Y DESPUÉS DE PARÍS, ¿QUÉ? 17.11.2015)

Posted on noviembre 17, 2015

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Y después de París, ¿qué? *

Ignacio Trillo

PARÍS (FRANCIA) 16/11/2015 .- Vista de la torre Eiffel iluminada con los colores de la bandera nacional francesa en París, Francia, hoy 16 de noviembre de 2015, en homenaje a las víctimas de los atentados perpetrados por el Estado Islámico (EI) el pasado viernes en la capital francesa. Al menos 129 personas fallecieron en los ataques. EFE/Etienne Laurent.

PARÍS (FRANCIA) 16/11/2015 .- Vista de la torre Eiffel iluminada con los colores de la bandera nacional francesa en París, Francia, hoy 16 de noviembre de 2015, en homenaje a las víctimas de los atentados perpetrados por el Estado Islámico (EI) el pasado viernes en la capital francesa. Al menos 129 personas fallecieron en los ataques. EFE/Etienne Laurent. Publicado por Publicoscopia.

Pues desde el punto de vista emocional, la vida sigue, dándole más valor si cabe.

Suele suceder cuando se presenta un zarpazo terrible, como el de este viernes negro, con estas características tan monstruosas. Genera mayor toma de conciencia sobre la fragilidad de la existencia; más aún, después de contemplar las tremendas escenas y la forma indiscriminada de manifestarse tan espantoso terror.

Noche aterradora de dolor que retornó a París para hacerla arder de nuevo por los cuatro costados. Traumatizada por la sinrazón de una barbarie que disparó mortíferas balas precisamente contra el corazón de la capital mundial del raciocinio y de la cultura. Madrugada encolerizada, con hueco obligado para la solidaridad y para acompañar el sufrimiento de los familiares de las víctimas.

Pero repuesto del horror, tras la pesadilla de un mal sueño con necesidad de que por el contrario hubiera sido reparador, toca la reflexión para analizar las profundas y complejas raíces que lo origina y así extirpar las causas para plantear soluciones de cara a la no repetición.

No obstante, para que eso ocurra, hay que empezar, yéndonos más allá y más acá de esas incontenibles lágrimas sentidas que por sus efectos paralizantes no nos dejan ver el bosque de enfrente, el Oriente en deflagraciones permanentes.

Ancestro colonial por potencias borrachas de intereses que trazaron artificiosas fronteras, físicas o fetichistas, juntando etnias de distintas civilizaciones con siglos de diferencias, con desigualdades culturales y sociales alarmantes, y donde cada vez que ha intervenido la mano armada occidental, decía que para solucionar conflictos en vez de reconocer que era en provecho propio, lo ha empeorado.

En ese desmejorado paisaje de destrucción y muerte, ha llegado un momento en que, de tanto ir el cántaro occidental a la fuente del petróleo, se han creado condiciones límites para recibir respuestas en los propios territorios de quienes se creen aún ser las antiguas metrópolis. Es la explicación a la reiteración acíclica del infernal episodio que atenta aquende fronteras europeas, en una dinámica de acción-reacción, para sembrarlas de impotencia, desolación y luto.

Macabra reproducción con periódicos cadáveres europeos a los que a diario y a todas horas se dan en los principales escenarios árabes donde se desenvuelve el trance. Sin embargo, desigualmente calibrado y llorado, según dónde geográficamente radique la matanza, la bomba o el ametrallamiento de cada jornada y no afecten a los que consideramos los nuestros, debido a la enorme insensibilidad, egoísmo e hipocresía humana con respecto a los otros. Como hay vidas que tienen biografías y otras anónimas muertes que no se sabe que tuvieran existencias.

En este tipo de guerra todos y todas somos víctimas

En este tipo de guerra, todos y todas somos víctimas

En consecuencia, nunca más debería repetirse este sangriento episodio en París, ni en Londres o Madrid, como tampoco en Beirut, Bagdad o Damasco, aunque reconozca que lo demando como acto de fe por las pocas expectativas que tengo de que alguien de los que pueden impedirlos, escuche; pero seguiré perseverando como ahora.

Los bastardos intereses que se sobreponen a los que mandan atentar y los que tienen que hacerles frente y prevenirlos pero que luego se vengan, en el pasado y al instante pesan más por distintos motivos que: el diálogo, la paz, la reconciliación, el consenso y la integración, aunque sus consecuencias porten como denominador común el sello de la salvaje inhumanidad.

A bote pronto, ante la tragedia ocurrida, otra vez en París, una reacción primaria, interesada o plena de ignorancia, es lo más fácil y erróneo que puede ocurrir, incrementando la xenofobia o la islamofobia, ya de por si bien presente en el choque de civilizaciones que se viene produciendo, al atribuir inútilmente el terrorismo a la práctica de una confesión divina determinada. Y expreso lo de doctrina concreta, porque el ametrallamiento por un ultracatólico en Noruega contra jóvenes socialistas, se le atribuye a un loco. Por el contrario, si es ultramusulmán, se trata de un árabe o magrebí islamista.

¿Comatir el terror a costa de recortar el Estado de Derecho? ¿Se le ha ido la pinza a Hollande? ¿Compite con Marine Le Pen o Sarkozy? ¡¡Qué error!!

¿Combatir el terror a costa de recortar el Estado de Derecho? ¿Se le ha ido la pinza a Hollande? ¿Compite con Marine Le Pen o Sarkozy? ¡¡Qué error!!

No hay que ser un lince, igualmente, para ser consciente del momento que puede estar transcurriendo en la Francia castigada por el terror y en ambiente preelectoral, más cuando el lepenista, Frente Nacional es el primer partido político del país. Sin embargo, no habría que olvidar que la mayoría de muertos de ese monstruo, que es el llamado Estado Islámico (ISIS), presunta autoría de estos atentados, son víctimas musulmanas, en tanto los fallecidos europeos o cristianos constituyen una exigua minoría.

El drama de los refugidos huyendo de la misma barbarie y encontrarse la frontera marítima de los naufragios y los que sobreviven las terrestres de concertinas

El drama de los refugidos, sobre todo sirios, huyendo de la misma barbarie y encontrarse la frontera marítima de los naufragios y los que sobreviven la terrestre de las concertinas

En esta línea, de la misma manera que es de buen nacido estar con el dolor de las víctimas de París y sus familiares, también lo es, no olvidar que los refugiados que nos están llegando a mansalva, asimismo, son víctimas de este mismo terror. No es de recibo que la noche de los atentados parisinos se acometiera por descerebrados prender fuego a uno de esos infestos, por las condiciones de salubridad, campamentos de acogidas existentes en Calais.

Los refugiados que huyen es por el mismo horror de lo sucedido en París, pero sufriéndolos a diario

Los refugiados que huyen a Europa es por el mismo horror de lo sucedido en París, pero sufriéndolos a diario

No se puede caer en una trampa más ignominiosa. Muchos de estos fugitivos que llaman a las puertas de la Unión Europea han vivido ese mismo horror que los parisinos, y hasta más de una vez en el último periodo de tiempo, aparte de las penurias que llevan pasados en sus huidas, y las víctimas familiares que se han ido dejando en la larga y tortuosa travesía recorrida. A la vez, lo que les espera, ante el recibimiento de concertinas con que los acogen en nuestro continente teóricamente civilizado y cumplidor de los acuerdos internacionales de asilo. Solo los fallecidos en aguas europeas en lo que va de año, cifradas oficialmente como identificadas, bordean los tres mil quinientos. Escapan del mismo fanatismo y barbarie, como haríamos cualesquier ser humano que viviéramos ese tremendo drama extremo, entre cuchillos y metralletas yihadistas cortando cabezas y bombas aéreas de los que dicen ser sus salvadores volando casas con sus moradores dentro.

Sin embargo, no hay que esconder, que el monstruo ISIS tiene antecedentes no ubicados en lejanas montañas de desiertos remotos, sin que sirva de ninguna excusa para condenar su crueldad iluminada o el exterminio cultural que realizan en los lugares monumentales que conquistan.

A la inversa, sus historiales natales vinieron de ostentosos despachos, ubicados en rascacielos, de lujosas moquetas y para precisos servicios de inteligente torpeza, como la CIA. Oficinas ocupados por sesudos asesores con impecables trajes y finas corbatas de marca, nada de chilabas y gandoras sin tallajes adquiridas en los mercadillos de las medinas. Y autorizados por democráticos y civilizados mandatarios. Bajo ese status, no se les ocurrieron otros hechos más sobresalientes y no hace tanto tiempo, 1988, que crear a los talibanes y a personajes de tanta talla de estadista como Bin Laden.

Zbigniew Brzezinski es un politólogo estadounidense nacido en Polonia. Fue consejero de Seguridad Nacional del gobierno del presidente de Estados Unidos Jimmy Carter. Después, ha sido asesor de Obama para asuntos extranjeros.

Zbigniew Brzezinski es un politólogo estadounidense nacido en Polonia. Fue consejero de Seguridad Nacional del gobierno del presidente de Estados Unidos Jimmy Carter en los conflictos de Afganistán e Irán y en incorporar a la Arabia Saudita en el apoyo y financiación a los movimientos integristas islámicos. Después, su hijo ha sido asesor en la campaña de Obama para Asuntos Extranjeros. El padre, que figura en la foto, es miembro del Consejo Nacional de Política Exterior y del Consejo Atlántico  (foto pequeña en redondel como está ahora) Aquí lo vemos en la foto enseñando a Bin Laden en el manejo de armas automáticas, cuando el jefe de los talibanes fue adiestrado y avituallado por la CÍA norteamericana en la década de los años ochenta del pasado siglo para atacar a los soviéticos (rusos) y echarlos de Afganistan.

Los financiaron, pertrecharon y armaron hasta las muelas, para que, al no importarles la vida terrenal, ejecutasen lo que consideraran oportuno, siempre siguiendo su bíblico y coránico mensaje, ojo por ojo, diente por diente. En su inicial cainita, para minar la presencia de la extinta URSS en Afganistán, que aparte pretender su influencia territorial como botín de la guerra fría en la que estábamos inmersos, procuraba forzar un salto histórico a esa opiácea región medieval para acelerar la llegada de la contemporaneidad, y en esa estrategia que la religión solo fuera una cuestión personal, no una forma y filosofía de Estado.

Asimismo, por la superpotencia, USA, hoy única al ser la vencedora de aquel tiempo, se encargaría a la autocracia de la negación de los derechos humanos, la sunita Arabia Saudita, la profunda formación ideológica medievalista de la rebelde tropa afgana en su versión yihadista, a la vez que intermediario de los negocios que se libraran a nivel internacional, entremezclando el petróleo con los dólares y la venta de armamentos.

Tomado el poder afgano, estos guerreros del integrismo impusieron a la población, especialmente a las mujeres, y de qué forma, a base de ahorcamientos, lapidaciones, sangre y fuego, sus mismos “valores” coránicos, que por cierto, apenas se diferencian a los que constan literalmente en el Antiguo Testamento de los cristianos. La Sharía, como ley coránica, sería su nueva Constitución.

En esa línea, el grito de guerra preferido: viva la muerte porque Alá es grande, se lo creyeron a pies juntillas, sin prever los autores intelectuales de su creación que el día más pensado lo extenderían a nivel universal contra todos los infieles, teniendo a los americanos también como enemigos cruzados, por lo que no extrañó que ese alarido divino llegara de forma desmadrada hasta las Torres Gemelas de Nueva York. El sembrador de viento, recogía tempestad.

El ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York inspirados por quienes la CIA había instruido para echar a los rusos de Afganistán, lejos de haber sentado el precedente último para un mundo mejor, loas sucesivas medidas tomadas nos dejan hoy un panorama desorador de terroristas y guerras.

El ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York, inspirado y materializado por quienes la CIA había instruido para echar a los rusos de Afganistán, lejos de haber sentado el precedente último para un mundo mejor, las sucesivas medidas tomadas, de restricción de libertades y de respuestas armadas, nos dejan hoy un panorama desolador de terrorismos y guerras.

Después, antes que rectificar y hacer una autocrítica internacional de esa crianza de cuervos para perder los propios ojos, había que buscar el chivo expiatorio. El negocio armamentístico con el nuevo rearme que se abría ante renacidas guerras religiosas medievales pero en versión siglo XXI estaba ya lanzado y se hacía imparable. También se agrandaba por el Planeta como mancha de aceite el peligro yihadista. Había que aparentar que se intentaba realmente poner fin a esa dinámica infernal que nadie se responsabilizaba de haberla creado y que entonces todavía era externa a Occidente.

Se lo inventaron contra Sadam Husein, anterior aliado occidental en su guerra contra el Irán de los ayatolaes, al tiempo que muy conocido por el vendedor de productos farmacéuticos y químicos, mejor dicho el traficante, y a pesar de ello vicepresidente de los Estados Unidos con George W Bush, Dick Cheney.

Lo que vino en llamarse el Trio de las Azores, como promotores de la invasión ilegal de Iraq fue en realidad un cuarteto.El trío de las Azores –George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar-, o cuarteto si se incluye al entonces primer ministro portugués, José Manuel Durao Barroso, dio el pistoletazo de salida a la invasión de Iraq, Bush es el único que ha reconocido que las pruebas para invadir Iraq fueron fabricadas Blair lo negaba todo hasta ahora y Barroso dijo que le presentaron información falsa Aznar nunca admitió ante el Congreso que no había armas de destrucción masiva

Lo que vino en llamarse el Trio de las Azores, como promotores de la invasión ilegal de Iraq fue en realidad un cuarteto: George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar y el entonces primer ministro portugués, José Manuel Durao Barroso, que luego fue presidente de la Comisión de la UE. Años después, Bush ha reconocido que las pruebas para invadir Iraq fueron fabricadas. Blair lo negaba todo hasta ahora que ha pedido perdón. Barroso dijo que le presentaron información falsa. Y Aznar nunca admitió ante el Congreso que no había armas de destrucción masiva, para luego, diez años más tarde, dejar de caer que él no tenía por qué saber que no existían, pero sigue sin pedir perdón.

Así, violentando la ONU y violando el derecho internacional, vendría la ilegal invasión y destrucción del Estado de Iraq (todavía estamos a la espera de que pidan perdón tanto Bush hijo, como su mamporrero en la intimidad, Mini míster Aznar, hablando en texano) con la infundada sospecha ideada de ser poseedor de armas de destrucción masivas, que resultaron ser inexistentes como previamente se presumía.

Se prometió, a cambio de arrasar Iraq, volverla a reconstruir con el precio de su petróleo -otra vez apareció como proveedores, empresas suministradoras de materiales bajo la titularidad de Cheney- a la vez que implantar una democracia y unos derechos humanos que nunca llegaron. Sí en cambio, germinaron terroristas como hongos, aprovechándose del mal generado a la población iraquí por la humillación y el deterioro de las condiciones de vida que fue a peor, así como por la inexistencia de instituciones que sustituyeran a las desmanteladas.

De aquellos barros estos lodos, o sea el ISIS que ha atacadado París

De aquellos barros, estos lodos, o sea el ISIS que ha atacadado París

Además, ese radicalismo islamista armado que ya comenzaba a contar con múltiples cabezas, se fue expandiendo por doquier: desde Nigeria, Sudán y Somalia, hasta Mali, Camerún, Níger, Chad o Mauritania.

En este caldo de cultivo para ir sembrando esas tierras de más terrorista, habría que citar, formando parte del mismo guión de traspiés occidental, la frustración que significó en los sectores sociales más abiertos que vivían en las capitales de siete Estados islámicos, la fallida primavera árabe, donde la UE y EEUU hicieron caso omiso a los guiños de petición de ayuda que recibían de los líderes de estos movimientos de masas, al fin con reivindicaciones democráticas acordes con la actual era horaria.

Por el contrario, los gobiernos occidentales fijaron su mirada en mantenerse en el lado opuesto, adverso al cambio, al objeto de no enemistarse con las dictaduras que gobernaban esos países, tan buenos clientes en la adquisición de armas a los que no había que perturbar con nuevos equilibrios gubernamentales en una zona de gran valor geoestratégico. Primaban sus mantenimientos, para sus intereses y los de las multinacionales del petróleo, para la explotación de la mano de obra barata y para seguir siendo refugio de salvaguarda de los inmensos ahorros y riquezas que sus oligarquías depositaban en las entidades financieras occidentales, producto de los saqueos a los recursos que deberían por el contrario haber favorecido con el progreso a las poblaciones aborígenes. La consecuencia, es que esta primavera árabe se vino abajo y no creó espacios de libertad sino áreas de más terror.

A destacar igualmente, el escándalo que significó en ese preciso momento la expulsión de los sátrapas dictadores de Egipto, Hosni Mubarak, y de Túnez, Ben Alí, de la Internacional Socialista, al saberse que eran miembros natos. Nos dice bastante de la ligazón reinante entre la Europa conservadora y la llamada socialdemócrata con la casta árabe más reaccionaria y corrupta.

Al poco tiempo, por si hubiera servido poco la experiencia negativa extraída de la destrucción a todos los niveles del Estado de Iraq, ocurrió, siguiendo sin ofrecer alternativas a los desastres que se generarían, la sucesiva desestabilización y destrucción de los regímenes de Siria (convertida en campo de batalla de rusos y americanos, sunitas y chiítas) y de Libia; ambas dictaduras tan odiadas y sanguinarias como lo puede significar Arabia Saudita y justo al lado precisamente del otro polvorín nunca durmiente que significa el Líbano.

El vacío que fue dejando la ausencia de esos Estados, bajo el eufemismo ahora de fallidos, a pesar de la enorme riqueza petrolífera que albergan, se cubrió de inmediato por clanes tribales, mafiosos, y con más terroristas, provocando la oleada de refugiados que el máximo responsable de estas desastrosas intervenciones, Estados Unidos, endosa a la Unión Europea, que además no tiene voluntad política de darles cobijo.

La primavera árabe egipcia fallida, aunque hiciera caer al dictador Mubarach, abrió las urnas a la llegada de los Hermanos Musulmanes teniendo a Mursi como presidente y muy pronto el ejñercito con el que fuera ministro de Defensa con Mubarak daría un golpe de Estado con el apoyo descarado de Occidente y una nueva mina de terroristas

La primavera árabe egipcia fallida, aunque hiciera caer al dictador Mubarak, abrió las urnas pero para la llegada de los `Hermanos Musulmanes¡ teniendo a Mursi como presidente, y muy pronto el ejército con el que fuera ministro de Defensa con Mubarak, el general Tantawi, daría un golpe de Estado con el apoyo descarado de Occidente y una nueva mina de terroristas acaban de tirar un avión Airbus con pasajeros civiles rusos en tanto otros turistas son ametrallados en las zonas monumentales.

Igualmente, el apoyo de la UE y los EEUU proporcionados al golpe de Estado militar en Egipto, donde el presidente elegido democráticamente, Mohamed Morsi, va a ser fusilado, acusado paradójicamente de haberse escapado en su día de la cárcel tortura del Régimen de Hosni Mubarak, en tanto este sátrapa sanguinario está listo para ser puesto en libertad, siguió poniéndole más guindas envenenadas a una zona ya de por sí tremendamente ardiente por timados en las urnas, `hermanos musulmanes´, que se baten a la desesperada cargándose a turistas.

Por si fuera poco lo anterior, agregar el permanente e histórico conflicto israelí-palestino sin querer nunca resolverse, interesadamente retroalimentado, amurallado y secuestrado hasta el desaliento.

El conflictor Palestino-Israelí, la historia de nunca acabar y donde Israel ha preferido su radicalización y desesperación para que no hallara salida. Envenenado el líder hostórico y carismático, Yasir Arafat y machacada la OLP en su negociación de paz, el grupo radical islamista, Hamas, se ha hecho con el control de gran parte de lo que fue en su origen un movimiento laico de inspiración marxista.

El conflicto Palestino-Israelí, la historia de nunca acabar y donde Israel ha preferido su radicalización y desesperación para que no hallara salida. Envenenado el líder histórico y carismático, Yasir Arafat y machacada la OLP en su negociación de paz, el grupo integrista musulmán, Hamas, se ha hecho con el control de gran parte de lo que fue en su origen un movimiento resistente laico de inspiración marxista.

Pueblo semita milenario que en tan solo dos generaciones ha visto desaparecer: territorio, raíces, pertenencias, y supervivencia. Machacado por tierra, mar y aire, con bombas y sofisticados materiales bélicos de nueva tecnología, empleados como laboratorio precisamente para ensayar contra sus pueblos, ciudades y los escasos campos que les quedan. Con la única esperanza a la que hoy se agarra, abandonar este infierno terrenal despidiéndose con destino al paraíso, con nuevas Intifada para llevarse por delante a unos cuantos; la última, a base de cuchillos de cubierto de mantelería de hule, mientras sigue observando que el mundo llamado civilizado mira para otro lado cuando no silencia o apoya las masacres por desproporcionadas respuestas de sus expansionistas sionistas.

A ampliar, que quienes están en primera línea de fuego ahora contra el Estado islámico, ISIS, que tienen como base primordial de nutrientes a los sunitas iraquíes despojados del poder por el dúo de las Azores, más el ayudante de cuadra, son los kurdos, a su vez perseguidos y asesinados en su retaguardia por el gobierno musulmán de Erdogan, aliado occidental y miembro de la OTAN, que está acabando en su islamización acelerada con la República laica que fundara Atatürk, y a pesar de ello anfitrión del próximo encuentro del G-20.

En conclusión, el cóctel molotov de arsenal explosivo masivo, vendida en esa zona del Planeta que tan cerca tenemos, está servida para pingües beneficios y para superar los límites del infinito de la locura y llevarnos a todos a otra dimensión. Solo le falta a los ISIS de turno, poseer uranio y plutonio, en vez de metralletas ‘kaláshnikov’ y cinturones cargados de explosivos en cuerpos de jóvenes o adolescentes.

La liberté est Charlie

“La liberté est Charlie”. El atentado integrista a la revista satírica francesa, Charlie Hebdo,en el pasado mes de enero, no sirvió para que se tomaran las medidas debidas y ahora en el mismo París se ha vuelto a derramar mucho más sangre inocente por los vándalos del medievo ¿Se aprenderá ahora? Por las medidas que se están tomando, me indigno que no es así.

Ante este dramático escenario, la solución a tomar para que no se reproduzca una nueva carnicería en la capital del Sena, del Támesis o del Manzanares, por citar tres urbes ya castigadas por este tipo de horror, debe ser, y de forma urgente: global y Política.

No se puede combatir este salvajismo primitivo, ocasionados por quienes anhelan la muerte como liberación divina y están anónimamente al acecho en sus propias casas y países donde atentan, solo con medidas policiales desde los Estados-Naciones o con una renovada guerra internacional de nuevas o viejas coaliciones para mayor destrucción con más víctimas, generadores a su vez de agravios para futuros atentados vengativos, y consiguientemente alimentando otras oleadas migratorias de refugiados no deseados. Para más inri, creer que el problema es solo de terrorismo, lleva al espejismo de que su erradicación tiene que ser a base de restringir las libertades hasta su fin, como ya está ocurriendo con el acuerdo `Schengen´ europeo.

¿Dónde está Naciones Unidas? Si la solución a un problema global tiene que ser planetario, esa institución internacional debería ser la clave de la unidad de criterios para establecer un nuevo orden internacional. Para dar amparo de legalidad y legitimidad a las contundentes medidas a tomar: Derechos Humanos como única Constitución para los gobiernos de esos Estados, con prioritaria y obligada educación de esos pueblos y sus gentes desde una óptica de laicidad y de integración y fusión étnica, y por descontado el desarme completo por Cascos Azules, con estrangulamiento de todos los circuitos que sirven de financiación incluidos los auténticos paraísos, los fiscales, de todas las zonas y países en conflictos de ese Oriente Próximo, Medio y Lejano.

Igualmente, poner fin a la brutal desigualdad social imperante, invirtiéndose los ingresos de sus valiosas materias primas y fuentes energéticas para satisfacer tales objetivos, mediante el florecimiento de una nueva economía sostenible acorde con el siglo XXI que fijen a esos habitantes en sus territorios.

¿Es que no se ha aprendido? ¿Con más bombardeos y más guerras, va a acabarse este conflicto de nuevo cuño?

¿Es que no se ha aprendido? ¿Con estados de excepción y restricción de libertades? ¿Con más bombardeos y más guerras, va a acabarse este conflicto de nuevo cuño? ¿Con más venganzas y sin Política?

Estas medidas son las que urgen, y basta ya de más bombardeos masivos, indiscriminados, o selectivos con sus perversos efectos colaterales, como la reciente destrucción del hospital de Médicos sin Fronteras en Afganistán. Son las políticas que deberían aplicarse si se quiere acabar con la ruina a que nos lleva la dinámica explosiva del presente.

Por eso, una cosa es reforzar y coordinar la seguridad de un país europeo, con cierre momentáneo o control de fronteras, ante un acto de terror, y otra bien distinta es calificar de soluciones las ridículas respuestas desde los Estados-Naciones, y encima solo policiales y de limitación de las libertades con estados de excepción para meses y sin políticas de choque a aplicar y dirigidas a esas generaciones de jóvenes de origen migratorio, instalados en la marginalidad, sin identidad, en la orfandad de valores éticos y de arraigos, proclives a acudir a la primera llamada a una guerra santa o a autoinmolarse en sus lugares de residencias matando a vecinos o compatriotas.

Mentirosos ayer, embusteros hoy.

Mentirosos ayer, lo mismo hoy.

El dolor de París, superando en terror al precedente atentado a la revista de humor, Charlie Hebdo, nos ha retrotraído a cómo vivimos los españoles el 11-M de Madrid, o en su Metro a los londinenses, pero también nos lleva a la impotencia de constatar que nada se ha hecho como solución real, en los más de 11 años que han transcurrido desde los trenes de la muerte de la capital de España, para impedir que vuelva a sobrevenir. Mientras, la situación se ha venido agravando por espurios intereses que se vuelven contra la inmensa mayoría de la población, de allí y de acá: ¿Hasta cuándo?

“Liberté, egalité et fraternité”, y sobre todo acompañadas de mucha educación, pero por favor urge que se apliquen ya, y globalmente, a nivel planetario.

* Este artículo ha visto la luz en el diario digital, PUBLICOSCOPIAhttp://www.publicoscopia.com/opinion-politica/item/5147-y-despues-de-paris-que.html

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TOUT LE MONDE EST `CHARLIE´(08.01.2015):  https://ignaciotrillo.wordpress.com/2015/01/09/24798/

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