`FRANCO´ VOLVIÓ A PASEARSE POR MÁLAGA (29.12.2013)

Posted on diciembre 28, 2013

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`FRANCO´ EN EL NO AL ABORTO VOLVIÓ A PASEARSE POR MÁLAGA

 MÁLAGA, ORWELL 2013

¡VAYA PESADILLA, DESPIERTO!

Ignacio Trillo

Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno de rajoy en Madrid, contraria a la ley del aborto de Gallardón

Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno de rajoy en Madrid, contraria a la ley del aborto de Gallardón

Viernes 27 de diciembre. Escuché a primera hora unas declaraciones al alcalde de Valladolid del PP, persona no caracterizado por ser demasiado liberal, pero que en su condición de ginecólogo entendía que a un feto al que le faltaba la cabeza, como se le han presentado varios casos en su larga trayectoria profesional, no tenía sentido que hubiese una ley que prohibiera ese aborto.

La maternidad, opción no imposición

La maternidad, opción personal no imposición ajena a la mujer

Fue carne de cañón lo declarado por este primer edil, que sumadas a otras voces del partido que preside Rajoy, como la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, por cierto recuperada con humanidad tras el lamentable percance sufrido, hablan per se del grave problema que “el reconvertido” cavernícola, Alberto Ruiz-Gallardón, está ocasionando ya en las filas del PP.  

Comparativo el salario mínimo entre paises de la UE

Comparativo el salario mínimo entre paises de la UE

Igualmente, más tarde, conocí que el Consejo de Ministro acordó esa misma mañana la subida de la luz y la congelación del SMI. Leí por la red que Rajoy, ignorando la hibernación de los trabajadores asalariados, privados y públicos, habló de su reiterada cantinela sobre la recuperación económica, en tanto que sobre el aborto no se atrevió ni tan siquiera a pronunciar su nombre, al igual que le ocurriera con Bárcenas: “La segunda, ya tal”.

Sobran palabras para justificar la necesidad de ir contra esta ley

Sobran palabras para justificar la necesidad de ir contra esta ley

Cartel de la convocatoria de Málaga contra la nueva ley del aborto, reproducida por un diario digital de Málaga

Cartel de la convocatoria de Málaga contra la nueva ley del aborto, reproducida por un diario digital de Málaga

En esta línea de indignación con cuanto viene sucediendo, me dispuse esa tarde a asistir a la concentración que estaba prevista que transcurriese en la plaza de la Constitución de Málaga, emplazada por organizaciones de mujeres y feministas contra la nueva ley sobre el aborto de Ruíz Gallardón, y cuya convocatoria había leído tanto en la prensa digital malagueña del día así como a través de la red del Twitter y Facebook. En este sentido, una de sus organizadoras, a través de su hijo, me envió un wasap, rogándome que la difundiera.

Ministra gala sobre la mujer que llama a consultas a Ana Mato sobre la nueva ley del aborto

Ministra gala sobre la Mujer que llama a consultas a Ana Mato sobre la nueva ley del aborto

Antes de salir de la casa, oí en el informativo de las 18 horas de la Cadena SER, que la ministra francesa de la Mujer y portavoz del Gobierno Hollande, Najat Vallaud-Belkacem, mediante una misiva, había llamado a consultas a la ministra Ana Mato para una reunión urgente en Paris porque la nueva ley sobre el aborto que se propone el Gobierno Rajoy, -que es entendible a nivel europeo, incluida la prensa conservadora, como de no interrupción del embarazo y de abuso contra la mujer-, vulnera el convenio que el pasado mes de abril firmaron ambas partes, junto a terceros países, en base al compromiso de la ONU para avanzar en la defensa del derecho de la mujer.

Pareciera que algunos políticos y políticas entendieran estas firmas tan solo como una fotografía para proyección de sus imágenes y no como un serio compromiso para su cumplimiento.

Una jerarquía religiosa legislado a través de un Gobierno en un teórico Estado aconfesional

Una jerarquía religiosa legislando a través de un Gobierno en un teórico Estado aconfesional

Banderas que en su libertad de expresión no eran de color violeta

Banderas que en su libertad de expresión no eran de color violeta

Llegué sobre las 19 horas 40 minutos a la concentración prevista, aún no había comenzado. Lo primero que observé, fue una hilera de banderas rojas de una pequeña formación de extrema izquierda sin alusiones al objeto de la convocatoria, portadas por un grupo de varones en su mayoría jóvenes; a lo que comento con la primera conocida que saludo, en tono sarcástico y siendo respetuoso con la libertad de expresión de los que lo portaban, “éstos no saben a lo que vienen, como sí se tratase de una concentración de partidos, creo que se han pasado un poquito”, a lo que con el mismo tono irónico me respondió: “son muy jóvenes, pero sobre todo muy apretados”.

Policía adentrándose entre los que comenzaban a concentrarse

Policía adentrándose entre los que comenzaban a concentrarse

Me adentré entre los concentrados y sin que hubiera dado tiempo ni tan siquiera a comenzar el acto con los gritos de rigor sobre lo que se reivindicaba, de pronto empezaron a irrumpir, desproporcionadamente en números con el carácter pacífico de la concentración que se iba a iniciar, varias unidades de la policía nacional que lejos de situarse en los alrededores, como ocurre tantas veces, por si se produce alguna incidencia, irrumpen entre las filas de los concentrados, penetrando en su interior donde se quedan posicionados con la perplejidad de los presentes.

Señora mayor identificada por el hecho de llevar un cartel sobre el objeto de la concentración

Señora mayor identificada por el hecho de llevar un cartel sobre el objeto de la concentración

Sin dar explicación o comentario alguno, comienzan indiscriminadamente a pedir DNIs por doquier, tomando notas manuscritas de las señas personales de los requeridos al azar, y de otros asistentes a los que se dirigen específicamente por su forma de vestir, peinados o porque llevan algún cartel colgando de sus cuerpos aludiendo al objeto del acto reivindicativo.

Preguntando a la policía que sí la concentración es que no estaba autorizada o sino a qué venían esas identificaciones

Preguntando a la policía que sí la concentración es que no estaba autorizada o sino a qué venían esas identificaciones

Me acerco de inmediato a un miembro de la policía y le pregunto que sí la concentración, con todos los visos de que estaba e iba a desarrollarse de forma pacífica, y con una composición que se observaba en su conjunto madura, no gozaba de autorización o tenían instrucciones de prohibirla; a lo que me respondieron que no lo sabían, que ellos desconocían ese dato.

Es de hacer saber que este tipo de concentración no necesita autorización sino una mera comunicación de los organizadores a la Subdelegación del Gobierno, que estaba bien informada cuando tenía ese despliegue policial preparado antes de que se iniciara. A la misma hora estaba teniendo otra concentración igual y con el mismo fin en la puerta de la Subdelegación del Gobierno de Granada sin intervención policial alguna, como luego he tenido conocimiento.

Mientras charlaba con la policía, a mis espaldas, más identificaciones se iban produciendo

Conforme charlaba con la policía, a mis espaldas, más identificaciones se iban produciendo

En casos de no autorizarse un acto de estas características, cuando la policía tiene instrucciones de disolverla, lo primero que hace es preguntar y localizar a los organizadores para darles el aviso de que no puede celebrarse, y en todo caso, puestos en contacto con ellos, tomar nota de quienes son. No ocurrió en este caso de Málaga, dando pues una señal de que lo que se pretendía realmente no era prohibirla sino reventarla.

Entones, les manifesté a los uniformados a los que me dirigí, que a qué venía esa petición indiscriminada de carnet, a lo que me respondieron que era por motivo de identificación. Les añadí que sí por algo especial, a lo que me expresaron que era su obligación efectuarlo en cualquier espacio público.

Proseguían las identificaciones mientras más gentes se sumaban al acto sin saber qué estaba ocurriendo

Proseguían las identificaciones mientras más gentes se sumaban al acto sin saber qué estaba ocurriendo

De haber manifestado en algún momento la policía que nos marcháramos porque dicha concentración no gozase de autorización, estaba claro que, más conociendo en parte a los que habían concurrido, nos hubiéramos disuelto de inmediato, pero en ningún instante a lo largo del tiempo de más de una hora y media que estuvimos allí siendo amedrentados por el cuerpo policial desplegado, se nos preguntó por los organizadores ni nos invitaron a abandonar el acto por instrucciones de la autoridad gubernativa.

Imagen que iba adquiriendo la concentración, a pesar de los abandonos que se estaban produciendo por la intervención policial

Imagen que iba adquiriendo la concentración, a pesar de los abandonos que se estaban produciendo por la intervención policial

Lo anterior me hizo no interpretar en ningún momento que el comportamiento policial respondiera a aprobación alguna de la concentración, sino cifrarla en que obedecía a un proceder de la autoridad o mando policial que había cursado la instrucción de chulería, arrogancia, con violación de derechos fundamentales, al objeto de intimidar a los concurrentes, a la vez que para impedir que la concentración adquiriera mayor presencia con las gentes que a esa misma hora circulaba por la citada plaza con motivo navideño y se podían sumar a la misma porque no habiéndose enterado de tal convocatoria estaban de acuerdo con ella.

Gallardón, todo "un ejemplo", en materia de respeto a la mujer

Gallardón, todo “un ejemplo”, en materia de respeto a la mujer

Siguiendo con el episodio de la actuación policial, para contradecir a la policía sobre lo manifestado de que se encontraban en misión de reconocimiento de personas que estaban en el espacio público, concentrados que estaban antes de que yo aterrizara en dicho lugar, y llegando tal falacia a sus oídos, se acercaron a los uniformados para desmentirlos y les cuestionaron que sí era de rutina la misión que estaban desarrollando, por qué no lo practicaban también con los que pocos metros más allá estaban de jolgorio navideño cantando villancicos o haciendo corro a los titiriteros que estaban en la calle de al lado; a lo que ya no replicaron e intensificaron las peticiones de carné a los que se les acercaban para pedirles explicaciones de tan incomprensible actitud.

Cartel "subversivo" plastificado que me puse sobre el pecho colgado desde el cuello

Cartel “subversivo” plastificado que me puse sobre el pecho colgado desde el cuello, punto de mira de la policía

En ese momento, como observaron los muchachos de las rojeras banderas que yo daba la cara ante la policía, a costa de que inmediatamente después me exigieran también la entrega del carné de identidad y de conducir, me vinieron dos chicos de entre ellos, preocupados porque les hubiesen pedido también la identificación, por sí les podía significar alguna sanción económica, así como agobiados porque sus familias no presentes en la concentración pudieran ser afectadas. Les tranquilicé manifestándoles que no les dieran importancia a esa acción policial, que los concentrados no estábamos haciendo nada malo sino tan solo el ejercicio de unos derechos contra un aberrante anteproyecto de ley.

El otro cartel subversivo que portaba colgado del cuello en mis espaldas y que acabé dejándoselo a una concentrada

El otro cartel subversivo que portaba colgado del cuello en mis espaldas y que acabé dejándoselo a una concentrada

No tranquilos totalmente con mi respuesta, a pesar de su adscripción partidaria extrema, quedó claro que solo verbal, abandonaron la concentración plegando previamente sus estandartes. Lógicamente, una generación juvenil formada exclusivamente en democracia le era muy difícil entender lo que estaba pasando y decidieron con temor, habiendo sido tomadas notas sus identificaciones, marcharse cuanto antes.

Estaba nítido el papel que estaba jugando la policía en cuanto a su objetivo de procurar a través de la intimidación poder abortar el acto. Por eso, minutos después me dirigí a tres miembros uniformados de los que estaban sin parar de pedir documentación y que los tenía más próximos, para expresarle que no estaban cumpliendo con su profesión de garantes y salvaguarda de los derechos fundamentales de los allí reunidos, sino todo lo contrario.

Acaban identificándome y mientras busco el carnet, de mutuo propio le voy contando mi profesión y mi largo Corriculo

Acaban identificándome y mientras busco el carnet, de mutuo propio le voy contando mi profesión y mi largo Corriculo

En ese instante, y como además colgaba sobre mi pecho la denuncia que hacía de la ley sobre el aborto con una imagen del ministro de Justicia caracterizado de cura, con la frase “subversiva”: `GALLARDÓN dice que la malformación del feto no será ya un supuesto para abortar´, fijaron la atención de sus miradas, no dudando en pedirme la documentación y la identificación personal, a lo que les dije que no tenía que ocultar nada ante ellos, e ironicé: ni ante la Interpol.

Mientras buscaba mi cartera y lo que me solicitaban, les fui diciendo, a la vez que les relataba mi profesión y largo CV, que sí no sentían ridículo unos funcionarios policiales pidiéndole a otro funcionario de la administración pública que se identificara como si se tratara de un presunto delincuente, tan solo por manifestarse contra una injusta ley, empleados públicos policiales que también estaban sufriendo las políticas de recortes en sus salarios y otras del Gobierno como las subidas de la luz.

Tomaban mis datos y les preguntaba sí sabían que la nueva ley sobre "inseguridad ciudadana", aún no estaba en vigor

Tomaban mis datos y yo les preguntaba sí sabían que la nueva ley sobre “inseguridad ciudadana”, aún no estaba en vigor

Continué preguntándoles sí les habían dicho los mandos algo no correcto sobre la nueva ley “de inseguridad ciudadana”, en puertas de ser culminada su tramitación, como sí hubiera entrado ya en vigor, a lo que, sin responderme a nada, con mi carnet presto en sus manos, me instaron a que les dijera expresamente la calle y el número donde vivía. Al indicarles que la misma que figuraba en el carnet; no conformes, hube de deletreárselos mientras no bajaban la vista de la tarjeta identificadora por si hubiera otra.

Se echó de menos, esa policía que se manifestaba este verano

Se echó de menos, esa policía democrática que se manifestaba este verano

A la par, les reiteré que sí eran conscientes que con la operación que estaban realizando, vulneraban derechos fundamentales y libertades públicas que eran los que debían de proteger y por los que cobraban.

Ante tanto silencio, tanta rigidez e insensibilidad, no daba crédito que unos cuerpos policiales formados en un Estado de Derecho mostraran esa actitud de mecano ante arbitrarias órdenes recibidas como sí de mercenarios se trataran. La sombra del fascismo circuló por mi cabeza.

Con los carnet en la boca y en el sombrero tras ser identificados por la policía que se presentó para amedrentar a los concentrados

Con los carnet en la boca y en el sombrero tras ser identificados por la policía que se presentó para amedrentar a los concentrados

Con la devolución del carnet, comenzamos varios identificados a ponérnoslo en la boca a la vez que los que nos rodeaban comentaban que lo que estaba acaeciendo era el colmo: “como en la época de Franco”.

En ese instante, precisamente, me percaté de la presencia de un viejo luchador contra la dictadura, Manuel Ruiz Benítez, ya jubilado laboralmente, que fuera gerente de una de las empresas más importantes de Málaga, y que sufriera en su juventud años de cárceles y de tortura por parte de la Brigada Político Social del franquismo. Manolo, como los viejos rockeros que nunca mueren, continua en la batalla democrática, ahora también como ciberactivista.

Manuel Ruiz Benítez, en su foto del portal de facebook,  veterano luchador contra el franquismo indignado con lo que estaba viendo

Manuel Ruiz Benítez, en su foto del portal de facebook, veterano luchador contra el franquismo e indignado con lo que estaba viendo

Se encontraba solo, lo percibí descompuesto, había observado con el detalle de cuanto policialmente estaba sucediendo a su alrededor, incluido el episodio de mi identificación. Me acerqué y con un emotivo saludo, me dijo con voz entrecortada: “Nacho, esto, de seguir el ritmo que llevan los cabrones que nos gobiernan, lo vamos a dejar igual que lo recibimos… ¡Qué lástima!.. ¡qué triste…!”,  no pudiendo acabar con más palabras.

Los policías siguieron intimidando con el mismo método a otros concentrados, a la vez que comencé a hacerles fotos también para que quedaran identificados ya que no me habían mostrado sus chapas, y me respondieron con una cámara donde me estuvieron grabando y siguiendo en todos mis movimientos gran parte del tiempo que transcurrí en la plaza como sí de un terrorista se tratara.

La abogada que fue a ayudar a una concentrada y se encontró que a su vez fue identificada

La abogada de espaldas rubia con vaquero y cuero marrón que fue a ayudar a una concentrada y se encontró que a su vez fue identificada

Una chica que al parecer pretendieron no solo identificar sino incluso retener, se encontró con una abogada de entre los concentrados que inmediatamente se personó ante los policías. Se identificó en su oficio y les pidió los números de placas que no portaban. Al final se la tuvieron que dar, yéndose a un vehículo policial de cara a recogerlas, para inmediatamente pedirle su documentación personal y tomar nota asimismo de la letrada.

Ya acabada la concentración, había quedado con una pareja que venía de San Petersburgo, y por más que le intentaba explicar a la pareja de mi amiga, de nacionalidad rusa, lo sucedido, menos lo comprendía, a pesar de venir de la tierra de Putin.

Plaza de la Merced de Málaga, simbiosis del liberal Torrijos del XIX y de la revolución pictórica del comprometido Picasso

Plaza de la Merced de Málaga, simbiosis del liberal Torrijos del XIX y de la revolución pictórica del comprometido Picasso

Que esto acaeciese en la España que hasta recién tiempo contenía marchamo de ser avanzadilla de las libertades individuales, o en la Málaga, -“la primera en el peligro de la libertad”, como figura en la leyenda identitaria del liberal general Torrijos-, cosmopolita, periférica, tolerante y picassiana, menos sentido tenía.

Posteriormente, antes de abandonar el centro de la capital malagueña, habiendo disfrutado de mis vacaciones laborales en las últimas semanas transcurridas, decidí pasear, tras despedirme de la pareja con la que había compartido postres, para acabar tomando una copa en el sitio de la movida con una buena amiga de Equo.

Policía local de Málaga, al cierre de los bares a las dos de la madrugada

Policía local de Málaga, al cierre de los bares a las dos de la madrugada

Aquí recibí otra sorpresa de lo más desagradable, esta vez proporcionada por la policía local. Al cierre de los bares, dos de la madrugada, patrullas de uniformados acompañados de perro, que a su vez poseía la leyenda en su collar al cuello que ponía “Policía Local”, barriendo al personal rezagado que se había quedado en las puertas de los bares con la última copa de la noche. Volví a entrar en un estado onírico de pesadilla, aunque despierto y con tan solo un mojito bebido.

Centro de la movida en Málaga, plaza de Mitjana a las 2 de la madrugada

Centro de la movida en Málaga, plaza de Mitjana a las 2 de la madrugada

Increíble, ironicé para mis adentros, aparte del esperpéntico espectáculo que observaba, sobre la existencia kafkiana de una plantilla municipal de este ayuntamiento, también en manos del PP, que contenía en su relación de puestos de trabajo a seres no humanos.

Ni mucho menos es la primera vez que pisaba ese territorio pacífico de la movida, nada de botellón sino de bares y discos pub en los locales de los bajos de los edificios, pero jamás había visto que a las dos de la madrugada para el cierre de bares y abandono de los jóvenes con copas se emplearan esos “métodos tan disuasorios”.

Otra intantánea a la misma hora y lugar anterior entrando más policías para cierre de bares y despeje de viandantes

Otra intantánea a la misma hora y lugar anterior entrando más policías locales para cierre de bares y despeje de viandantes

Conforme presenciaba este otro espectáculo alucinante, implícita y explícitamente represivo, tampoco había respuesta violenta de los presentes ni había acontecido con anterioridad en ningún sitio de los que contemplé incidencia alguna, ni verbal ni crispada, a pesar de la muchedumbre que había en las calles.

¿En qué país estoy, me pregunté con rabia e impotencia, que no llego a reconocer? ¿A tanta velocidad lo están cambiando?

Siempre Ciudadanía sin renuncias

Siempre Ciudadanía sin renuncias

¿Esta es la respuesta que dan los poderes públicos del PP a la paciencia de pacíficos ciudadanos de un noble pueblo que está demostrando una paciencia extrema con lo que están suponiendo calamidades extremas por una política económica funesta, con un Gobierno de corruptos, mentirosos e inútiles y que encima toma apresuradas medidas de restricción de las libertades, que tras ir demostando el Estado del Bienestar también lo hace con el de Derecho?

Las peripecias de Edward Snowden por denunciar el espionaje a los derechos más íntimos por parte de EEUU

Las peripecias de Edward Snowden por denunciar el espionaje a los derechos más íntimos por parte de EEUU

Por la mañana me había levantado, con la petición, a través de un email recibido de una entidad sin ánimo de lucro con la que colaboro, de mi DNI y número de cuenta corriente para hacerme los cargos mensuales de mi aportación, pero al pinchar el correo electrónico para remitirlo, me apareció un aviso que ponía que podía estar siendo vigilada ese Hotmail, y que me cuidara de transcribir algún dato confidencial que me pudiera ser sustraido.

Inmediatamente pensé en Bernald Snowden, que sigue en exilio en Rusia por haber denunciado, puesto en jaque y al descubierto a los equipos de espionajes de la que muchos suponían que era la potencia mundial garante de derechos y libertades, los EEUU…

Libertad rumorHabía sido muy duro el día vivido desde que me levanté de la cama. Además esa tarde me había ocurrido lo de la concentración contra el anteproyecto Gallardón. Luego, tener que contemplar estupefacto cómo la policía local “recogía” la movida…

Orwell 1984 ¿Málaga 2013?

Orwell 1984 ¿Málaga 2013?

No lo dudé, recordé la sociedad que George Orwell nos retrata y relata en su libro 1984.

Pero no estamos en ese sitio ni en ese año. Era mi Málaga del 2013: ¡Cuánto horror!, pensé, acordándome también de Manolo Ruíz, lo que le traspasaremos a nuestra siguiente generación.

También me vino a la mente aquel poema que erróneamente fuera atribuido al dramaturgo alemán antinazi, Bertrolt Brecht, pero famoso por su atribución:

“Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.

Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.

Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.

Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada”.

A lo mejor es ya demasiado tiempo para lamentarlo, o a lo mejor, que es en lo que creo, estamos a tiempo de impedirlo.

De tod@s depende.                                                                                                            

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