CRÓNICA DEL INCENDIO DE MÁLAGA (30/08 AL 2/09/2012). SU PRECEDENTE DE 1991.

Posted on agosto 31, 2012

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EL VIRULENTO INCENDIO DE MÁLAGA.

LA SOLIDARIDAD Y APOYO CON CUANTOS  HAN SUFRIDO, Y COMBATIDO HASTA SU EXTINCIÓN, EL GRAN INCENDIO FORESTAL -EL MAYOR DE LA PROVINCIA DE MÁLAGA DEDESDE HACE 21 AÑOS- QUE SURGIÓ CON NOTABLE VIRULENCIA EN LA TARDE DEL JUEVES, EN EL TRIÁNGULO DE LOS MUNICIPIOS DE COIN, ALHARÍN EL GRANDE Y MIJAS, Y QUE CON LA MISMA INTENSIDAD Y ENORME VELOCIDAD DE PROPAGACIÓN, INÉDITO HASTA LA FECHA, TAMBIÉN SE EXTENDIÓ A LOS MUNICIPIOS DE OJÉN, MARBELLA, Y MONDA

Ignacio Trillo

JUEVES, 30 DE AGOSTO

Los fuertes vientos, altas temperaturas del terral, bajísima humedad, un 10% llegó a medirse en el propio litoral con temperatura de 33ºC a la una hora de esa madrugada, y la abundancia de combustible vegetal seco, afectados también los montes por la desinversión de la crisis económica, el terreno súperaccidentado y la dificultad de accesos en muchas zonas, han dado lugar a que el siniestro forestal, una vez iniciado en el municipio de Coin, colindante al de Alhaurín el Grande, a las 18 horas 50m de la tarde del jueves, y pasado de inmediato a “Sierra Negra” de Coin, haya tenido un recorrido vertiginoso hacia el municipio de Mijas, de ahí a los de Marbella y Ojén, hasta acabar, ocho horas después de su comienzo, entrando en el municipio de Monda, devorando a su paso, en su primer momento, centenares de hectáreas; insisto en poquísimo tiempo, algo sin precedente de lo que se conoce en la historia de los incendios de Málaga.

A sumar como superficie, gran parte de la noble vegetación en el posible punto de inicio, “Cerro de Alaminos”, que se propaga rápidamente es el noble espacio conocido como paraje “Barranco Blanco”, para pasar en su mayoría a alto matorral muy seco debido al duro año de sequía, constituido por aulagas, jérguenes, palmitos .. pasando por rodales de pino pinaster, carrasco y pequeños tramos de alcornocal, hasta entrar, en pocas horas, hasta en la noble “Sierra Parda” del municipio forestal de Ojén, el más afectado, tanto desde la perspectiva ecológica, como por el número de personas desalojadas, y, asimismo, por el porcentaje de superficie quemada respecto a su extensión total.

El punto de origen del incendio parece ser, nada será definitivo hasta que la investigación se dé por concluida, que tuvo lugar en un bello lugar conocido como “Barranco Blanco”, paraje que ha quedado dañado, y que no teniendo la consideración, a efectos legales, de Natural, sí está considerado y catalogado, por lo valores singulares que alberga, como LIC (Lugar de Interés Comunitario); por tanto, protegido por todas las legislaciones ambientales, desde la andaluza hasta la europea.

“Barranco Blanco”, es un lugar muy visitado y transitado, a la vez que muy accidentado, como una inmensa vaguada o pequeño valle, atravesado por el río “Alaminos” donde van muchos bañistas y excursionistas, y la ineducada huella humana está constantemente presente por el reguero de residuos que, a pesar de las periódicas limpiezas realizadas por las administraciones y voluntarios, casi siempre está presente, y en el que incluso furtivamente, porque está prohibido llevarla a cabo, aprovechando como escondite una zona rocosa , de sus múltiples recovecos existentes, para, de forma desaprensiva, calentar con fuego la comida que portan; o se hacen paso por zonas muy cubiertas por la vegetación cortando lo que consideran seco y dejándolo en el lugar, cuando no se efectúan desbroces o podas en fechas indebidas. Hace pocos días, falleció en dicho lugar un niño cuando acompañaba a su padre al despeñarse por una de sus laderas.

A principio de septiembre del 2008, ante el proyecto de urbanización que amenazaba a ese paraje, “Barranco Blanco”, en su parte incluida dentro del municipio de Alhaurín el Grande, en la condición de delegado provincial de Medio Ambiente de la Junta que por entonces ejercía, firmé la declaración de impacto ambiental negativo y la inviabilidad por tanto a la pretensión de construir 1.500 viviendas en tan singular espacio. No habría que olvidar tampoco, para los especuladores de noticias, que la legislación andaluza, y posteriormente la estatal, imposibilita el cambio de calificación de los suelos, o cualquier otro aprovechamiento con fines lucrativos, de los terrenos incendiados.

La hora tardía del comienzo de este incendio, hizo que se echara rápidamente la noche y dejaran de operar los medios aéreos; otro de los grandes inconvenientes que surgieron en las tareas de extinción para haber frenado el atroz avance de las llamas.

Como media de prevención y cautela, varias núcleos poblados y diseminados de Mijas, Marbella y Monda, así como el pueblo entero de Ojén, todos ellos situados en la Costa del Sol Occidental de Málaga y territorio de influencia, tuvieron que ser desalojados por sus residentes a distintas horas, conforme acarreaba riesgo para las zonas habitadas la evolución del siniestro. Fueron trasladados con destino a los centros deportivos que rápidamente se prepararon al efecto, tales como el de “Las Lagunas de Costa Mijas”, “Albergue de la Cala”, “el Hipódromo de Mijas”, donde además recepcionaron animales domésticos, de granjas y caballos, así como en otros centros de acogidas, como el “Polideportivo Serrano Lima” en el municipio de Marbella.

Las zonas que total o parcialmente fueron desalojadas, afectando a más de seis mil personas, fueron: “El Puerto de los Pescadores”, “Atalaya”, “Entrerrios”, “La Cala Golf”, “Calahonda”, “Fuente de la Teja”, en el municipio de Mijas. “Elviria”, “Las Chapas”, “El Molinillo”, “La Mairena” en el municipio de Marbella. “Juanar” y el pueblo entero de Ojén (más de 4.000 vecinos). Asimismo, “Alpujata” en Monda; entre las principales a reseñar… lo que de por sí muestra una de las caras más problemáticas que generó el siniestro.

La virulencia en la quema de la vegetación y altura de llamas que iban creando el incendio por donde iba trascurriendo, así como la velocidad de propagación en su recorrido. eran provocadas por unos parámetros más que estudiados por los expertos en esta materia que, cuando tienen lugar su coincidencia, generan un cóctel explosivo en el comportamiento del siniestro de incalculables consecuencias negativas.

Este fenómeno viene en llamarse, “La ley de los tres 30”, consistente en: velocidad del viento superior a los 30 kms/h, temperatura superior a los 30ºC y humedad relativa por debajo del30%. Sobradamente se daban esos tres parámetros de riesgos en este incendio, además batiendo récord,  como para que en tan poco tiempo el fuego recorriera una distancia de treinta kilómetros, multiplicando sus focos por la cantidad de pavesas ardiendo que el propio viento se encargaba de lanzar, por delante y en sus laterales, haciéndolo cada vez más extenso, adelantando la velocidad de la propagación del incendio a la llegada por detrás de los propios frentes que iban formándose, a la vez que los atomizaba en varias direcciones por las turbulencias internas que la propia virulencia del fuego iba originando y que se manifestaban creando cambios racheados en la orientación del viento. Todo un infierno.

La zona afectada que parte del inicio del fuego, municipios de Coin y Alhaurin el Grande, hasta los siguientes de Mijas, Marbella, Ojén y Monda, se caracterizan, en su primer tramo antes de llegar a la costa, por diseminados poblacionales y casas aisladas, incluído “Barranco Blanco”, de personas más dedicadas a huertas, campos, ganadería -actividades donde tan arraigado estuvo antiguamente el uso del fuego como practica de limpieza hasta que empezó a ser, como causantes de incendios, perseguida y reprimida- , segundas residencias de personas de los pueblos colindantes… y ya más cercanos al litoral, por urbanizaciones donde es notable la presencia de ciudadanos de otros países, hasta concluir en Ojén que ofrece más arbolado noble con presencia a destacar de pinar así como de fincas con alcornoques, como “La Mairena” , y más hacia el norte, ya en el municipio de Monda, con presencia de canteras, casas diseminadas en campitos, y más allá la zona de mayor nobleza forestal cuya vegetación ha sido salvada.

Es de reseñar, que los terrenos forestales de los dos últimos municipios municipios reseñados, Ojén y Monda, están enclavados en las Reservas de la Biosfera, tanto de la Sierra de las Nieves como la Transcontinental del Mediterráneo, Andalucía-Marruecos, ambas aprobadas y reconocidas por la UNESCO.

Es más que notoria la complejidad de trabajar para la extinción del fuego en ese territorio, conocido esta modalidad de incendio “Interfase”, porque se entremezclan poblaciones residenciales con parcelas dotadas de abundante vegetación en su jardinería, no siempre exclusivamente ornamental, lindando con terrenos forestales.

En estos espacios, la prioridad número una y principal del operativo de prevención y extinción está centrada en la salvaguarda de las personas y eso hace dejar otras urgencias como la de actuar con eficacia pura y dura en exclusiva para la extinción del fuego de la vegetación. Asimismo, los medios aéreos deben de tener mucho cuidado en sus descargas. En un incendio en el sur de Francia, una descarga de agua con retardante mató a dos personas.

Algunos de los teléfonos que se pusieron en marcha al servicio únicamente para situaciones de real emergencia, aparte del 112, fueron: de Bomberos de Mijas 952586312. Radio Mijas 952581010. Y Policia Local 952460909. Sólo su uso, por favor, era recomendable para llamadas urgentes e imprescindibles.

La solidaridad entre la ciudadanía ha sido ejemplar. Voluntarios que eran más que suficientes apenas se iban solicitando. Chuinguiteros llevando las hamacas de playas a los centros de acogidas a los desalojados… Delmismo modo, la compleja coordinación de los cuantiosos medios que en poco tiempo estaban presentes operando en la zona del incendio, terrestres y aéreos, para su extinción, y donde afortunadamente no se produjo ningún accidente digno de mencionarse.

De inmediato, hubo medios terrestres de extinción desplazados desde toda la provincia de Málaga, pertenecientes a distintas administraciones, así como, poco después, procedentes de las provincias de Almería, Granada, Córdoba y Cádiz, a los que se fueron sumando retenes ue llegaron de Huelva, Sevilla y Jaén.

En total, entre extinción, prevención, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y voluntarios, más de mil quinientas personas han trabajado codo con codo para que este desastroso incendio no adquiriera tintes más dramáticos.

Asimismo, fue declarado el nivel 2 lo que posibilitó la entrada en acción de la UME (Unidad Militar de Emergencia) que horas después, avanzada la madrugada, ya estaba alguna unidad desplegada en municipios de la zona del incendio.

Previo a la alborada del viernes, ofrecía mejor cara, tras un esfuerzo titánico de los equipos de extinción que trabajaron durante toda la noche para su control, haciéndolo, además, en condiciones de compleja y dificultosa orografía y en las peores condiciones metereológicas que se pueden presentar en un siniestro de esta envergadura. Había sido frenado su avance, y con la lógica ansiedad de que los medios aéreos, ya con la claridad solar, empezaran a actuar.

Siempre con la esperanza de que la tragedia se quedase en lo conocido, tras la inspección a la zona que habría de efectuarse con la luz del día, a la vez que la averiguación de la causalidad, cuyas hipótesis permanecían todas abiertas.

VIERNES, 31 DE AGOSTO

Amanece con el más que lamentable suceso del fallecimiento de una víctima por el incendio, ciudadano alemán de 54 años, que presuntamente retornó a su vivienda tras haber sido desalojado, de igual forma que dos heridos graves, de un total de cinco que ofrecían distintos niveles de quemaduras en sus cuerpos.

Los medios aéreos -llegaron a actuar a lo largo de todo el tiempo que duró el siniestro, entre helicópteros, avionetas e hidroaviones, medio centenar de aparatos- que comienzan a estar operativos, junto con los terrestres, se hacen con el frente este y sur del siniestro, a la altura cercana al litoral, centrado primordialmente en el entorno de la autopista de peaje y de los frentes que habían estado amenazando a la Urbanización Calahonda de Mijas y del Hospital Costa del Sol ya en el municipio de Marbella. No obstante, el mayor frente de llamas, empujado ahora por los vientos de levante, en vez de los del terral del jueves, se dirigió en dos direcciones hacia la carretera del Arco, Marbella-Ojén-Coin, donde amenazó además, al dividirse uno de ellos, con saltar en tres puntos distintos.

Uno, hacia “Sierra Blanca” de Marbella. Otro hacia el “Refugio de Juanar”, y un tercero bordeando una zona de canteras existentes en el municipio de Monda, a la zona denominada “Alpujata”, que ya había sido desalojada en la madrugada como medida de prevención. En un primer asalto al fuego por los equipos de extinción aéreos y terrestres, se detuvo el salto que realizó el frente de llamas hacia el oeste del pueblo de Ojén, a la altura de su Polideportivo, salvándose su paso a “Sierra Blanca” de Marbella. Y otro tanto ocurrió con el salto del fuego por la zona de la carretera que amenazaba hacia el “Refugio de Juanar”. No así ocurrió el avance de llamas en su frente más al norte donde lo siguiente a ser afectado, podía ser la finca de alcornoques, “Moratán”, límite exterior del Parque Natural Sierra de las Nieves, donde no llegó a entrar.

Por tanto, todos los efectivos y medios aéreos se centraron durante las horas de la tarde del viernes hasta el ocaso de luz solar que daría lugar a su retirada, en impedir ese salto a la carretera del Arco, de Ojén a Coin, que sirve de seguridad y de ataque al fuego para los medios terrestres, de cara a que el incendio no impregnase de fuego “Sierra Blanca” de Marbella, si saltaba la carretera a la altura del sur del pueblo de Ojén. Igualmente, para impedir que en la parte norte, asimismo de la citada localidad, se metiera el siniestro por el sur de los “Llanos de Purla”, dirección a “El Cereza” y “Parque Cinegético”, también hacia el “Refugio de Juanar”. Y más al norte, ya en el municipio de Monda, para imposibilitar que traspasase la carretera y caminos y traspasase al alcornocal de “Moratán”. De esta forma, con su control, se impediría que el fuego entrase en la masa forestal continua que tendría más allá, ya el municipio de Istán, eminentemente forestal y de bosque adulto, de máximo peligro su afección, porque entonces el fuego sería irrefrenable quemando miles de hectáreas de valor ecológico incalculable, ya pertenecientes al Parque Natural Sierra de las Nives, y allende del Valle del Genal. Afortunadamente, gracias a los heroicos y eficaces equipos de extinción, esa catástrofe no se ha producido.

Sólo a última hora de esta tarde, unas patillas ardiendo en la zona de “Elviría” en Marbella ofrecían cierta actividad y a donde se estaban centrando más los bomberos urbanos ante la existencia de casas cercanas.

A las 20h 30m, a punto de retirarse los medios aéreos,  en el centro de mando de la dirección del operativo de extinción instalado e la zona del Hospital Costa del Sol en el municipio de Marbella, por primera vez desde el inicio del siniestro, comenzó a respirarse un ambiente más relajado en la confianza de una próxima estabilización del incendio, aunque aún quedará mucho trabajo para impedir su reproducción, sobre todo en el frente de Ojén, “Alpujata” de Monda, y en el origen en el municipio de Coin.

La predicción mateorológica para esa noche, es de calma de vientos, aumento de la humedad y posibles precipitaciones.

Ojalá esta pesadilla sea más que controlada y refrescada la mañana del sábado, uno de septiembre, incluso durante el domingo. Es muy grande el perímetro a asegurar para que no haya ningún nuevo sobresalto. Así se esperanzaba el operativo.

Nota: El mapa que precede a la del solitario hidroavión en descarga, corresponde a la edición del diario El País y ofrece una localización de los lugares geográficos señalados y de la evolución e incidencias ocasionados por el siniestro. No obstante, en la tarde del viernes el perímetro afectado por el incendio era superior, sobre todo en su zona oeste correspondiente al municipio de Ojén.

También desde primera hora de la mañana del viernes, con las primeras luces del alba, había comenzado a fondo las tareas que llevan a cabo la Brigada de Investigación de los Incendios Forestales (BRIIF), normalmente constituida por agentes de medio ambiente especializados en esta función, para hallar el punto de inicio del fuego así como la huella de su causa. Se trata de seguir el recorrido inverso de la evolución del incendio, o sea, en sentido contrario al trayecto que haya seguido el fuego, teniendo en cuenta la incidencia del siniestro sobre la vegetación, el suelo a la luz de los vientos y turbulencias dominantes que se presentaban en el momento de su trascurrir, para ir a continuación realizando distintos círculos concéntricos cada vez más cerrados y pequeños, hasta localizar exactamente el punto de su inicio, para de igual modo analizar minuciosamente los elementos extraños que se puedan hallar sobre el terreno, a la vez que los comportamientos regulares o anómalos del fuego que se hayan podido producir en ese punto de ignición, lo que podrían llevar a concluir exactamente la causa que lo generó.

Lamentables portavoces de sí mismos sobre el incendio, normalmente cafres políticos ignorantes en esta materia y con grave afección de incontinencia verborréica, suelen ser muy osados en esos momentos de grave tensión, por la extensión y drama del incendio, y como cortina de humo, sin prueba ni rigor alguno, suelan lanzar aseveraciones irresponsables, normalmente encaminadas en la dirección de aseverar que el siniestro ha sido intencionado, generando una dinámica de condena y maldición colérica entre una ciudadanía que se bate entonces entre la indignación y la impotencia, y hasta algunos con petición de que se reestablezca la pena de muerte.

De nada sirve este más que deleznable hecho para la educación ambiental; además, traslada la imagen de que unos desaprensivos, especuladores o terroristas de los bosques, con total impunidad, pueden se capaces de crearnos desastres ambientales y humanos, con los graves precedentes que eso puede acarrear para lo que pudiera tener lugar en un futuro. Ni siquiera se ocupan de estudiar la estadística sobre la causalidad de otros incendios para comprobar que en su inmensa mayoría son ocasionados por la mano del ser humano, pero por negligencias, sin intención de causar daños.

Menos mal que está claro que cuando la BRIIF comienza la investigación está carente de cualquier prejuicio o apriorismo carente de objetividad y rigor, simplemente dejándose llevar por lo que se deduzca de la metodología que se emplea para el trabajo de campo ya descrito.

SÁBADO, 1 DE SEPTIEMBRE.

Los trabajos de extinción continuaron durante toda la noche para asegurar la no reproducción de frentes en las distintas superficies estabilizadas pero aún calientes.

A primera hora de la noche inmediatamente anterior, a causa de un rebrote, se había producido un desalojo en Elviria (Marbella) como medida de prevención. Ya a la mañana del sábado no ofrecía problema alguno.

Asimismo, quedó asegurado el frente del tramo Marbella-Ojén para que ninguna reproducción del incendio saltara hacia “Sierra Blanca” de Marbella o el “Refugio de Juanar” en Ojén. El grueso de la extinción, no obstante se ha venido realizando durante toda la noche en lo dos puntos más delicados donde el fuego aún ofrecía cierta actividad: “Alpujata” en Monda y en una zona forestal de Coin, municipio donde se inició.

Sobre la 10 de la mañana del sábado, ya no había frente de llamas. Se continuó refrescando y machacando la zona con los medios aéreo, dotados de agua con retardantes para alargar el tiempo de la evaporación del líquido elemento en su contacto con el calor del fuego, fundamentalmente en el límite del perímetro en la componente norte afectado por el siniestro , situado en Monda y Coin.

La carretera de Marbella-Ojén-Coin, también a esa misma hora de la mañana, había quedado abierta y ya podían retornar los más de cuatro mil desalojados de este municipio a sus casas. La autopista de peaje, que tuvo que ser cortada en algunos momentos, por escasos intervalos de tiempo, tampoco ofrecía ya incidencia alguna para el transcurrir normal de los vehículos.

Los trabajos de vigilancia, refresco y de aseguramiento del perímetro que recorrió el fuego, así como de zonas interiores que no llegaron a arder, al ir saltando el fuego por la velocidad de los vientos, continuaron durante todo el día.

Como buena señal que ofrecía el siniestro, a efectos de su inminente su estabilización, se levantó la emergencia del nivel 2 que pasó al 1, hecho que quedó confirmado a las 12 h 45 m, horario coincidente con el inicio, por tanto, del repliegue de algunos medios aéreos del Infoca procedentes de otras provincias, así como la desmovilización de la UME (Unidad Militar de Emergencia), lo que significaba, para entenderse, que el incendio quedaba realmente controlado, independientemente del empleo en el lenguaje del argot de estabilización que los protocolos de prevención y extinción obligan a utilizar en ese momento para continuar las tareas de limpieza de márgenes del perímetro afectado para su no reproducción.

Alrededor de las 15.15 horas, surgió un nuevo sobre salto cuando un total de 140 llamadas ciudadanas en escasos minutos, lo que denota la sensibilidad existente en la zona, alertaron de un nuevo incendio, independiente del anterior, que había salido de la carretera del municipio de Benahavis, colindante en su orientación oeste al de Marbella. El fuerte dispositivo cercano desplegado, se trasladó de inmediato para su extinción, que se consiguió en poco tiempo, aunque previamente como medida de prevención hubo de desalojar 15 viviendas.

DOMINGO, 2 DE SEPTIEMBRE.

Prosiguieron las tareas de enfriamiento y vigilancia en el extenso perímetro que afectó el incendio surgido desde Coin.

A las 10h 30 m. de la mañana se pasó el siniestro de alerta uno a nivel cero, al eliminarse riesgos para su reproducción, aunque no se diera por extinguido y continuaran lo  trabajos de aseguramiento del perímetro.

Asimismo, en esa escalada de desactivación, siguiendo el protocolo al efecto,  a las 18 horas 30 minutos se dio por controlado, lo que no significaba que se retiraran los efectivos aún presentes que seguirían con sus labores de vigilancia y limpieza.

En esa misma arde se proporcionan los datos de superficie afectada por el incendio, que ya se aprecia en la toma de satélite, antes y después del siniestro, como indica la imagen expuesta.

En este sentido, el balance de superficie explicita que el fuego ha recorrido un total de 8.225,1 hectáreas, de un territorio que, al desarrollarse  en zona Interfase, dispone además de zonas urbanizadas y construcciones dispersas. En concreto, del total de superficie afectada por el fuego, 1.049,8 hectáreas se refieren a suelos urbanos y agrícolas, mientras que la superficie netamente forestal alcanza las 7.175,3 hectáreas.

Ahora, a desear que esto no se repita, se aprendan las lecciones que haya que tomar, que las lluvias no vengan para este año cargadas de tormentas, para evitar la erosión de los suelos por carencia de su protectora cubierta vegetal así como del lavado de las semillas que el propio fuego ha obligado a su expansión y derrame por los suelos y que son claves para la regeneración natural. Inmediatamente habrá de comenzarse el seguimiento de los árboles que aún presentando aspecto calcinados o tiznados por el humo del fuego, aunque nos parezca hoy imposible, se pueden ir recuperando asímismos. Y ya pasado un cierto tiempo, ayudar en los sitios que hicieran falta con repoblaciones como apoyo a la regeneración natural, nunca en su sustitución. Hay que entender que un incendio lo que quema, principalmente, es decenas y decenas de años hasta volver a ver el paisaje en las mismas condiciones en que se encontraba previo al siniestro.

Por el contrario, comenzar de inmediato con maquinaria, repoblaciones y todo lo que sea patear o movimiento de tierras en el terreno, es cargarse lo que la propia naturaleza puede hacer. Y en cuanto a troncos y maderas quemadas, deben de ser situadas como traviesas para servir de cara a aminorar la erosión por las lluvias, montando barreras sobre el propio suelo en prevención de su arrastre por tormentas, lo que exige a la vez un seguimiento, control y tratamiento, nada dañino, de plagas en evitación de que surjan.

Y en cuanto a las construcciones de viviendas dentro del monte o en las zonas Interfase, creo que los ayuntamientos y el ente de la competencia urbanística, la Junta de Andalucía, tienen para reflexionar y tomar medidas, porque en esta tragedia, encima hay que darse con un canto en los dientes de que no haya habido más desgracias personales y materiales.

Por último, viendo que lo que ha ocurrido en Málaga con este incendio, que es la constante de este verano en toda España y vamos camino de llegar a nivel nacional a las 200.000 has de superficie quemada, ¿cuento dinero de lo que se ahorran las administraciones, con esta sinrazón que significa las políticas de recortes, en trabajos selvicolas de prevención de los terrenos forestales de incendios, después se lo tienen que gastar en los medios que se emplean y contratan para extinguir el fuego, y encima derrochando miles de toneladas de combustible vegetal que se queman y que, de forma ordenada y escalonada, podrían ser empleadas en centrales de biomasa para la producción de energía renovable, dando asimismo rentabilidad económica a los titulares, públicos y privados, de ese bosque Mediterráneo, a la vez que evitaríamos tantas humaredas de emisiones de CO2 equivalente que lanzan los incendios contra la atmósfera y así poder prevenir el cambio climático?

Por favor, que alguien haga las cuentas, y sobre todo antes de que nos quedemos sin la fuente de la vida que son nuestros montes y bosques.

POSDATA:

El pasado día dos de octubre, un mes desde que quedara controlado el incendio, se hizo público por la Subdelegación del Gobierno en Málaga, que un jardinero de la localidad malagueña de Alhaurín el Grande había sido detenido por su supuesta implicación en el incendio que quemó 8.225 hectáreas de terreno, 7.175 de ellas forestales, a finales de agosto en la provincia de Málaga. El detenido tiene 35 años y fue arrestado ayer lunes tras un mes de investigación del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF), del dispositivo andaluz contra incendios Infoca.

El informe de dicha brigada apuntó a una negligencia por la quema de restos vegetales en una finca como origen del incendio, que afectó a seis municipios de la provincia de Málaga.

Las condiciones meteorológicas existentes suponían “una alerta extrema de peligro de incendios”, dado que la temperatura superaba los 37,6 grados, la humedad relativa se encontraba en un 18 por ciento y el viento de terral alcanzó rachas de hasta 34 kilómetros por hora.

El punto de origen del fuego se fijó en Coín, en una finca ubicada junto al pie de monte de la ladera del cerro Alaminos y junto al carril denominado Charco del Infierno.

En este lugar, los investigadores hallaron evidencias y restos vegetales de adelfas, ciprés, palmera y jacaranda con los que se realizó una hoguera que, al ser abandonada incandescente, propició que se propagara el incendio en dos frentes, al norte en dirección a caseta Alaminos y al oeste hacia Barranco Blanco.

NOTA DEL AUTOR DEL BLOG: Nada cae en sorpresa ya que responde a lo que aquí más o menos se comentó, sí en cambio debía ser una lección para los bocazas que, cuando ocurre un siniestro de estas características, lo único que hacen es estorbar, y donde también podrían cerrar sus boquitas hasta que concluya la investigación de su causalidad, y no dedicarse a inventarse más humos, causando alarmas sin fundamentos, que para sus vergüenzas serán imposibles de borrar de las hemerotecas y que perdurarán como testigos a sus desatinos.

PRECEDENTE DE UN INCENDIO EN MÁLAGA DE ESTA ENVERGADURA: 7 DE AGOSTO 1991

Para conocer un siniestro forestal de esa envergadura y catástrofe que tuviera lugar en la provincia de Málaga, he de acudir a mi archivo personal para remontarse a agoto de 1991, hace justo veintiún año.

En este sentido, surgió un incendio cercano a un cortafuegos del monte público del municipio de la Serranía de Ronda, Igualeja, el miércoles 7 de agosto de 1991.

De inmediato se hizo un llamamiento a través del canal de contacto con el personal de la extinción desplegado por los montes de la provincia.  Por entonces, cada reten era mandado por un capataz que lo dirigía y que, ante la inexistencia de telefonía móvil, estaba dotado de un portófono para la comunicación.

El llamamiento consistía en que cada retén se fuera a su punto de encuentro -un lugar físico en el monte que era previamente programado y preparado, desbrozándolo de vegetación si hiciera falta, al inicio de la campaña dotado al menos de la mínima llanura necesaria y sin cableados en sus alrededores para que el helicóptero pudiera aterrizar y llevarse al personal con total seguridad – de cara a ser transportado cuanto antes, ante el riesgo que suponía la zona forestal donde se había originado el fuego, de que se hiciera en pocos minutos un gran incendio, y la necesidad, por tanto, de no perder tiempo con el desplazamiento por carretera.

Hubo tal fatalidad, que el primer aparato que recoge al retén de Ronda tuvo un accidente, cae sobre terrenos forestales del municipio de Parauta, con varios heridos entre los transportados, y al salir ardiendo en tierra causa un nuevo incendio que en su evolución ulterior se llegaría a unir sus frentes con el surgido en Igualeja.

La necesidad de auxiliar a los heridos y evacuarlos al hospital de Ronda, así como que los medios, entonces no existían CEDEFOS (Centros de Defensa Forestal como instalaciones constructivas con los equipamientos de lo más completo) hizo que los retenes desplegados por distintos montes de la provincia tuvieran que acudir por carretera, con la pérdida de tiempo que ello significaba, para atacar los dos fuegos que de inmediato se habían metidos en densas masas forestales de arbolado adulto, y que estaban siendo empujados por rachas de vientos de componente suroeste/sur.

El incendio no se llegó a estabilizar hasta pasado cinco días después, ya lunes 12 de agosto, en que estuvo con grandes frentes activos.

En su recorrido, el fuego se llevó por medio, de la superficie total incendiada, que fueron 8.150 Has, correspondió una parte de cierta importancia al Parque Natural de Sierra de las Nieves, , que por entonces abarcaba una extensión de 18. 754 has.

Posteriormente, noviembre de 1999, siendo ya delegado provincial de Medio Ambiente de la Junta, se amplió dicho Parque Natural a 20.163 Has, incorporándose, entre otros 1.359 has. de los nobles terrenos forestales del nuevo municipio de El Burgo que pasaba a formar parte del Parque.

Noble vegetación de alcornoques, encinas, quejigos, y hasta 20 has de pinsapos, junto a pinar adulto y extensas zonas de matorral, quedaron afectadas por ese incendio. El fuego transcurrió, ocasionando importantes daños en los municipios de Igualeja, Parauta, Istán y Tolox, y en menor medida en los municipios de Benahavis, Monda y Yunquera.

Participaron en la extinción a lo largo de esos cinco días, unas 2.500 personas. La Legión militar situada en su base de Ronda fue trasladada a la zona del incendio con 70 vehículos militares. Actuaron, asimismo, 15 vehículos antiincendios, y como medios aéreos: tres hidroaviones, tres avionetas de extinción y cinco helicópteros.

Desde entonces para acá, tanto en medios como en profesionalización de los equipos de extinción, la cosa ha cambiado como la noche a la mañana.

De lo que fue aquel incendio y de la regeneración habida (ejemplo.: sobre el 45% de los alcornoques adultos no descorchados que ardieron se recuperaron por sí mismos, el pinar ofrece hoy un porcentaje superior), es toda una lección para saber cómo actuar sobre el suelo y la vegetación tras el siniestro que hemos tenido esta semana en Málaga.

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