LA VIOLENCIA REGRESIVA DE GALLARDÓN (08.03.2012).

Posted on marzo 8, 2012

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DICE RUÍZ GALLARDÓN: “UNA VIOLENCIA DE GÉNERO ESTRUCTURAL OBLIGA A ABORTAR”.

Ignacio Trillo

Digo yo: Para violencia estructural la que salió de la sacristía eclesiástica contra las dos esposas engañadas y los tres hijos de los que abusó su marido, el pederasta Marcial Maciel, siendo obispo de México, fundador de la orden religiosa Legionarios de Cristo Rey, íntimo del Papa Juan Pablo II y confesor privado de Gallardón, Botella, Michavila y Acebes.

Utilizar por Gallardón el término violencia de género como para devaluar, frivolizando o banalizando lo que viene ocurriendo con la muerte de decenas y decenas de mujeres cada año a manos de la violencia machista, para asociarla, precisamente a estas alturas del siglo XXI, a que hay una violencia contra la mujer, dejando de entrever implícitamente que pudiera proceder de lobbies feministas u oscuros intereses, para impedir que se quede embarazada o para presionarle de cara a que aborte, me parece de tal grado de desfachatez que raya en lo monstruoso.

Representa otro paso atrás y muy importante del PP. Ya Ana Mato, ante el primer crimen de una mujer por la violencia de género que ocurrió recién constituido el Gobierno Rajoy, llegó a calificarlo de violencia doméstica; más o menos un accidente como cuando tiempo atrás la asfixiante subcultura reinante y las piadosas recomendaciones salidas de los confesionarios obligaban a las mujeres a inventarse una caída o un golpe con la puerta para explicar la causa de los moratones o hasta de las fracturas que presentaban cuando realmente estaban ocasionadas por las palizas de sus parejas.

No quiere el PP esperar a que se pronuncie el Tribunal Constitucional acerca de la última ley sobre la interrupción del embarazo, como sí va a hacer con la ley sobre los otros matrimonios, porque teme que no le sea favorable, y así corre aceleradamente en estos momentos para imponer una marcha atrás en la actual legislación sobre el aborto que lleve nuevamente a las mujeres, según su poder adquisitivo, a abortar clandestinamente en el interior del país o a tener que salir de España para llevarlo a cabo con graves riesgos para su salud.

Venir Gallardón a estas alturas del guión, con la profunda crisis económica que nos asola, a plantear demagogias baratas de que, más o manos, el PP va a acabar con los embarazos no deseados, algo que nadie quiere pero que cuando se presenta la mujer debe de decidir libremente con los límites que marcan la normativa vigente inspirada en la legislación avanzada europea, poniendo en práctica ayudas de auxilio social y beneficiencia para el fomento y la protección de la maternidad; los mismos, que están haciendo brutales recortes sociales en todas las esferas del Estado del Bienestar o introduciendo una reforma laboral que favorece el despido, la rebaja de salarios, el aumento de jornadas, la precariedad en el empleo… imposibilitando la estabilidad social y la conciliación de la vida familiar, resulta como mínimo un sarcasmo.

No podía haber anunciado Gallardón una futura ley que fijara, a igual trabajo, igual salario, para acabar con la discriminación remunerativa que sufre la mujer -cobro un 22% menos por su fuerza de trabajo que los emolumentos dinerarios obtenidos por el varón- sino que pretende también aprovecharse de la actual coyuntura de miedo y pesimismo establecidos en la sociedad española por la crisis económica, al igual que con lo realizado con el despido laboral, para dar una vuelta a la tuerca de la marcha atrás de la historia, también sobre las conquistas legales alcanzadas para la mujer. 

Reabrir la cuestión del aborto, cuando el debate no está planteado en la madura ciudadanía española que lo tiene más que superado, con la excepción de determinadas minorías que no van más allá de ámbitos de la jerarquía de la iglesia católica o de grupúsculos de la extrema derecha, pareciera hasta una provocación, cuando no la presunción de un intento de desviar actualmente la atención sobre el problema de la crisis económica o el empleo que sí están afectando con enorme amargura a la mayoría de las capas sociales y empresariales del país.

Estamos desandando ideológicamente en poco tiempo lo que ha costado décadas para avanzar, también en la igualdad y los derechos de la mujer, junto a otros logros educativos, sanitarios, laborales, de libertades, … todos ellos constitucionales, en esta veloz ofensiva del pensamiento más reaccionario de la derecha cavernícola con viaje de retorno a la sociedad del siglo XIX, hace semanas con la reforma laboral y ahora revisando el estatus y el rol de las mujeres, volviéndolas a considerar menores de edad y necesitadas de paternal protección.

Digo más y para finalizar: Si los Monseñores, Gallardón y Wert, son los ministros más liberales del Gobierno de Tancredo Rajoy y echan este pestazo a naftalina con incienso, tan distisntos a lo que es la derecha europea ¿qué nos espera cuando los otros ministros del PP, más en línea aznariana con Jaime Mayor Oreja y Mínimo Cerebro, empiecen a sentir ultras celos y digan esta boquita es mía?

Para entonces, quizás Laponia nos va a venir cerca para un obligado exilio político y laboral aunque sea de carácter temporal, al menos para poder respirar libremente y recuperarse bajo su fría atmósfera.  

http://politica.elpais.com/politica/2012/03/07/actualidad/1331109997_755805.html

http://www.periodistadigital.com/religion/educacion/2012/03/06/religion-iglesia-educacion-rouco-laicismo-imperante-relativismo-educacion-paz.shtml

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