YO NO VOTÉ A ÁNGELES MERKEL (24.08.2011)

Posted on agosto 25, 2011

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 EL FRACASO DEL NEOLIBERALISMO Y LA CRISIS MORTAL DE LA SOCIALDEMOCRACIA

Siempre interpreté que la salida a la crisis no podía venir de la mano de la misma doctrina que la generó: el neoliberalismo; el que nos llevó a la busheriana desregulación de los mercados financieros; origen del crack de la banca de EEUU y algún que otro chiringuito del tocomocho -amodelo Madoff-, que puso al descubierto, entre otras cuestiones, las hipotecas basuras como vaso comunicante para infectar el sistema financiero mundial e irradiar la parálisis de la economía occidental.

Tiene migas que los neoliberales, negadores de la intervención del Estado: “dejad hacer, dejar pasar, que la economía se reconduce así misma a través de la mano invisible de los mercados”, en aquellos críticos momentos -¿ya nadie se acuerda?- pidieran desda la nacionalización de la banca a la refundación del capitalismo.

Pero no tardaron en recuperarse. Antes, hubo de inyectarse a las distintas bancas privadas internacionales en quiebras, cientos de miles de millones de euros y dólares procedentes del papá Estado -al que descalifican por su voracidad- que además tuvo que hacer frente a los enormes costos sociales que significó el reguero de desempleados que esta crisis ha ido dejando por todas partes a la vez que veía hundido sus ingresos. Por ello, acabaron agotándose los presupuestos públicos y aumentando sus déficits.

“Todo propicio para que los mismos beneficiarios de siempre, a río revuelto, con inhibición de la Eurozona, ganancias de especuladores”

Ahora bien, lo que los neoliberales provocaron, lo aprovecharon de inmediato para su nueva ofensiva: el déficit público que los propios Estados habían generado, según suelen predicar, con su despilfarro. Ataques, país por país (Grecia, Portugal, Irlanda, España, Italia, y Bélgica) con ingentes cientos de miles de millones de euros, de bonos y fondos de inversiones, que en milésimas de segundos se iban moviendo en su racha especuladora sin fronteras, muchos de ellos desde la impunidad de los paraísos fiscales.

Así, han hecho a su antojo trizas los parquets bursátiles, manejando las subidas y bajadas de las acciones y de las primas de riesgos de las deudas soberanas nacionales ante la pasividad de los Gobiernos. Y ello para continuar forrándose en las sucesivas subastas, con intereses cada vez más altos (cada punto de subida en el tipo de interés de la deuda de España nos cuesta anualmente 12.000 millones de euros más) imposibilitando con ello el crecimiento de las economías afectadas, el incremento de sus ingresos  a la vez que la recuperación y creación de empleo; y, conforme el rumor de la duda sobre la posible devolución de la deuda de los países se fue extendiendo, donde las Agencias llamadas de Calificación han ido intoxicando en fechas claves para echar más lecha al fuego: más ataques, más encarecimiento del dinero, menos crédito para el sistema productivo…: una pescadilla que se ha venido mordiendo la cola con el abismo de una nueva recesión que representaría ya el riesgo de llegar a la contracción mortal de la economía para largos años.

Mientras, una UE impotente en manos de una neoliberal Merkel, cuya economía alemana le iba bastante bien a costa del resto de Europa hasta este último trimestre, y un Barack Obama prisionero de republicanos con demasiado Tea Party poniéndole pedruscos en el camino. Además, otro neoliberal, Trichet, mandatario en el Banco Central Europeo (BCE), sólo preocupado en el déficit y la inflación para seguir mandando a más gentes al paro, porque exclusivamente con esas políticas económicas no se puede salir del estancamiento. Todo propicio para que los mismos beneficiarios de siempre, a río revuelto, con inhibición de la Eurozona, ganancias de especuladores.

Nada se ha hecho de lo que debería haberse llevado a cabo, al menos desde la aparición dramática de la crisis griega a inicios del 2010: acelerar la integración fiscal y económica de la Unión Europea. Antes que tomar medidas contra pensionistas, funcionarios o penalizar con nuevos impuestos al consumo, haber fijado una tasa a los especuladores de las transacciones financieras que se llevan a diario de las bolsas miles de millones de euros de ganancias, sí miles, no es exageración (125.000 millones de euros ganaron en los primeros días de este agosto los fondos privados de bonos), a la vez que figuras impositivas a los grandes patrimonios y fortunas (increíble que tras el millonario estadounidense, Warren Buffet, le hayan seguido quince acaudalados franceses, desde la heredera de L’Oreal al consejero de Danone, quejándose de que sus trabajadores paguen el 37% de sus salarios en impuestos mientras a ellos no los localiza Hacienda). A la par, había que haber frenado a los movimientos especulativos de ese insaciable capital financiero sin fronteras fijando límites temporales a su volatilidad. Asimismo, el BCE, debíó darle a la maquinita del euro, bajar su cotización respecto al dólar, facilitando las exportaciones a otras áreas económicas emergentes, y comprar la deuda soberana de los países de la Eurozona, cargándose las primas de riesgos, fijándole un 0% de interés a ese dinero prestado a los Estados y prolongar su periodo de amortización, a efecto de que estos países, los más endeudados, pudieran crecer, crear empleo, generar más ingreso público, devolver la deuda y disminuir su déficit.

“Ahora dicen que hay que reformar las Constituciones para calmar y dar confianza a unos insaciables mercados (…) Mientras, nadie se preocupa de calmar a la ciudadanía que huérfana de los poderes públicos anda de lo más indignada”

Ha bastado que ese financierismo a lo bestia haya ido contra el siguiente país, Francia, y haya mermado el crecimiento germano, para que el neoliberalismo de la Merkel y Sarkozy haya apretado el acelerador. Ahora dicen que hay que reformar las Constituciones para calmar y dar confianza a unos insaciables mercados ¿Pero no lo iba a proporcionar el retraso en la edad de jubilación con aumento de años cotizados, la congelación de pensiones y la disminución del poder adquisitivo de los funcionarios? No, quieren más. Mientras, nadie se preocupa de calmar a la ciudadanía que huérfana de los poderes públicos anda de lo más indignada.

Realmente, lo que Merkel y Sarkozy, no quieren reconocer es el fracaso del neoliberalismo, incapaz de sacarnos de la crisis, y en cambio, cada día que pasa, nos ahonda más en la misma. Pero ese fiasco, antes, se ha llevado por medio, paradójicamente, a la socialdemocracia, que pudo ser alternativa y no mera comparsa asumiendo sin batalla su propia derrota doctrinal y entregándose como marioneta a los dictados del financierismo.

“ZP le ha metido el dedo a lo Mourinho en el ojo electoral de Rubalcaba hasta cegarlo”

Si Zapatero, el día 12 de mayo del 2010, en vez de presentarse en el Congreso de Diputados -asustado y desfigurado, procedente de Bruselas, en plan Groucho Marx, porque pareciera que estuviera diciendo: estos han sido mis principios, apostar por los más débiles, pero ya no me gusta, tengo otros: las medidas impopulares que aquí expongo- en cambio, hubiese hecho frente a los Merkel y Trichet de turno, presentando una alternativa como la que aquí, con anterioridad, se ha expuesto, otro gallo hubiera cantado para la historia del socialismo español, y por ende de la socialdemocracia europea.

Pero aquellas calamitosas medidas, le han granjeado al PSOE la ruptura para mucho tiempo con el bloque social de progreso, base de su cuerpo electoral, y hoy el PP está pisando la Moncloa, y hasta el Gobierno de la Junta de Andalucía, para abordar el siguiente paso que va a dejar pendiente este Gobierno: privatizar el Estado del Bienestar para tranquilizar a los mercados por la imposibilidad de que el déficit cero en época de recesión lo pueda financiar.

Claro, que para que Zapatero no hiciese lo que hizo, hubiera necesitado más tardes de clases de economía. Ahora, ya es tarde: se ha cargado el discurso socialdemócrata y la credibilidad de la marca PSOE para la defensa de la inmensa mayoría de nuestra ciudadanía. Y con la Reforma de la Constitución que ahora pretende, provocando el orgasmo múltiple en el PP, sin debate entre la opinión pública, en plenas vacaciones estivales y sin Referéndum, ya no es creíble tampoco su apuesta por la participación ciudadana y la transparencia democrática.

ZP le ha metido el dedo a lo Mourinho en el ojo electoral de Rubalcaba hasta cegarlo.

Me rebelo: Yo no voté a Merkel.

PD: Abundando en el tema abordado: Antonio Gutiérrez, diputado del PSOE, ha dicho en la Cadena SER sobre la reforma de la Constitución: “Es un profundísimo error para España”. Se puede oír íntegramente la cinta pinchando este enlace:  http://t.co/iied8J5

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