SOBRE EL DEBATE CATALÁN (20.11.2012)

Posted on noviembre 19, 2012

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SOBRE EL DEBATE CATALÁN.

Ignacio Trillo

La política económica al servicio de la ciudadanía, es sustituida por el cementerio de los recortes y el secuestro de los derechos sociales a los que menos tienen y a favor de la prepotencia insolidaria de los que más poseen

El debate catalán no aparece, en estos precisos momentos, con idéntica virulencia en Euskadi como se da en Cataluña. Se ha comprobado en la pasada campaña electoral en el País Vasco, ¿por qué?

EL CONCIERTO ECONÓMICO VASCO-NAVARRO

Es debido a la especial configuración y privilegiada financiación autonómica de que goza el País Vasco y Navarra respecto al resto del Estado español. Tiene como base, la Constitución de 1978, donde su Transitoria Primera fija el Concierto Económico con el Estado, basado en el reconocimiento de ancestrales derechos históricos de los territorios que perduraron hasta la sublevación fascista de 1936, que lo respetó para Álava y Navarra, no así para los que el franquismo denominó, “provincias castigadas” de Vizcaya y Guipuzcoa por primar aquí la defensa del orden constitucional republicano.

Así, las actuales haciendas forales vasco-navarra recaudan los impuestos de las personas físicas y jurídicas que no están transferidas a las demás Comunidades Autónomas, no de los territorios pero sí de los que tienen su residencia fiscal en esos mismos territorios, y se fija un cupo para su entrega al Estado. De ahí que en Euskadi, el nacionalismo vasco peneuvista no haya expresado demasiado entusiasmo por la reivindicación de CIU para que se traslade este mismo Concierto a Cataluña, en cuanto podría provocar la revisión de la fórmula de financiación vasco-navarra, -hasta ahora mantenida en secreto-, ante una nueva ley de financiación de las CCAA que pudiera elaborarse, más simétricamente federalizante.

En este sentido, el fenómeno que se está dando en el viejo continente europeo no es ajeno al que se está planteando insolidariamente por CIU en Cataluña respecto a otros territorios del Estado español, lo que vaticinaría la imposibilidad de la UE de admitir nuevos Estados procedentes de la segregación de las principales naciones que hoy constituyen el núcleo fundamental de la zona Euro.

Así, el fenómeno que se da en Cataluña está potencialmente latente en otros territorios, u ocurre con más similitud en las aspiraciones de las ricas regiones del norte de Italia respecto a las pobres del sur, como en otras que ocasionan periódicamente tensiones nacionalistas entre los territorios de habla francesa, o flamenca, de la pluridiversa Bélgica, e incluso forma parte del discurso xenófobo de la Europa del centro y norte respecto a los países de la periferia de la UE, hoy rescatados.

Asimismo, de prosperar en la UE, este conflicto de financiación entre administraciones de distinto signo territorial, podría saltar incluso a los espacios austro-germanos, que no verían con malos ojos tener un estatus económico o de fiscalidad parecidos a Liechtenstein o a Suiza. De ahí, que no esté precisamente la UE por abrir este conflictivo y complejo melón. Tampoco España es la extinta Yugoeslavia, ni Cataluña es la Quebec de una Canadá que nada tiene que ver con estar integrada en la UE, ni de tener que procurar, en estos delicados momentos de profunda crisis y turbulencias financieras, la salvaguardia del euro.

Por último, en este apartado, hacer notar, en esos discursos catalanistas o nórdicos-centro europeos que reivindican o velan exclusivamente por los equilibrios de sus balanzas fiscales territoriales, la ausencia de partidas, incluidas en ellas, que contabilicen los efectos positivos que se derivan de las externalidades económicas que se generan allí donde van estos fondos para la demanda interna de los productos que fabrican o los servicios que prestan, por la existencia, allende sus límites geográficos de un mercado social y económicamente cohesionado, con infraestructuras de comunicación modernas interconectadas, así como dotada de cierto poder superior de compra por sus habitantes para la adquisición de sus producciones.

La UE fotografía en esta crisis

En esa misma línea, resulta paradójico que ahora se olviden, también en la UE, que, en el último boom económico habido, los países o regiones que hoy yacen en crisis por sus déficits públicos y privados hayan estado tirando hasta hace muy poco de sus economías, habiendo sido los lugares de absorción de la inmigración transcontinental y destino de mercado para el consumo de sus productos o para recibir lo que fabricaban esas naciones europeas más desarrolladas.

Por el contrario, hoy están siendo tratados como países malditos, despojada su ciudadanía de sus derechos sociales, rescatados y masacrados por la usura del capital financiero, al haber caído en la trampa, para obtener esa misma capacidad adquisitiva que les hacía crecer y crear empleo, de tener que endeudarse y financiarse con los préstamos y fondos de inversión que los mismos sistemas bancarios, como los alemanes que ahora ahorcan, les ofrecían sin limitaciones para sacar rentabilidad a sus ahorros y excesos coyunturales de tesorerías.

CATALUÑA EN ESPAÑA

El problema del encaje de Cataluña presenta en estos momentos unas connotaciones que difícilmente se podrían resolver en el estricto ámbito de la vigente legalidad político-institucional.  La cuestión está en la calle por las torpezas acumuladas entre unos y otros.

Estamos pues al borde de un fracaso colectivo que sólo mancomunadamente se podría resolver.  España, más su marca gobernada por el PP, se mira al espejo y la imagen que proyecta no satisface; y no sólo por la cuestión económica ¿Puede ser España en el presente un país puntero en Europa y en el mundo sin revisarse a sí mismo en profundidad? Sinceramente no. La crisis es de tal calado, no solo económica, que sólo una profunda catarsis podría remediarlo.

Cuando un país se enfrenta a una crisis sistémica, como la actual, empiezan a reventar las costuras; empezando por los malos remiendos chapuceramente cosidos. Después de 34 años de la Constitución, comienzan a aflorar cuestiones que la misma dejó aparcadas porque, a tres años de la muerte del Dictador, el margen de maniobra, ante los poderes fácticos de su herencia, era el que era. Hubo que tragarse la monarquía, perder la memoria y hacer borrón y cuenta nueva.

“La verdad nacionalista”

De esta catarsis necesaria, que daría salida un nuevo proceso constituyente, no habrá ningún aspecto que se pueda librar; tampoco el identitario. El debate sobre la idea de España como prolongación de Castilla sigue estando sobre el tapete; guste o no le guste a la derecha españolista, tan nacionalista y chauvinista en ese aspecto como la catalana, a la que le traiciona el subconsciente cuando pretende españolizar a los catalanes. También para una izquierda jacobina.

Curiosamente no pareciera necesario catalanizar a los castellanos para imbuirles ese espíritu de innovación y europeizante que tantas veces les faltó a los meseteros, porque para esa caverna ser castellano o del Real Madrid CF es lo que imprime el carácter de ser español.

Claro ejemplo de la prensa casposa nacional-españolista que tanto daño hace a diario a la convivencia

Catalanizar a un castellano o viceversa puede ser un propósito deseable, pero realmente complejo porque son identidades diferentes, pero unidireccionalmente españolizar a un catalán es reconocer tácitamente que ser catalán no otorga la consideración de ser español; problema que para estos casposos e intolerantes españolistas no tienen los nacidos y criados en Burgos, por ejemplo. Es como si los catalanes necesitasen un ‘plus’ adicional para formar parte de España.

Aparte de lo que significó para Cataluña lo acontecido en su historia como territorio perteneciente a la Corona de Aragón, y las secuelas ulteriores de las luchas monárquicas entre carlistas, de la casa de los Habsburgo-Austria, respetuosos de los idiomas, costumbres y leyes de cada territorio bajo una misma Corona, frente a los borbónicos, del centralismo absolutista francés de los Anjou de Luis XIV, que acabara a lo largo del siglo XVIII con las instituciones no castellana y asimilándolas a ésta por la fuerza de las armas; el catalanismo primigenio (movimiento en principio no nacionalista) contemporáneo, surge, entre otras cosas, porque se observa una degradación en la consideración de lo catalán. Sucede en la segunda mitad del Siglo XIX. En este último periodo, lo catalán es visto como cosa de catetos pageses y Cataluña empieza a castellanizarse de manera irrefrenable, lo que provoca esa previsible reacción. Hasta entonces, no saber hablar castellano no menoscababa la consideración de español.

Obviar lo anterior, desde el punto de vista sociológico, sería volver a cerrar en falso esta cuestión. Un federalismo construido desde abajo, con particularidades en sus federaciones, en el debate de ese nuevo nuevo proceso constituyente, podría ser una salida a la vez que oportunidad para que Cataluña volviera a ser referente de futuro para toda España.

La política de recortes fracasada de Artur Mas, adelantado a Rajoy, pero que pretende ahora encubrirse con lel independentismo

No obstante, estamos en la presente coyuntura, no con el propósito de resolver definitivamente esta cuestión de fondo, el encaje de Cataluña en España versus la secesión catalana, sino de quedar todo reducido a un mero juego de táctica política aventurera por parte del oportunismo de que hace gala, en este preciso momento, este tipo de nacionalismo catalán de derechas que practica CIU, de cara a desviar la atención de sus múltiples problemas sobre gestión o corrupción.

Pretende hacer olvidar el fracaso de sus políticas, tapando sus propias responsabilidades en las medidas puestas en marcha para hacer frente a la crisis, ya naufragadas, basadas en los recortes sociales y en el desmantelamiento de lo público, A la vez, intenta sacar tajada para su financiación con destino a los sectores pudientes de Cataluña, a los que objetivamente representa y por los que disimuladamente labora, así como para gozar, de salir reforzado en las urnas, de un mayor poder político para hacer frente a los desatinos en los que anda envuelto, corrupción política incluida.

Es una huida hacia delante de CIU, sin pretensión de regeneración del sistema político y de participación de la ciudadanía en su solución, si excluimos esa difusa convocatoria de consulta independentista sin más explicaciones sobre su contenido, marco normativo que lo ampara y hoja de ruta posterior. Se trata de una nueva instrumentalización del electorado catalán para llevarlo a una nueva frustración, y por el que merecería ser desenmascarado y deslegitimado por el electorado para que saliera de las urnas más debilitado de lo que políticamente llega.

Al fin de cuentas, las consecuencias de la actual crisis económica, que están en la raíz del problema que también acosa a  CIU, -otra cosa es el sentir catalanista de una parte importante de la población catalana-, afectan de igual forma a Cataluña como al resto del Estado español. Su origen: la burbuja inmobiliaria unida a la financiera, producto de la liberalización del suelo y la desregulación de los mercados financieros; similitud que se ha dado en ambos territorios. Los déficits presupuestarios que presentan las distintas administraciones públicas, por mor del hundimiento de los ingresos financieros y la necesidad del aumento de los gastos sociales para hacer frente a los que peor lo pasan, tampoco han perdonado ninguna especificidad territorial de la península e islas españolas. Menos aún el reparto de la riqueza entre trabajo y capital cada vez más desigual para la inmensa mayoría de la población.

Rey Fernando II “El Católico”, Rey de Aragón

Y es que la continuidad del pasado vivido en común, no es una anécdota. La historia de España no se entiende sin la de Cataluña, y viceversa, desde que hace más de cinco siglos se establecieron estrechos lazos entre la corona de Aragón, donde quedara integrado en el siglo XII el Condado de Barcelona, y la de Castilla.

La posterior derogación de las instituciones catalanas por el absolutista Felipe V, con el Decreto de Nueva Planta, se produjo más de dos siglos después, año 1716, y no fue en Cataluña solamente sino que al igual acontecieron con las supresiones de las de Aragón y Valencia, respetándose tan solo en todas ellas su derecho civil. No obstante, no es hasta muy a finales del siglo XIX,  casi dos siglos después, cuando nace el catalanismo político, que se agrupó en partidos como la Lliga Regionalista, creada ya a inicio del siglo XX (año 1901), y muy posteriormente, Esquerra Republicana (1931).

Mientras, media toda una historia plena de turbulencias en común, en Cataluña y en los demás pueblos de España, que también prosiguió a lo largo de finales de los siglos XVIII y durante todo el XIX: Lucha contra el invasor francés, que llegó a ocupar Cataluña, para pasar a las batallas políticas internas, y hasta bélicas, entre absolutistas y liberales, entre moderados y progresistas, carlistas y alfonsinos, dando pasos a los primeros brotes de industrialización que empezara por Cataluña, surgiendo el proletariado, de ideologías socialistas y anarquistas, y el republicanismo dividido a su vez entre federales y unitarios que en su primer intento fallido de forma de Estado encontraría en el Congreso de Diputados, sito en Madrid, a dos políticos catalanes como sus primeros presidentes de los cuatro que tuvo: Estanislao Figueras y Francesc Pi y Margall.

En este transcurrir histórico, indicar que, como ya se ha adelantado, hasta que no llegó la segunda mitad del siglo XIX, no nacerían los iniciales signos que darían paso al nacionalismo moderno catalán a través de la nueva burguesía que florecía, producto de la irrupción del capitalismo, tomando primeramente como bandera la lengua y la cultura catalana, para dar un salto posterior al asociacionismo político.

Estanislao Figueras y Moragas, catalán, primer presidente de la Iª República española, al que le sucedió el también catalán, Francesc Pi y Margall

La caída de ese intento frustrado de Iª República, con el pronunciamiento militar del General Martínez Campos, entronizó la restauración canovista y el restablecimiento monárquico en la persona del rey Alfonso XII. En Cataluña, como en el resto de España, sería el movimiento sindical obrero (cuya fuerte componente anarquista, única en el Planeta, se dio, a la vez que en Cataluña, en Andalucía; en el caso catalán entre el proletariado industrial, y en el andaluz entre los jornaleros, arrieros y pequeño campesinado) y el republicanismo: las dos fuerzas principales de oposición que asimismo se emplearon a fondo contra la ulterior Dictadura de Primo de Rivera hasta que tuvo lugar el advenimiento de la Segunda República. Esta nueva forma de Estado, para Cataluña y para todo el Estado español, establecería las libertades públicas y la posibilidad de autogobierno autonómico. Para la causa catalanista, sería el primero que se instauró, año 1931, aprobándose su Estatuto un año después. A continuación, se pasaría a las ratificaciones de los de Euskadi y Galicia, hasta quedarse en puertas el de Andalucía a causa de la ignominiosa sublevación fascista.

Frances Maciá, teniente coronel del ejército de España, primer president de la Generalitat (1931-1933)

El golpe de Estado  de 1936 contra el orden constitucional republicano, con las consiguientes Guerra Civil y el período dictatorial franquista ulterior (1939-1975), supusieron, tanto para Cataluña como en el resto de España, la anulación de las libertades políticas y la supresión de los autogobiernos, así como la represión de otras lenguas que no fuera el castellano y la persecución de las demás manifestaciones culturales que no procedieran de la cutresubcultura nacional-catolicista o del falangismo.

La resistencia a la larga noche franquista no se entendería sin la huelga general de Barcelona a inicio de la década de los cincuenta del siglo pasado, como las luchas de las cuencas mineras asturianas de principios de la década siguiente, a las que le siguieron los obreros madrileños, vascos-navarros, gallegos o jornaleros andaluces, a la vez que desde 1956 las constantes luchas universitarias de Madrid y Barcelona, puntas de lanza de los sectores juveniles de aquellos duros tiempos.

Lluis Companys, abogado, ministro del Gobierno de España de la IIª República,(1933) líder de Esquerra Republicana y segundo president de la Generalitat de Catalunya (1934-40)

Igualmente acaeció con la clase trabajadora y los sectores de la cultura más progresistas, fuera en España o en Cataluña, que tan de cabeza trajeron y dieron trabajo a los instrumentos de la represión de la Dictadura de Franco (Brigada Político-Social, Tribunal de Orden Público, “los grises”…)

Eran tiempos donde la capital cultural, y juvenil, de la aspiración para la consecución de la libertad; cuna de cantautores con el fenómeno de la nova cançó, del progresismo, frontera con la Europa democrática a la que se deseaba abrazar; tenía para todos los antifranquistas españoles como referencia a Barcelona y a Cataluña, modelo de progresismo que se deseaba su extensión a todo el territorio español.

Muerto el Dictador, con grandes luchas y sacrificios, fueron plenamente recuperadas las libertades públicas y las primeras elecciones democráticas, junio 1977.  Tres meses después, la primera Diada del 11 de septiembre en libertad con el amable y valiente gesto, otro, de Adolfo Suárez, en el retorno del President de la Generalitat en el exilio, Josep Tarradellas así como la restitución de la institución catalana hecha desaparecer por las armas golpistas del General Franco. A ello seguiría, la culminación de la Transición democrática con la entrada en vigor de la nueva Constitución española de 1978, donde el seny catalán quedó manifiestamente patente, formando parte de la redacción de la nueva Carta Magna. Así, serían Miquel Roca i Junyent por CIU y Jordi Solé Tura por el PSUC-PCE, los artífices del título VIII y del reconocimiento de la existencia de nacionalidades y regiones en el marco del Estado español.

Salvador Puig Antich, joven anarquista catalán, asesinado por el régimen franquista, que impactó entre la juventud y demócratas

Al amparo de esta Carta Magna, se aprobó un nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña en 1979, muy posteriormente sustituido por su Reforma de 2006, que tras polémicas modificaciones dictadas por el Tribunal Constitucional en 2010, ante el recurso de inconstitucionalidad planteado por el PP, es el actualmente vigente y objeto de controversia.

En esta última etapa democrática y de paz civil y militar, la más extensa de la historia que ha conocido Cataluña como el resto de España, el sentido común tradicional catalán, entendido como pragmatismo, ha estado presente en la política desde el inicio de la Transición, formando parte de todos los partidos políticos del arco parlamentario, contribuyendo decisivamente a la política española con el fin de procurar la modernización de nuestro atrasado país y con ello el avance de Cataluña.

Bod Dylan, Lluis Llach y Serrat, iconos musicales de una generación que combatió el franquismo.por la conquista de la libertad

La cordura y mesura se dio entre los dirigentes de los los partidos catalanes, fuera Josep Tarradellas de Esquerra Republicana, Jordi Pujol junto a Roca por CIU, como por los dirigentes socialistas del PSC formando parte de la dirección del PSOE, los del PSUC en el PCE, personalidades catalanas de la UCD de Adolfo Suárez, como Eduard Punset, y hasta Antonio de Senillosa en la AP de Fraga, o Josep Piqué, ya formando parte del PP de Aznar.

Cataluña, a lo largo de este último periodo político democrático siempre estuvo bien representada en las instituciones del Estado, y sus problemas, como el que surgiera cuando el crack de la banca catalana o su reconversión industrial, que continuamente encontró el apoyo de las arcas públicas estatales con el dinero de todos los contribuyentes de las economías familiares y empresariales.

“Ja sóc aquí” de Josep Tarradellas, president de la Generalitat en el exilio, en la 1ª Diada de 1977, recuperada la libertad

Gracias al proceso histórico seguido, se certificó la no marcha atrás, por primera vez en nuestra historia, de una democracia en España y en Cataluña, con todos sus defectos y limitaciones, en ese mirar de reojo constante a los poderes fácticos heredados de la Dictadura que deseaban frustrarla, pero con marchamo europeo, que es lo que en 1986 permitió la entrada en aquella Comunidad Económica, hoy UE.

Dejábamos de ser diferentes al mundo exterior, respondiendo a la aspiración que tanto se anhelaba en los años duros del franquismo, para que también sirviera de cara a poner fin a nuestro devenir de retraso histórico, de miserias y de confrontaciones militares y civiles entre españoles.

La libertad para Cataluña, su lengua y su cultura eran reivindicación para cuantos demócratas ambicionábamos un futuro de convivencia y tolerancia pacífica entre los distintos pueblos de España, frente al tormento guerrero y de opresión, provocado por las oligarquías y jerarcas de la iglesia ultramontana que habían gobernado nuestro pretérito histórico.

Miquel Roca de CIU y Jordi Sole Tura del PSUC-PCE, padres de la Constitución de 1978 y artífices de su Título VIII sobre las autonomías

Cuanto Cataluña ha representado durante largos periodos de tiempo para la mayoría de la ciudadanía de progreso de los distintos pueblos de España: Modernización, espíritu emprendedor -desde aquellos primeros viajantes que laboraron para unificar el mercado español- e industrialización, fue aceptado de forma universal. Necesitó de ingente mano de obra migratoria procedente de distintas áreas geográficas del mismo Estado que se fueron integrando sin grandes conflictos hasta constituir hoy en día en su descendencia nuevas generaciones de catalanes con enormes ramificaciones y estrechos vínculos familiares con otras comunidades autónomas del Estado español, como la andaluza, extremeña o murciana. No sin esconder, que, en ese proceso de desarrollo económico que aconteció en Cataluña, como en el País Vasco u otros puntos geográficos privilegiados, contara con el apoyo de la inversión pública de la Dictadura de Franco, aunque fuera con el torpe propósito político de acabar con sus señas de identidad.

Sin embargo, para los sectores más retrógrados y casposos del nacionalismo españolista, nunca perdonarán ese papel destacado de Cataluña y de los catalanes ligados al avance de la sociedad y a las ideas de progreso que significó históricamente, acudiendo siempre al chiste fácil para su descalificación, cuando no, para maldecir su cultura abierta y europeizante, ó siendo irrespetuoso y con odio dirigido hacia su lengua y costumbres.

Jordi Pujol, primer president de la Generalitat en la actual era democracia, que jugó un papel clave en la Transición y en el frustrado golpe de Estado del 23F, junto a los expresidentes Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo.

Por ello no debe resultar indiferentes, a la izquierda y progresistas catalanes como a sus homónimos en el Estado español, que intenten poner fronteras políticas que separen a Cataluña de los demás pueblos España, más en esta hora de hacer frente común a la profunda crisis económica que sufrimos por mor del salvaje neoliberalismo, impidiendo luchar juntos, bajo un mismo Estado, por una salida a la misma basada en la justicia y el progreso, la salvaguarda de lo público, la cohesión, los derechos sociales, el Estado del Bienestar y la economía productiva como sustento de garantía para la recuperación del empleo y fuente para la financiación de las políticas sociales.

Y menos debe resultarnos indiferentes como para dejarnos impasibles, que la razón última de la polémica sobre la secesión sea la intención de que Cataluña sea hegemonizada políticamente por un partido de derecha, como es CIU, que en materia de política económica, aparte de su concepción retrógrada en otros apartados referentes a las libertades como a los derechos de la mujer, bien poco le separa del PP, aplicando el mismo recetario neoliberal merkeliano, procedente de la escuela de los chicagos boys de Milton Friedman, para mermarnos en derechos sociales y calidad de vida.

Artur Mas y Mariano Rajoy, ante la mirada internacional, echándose las culpas.

Separar a Cataluña de España, con la excusa de salir antes de la crisis como mentira porque nos harían retroceder a ambas partes, más allá de la cuestión económica, además, nos significaría un fracaso de la convivencia en común llevada a cabo, fiasco del diálogo y del pluralismo político y territorial, y la amputación de un miembro vital y común de nuestro cuerpo, debilitándonos para hacer frente a la irracionalidad de los mercaderes que nos desahucian de las conquistas sociales alcanzadas tras largos años de lucha conjunta.

Que no se implore, en este caso, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, no reconocido en el derecho interno ni en el internacional. Cataluña no es un pueblo colonizado por la metrópolis, ni ocupado por un ejército y fuerzas de seguridad extranjeras, con fines económicos de la potencia invasora para esquilmar sus recursos naturales, materias primas o bienes y servicios, a la vez que para explotar su mano de obra.

Cataluña no está en esa situación. Cataluña no puede aspirar a su autodeterminación para liberarse de esas cadenas imperiales que le reportan a estar permanentemente instalada en el subdesarrollo, porque es mentira.

Sí por el contrario lo que se plantea es una decisión de los catalanes -no reconocido como derecho en el actual marco normativo, aunque se pudiera incluir tal vez en la Ley de Transparencia, mediante consulta- de separarse del resto de España; esta otra parte de la población que nos encontramos residiendo fuera de Cataluña pero bajo el mismo Estado, donde en su conjunto radica la soberanía popular, igualmente deberá de pronunciarse si está dispuesta a estar sin Cataluña, en cuanto obliga a muchas cuestiones, entre ellos a la propia modificación de la Constitución en muchos de sus apartados, tal vez entrar en un proceso constituyente no desechable, al igual que pronunciarse sobre cómo quedarían en sus fronteras ambos territorios, así como sus activos y pasivos económicos; o, plantear el debate desde abajo a nivel de todo el Estado español sobre un modelo nuevo de estructura federal.

Parlament de Catalunya

Reflexiónese, por el contrario, lo que este proceso actual sin rumbo significa y adonde nos lleva, sin que para más inri se introduzca en el debate la complejidad de estar en la UE a la vez que compartiendo la moneda común del euros. Ó, haciendo abstracción de lo anterior, preséntese el balance de la situación actual exclusivamente inmerso en el marco estatal español existente.

Lo positivo. Cataluña es hoy una nación que está inmersa en un Estado plurinacional democrático, con un estatus avanzado de autogobierno, dotada de amplias competencias, con unas fuerzas de seguridad y de orden público, Mossos d’Esquadra, dependientes de su propio gobierno, La Generalitat, que emana de un Parlament elegido democráticamente por el cuerpo electoral catalán.

Lo negativo. En esta época, de profunda crisis económica, el partido político nacionalista que gobierna, Cataluña, CIU, se aprovecha del malestar creado por las propias políticas y medidas antisociales que ha venido tomando, así como del cansancio que provoca entre la ciudadanía catalana el ancestral odio insuflado contra ella por cierta derecha integrista y excluyente españolista, y en el marco de una coyuntura de auge de las posiciones separatistas y tensiones territoriales, como de los individualismos egoístas que resurgen y que cubren el vacío por ausencias de alternativas políticas a la desazón neoliberal que nos arruina, amenaza con romper la baraja constitucional para pretender sacar réditos insolidarios del Estado en materia de fiscalidad y de financiación.

Se traslada por CIU que la situación de crisis que vive Cataluña no lo suponen las políticas que el gobierno de Artur Mas impone, o de las que proceden del Gobierno del PP, o de la UE merkeliana, sino que tiene SU razón por la injusticia de tener que financiar los servicios, las infraestructuras, y hasta los subsidios, de las demás CCAA que están por debajo de su nivel de desarrollo alcanzado, lo que, según el enredo nacionalista, genera un déficit presupuestario estructural en Cataluña que su ciudadanía debe de pagar en forma de recortes sociales o que le obliga a tomar medidas para la venta y privatización de sus servicios públicos de cara a que sea posible su funcionamiento.

EL LLAMADO DÉFICIT DE FINANCIACIÓN DE CATALUÑA

La Hacienda catalana, eje de la previa reivindicación de Artur Mas para pasar al independentismo

Para este propósito separatista, CIU no escatima falacias. Como dar a entender que Cataluña -debido al régimen de financiación que le viene impuesto por el Gobierno central presenta permanentemente un déficit estructural en sus presupuestos públicos, que lo cifra para este 2012 en una cuantía de 2.740 millones de euros, cuando ese agujero viene marcado por su política de remuneración a su personal, político y funcionarial, y por la gestión de sus cuentas y entes públicos, no por la explotación a que le somete el Estado español. Curioso también que en este argumentario omita que el actual sistema de financiación de las CCAA fue un acuerdo entre Zapatero y CIU con la oposición de otras autonomías.

Bastaría, tal como ha señalado el economista, doctor Esteve Secall, sin tener que despedir a nadie, tan solo que se equiparasen los salarios que se dan en el sector político -(el president de la Generalitat gana un 85% más que el Presidente del Gobierno de España y sus consellers un 60% más que los ministros), funcionarial (la media salarial en Cataluña es de 55.546 euros anuales, mientras la de la Administración central del Estado es de 45.904 y el resto de autonomías es de 36.097 euros/año) y de empleados públicos catalanes, con los que se abonan, como media, en los demás territorios de España- para que ese desequilibrio se transformara en superávit (sólo en gastos del personal funcionarios, poniéndoles el mismo sueldo que la media que cobran en el resto de las autonomías representaría un ahorro de 3.343 millones de euros)

Y ello, sin tener que meter las tijeras, que por el contrario se podría llevar a cabo obviando la medida de recorte salarial anteriormente expuesta, en los 22 entes administrativos, 3 entes autonómicos y comerciales, 45 entes de derecho público, 57 consorcios, 43 fundaciones, que hacen un total de 208 organismos que posee la Generalitat, que escapan de su ámbito administrativo presupuestario, y en cambio lo emplea para funcionar como administración paralela a la estatal.

O, en el hipotético caso de logro de la independencia, los gastos para la puesta en marcha de un nuevo Estado, que incluya la creación de un ejército, superarían los 2.740 millones de euros que dice Artur Mas que ahora España le roba cada año a Cataluña.

LOS PEAJES DE LAS AUTOVÍAS CATALANAS

Control de Peaje en autopistas catalanas, inmersas en la campaña por sus usuarios, “#novullpagar”

Otra falacia. También de agravios contra Cataluña se habla cuando se trata de explicitar otra mentira, trasladando CIU a su ciudadanía la falsedad de que los catalanes pagan sobrepeajes por viajar por sus autovías, a diferencia de lo que sucede en la mayoría del resto de España que es gratis, porque además se abona la gratuidad de las mismas con los impuestos de los catalanes; en vez de explicar, que Cataluña fue el primer territorio de España que bajo el tardofranquismo, primer lustro de la década de los setenta, no una vez que entramos en la CEE, 1986, y se hicieron las nuevas carreteras con fondos europeos, fue dotado para su desarrollo económico de una red viaria con este tipo de carreteras modernas.

Esa infraestructura viaria de comunicación catalana se llevó a cabo con créditos internacionales en los que el Estado español, a través de los impuestos que recaudaba del conjunto de los españoles, garantizaba el tipo de cambio, fijándose a su firma el dólar a 70 peseta su paridad, pero que las sucesivas devaluaciones ulteriores de la peseta pusieron por las nubes ese tipo de cambio, llegando hasta las 200 ptas/dólar, por tanto más que duplicándose su valor a la hora de la devolución de los empréstitos en dólares, por lo que el diferencial de la modificación brutal del tipo de cambio hubo de ser cubierto a través de los sucesivos presupuestos generales anuales del Estado, que eran los que habían asegurados los tipos de cambios de los créditos, y que, siguiendo al mismo economista citado, ha podido representar para el Estado la cifra de tener que abonar 8.000 millones de euros, independientemente de la devolución del principal de los créditos con los intereses correspondientes que le hayan correspondido pagar a las concesionarias, lo que ha dado lugar a que, al margen de cómo se produjeran las transferencias de esta red de carreteras del Estado a la Generalitat y del pliego a las concesionarias de la explotación, encima no haya sido compensada el gasto resultante final que realizó el Estado español procedente de las arcas públicas.

CATALUÑA Y QUEBEQ

Cataluña y Quebec

En el mismo sentido, otro de los inventos de CIU tiene que ver con la equiparación de Cataluña con el Québec canadiense, islote francófono en un mar continental anglosajón, que lleva décadas intentando la separación del Estado norteamericano de Canadá del que forma parte desde que se constituyó como unidad en 1867, dependiendo entonces de la Gran Bretaña, y con independencia, o sea sin depender del Parlamento Británico, desde hace muy poco tiempo, 1982 , sin explicar lo que ello significa y la complejidad del proceso que se sigue en tan lejanas y frías tierras por la que no logra su independencia pero al que intenta compararse, lo que habla per se de la poca seriedad de la propuesta procedente del nacionalismo catalán.

Canadá no tiene reconocido -como tampoco existe esa figura en el derecho internacional- la autodeterminación de las regiones que la integran, así está explicitada en la jurisprudencia de su Tribunal Supremo, en contra de lo que se pueda suponer o erróneamente se difunda. Las consultas en materia de secesión están contenida, como bien explica la profesora Carmona Contreras, en una norma inferior, llamada La Ley de Claridad, que exige, en esta materia, que la pregunta sobre el deseo de independencia sea clara, que para prosperar obtenga, no solo la mayoría de votos de su censo electoral, sino una “mayoría social”, que no cuantifica; que debe venir acompañada, la cuestión de la consulta, de cómo quedan repartidos los activos y pasivos de los territorios, las fronteras delimitadas que se plantean, medidas de protección para las minorías que quedan en su interior, y si una parte de las mismas pide seguir formando parte del Estado de Canadá se tiene que asegurar la divisibilidad del territorio a segregarse. Y una vez culminado sobre el acuerdo y consenso este proceso descrito, se iniciaría el procedimiento de la vinculación que comenzaría con la reforma de la Constitución de Canadá a votar por toda la ciudadanía canadiense.

Plantear por tanto el mimetismo de Cataluña con Quebec en sus posibilidades de secesión, sin exponer los anteriores y enfarragosos detalles difíciles de superar, es engañar al cuerpo electoral catalán.

LA DERIVA DE CIU

Jordi Pujol, del catalanismo al independentismo, y su “hijo político” Artur Más, brindando con cava catalana, suministrado por la manguera que enchufa el Conseller d’Interior, el ínclito Felip Puig

A diferencia de lo anteriormente esbozado, el debate que se está dando en Cataluña, aparentara estar envuelta tan solo en superficiales piezas textiles, a cuenta de la susodicha reivindicación independentista.

De esta forma, la izquierda estatalista y catalana -con un PSC que fuera hegemónico pero donde aparece de lo más desdibujado en su indefinición de principios y valores, atrapado en el debate identitario y dejando de lado sus señas de identidad socialista en la defensa de las clases trabajadoras y capas medias de la sociedad catalana, encima con la que está cayendo…-, están asistiendo pasivamente a la agenda marcada por Artur Mas, con la reaparición del eterno Jordi Puyol, sin neutralizarla  -¿nuevas fronteras para hacer frente a los perversos desafíos de la globalización?- ni dar alternativas que sean asumidas por la mayoría de la ciudadanía, dejándose llevar por la corriente, la demagogia y la manipulación impresentable de que hace gala un sector de CIU que pareciera que trabaja políticamente para ERC.

Artur Mas procura ocultar sus problemas, capitalizando la señas de identidad y la sensibilidad catalanista de amplias capas de la población para obtener el última instancia réditos fiscales; servirse de la crisis que nos asola, así como de las torpezas y del retroceso histórico que significan las políticas que implementa el Gobierno de Rajoy,

Ministro Wert, destacado vocero del PP para espolear el independentismo catalán

Asimismo, las de un partido, el PP, que, en su concepción centralista del Estado y aún no habiéndose desprendidos de sus tics autoritarios de su fundador, el ministro de Franco, Manuel Fraga Iribarne, ha empleado sobradamente su tiempo de estancia en la oposición, y lo continua ahora en el Gobierno destacando al ministro de la mala Educación, José Ignacio Wert, como provocador para esos menesteres, de cara a agredir a Cataluña, a los catalanes y poner frenos al desarrollo estatutario de su autogobierno, de cara a obtener réditos electorales procedentes de los sectores más conservadores y atrasados del rancio nacionalismo españolista.

Hasta hace nada de tiempo: médicos, enseñantes, universitarios (con subidas de las tasas de matriculación en un 60%), trabajadores, sindicatos, e indignados del 15M, se lanzaban a las calles de Cataluña para protestar por las políticas sociales y de recortes de la Generalitat presidida por Artur Mas, precursoras y anticipadoras de las que después nos ha traído el PP.

Artur Mas y su Conseller d´Interior cuando la represión contra el 15-M en Barcelona

Cuando el 15M-2011, los indignados fueron apaleados en Barcelona por los Mossos d’Esquadra, recibiendo órdenes del implacable conseller d’ Interior de la Generalitat, Felip Puig, del Gobern que preside Artur Mas, con la descalificación de antisistemas; mientras, en Madrid, aún gobernando el PSOE, yacían pacíficamente acampados en la Puerta del Sol porque aquella policía estaba para resolver problemas y no para crearlos.

Pero al igual que sucedió en Barcelona, recientemente también ha ocurrido, un año y cuatro meses después, en los aledaños del Congreso de los Diputados, protagonizado por los antidisturbios de la Policía Nacional ya comandados por el PP en el Gobierno.

Artur Mas y Mariano Rajoy, mismas políticas y hasta hace horas buenos aliados

En esta ocasión, con motivo de la manifestación en Madrid del 25-Sept, donde con desmedida actuación se ha empleado la brigada antidisturbios contra los concentrados en los aledaños al Congreso de Diputados, siguiendo las represivas instrucciones procedentes de la delegación del Gobierno de Rajoy en la capital del Reino, presidida por la señora Cifuentes, fiel discípula de su maestro, el ministro del Interior, Fernández Díaz.

CIU ANTE LA CRISIS ECONÓMICA

Durante todo ese espacio de tiempo que media, y hasta momentos previos a La Diada del pasado 11 de septiembre 2012, Duran y Lleida como portavoz de CIU, ha venido apoyando en el Congreso de Diputados las políticas más antisociales del PP, como la convalidación de los decretos sobre la primera subida de impuestos y de recortes económicos y sociales aprobados en los Consejos de Ministros de Mariano Rajoy, al igual que la ratificación de la Reforma Laboral del PP que facilita los despidos y liquida el Derecho del Trabajo.

Cataluña y Madrid, dos laboratorios para la introducción del ecopago en la sanidad

Es más, CIU se adelantó, inmediatamente que tomara posesión Artur Mas, mintiendo y haciendo lo contrario a lo que prometió en su campaña electoral autonómica, al igual que después hizo el PP tras los comicios generales del 20N 2011.

Así, CIU comenzó a aplicar a los catalanes las políticas neoliberales y de desmantelamiento de lo público, sobre todo en sanidad, avanzadilla antes de que lo hiciera el PP en Madrid con la introducción del ecopago, enseñanza y demás cuestiones sociales, que no estaban incluidos en el programa que presentó al electorado catalán y por el que, sin embargo, obtuvo el refrendo mayoritario en las urnas.

En el mismo sentido, desde que CIU llegó a presidir la Generalitat, todas las medidas económicas y antisociales tomadas en el Parlament de Catalunya, antes y después de que Rajoy llegara a gobernar España, estaban en línea filosófica con lo aplicado más tarde por los populares, lo que llevaba a que Artur Mas contara con el voto del PP catalán dirigido por su dirigente, Alicia Sánchez-Camacho.

CIU Y EL RESCATE DE CATALUÑA POR RAJOY

Pero, ante el nulo resultado de las medidas de recortes practicadas por Artur Mas para reducir el déficit catalán, (este erróneo tipo de políticas, de recortes y nula inversión pública, generan el hundimiento de la demanda y la merma de los ingresos públicos, dando lugar a la recesión económica y a más desempleo, necesitando a su vez de más recortes y subida de impuestos ante la disminución de los ingresos públicos por caída de la actividad… hasta llevar a la ruina a un país, sea Cataluña, España o la Conchinchina), le traslada al Gobierno de Rajoy,  que, ante la adicional falta de liquidez para atender los pagos a proveedores y el normal funcionamiento de los servicios públicos, la necesidad de su rescate.

Artur Mas, solicita el rescate de Cataluña a Mariano Rajoy

En este sentido, durante este verano, estallaba el escándalo y la mofa política a cuenta de la constatación de las ineficientes e ineficaces políticas desarrolladas por el propio Artur Mas. Precisamente un Gobierno autonómico llevado por nacionalistas que, en su verborreico discurso anteponen el orgullo de la nación catalana a lo que sea y sitúa permanentemente su enemigo en el centralismo opresor, sin embargo pide el rescate al Gobierno de Rajoy, que considera como catalonofóbico, posicionándose CIU, en ese preciso instante, al mismo nivel que la corrupta y despilfarradora comunidad autonómica valenciana, la única que hasta entonces lo había solicitado, y donde de cada tres diputados del grupo del PP en las Cortes Valencianas, dos están imputados en procedimientos judiciales, o en la que yace, como ejemplo de despilfarro de lo público, el primer aeropuerto que no cuenta con aviones sino con sobrepoblación de conejos y pistas para el aterrizaje de peatones de cara a realizar rutas de senderismos por sus asfaltados suelos.

Así, cundió la comparación entre ambas comunidades, la valenciana y la catalana, reprochándose a CIU sus despilfarradores gastos en el exterior con sus simbólicas “embajadas”, o, coincidiendo también con la personación en los juzgados del hijo de Jordi Pujol, Oriol Pujol, secretario general de Convergencia, sobre los cuantiosos casos de corrupción política que le salpican y amenaza a familia carnal y política.

Cutres macroproyectos como espejismos para la salida de la crisis

Han sido los momentos más bajos para CIU, con un malestar social y de contestación exponencialmente creciente, mientras su clase política gobernante tan solo pensaba, rivalizando con lo más cutre del PP en Madrid o Valencia, en proyectos “emblemáticos” como Eurovegas o  Barcelona Wold, como espejismos para salida a la crisis, con horizonte de su agudización y generalización con sombrío panorama para el futuro de Cataluña, ante las erróneas políticas neoliberales aplicadas, al igual que el PP hacía en el resto de España, y que amenazaba, de cumplirse los cuatro años del mandato legislativo autonómico, con arrojar irremediablemente al partido de Artur Mas a la oposición, asociada su imagen antisocial a la del PP, con el que votaba al unísono en el Congreso de Diputados y del que en reciprocidad recibía su apoyo en el Parlament de Cataluña.

CIU Y LA CORRUPCIÓN

De igual forma, avanzaban, para mayor deterioro de su imagen, las investigaciones sobre los casos de corrupción que implican al partido de Artur Mas y que no son moco de pavo. A destacar: independientemente de lo que ha salido a la luz, en plan culebrón, relacionado con presuntas cuentas irregulares halladas en Suiza y Andorra, el saqueo del Palau de la Música, que prosigue sus diligencias, con desvío de 30 millones de euros, cuya fianza impuesta por el juez, ha obligado a Convergencia, para hacerle frente, a tener que hipotecar su sede central de siete plantas en Barcelona, ubicada en el Eixample.

Corrupción política en el PP de Madrid como en CIU en Cataluña

Otro affaire son las donaciones millonarias recibidas a través de la Fundación Trias Fargas, que se cifran en 6,5 millones de euros, procedentes presuntamente de Ferrovial y otras empresas, a cambio de adjudicaciones de obra pública, tales como la línea 9 del metro, la Ciudad de la Justicia, o el nuevo pabellón municipal en Sant Cugat del Vallès.

Asimismo, la justicia investiga el caso de la Sanidad pública catalana, en relación con el Institut Català de la Salut, con oscuras adjudicaciones y opulentos cobros de comisiones.

También, un juzgado sigue la pista de la trama ITVE, que implicarían al hijo de Jordi Pujol y a la mano derecha del mismo ex-president de la Generalitat, Josep Tous; o, el caso de las dos empresas especializadas en el buzoneo y montaje audiovisual, de nombres: New Letter y Letter Graphic, también en presunta financiación ilegal a Convergencia. O las responsabilidades que pudieran deducirse para CIU de la investigación abierta en las entidades catalanas en crisis que han necesitado del dinero público para ser reflotadas, tales como: Caixa Catalunya, Caixa Tarragona, Caixa Laietana, Caixa Sabadell o Caixa Penedès, entre otros casos.

En cuanto a la financiación ilegal de Unio a través de los fondos sociales europeos para formación de parados de cara al empleo, igualmente las pistas conducen por senderos de bancos andorranos y la sentencia condenatoria que se espera hace que los abogados de la defensa del caso estén negociando con la fiscalía antes que el juez dicte una sentencia ejemplarizante.

CIU Y EL FANTASMA DE LA INSOLIDARIDAD

Artur Mas, autoconvertido en libertador de Cataluña

Artur Mas, autoconvertido en libertador de Cataluña

Ante este sombrío panorama, CIU, previo al 11S de la Diada, comenzó a revisar su estrategia política, instigando y agudizando el discurso agravista e  insolidario, similar a lo que predica la extrema derecha en el centro y norte de Europa sobre los países del Sur de la UE, paro adaptándolo al mapa geográfico español. Así, denostó, en su reivindicación de una hacienda catalana, las políticas de cohesión interterritorial para achacarles la culpa de los recortes y problemas de financiación y de tesorería que padecen los catalanes. Y de ahí, fueron a otras cuestiones mayores, rompiendo el status quo que la propia CIU había exigido cuando la elaboración de la Constitución española de 1978, a la vez que yendo más allá de lo que al final el Tribunal Constitucional en el año 2010 había recortado, ante el recurso interpuesto por el PP sobre la reforma de su Estatuto de Autonomía ocurrida en el 2006.

Patético y xenófobo el discurso de CIU contra el habla de los andaluces

Primero, lo hicieron con un discurso burdo; por ejemplo, cada vez que se referían sus dirigentes, Durán i Lleida y Artur Mas, al habla de los andaluces, a su vagancia, a que todo el día se lo pasaban en las tabernas bebiendo vino que pagaban con los subsidios que recibían de los impuestos de los catalanes… pero sus efectos fueron limitados y las contundentes respuestas que obtenían les podían electoralmente perjudicar. No hay que olvidar que el voto catalán tiene una parte importante de componente migratorio andaluz, extremeño y murciano, que, como reacción, podían afectar negativamente a CIU por estas sandeces de perfil xenófobo.

¿Xenofobia pujplista?

¿Xenofobia pujolista?

Patético que dirigentes nacionalistas del catalanismo que tanto se han quejado, con razón, del ataque procedente del otro nacionalismo, el casposo españolista, contra la lengua de Salvador Spriu o Josep Pla, denigrara el habla de la lengua de los Machados, Federico García Lorca o Juan Ramón Jiménez.

CIU Y LA DIADA 2012

Artur Mas no entiende el habla de los andaluces

En ese crítico momento, fue cuando, CIU, planificó en el horizonte de su agenda, como trascendental, la fecha del 11 de septiembre, La Diada, acentuando, de cara a una imposible negociación con Rajoy, la reivindicación de una hacienda catalana en línea con el concierto vasco, y como guiño interior para su consumo en Cataluña, pasando a sumarse y a ponerse a la cabeza de los eslóganes soberanistas en paralelo a la llamada Asamblea Nacional de Cataluña, para tirar la piedra, poniendo toda su carne en el asador en su apoyo al independentismo, a la vez que, para que no se lo achacaran, escondía la mano, por si no salía bien se convirtiera en un polvorín contra la propia CIU.

Quizás en la mente temerosa de Artur Mas y otros dirigentes de CIU, aún albergaran, con las distancias y formas debidas, el flash de lo que al rumano Ceausescu le ocurrió cuando fue una teórica manifestación de adhesión quien se lo cargó. Le podía también ocurrir a CIU, con cientos de miles de catalanes en las calles reprochándole, con vehemente indignación, que sus políticas económicas y sociales, al igual que las del PP, llevaban a la ruina a Cataluña.

Así, este día, 11 de septiembre, Artur Mas, estuvo prudentemente situado tras los cristales de su despacho de la Generalitat, aunque envuelto bajo el ropaje de la senyera, ya estelada, Con trasfondo musical d´Els Segadors, fue recibiendo de la manifestación eufóricas y gratas noticias de que todo se desarrollaba masívamente y con la reivindicación exclusiva de las tesis soberanistas tal como era conveniente para CIU. 

Artus Mas acudiendo a instrumentalizar el independentismo para tapar sus fracasos

El cabreo por la crisis económica y el cansancio que la sociedad catalana acumulaba por los discursos de ofensa anticatalanista y antiestatutario del PP y del nacionalismo españolista más rancio, había conseguido hacer mella para que todo se reconvirtiera y los problemas de CIU desaparecieran, o al menos se camuflaran, al no haber sido asociado al partido de Rajoy, ante el grito unánime de: Freedom Catalonia,  Catalonia is not Spain.

Parecía haberse esfumado en unas horas o diferido en el tiempo, el augurio del fuerte desgaste electoral que le esperaba a CIU y que se agudizaría conforme avanzasen sus cuatro años de gobernanza, adelantándose a acudir a las urnas.

CIU pretendió sacar la chistera de la vitrina de Artur Mas envuelta en la bandera de las estrellas del independentismo para servirse del tremendo malestar existente, a sabiendas de que los catalanes habían salido a las calles de Barcelona apuntando esta vez sólo a Madrid y con la mirada puesta en un imposible nuevo Estado de la UE, para que todo fuera coser y cantar.

Le bastaba, capitalizando el evento, pedir cita a la Moncloa para ser recibido por Mariano Rajoy, y tras conseguir su negativa a renegociar una fórmula nueva de financiación para Cataluña, disolver la legislatura y pretender la mayoría absoluta que le hiciera desprenderse de su incómodo e impresentable, para muchos catalanistas, socio, el PP catalán. Es lo que ha hecho, la incógnita es que los catalanes le den la mayoría absoluta que pretende.

CATALUÑA Y LA UE

¿Y así llevar a Cataluña tras esas elecciones a la independencia? Eso será ya trigo de otro costal y de que se preste el electorado catalán. La propia burguesía autóctona, que dio sentido a la creación y actual existencia de CIU y a la que ha estado financiando, tal vez no se lo permita. Para sus pecunarios intereses empresariales, el mercado de consumo español, “la pela es la pela”, no está en la almoneda, menos tener incertidumbres sobre su continuidad o no como parte de la Unión Europea y de la Eurozona.

¿Pretende Artur Mas con las nuevas fronteras que dice pretender para Cataluña, elevar sus propios Pirineos que lo separen de Europa?

La clase empresarial y financiera catalana no está dispuesta a tener problemas con el ingente mercado europeo, y no desearía, más en estos críticos momentos de crisis, que la UE, -con muchos conflictos territoriales abiertos, por ejemplo entre el norte y sur de Italia, por no hablar a los que abruman a Bélgica, tensionada entre valones y flamencos, y éstos entre los pro alemanes y la pro holandeses, aparte de otros, con el bloqueo del Gobierno español-, no estuviera por la admisión de Cataluña, que tendría que pedir la entrada con posible veto de España, como nuevo socio. Además, el Tratado de Lisboa, para cualquier entrada nueva de un nuevo miembro, que sería el caso de Cataluña, debe de empezar de cero la tramitación y cumplimiento de exigencias, ponerse a la cola de los actuales aspirantes, así como contar en su momento de ingreso con la unanimidad de los Estados ya miembros de la UE.

NUEVO SISTEMA DE FINANCIACIÓN DE CATALUÑA

Incluso, si me apuran, en el caso de que CIU tan solo pretenda la modificación del sistema de financiación para Cataluña, no tendría muchos aliados que le acompañarían. Tal como ya se ha apuntado aquí, a pesar de las apariencias externas a guardar, en el caso de Euskadi, tampoco el PNV sería favorable. Quedaría como exceptuada, pero sin poder gubernamental autonómico, Bildu, la única que estaría en condiciones de apoyar a que Cataluña equipararse su sistema financiación al de los Conciertos del País Vasco y Navarra por su objetivo de desestabilizar cuanto represente Estado español haciéndolo inviable.

Mariano Rajoy envuelto en la Constitución para decirle NO a Artur Mas

Y no digamos, en caso de persistir CIU en su reivindicación independentista, las propias maniobras que llevaría a cabo el Gobierno de Mariano Rajoy, incluídas legislativas de características represoras, ajeno a reconocer esta diferencia con CIU como un conflicto de encaje de Cataluña en el Estado español, no estando dispuesto a hacer desaparecer el instrumento financiero de redistribución de recursos que juega el Estado, ni aceptar, tampoco se lo dejarían las demás CCAA gobernadas por el PP, y si me apuran ni de las del PSOE, el caso de Andalucí es bien claro, por el contrario, más en esta coyuntura de crisis, un nuevo modelo de financiación de las CCAA como lo podría significar la cesión de la recaudación de los tributos estatales a cambio de un porcentaje de la misma o una nueva redistribución exclusivamente basada según la riqueza de cada cual dentro del total del PIB español.

En lo político, el PP no se movería en su manifestación de que el derecho a la secesión no se contiene en la Constitución, en la indisolubilidad de la unidad de España, así como en el mecanismo de excepcionalidad previsto como respuesta a cualquier desafío o plante de una autonomía, con la amenaza de la puesta en marcha del instrumento de suspensión de la autonomía que dictamina el artículo 155 de la CE contando con la sobrada mayoría absoluta del PP en el Senado.

Artur Mas llamando a las puertas de la Unión Europea

Así pues, Artur Mas, sabrá en el avispero en el que ha metido a CIU en una Cataluña más madura, plural y compleja de lo que los nacionalistas nos venden, cuya cabeza pende cada vez más del resultado electoral que obtenga esta política. Precedente hay como el de Ibarretxe del PNV, precisamente muy bien aprendido por Urkullu tras quedarse fuera el PNV de la gobernanza vasca, más pendiente de los movimientos del PSE-PSOE que de Bildu; hecho no calado aún por el mandatario catalán que pareciera que trabaja para la obtención de la mayoría absoluta, no se su coalición sino, de ERC.

Quizás por ello, ahora, se entienda mejor lo que ha manifestado Durán i Lleida, quizás reflexionando entre el corazón y la cabeza, bien por entrar en cordura o tras el tirón de oreja que le habrá dado a CIU la clase empresarial catalana:

Durán i Lleida con dificultades para explicar la deriva de su coaligado Artur Mas

Durán i Lleida con dificultades para explicar la deriva de su coaligado Artur Mas

“No me imagino una España sin Cataluña. Es malo para España que no tenga a Cataluña y es malo que Cataluña no tenga a España”. ”No podemos dejar sin respuesta las incertidumbres que la inclusión de una Cataluña independiente genera en la UE ni tampoco esconder la respuesta si ya la tenemos”. Y concluye Durán: “No hay una gran mayoría de catalanes que deseen la independencia”.

El próximo, 25 de noviembre, domingo de votación, quizás tengamos más claves de lo que vaya a pasar. En manos del cuerpo electoral catalán queda la cosa.

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13.09.2012 .- ENTRE “LA DIADA” Y LOS LÍOS DEL PP : https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/09/13/11259/

09.03.2012 .- PP = REFORMA LABORAL = CIU: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/03/09/5716/

11.01.2012 .- CiU HABLA PP EN LA INTIMIDAD: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2012/01/12/3482/

22.11.2011.- CONVERGENCIA Y UNIÓN DE CATALUÑA SE CISCA EN SU ELECTORADO Y EN LA ÉTICA POLÍTICA: https://ignaciotrillo.wordpress.com/2011/11/23/convergencia-y-union-de-cataluna-se-cisca-en-su-electorado-y-en-la-etica-politica/

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