PATXI LÓPEZ, A MAYORES METAS EN ESPAÑA (25.08.2012)

Posted on agosto 22, 2012

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EUSKADI, ¿A LA BÚSQUEDA DE UN GOBIERNO DE ACUERDOS PNV-PSE/EE?

PATXI LÓPEZ, DE OBTENER UN BUEN RESULTADO, PODRÍA ESTAR MÁS CERCA DE SER EL FUTURO CANDIDATO DEL PSOE A LAS PRESIDENCIALES DE ESPAÑA.

Patxi López, anunciando el adelanto electoral.

En el primer Consejo del Gobierno vasco tras las vacaciones veraniegas, Patxi López ha decidido adelantar en cinco meses el final de la legislatura. Justamente, para el próximo domingo día 21 de octubre, un día después del primer aniversario en que ETA anunciaba el cese de la violencia, la ciudadanía vasca habrá de acudir a las urnas y descifrar ciertas claves con los resultados electorales que tendrán lugar, lo que propiciará diversas lecturas y consecuencias no solo para Euskadi sino también de comentario generalizado para todo el territorio estatal.

Esta decisión tomada por el lehendakari López, ni ha representado sorpresa mayúscula ni tampoco da para disquisiciones de auto inmolación, como algún que otro periódico de la caverna, o también del nacionalismo euskaldún, han desplegados, en plan sensacionalista, arrimando el ascua a sus respectivas sardinas, explicitando que el

ABC, como siempre. Ahora ocultando la crisis del PP vasco.

socialista López ha tirado la toalla.

Las habas estaban contadas, los presupuestos yacían imposibles para ser elaborados mediante pactos ante el mapa electoral existente; a la vez que la dificultad de llegar a acuerdos en vísperas electorales era otro hándicap. Arriesgarse, Patxi López, a disolver la cámara parlamentaria para convocar unas elecciones tras haber sufrido un revés parlamentario, ante el rechazo del PP y el PNV a su presupuesto 2013, le hubiera significado y fuerte desgaste y trasladado con enorme debilidad ante las urnas. A su vez, entrar en el cumplimiento de las exigencias por el Gobierno de Rajoy, en base al plan de estabilización acordado con la UE, teniendo en cuenta, además, que los órganos de las Diputaciones Forales son claves en la financiación y fiscalidad específica vasca, estando en manos del PNV (Vizcaya), Bildu (Guipúzcoa) y el PP (Álava), hubiese representado, igualmente, contraer enormes desgastes y riesgos para el líder socialista vasco, con una posible confrontación con Madrid por la política de recortes, y en condiciones tremendamente mermadas por la minoría parlamentaria vasca con la que ha estado gobernando tras la retirada en el pasado mes de mayo de los apoyos externos procedentes del PP vasco.

El cisma del PP vasco.

En este sentido, esta disolución anunciada por el lendakari López en el Consejo de Gobierno de este martes 21 de agosto, no se ha improvisado sino que ha conllevado previamente unos pasos tácticos, como la propia ruptura por el PP del pacto de legislatura, que ha hecho posicionar al socialismo vasco en la perspectiva de pretender la ocupación del centro progresista del mapa político, bien alejado de las políticas de recortes, y ruinas económicas varias, procedentes del Gobierno de Rajoy, al igual que del nacionalismo instalado en la “solución al conflicto vasco”.

De esta forma,  le sirve a Patxi López el escenario político existente de cara a centrar el debate durante la campaña electoral en lo que se juega Euskadi para su inmediato futuro, inmersos en la gran crisis económica que asola a España con esas políticas neoliberales procedentes de Madrid y Bruselas, desdeñando entrar por inútil en la estéril confrontación identitaria y victimista que seguirá presidiendo, con matices bien distintos, el discurso nacionalista vasco, en la versión PNV como la de Bildu.

Así, el discurso de los socialistas vascos seguirá, como otro eslabón de la política mantenida hasta la fecha, enfocada en el papel que debe de jugar Euskadi ante la crisis económica y su salida frente a las antisociales políticas de Rajoy, preservando el Estado del Bienestar, al igual que lo público y el particular reforzamiento del tejido empresarial productivo vasco que le hace tener la mitad de los desocupados existentes en relación con la media del Estado español, simultáneo con el apoyo a los sectores sociales que peor lo están pasando con la crisis y los continuos recortes.

Zapatero en Barajas, en la T-4 tras la voladura de su parking.

Además, es la primera ocasión en que los vascos van a tener la oportunidad de acudir a las urnas sin el chantaje de la banda terrorista ETA. Eso sí que es una novedad histórica que lamentablemente no se había podido llevar a cabo en Euskadi desde las elecciones de la II República acontecidas en febrero de 1936. La bomba de la T-4 de Barajas, lejos de representar una macabra respuesta terrorista a la inventada debilidad y entreguismo de Zapatero, como ruidosamente se encargó de transmitir el PP -tan intransigente e indecentemente de desvergüenza en la instrumentalización política del terror y el asesinato etarra

Muy pronto olvidó ABC estos titulares. Lo suyo es intoxicar para la instrumentalización del terror y así manipular a sus víctimas.

cuando está en la oposición y

No se lo tiene que jurárselo a PAT, lo sabíamos.

tan “dócil y razonable negociador” con el “Movimiento de Liberación Vasco” en cuanto se ha encontrado en el poder- significó realmente la autoinmolación de ETA, a la que sólo habría que darle la espera de un cierto tiempo más, sin bajada de la presión policial sino todo lo contrario, cargados de paciencia, para que se conociera por ellos mismos el cese definitivo de su acción de terror, como ulteriormente nos comunicarán, quedando pendiente, su desarme definitivo y entrega de las armas, dependiendo en el tiempo de cómo se lleva a cabo la política penitenciaria con sus presos.

Veremos, por tanto, aunque Euskadi ha asimilado velozmente esa normalización y quizá ya haya sido descontado, sí ofrece alguna particularidad electoral ese escenario de paz, de triunfo del Estado de Derecho, de la libertad, y de personas sin escoltas, en el resultado de las urnas.

También, habrá que comprobar la reacción de su electorado, en una CCAA, que precisamente se ha caracterizado por, ante el problema de ETA y la reivindicación permanente del nacionalismo, tener la cuestión económico-social aparcada en los debates políticos de los anteriores comicios, monopolizada por la cuestión identitaria euskalduna entre centralismo, autonomía o derecho de autodeterminación, vasquismo o independentismo, solución al conflicto vasco o terrorismo para generar el agrandamiento del llamado conflicto, etc, etc.

La entrada de Bildu en las instituciones, siempre será positiva.

Destaca a su vez, que, a diferencia de la anterior legislatura, el nacionalismo radical abertzale procedente fundamentalmente de los diversos entornos que alimentaron en el pasado a ETA, en sus marcas Bildu, Sortu, Amaiur, o coaligados a otras pequeñas fuerzas, va a estar presente en el futuro parlamento vasco bajo la sigla EH Bildu,  y donde va a luchar por ser hegemónico como primera fuerza política frente al PNV. Eso significa que el mismo número de diputados de las tres fuerzas más importantes de esta legislatura concluida, tienen que repartirselos ahora entre cuatro opciones, por lo que lo más probable es que todos los partidos representados hasta ahora pierdan, tanto porcentajes de votos como presencia en número de diputados en la Cámara vasca.

El cinismo no tiene límite en este piadoso como patético personaje.

De igual modo señalar, que el momento para el día electoral resuelto por Patxi López, no va a ser el mejor para el partido de la derecha estatalista que preside Antonio Basagoiti. El PP vasco, que entre sus colegas de las demás CCAA es el que más acorde y en línea está con la derecha civilizada europea, se encuentra, tras haber dejado en la cuneta al ala dura que lo representan los prehistóricos, Jaime Mayor Oreja o María San Gil, precisamente pendiente de poder sufrir un fuerte varapalo electoral, a consecuencia de las políticas económicas neoliberales y de recortes emprendidas por el equipo de Mariano Rajoy, sobre todo en lo que se refiere a lo público con el

La cara a poner sobre ETA, según el PP esté o no en el Gobierno

desmantelamiento del Estado del Bienestar, así como por el motivo de otras medidas restrictivas para las libertades públicas, que el propio líder de los populares vascos, Basagoiti, ha recibido con enorme desagrado; entiéndase, por ejemplo, la desaparición de la RTVE del Estatuto de neutralidad. De otra, esos votos que se le pudieran fugar a Basagoiti procedente de antiguos votantes desencantados del PP y que no vayan a la abstención o al socialismo de López, veremos si se decantan

Rosa Díez, en su ambigüedad calculada para pescar en ríos revueltos.

por la abstención la UPyD de Rosa Díez, que obtuvo anteriormente un diputado, tan españolista y tan antietarra como ambigua en todo lo que puedan significar políticas progresistas que le signifiquen diferencias con el voto conservador que puede y desea recibir.

De otra, Euskadi, a diferencia del resto del Estado español, y en contra de que se puede pensar fuera, por mor de la imagen de intolerancia que ha estado transmitiendo durante décadas el terrorismo, es el espacio político que más cultura plural ha desarrollado y más experiencia hay sobre el pactismo y acuerdos entre fuerzas políticas contrarias, incluso radicalmente contrapuestas. En el País vasco no existe el bipartidismo hegemónico, PP y PSOE, y la diversidad partidaria (fundamentalmente, ahora, PNV, PSOE, Bildu y PP) está más que consolidada y presiden actualmente sus instituciones (locales, provinciales y autonómicas) que a su vez ofrecen, por su configuración competencial, una complejidad en el ejercicio de las políticas públicas que en esos territorios se desarrollan; no olvidemos que, aparte de la institución autonómica con su Gobierno vasco que lo preside, existen las Diputaciones Forales que cuentan con enorme peso político y que, en base al sistema de financiación específico vasco a través del cupo con el Estado, les hace jugar un papel muy importante, tanto en la recaudación así como en la ejecución de la financiación de las políticas.

Así pues, el 21 de octubre ya se ha puesto en marcha en Euskadi, y de pasar en las urnas lo que  la estimación demoscópica pronostica, hecho que no estará demostrado hasta la misma noche del recuento, y si no que se lo pregunten al PP de Andalucía en los pasados comicios autonómicos del 25 de Marzo, el primer puesto electoral lo libraría el PNV, seguido de Bildu, el tercero para el PSE-EE, y siempre con caída respecto a los excelentes resultados obtenidos en los comicios autonómicos anteriores, y el PP ocuparía la cuarta fuerza con diferencia respecto a las anteriores pero que sin sumar con el PNV los 38 diputados que constituyen la mayoría absoluta.

Con este pronóstico, se daría paso a un acuerdo del PNV para recibir apoyos puntuales con Bildu y el PSE, o a un gobierno de estabilidad, PNV-PSE-EE, con los socialistas fuera o dentro del Gobierno, presidido por Iñigo Urkullo (retecurados ya los peneuvistas de la aventura lunática que significó la gestión soberanista de su lendakari Ibarretxe, así como del desvarío del pacto abertzale de Estella, posteriormente llamado de Lizarra, firmado a finales de 1998 entre todas las fuerzas nacionalistas, desde HB al PNV, y con el expreso deseo de que una normalización política total en Euskadi que le pueda significar el retorno del voto de Bildu que sociológicamente cree pertenecerle), para enfrentarse a la dureza de la gran crisis económica del presente.

El anterior escenario, de producirse,

Patxi López preparándose para dar el salto a la política estatal a lo más alto posible.

liberaría a Patxi López, en el caso de entrada del PSE-EE en el Gobierno, para dedicarse a partir de entonces, dependiendo si es un buen resultado electoral el logrado, a la política estatal del PSOE, tan necesitado de rumbo y sin superar su grave descalabro electoral sufrido el pasado 20N, de cara en un futuro a ser candidatable a las primarias para las presidenciales siguientes a la Moncloa, haciendo tándem, como compañero de partido y a pesar de ello gran amigo, con Alfredo Pérez Rubalcaba, que seguiría, hasta el siguiente Congreso Federal del PSOE, encargándose de la secretaría orgánica y de la portavocía parlamentario en el Congreso.

Pase lo que pase en esas elecciones próximas vascas, donde lo más probable es que se quede descolgado el PP de Euskadi, comprobándose igualmente el grado de la intensidad de la caída del PSE-EE, significará otro quebradero de cabeza más para el maltrecho equipo que preside Mariano Rajoy, a la espera de lo que ocurra en las siguientes elecciones a celebrarse que serían ya en su Galicia natal, si es que no se adelantan antes ante el deterioro acelerado de la realidad socioeconómico del país.

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