓ LA IIª REPÚBLICA Y SU PRIMER ALCALDE A MI PUEBLO (13.04.2014) La sencilla historia sobre cómo se enteraron radiofónicamente de la llegada de este acontecimiento histórico:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/04/13/22541/

LA HISTORIA DEL DOCTOR MONTERO (13.09.2014): Una sacrificada y sufrida biografía la del médico de mi pueblo comprometido con la causa de la democracia y la IIª República:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2014/09/13/23993/

CRISIS Y EMIGRACIÓN EN EL MEDIO RURAL (24.02. 2015): Cómo fue y las secuelas dejadas por la emigración de la décda de los sesenta del pasado siglo:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/02/24/25187/

MI PESADILLA CON WERT (18.03.2012): El relato a través del sueño sobre el modelo de enseñanza bajo el franquismo y que al parecer tenemos que volver con la LOMCE:   https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/03/18/6032/

GIBRALTAR, ESA GRAN COARTADA DE RAJOY (12.08.2013): No solo le sirvió el estribillo, “Gibraltar español”, a Franco para desviar las tensiones contra su Régimen, sino que también lo ha empleado Rajoy para tapar su corrupción:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2013/08/12/18762/

ANEXO II: TRILOGÍA SOBRE CASTELLAR DE LA FRONTERA.

DE JIMENA A CASTELLAR PARA VER MI PRIMERA NOVILLADA (06.11.2016): Cómo percibí el lugar en que se celebró y el transcurso de mi primera asistencia a una peculiar corrida taurina:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/11/06/29871/

LA CASTELLAR QUE CONOCÍ EN 1960 (06.12.2016): En qué situación de extremo subdesarrollo se encontraba este municipio y el cambio espectacular que se produjo en tan poco tiempo:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/12/06/29970/

CASTELLAR Y LA CASA DUCAL DE MEDINACELI (26.12.2016): Historia de Castellar y de la casa nobiliaria que la dominó durante un largo periodo con prácticas semifeudales y las distintos avatares divergentes que les vinieron sucediendo:  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2016/12/25/30239/ 

 

 

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