SALTA POR LOS AIRES EN MÁLAGA EL GRUPO DE EDILES DEL PSOE (11.10.2012)

Posted on octubre 11, 2012

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DE NUEVO, MARASMO EN EL GRUPO MUNICIPAL SOCIALISTA DE MÁLAGA

La cabeza de lista que dimitió de su acta de edil en la pasada legislatura municipal, Marisa Bustinduy, felicita la nominación de María Gámez como aspirante socialista a la alcaldía de Málaga para las elecciones de mayo del 2011.

La nueva falta de respeto con el sufrido electorado socialista que demuestra el grupo municipal del PSOE de Málaga, también en la presente legislatura, le lleva a repetir, con mimetismo respecto al reciente pasado, la dimisión de concejales poco después de que transcurran los comicios locales.

En el presente caso, han saltado por los aires, las dos “estrellas” independientes que acompañaban a María Gámez: Anabel Cerezo, tercera en la lista, doctora en Derecho y profesora titular de Derecho Penal y Crimimología en la Universidad de Málaga, y Cristina Guerrero, séptima de la candidatura, Licenciada en Ciencias del Trabajo y cualificada funcionaria de la Junta de Andalucía como Directora del Observatorio de los Recursos Humanos en el Sector Turístico de Andalucía.  En su día, fueron fichadas, según se dijo, personalmente por la propia cabeza de candidatura y aspirante a la alcaldía de Málaga capital sin primarias, María Gámez, y presentadas a bombo y platillo ante la prensa. Ahora se les obliga a dimitir. Asimismo, debe de dejar su acta de concejal un tercer edil, José Sánchez Maldonado, cuarto en la lista de Gámez, igualmente cesado pero por el motivo de pasar a otro destino público.

En la misma dirección de desbarajustes del grupo municipal socialista, un cuarto concejal, el arquitecto Carlos Hernández Pezzi, segundo en la lista, el gran “estrellato” de la candidatura, según dijo también en su momento la aspirante socialista a la alcaldía, se niega a entregar su acta de concejal, habiéndosele exigido por la propia Gámez y por el comisario político en el grupo,

Una de las últimas reuniones, en su composición salida de las urnas, del grupo de ediles socialistas en el ayuntamiento de Málaga

Francisco Conejo, sexto en la lista, y al que, por el contrario, a diferencia de la imposición de la exclusividad a las tareas de oposición en el ayuntamiento de Málaga a las concejales “dimitidas” y a Pezzi, no se lo requiere para si mismo, ni se lo demanda la jefa de filas de los ediles. María Gámez. Lo justifica, por realizar Francisco Conejo la portavocía del grupo de diputados socialistas en la institución provincial, a la vez que por sus tareas orgánicas en el PSOE de Andalucía, en su condición de responsable de política municipal, figurando de tercero en el organigrama regional que preside José Antonio Griñán, secretario general de los socialistas andaluces a la vez que presidente de la Junta de Andalucía.

Francisco Conejo, de profesión estudiante frustrado, primero en la escuela de perito industrial, sito en Málaga, y fracasado posteriormente en sus estudios de Derecho en la Universidad a Distancia, no se le conoce otra profesión u oficio que no sea la de liberado orgánico

Francisco Conejo, edil del ayto de Málaga, diputado de la Diputación y responsable de política municipal del PSOE-A.

del aparato psoista desde su más tierna juventud, donde ha expresado su deseo de poderse jubilar con ese estatus que no exige oposiciones ni contraer riesgos de tener periódicamente que pasarse por alguna oficina de desempleo del SAE o INEM. Sus ingresos, sin incluir los que pudiera recibir del partido, dietas u otros complementos, son: por estar en el Nivel II B , es decir sin ninguna tarea específica ni más dedicación al ayuntamiento de Málaga que asistir a los Plenos u órganos colegiales que sea requerido: 11.901 € brutos anuales. Aunque pareciera menor, supone, para su nivel y sin tener que dar palo alguno, una cantidad superior al sueldo de muchos de los trabajadores que cumplen una jornada laboral a tiempo completo. De igual forma, supera en 4.205 € el importe anual del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) decretado para este año 2012.

Pero a lo anterior, hay que sumarle además, lo que por Diputación recibe como portavoz del grupo socialista: la nada despreciable cantidad de 57.708 anuales, y que le obligaría a una dedicación exclusiva en la institución provincial lo que entra en contradicción con sus tareas en el PSOE como responsable regional de política municipal, lo que le obliga a vez de pasarse el tiempo en Sevilla y en otras localidades y capitales andaluzas como responsable del PSOE-A de política municipal. Las dos cantidades pues suman: 69.609 €, impensable que, por sus derrotas, deméritos, incapacidad y principio de no especialización, cobrara en el sector privado, dejemos aparte un consulting de campañas electorales, o como funcionario.

María Gámez y Francisco Conejo

Francisco Conejo, paradójicamente a su consideración de responsable municipal a nivel andaluz, es bien conocido por su larga experiencia en perder comicios locales. desde la que tuvo lugar en su propio pueblo natal, Alhaurín el Grande, en el 2003, (el PSOE pasó de 7 a 5 concejales, mientras el PP saltaba de 6 a 11 ediles) donde dimitió de edil tras ese fiasco de resultado, como después como responsable de la campaña de Marisa Bustinduy en la capital malagueña en mayo del 2007, o en la que ha formado parte, en mayo del 2011, formando parte de la lista de ediles que encabezó María Gámez. También, siendo responsable de organización del PSOE malagueño, el PP, en el territorio malagueño cuya población se autocalifica de centro-izquierda, el PP gobierna, tras las elecciones locales celebradas el pasado año, en un total de municipios bajo los cuales vive el 94% del total de la población provincial. De ahí que se perciba que el PSOE, que campaba años ha sin rival político alguno a su derecha, sea hoy percibido, más que una organización política, como un sindicato de derrotados electorales organizados para salvarse laboralmente a través del empleo público.

María Gámez con Carlos Hernández Pezzi, el dia en que lo presentó como la estrella `hollywoodiana´ para el ayuntamiento de Málaga. Eran otros tiempos.

Por el contrario, a Carlos Hernández Pezzi, que fuera presidente del Colegio de Arquitecto de España, el PSOE de Heredia le ha pedido en medio de una fuerte presión y tensión su acta de edil -al igual que a las dos ya citadas que han sido obligadas a presentar su “dimisión” sin resistencia alguna- por querer compatibilizar su trabajo profesional, como funcionario de la Diputación, con su papel de edil en la oposición; por tanto, renunciando a tener dedicación exclusiva con la remuneración municipal que le correspondería y sí a tiempo parcial, como han estado y se le ha permitido a los demás. No es justificable y sólo cabe en la distancia partidaria, porque no se conocen litigios municipalistas, con que María Gámez se ha posicionado respecto a él, tal vez porque nunca lo vio bien el aparato. Carlos, según manifiesta, es militante del PSOE y se debe a un electorado que lo votó, y nada ha salido de él -lo sabré yo que hasta tuve un desencuentro con él por su oficialismo en el discurso y que después interpreté que sería para encajar bien en la candidatura y que María no tuviera problemas con el sectarismo imperante en la dirección del PSOE provincial; subsanado como personas dialogantes y tolerantes, pelillos a la mar y amigos como lo fuimos desde hace décadas- para que, de la noche a la mañana, mereciera este trato, que él mismo lo ha definido de “clinex”, usar y tirar.

Miguel Ángel Heredia , secretario del PSOE de Málaga, y María Gámez

Las diferencia de Carlos H Pezzi, como de Anabel Cerezo y Cristina Guerrero -estas dos últimas pactaron con María Gámez cuando fueron llamadas para incorporarse a su candidatura su determinación de hacer compatibles sus puestos de concejal con la continuidad en el ejercicio de sus carreras profesionales- con sus sustitutos es que, aparte de la brillantez en sus currículos, no están ligados al aparato del PSOE y nunca han dependido para vivir de la política. El viraje, pues, dado por María Gámez, respecto a su criterio cuando los fichó, encuentra más que incógnitas en sus insatisfactorias respuestas, al margen de otras sandeces empleadas para su justificación como la socorrida alusión a la crisis económica que obliga a estar más horas en el ejercicio de concejales, cuando el ayuntamiento de Málaga, al igual que las demás administraciones, está parada por falta de dinero, quizás más agudizado aquí por el cúmulo de endeudamiento que arrastra. Por el contrario, no dice Gámez que recibiendo instrucciones del tándem Conejo-Heredia, no son tiempos, en momentos de escasez de puestos, ni para la lírica ni para independientes o curriculos competitivos, sólo para el aparato y la mediocridad. Leña y punto.

Marisa Bustinduy y Enrique Salvo Tierra, los dos primeros ediles de la lista de las pasada legislatura municipal (2007-2011) que dimitieron para ir a otros destinos más “sabrosos”.

Hoy, el sectario PSOE de Málaga es incompatible con personas que por su formación no suelen emplear la adulación fácil, ni el, “sí, wana”, a cuanto se les plantee. Si el ejercicio de un liderazgo sin complejos es rodearse de lo mejor para estar sólidamente asesorado, también para aprender, no estamos ante el caso.

De otra, el tercer edil que tiene que abandonar el grupo municipal, José Sánchez Maldonado, igualmente, tiene que entregar su acta de concejal al haber sido nombrado, por el Consejo de Gobierno de la Junta,  presidente de la Autoridad Portuaria. El que hasta ahora ha sido presidente, Enrique Linde, no omitió, en mayo del 2011, es decir cuando transcurrieron las elecciones municipales, que se supiera que se jubilaba en esta primavera, pero, precisamente, tras la batalla interna que han librado, entre otros dirigentes socialistas que anhelaban tan sustancioso cargo, Marisa Bustinduy o Paulino

Salvador Pendón, presidente de la Diputación, 2003-2011, y Rafael Fuentes, cuando era gerente de la Sopde, cuarto portavoz municipal, de los cinco que hubo en la pasada legislatura municipal. En este caso, fue obligado a dimitir.

Plata, no se ha querido que fuera otro sino el que con su cese también contribuye a descomponer el grupo municipal en el ayuntamiento de Málaga, del mismo modo que en la anterior legislatura lo hicieran a su gusto, los ediles socialistas, Marisa Bustinduy, o su sustituto, Enrique Salvo Tierra, o el relevo de éste que figuró a continuación, aunque ya de forma distinta, totalmente forzado por Heredia y Gámez, Rafael Fuentes, siempre sospechoso para la oficialidad de ser “pendonista“, a pesar de haber sido precisamente, Salvador Pendón, quien con su influencia entre los socialistas de la provincia y en Málaga capital, por los resortes que empleaba como presidente de la Diputación, quien elevó a Heredia a la categoría de secretario general, para sentir, esa misma noche electoral, la estela de la traición de quien creía  que era su hijo político.

José Sánchez Maldonado, junto a María Gámez. Acaba de dejar el acta de edil, para ser presidente de la Autoridad Portuaria

Al final, ha sido José Antonio Griñán quien ha elegido para presidente de la Autoridad Portuaria a su economista socialista preferido en Málaga, “el compañero Pepín”. Y de camino, para quitarle a Sánchez Maldonado sus deseos de aspirar a sustituir a Marisa Bustinduy -especialista en acumular cargos y sueldos- en Unicaja, ya que, por incompatibilidad con las tareas de parlamentaria andaluza, debía de cesar. Así Griñán se ha quitado un problema, por tal de mantener las cordiales relaciones existentes con Braulio Medel, que, aparte de las nada cordiales relaciones que tuvo con Sánchez Maldonado en su tiempo como docentes en la Facultad de Económicas en Málaga, después de alguna amarga experiencia en la entidad que preside no quiere volver a ver a un cátedro universitario malagueño más, metiendo las narices, accediendo a información financiera privilegiada, o fiscalizando, más alguien procedente de la política partidaria, su gestión. En contraposición, Medel prefiere que la sustitución responda al modelo Bustinduy, no experta en la materia, para que se limite a aprobar las cuentas, balances o lo que le echen. Por ello, la sustituta del PSOE a Marisa Bustinduy en Unicaja, que ya está decidida, hará más que hablar.

No obstante, la aspiración que albergó Sánchez Maldonado, al no ver posibilidades en su entrada en Unicaja, por lo ya

Sánchez Maldonado, con un brazo echado sobre el hombro de Griñán y otro sobre el de Heredia, sus dos padrinos, recién elegido secretario de Idea de la ejecutiva PSOE-A, junto a Fco Conejo y Rosa Torres. Julio 2012.

apuntado, fue aspirar a presidir la Universidad Internacional de Andalucía, sustituyendo al actual rector, el también catedrático, Juan Manuel Suárez Japón, exconsejero de Cultura y Medio Ambiente de la Junta (1990-1994), que lo viene ejerciendo desde abril del 2005, fecha en la que relevó precisamente al malagueño, ya citado, José María Martín Delgado, ex-rector de la UMA (1984-1994), exConsejero de Cultura (1994-1996) y defenestrado aspirante a la alcaldía de Málaga (abril 2010).

Y es que lo de la Autoridad Portuaria le puede durar a Sánchez Maldonado lo que un caramelo a la puerta de un colegio. El Gobierno de Rajoy tiene previsto la privatización de los Puertos y Aeropuertos. Ha sido la complicación que se ha generado en la privatización, también incluida en la programación del Gobierno central de hacer caja ante su falta de liquidez y la pesada carga financiera del endeudamiento, de Renfe y Adif, lo que pospone el resto. Esta es la operación que motivaba el retraso en la sustitución de Enrique Linde, hasta ahora presidente de la Autoridad Portuaria, que lo venía demandando personalmente desde que se jubilara como funcionario la pasada primavera, y que en estos momentos se ha efectuado ante el percance de salud sufrido, afortunadamente ya superado, a último de agosto.

Presentación a la prensa de la lista electoral a las municipales que encabezó María Gámez. Le acompaña, Bernardino León. Enero 2011.

Con esta locura de obligadas dimisiones de ediles, el PSOE de Málaga, denota que no respeta, ni a su propio electorado, y, siguiendo “el virus Bustinduy” -la cabeza de lista que se presentó a las municipales del 2007 y un año después dimitió  porque se procuró también para los comicios autonómicos, tras su segundo fiasco de lograr la alcaldía de Málaga-  comienzan las deserciones y dimisiones en el grupo municipal socialista del ayuntamiento de Málaga. La historia, por tanto, se repite. Tal como le llegó el mensaje en las urnas, en mayo del 2011, de que el electorado no perdona estos desplantes a su voluntad libremente expresada, igualmente le pasará factura en las próximas locales del 2015. Les da igual. Torpes, y sin capacidad de aprender de la experiencia, ni volverán a lamentarse para no sentirse responsables.

Más que patético. En dieciséis años, en la capital, el PSOE de Málaga ha presentado como poster electoral cuatro cabezas distintas a los comicios municipales y sólo ha

Designación de María Gámez, 30 de julio 2010, como candidata a la alcaldía de Málaga con desprecio a los Estatutos del PSOE y prohibiéndose las primarias.

habido un sólo y verdadero PP ganador. En la pasada legislatura, (2007-2011), hasta cinco portavoces diferentes tuvo el grupo municipal socialista, llegando a dimitir los siete primeros ediles socialistas que se presentaron a las elecciones: Marisa Bustinduy (se fue al Parlamento regional); Enrique Salvo Tierra (terminó otra vez en la Junta como director del Metro, tras haber sido, previo a concejal dimisionario, delegado provincial de Obras Públicas, y posteriormente a su abandono del acta de edil, jefe de Gabinete en el Ministerio de Fomento hasta que Zapatero cesó a Magdalena Álvarez); Inmaculada Pérez de Guzmán (se marchó por desavenencias internas); Rafael Fuentes (por exigencia de la ya aspirante a la alcaldía, María Gámez); Mariluz Reguero (por la obligada dimisión de Rafael Fuentes y ante la situación insostenible en la que se quedaba); Juan José Martínez Zato (se fue por motivos de salud y cansancio ante lo que no funcionaba) y Amparo Bilbao (no llegó a recoger ni su acta porque prefirió, ante la derrota electoral habida, continuar siendo delegada provincial de Igualdad y Bienestar Social en la Junta). Inédito que haya ocurrido semejante desmadre en la historia democrática de las grandes ciudades españolas, y me atrevería a decir que también europeas.

José María Martín Delgado, ex-rector de la UMA, defenestrado, abril 2010, para que Gámez fuera la candidata dedocrática

Como antecedentes de esta legislatura municipal y en los primeros prolegómenos de la elección del aspirante socialista a la alcaldía, el tándem cantinflero, Conejo-Heredia, defenestró, abril 2010, al que por fin se suponía que iba a ser el candidato del PSOE a regir la capital, el ex-rector de las universidades de Málaga e Internacional de Andalucía así como había sido también Consejero de Cultura en el Gobierno de la Junta de Andalucía, José María Martín Delgado.

Antes, se habían desechados o autoexcluídos, con el debido cachondeito de deshoje de la margarita en la prensa malagueña, toda un batería de candidatables que fueron barajándose, con esperpénticas declaraciones de Francisco Conejo a lo sioux, ante la pregunta del millón sobre quién iba a ser en última instancia el candidato: “veréis en el camino señales de humos y signos  que os irán acercando al que al finalmente será designado”, pasándose por ese desfile de candidatables: Trinidad Jiménez, Magdalena Álvarez, Luciano Alonso, Rafael Fuentes o Bernardino León Gross; este último, el diplomático que pareciera ser la esperanza blanca y de rigor del PSOE malagueño, llegándose a convertir en el secretario de la Agrupación Municipal de la capital, que prácticamente tuvo tan solo de vida el día de su constitución, junio del 2009, y que huyó de inmediato apenas que sonó su nombre para candidato, acabando, ante su escasa voluntad en resolver el conflicto PSOE de Málaga, en el Oriente Medio, como Comisionado de la UE, para solucionar el otro, al parecer  “mal fácil”, el que históricamente enfrenta a palestinos e israelíes.

Bernardino León Gross, “huyó” apenas se rumoreó que podría ser el candidato. Prefirió, antes que resolver el conflicto PSOE de Málaga, dedicarse a solucionar el histórico problema, palestino-israelita.

Después, fue la prohibición de que tuviera lugar entre la militancia del PSOE de la capital malagueña unas primarias para que, ante el galimatías de candidatos desfilados, fuera el voto secreto de la afiliación quien definitivamente eligiera la cabeza de la candidatura a la capital, capaz de hacer frente, cuando no vencer, a los dieciséis años que de forma ininterrumpida ha estado el PP gobernando la ciudad, primero con Celia Villalobos, 1995-2000, y posteriormente Francisco de la Torre, 2000-2011.

Sin embargo el aparato prohibió la consulta a las bases y la nominación dedocrática de María Gámez, inexperta en comicios y en batallas políticas, tuvo lugar.

Ello significó un escándalo en los medios de prensa, que hicieron un riguroso seguimiento del affaire, y de seguro a la militancia socialista y a un electorado cansado de los tejemanejes de una oligarquía dominante en las direcciones de los partidos, ningún detalle de este culebrón les pasó desapercibido, tomando nota de cuanto sucedió y siendo capaces de pensar que en pocos meses harían pasar la factura en las urnas.

Bernardino León, Trinidad Jiménez, y Magdalena Álvarez, que parecieran eufóricos al no ser ellos sino María Gámez, que les acompaña en la foto, la candidata.

De esta forma, se llevó a cabo la puesta en escena de la decisión, ya tomada previamente, tres meses antes, y presentación pública se efectuó el día antes de las vacaciones veraniegas del mes de agosto, previo paripé de reuniones de consultas a contrarreloj, sin debate alguno, con los secretarios orgánicos del PSOE de los distritos y sin convocar ni tan siquiera a las Agrupaciones de militantes, cuyas sedes se encontraban ya cerradas por el ocio estival.

María Gámez, por tanto, fiel a la obediencia debida, era la que pasaba por allí y le venía muy bien a la cúpula de niñatos mediocres y sin profesión, dirigidos por el tándem Heredia-Conejo así como a su oportunista aliado, Luciano Alonso, que ya había dejado en la estacada a su engañosa Alternativa, de cara a que nada cambiara en el control del poder en el PSOE malagueño. Se optaba por dilapidar un posible buen resultado en las elecciones municipales, antes que perder el control del PSOE malagueño.

María Gámez al brazo de Luciano Alonso, otro que huyó de ser candidato, pero para no perder su puesto de Consejero. Su pitonisa frase: “Apostar por María es hacerlo a caballo ganador”, queda, como colmo al desatino, en los anales de las hemerotecas de prensa.

Con María Gámez nada de lo orgánico quedaría afectado ni remotamente aparecería en el escenario orgánico el peligro contagioso de que unos buenos resultados, bien obtenidos como cabezas de listas por Martín Delgado o por Ignacio Trillo, por la entrada de brillantes trayectorias y con peso político en las listas municipales, no controlados por el aparato, fuera el preámbulo de la regeneración tan urgente y necesaria en el PSOE malagueño. Luciano Alonso, que puso todo su peso para que, aún conociendo la extrema debilidad como candidata de María Gámez, la conocía bien por su etapa de Delegada Provincial de Innovación de la Junta, fuera la candidata, y cuya frase lapidaria que queda en la hemeroteca de la prensa,  además podía respirar ya que su relación con Martín Delgado siempre fue pésima.

De nada sirvió que me ofreciera para las primarias y con ello, si lo aprovechaban, hasta la candidata que propugnaba el oficialismo, María Gámez, pudiera ser más conocida entre la ciudadanía malagueña. No me perdonaron que les pusiera en la contradicción, en todo momento me mantuve con los Estatutos del PSOE aprobados en el último Congreso bajo el brazo, ante la opinión pública y publicada de que estaban vulnerando la propia legalidad orgánica. ante la nula respuesta que obtenía a mis escritos, alegaciones y recursos por la prohibición de las primarias en Málaga y en Andalucía, mientras en Madrid, Tomás Gómez versusTinidad Jiménez, u en otros lugares de la geografía española se celebraba. Tuve que pedir amparo judicial, por vulneración como militante socialista a los derechos fundamentales que me asistían, que me fue aceptado a trámite, pero ante la fecha en el horizonte que me daba la justicia para resolver definitivamente, abril-mayo del 20011, justo en vísperas de las propias elecciones municipales, ya no sería posible celebrar unas primarias, por lo que decidí retirarme para que no me echaran la responsabilidad de una derrota electoral anunciada.

Ignacio Trillo, reivindicando, con los Estatutos del PSOE en mano, la celebración de primarias en Málaga capital.

Ello hizo, que, creyendo la ejecutiva del PSOE malagueño, que era un síntoma de debilidad por mi parte, fueran a por mi con un indecente estilo goebbeliano más propio de los años treinta del nazifascismo o del stalinismo que del siglo XXI en el que estamos. Hube de abandonar mi militancia, para no darles el placer de que la mediocridad me echara del PSOE, ante el expediente, digno de figurar en los horrores de persecución a la libertad de expresión, que me abrieron, y hasta en el campo laboral me llegaron las represalias, y donde a pesar de contar ya con sentencias judiciales que me reponen en la plaza de funcionario, con carácter retroactivo, al día en el que fui ilegalmente cesado y al pago de los perjuicios económicos sufridos, se niegan a ejecutarlas acudiendo a otras instancias judiciales para ganar tiempo político.

Patada a las urnas de primarias.

Y es que en aquel entonces, verano 2010, a pesar de tener controlado el aparato del PSOE malagueño, las direcciones políticas de las Agrupaciones de Distritos de Málaga capital, nunca se fiaron que el voto secreto de la militancia socialista, antes los deseos de ganar la alcaldía al PP, no fuera en dirección contraria a María Gámez, que por su bisoñez política podía ser ridículamente derrotada en las primarias en el primer debate bis a bis que aconteciera. Los resultados “sorpresas” en las urnas de la militancia socialista, de los mano a mano, Almunia-Borrell o Bono-Zapatero, habidos, estaban muy presente entre los aferrados al poder, costase lo que costase electoralmente al PSOE malagueño.

La noche fúnebre de la derrota electoral, 22 de mayo 2011, sin autocrítica ni asumir responsabilidades políticas.

Posteriormente, la hecatombe electoral aconteció, pero tras ese 22 de mayo del 2011, nadie se hizo responsable de la derrota padecida en la capital, con pérdida de doce puntos electorales, 22.221 votos absolutos menos a pesar de los cerca de cinco puntos más en la participación, y con tres concejales menos, dos entregados al PP y uno a IU; y todo ello en comparación con los insatisfactorios resultados en el 2007 por la candidatura que encabezaba Marisa Bustinduy y que motivó en aquel tiempo un movimiento de contestación interna pidiendo su dimisión. Lo que fue mal, hahía ido a peor. Además, nada comparable de estos desastrosos resultados a la media con la que se había hundido el PSOE a nivel andaluz o nacional, achacable a cómo Zapatero estaba gestionando la crisis. Había una particularidad excepcional en la capital malagueña.

Así pues, a un año y cuatro meses después de esa debacle en las urnas, ocurre ahora la dimisión de tres ediles y queda un cuarto muy “tocado”, al que ya han situado fuera de cualquier responsabilidad opositora, negándole su asignación a áreas concretas de trabajo opositor. cuando ni tan siquiera ha pasado el ecuador, del total de los cuatro años de mandato, que no llegará hasta mayo del 2013.

María Gámez, siempre dijo, ante la negativa a celebrar primarias, que ella “hacía lo que el Partido le mandara”. Aquí la vemos con el alcalde tránsfuga de Ronda, antes de que fuera detenido por presunta corrupción urbanística en la operación “Acinipo”.

Son muchos los rumores que apuntan sobre quien será la sustituta de María Gámez para las próximas municipales de mayo del 2015, al encontrarse totalmemente achicharrada y ya amortizada de cara al electorado.

Aparece extendido, en pequeños núcleos del poder regional, ya que esta vez no se dejará que lo decidan unilateralmente los cafres que dirigen el PSOE de Málaga, que ya han tocado, como sustituta a María Gámez, a la posible candidata para el 2015, y la he puesto en femenino por ser una mujer a la que, “presuntamente”, le han dado un toque para comprobar si se deja querer, hecho no comprobado aún, al ser muy próxima al PSOE aunque no militante con carnet. Me imagino que nada bien le habrá caído cómo el PSOE y Gámez han resuelto la presente crisis.

Asimismo, también apuntan otras fuentes muy allegadas a la edil socialista, María Gámez, que su límite temporal aguantando chaparrones en la Casona del Parque, estaría fijado en llegar como máximo hasta junio del 2014, un año antes de las municipales, fecha en la que tendrá lugar los comicios europeos, para, aprovechando su situación como perteneciente a la ejecutiva federal del PSOE, marcharse de su cargo de edil en el ayuntamiento de Málaga con destino a un puesto en la lista de europarlamentaria para Bruselas y Estrasburgo, como en su día hiciera Magdalena Álvarez, en este caso desde su puesto de diputada en Madrid y una vez que dejó de ser ministra de Fomento. Y es que en un PSOE institucionalizado, desideologizado, degenerado y dedicado, ante la carencia de proyectos que ofrecer a la ciudadanía, a colocar a su personal, el que no corre, vuela.

El alcalde de Málaga del PP, Francisco De la Torre, que aparece agotado, pero por haber hecho a nado la travesía del Puerto.

Sin existir la responsabilidad política en este PSOE de Málaga, cualquiera vaticinaría, en el deterioro constante que le asiste, que hay PP para largo en el ayuntamiento de Málaga. Y es que se lo ponen como a Felipe II.

Sin embargo, en todo este butiburrillo, Málaga y su ciudadanía -sin Gobierno municipal del PP que brille, con un alcalde agotado, y con la oposición mermada, el último episodio con la salida de Pedro Moreno Brenes del ayuntamiento como portavoz de IU también contribuye a ese vacío- son las que pierden.

Os dejo con este enlace que a continuación figura de la Cadena SER que muestra el cachondeito que hay en ciudad con lo que va siendo ya eterno, la permanente crisis del grupo municipal municipal del PSOE, y donde llega la portavoz socialista, María Gámez, a confundir en su rueda de prensa, al concejal José Sánchez Maldonado, con un tal José Martín Maldonado, lapsus tal vez debido al primer apellido del ex-rector, José M Martín Delgado, que fuera defenestrado para su presencia en la cabecera electoral: http://www.ivoox.com/12-octubre-bola-cristal-audios-mp3_rf_1490731_1.html En esta cinta de radio también se puede apreciar el nivel en el que se encuentra la ciudad de Málaga, carente de proyecto de ciudad y de proyectos concretos, centrado en la limpieza y donde el alcalde, agotado políticamente, pareciera que fuera, como ya lo definiera el columnista José María de Loma, el mismo mister Proper.

Nota final: Cuando cierro la actualización de este post, domimgo 14 de Octubre, me llaman por teléfono para comunicarme que un nuevo frente en la provincia de Málaga se le abre a la dirección del PSOE, con posibles expulsiones. Confirmaré los datos y daré cumplida información.

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