SE CUBRIERON EN DEMASIÉ LAS EXPECTATIVAS DE LA SÚPERCOPA (17.08.2011)

Posted on agosto 19, 2011

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Mejor partido con diferencia que el jugado tres días antes en el Bernabeu.

Esta vez Guardiola no se equivoca de entrada con la alineación que sacó en Madrid y que hubo de rectificar sobre la marcha con las salidas de Pedro, Piqué y Xavi Hernández.

También Mourinho ha aprendido en sus derbys con el Barça. No se le puede disputar el partido en plan táctica italiana: dejar al adversario jugar y esperarlo atrás hasta agotarlo para rematar el partido en los cinco últimos minutos. El 0-5 del año pasado en Chamartín le sirvió de lección, y de ridículo.

Así, salen los merengues adelantados y con intenso pressing contra sus rivales azulgranas. Pero a pesar de ese inicial mejor juego y control de la situación, también esa táctica tiene sus riesgos, al intentar achicar el campo del juego, de pillarles las líneas de defensas adelantadas. De esta forma, un pase largo del genio Messi a Iniesta deja clavada a la defensa blanca cercana al centro del campo y es batido Casillas.

El Madrid no se viene abajo y pronto iguala con un gol legal de Ronaldo.

Dos supersoberbias paradas de Casillas y Valdés impiden el empate, pero a dos. Y Casillas a pie de Messi, el 3-2, por lo que continuaba la cosa 1-1.

Precisamente, hasta que un prodigioso taconazo de Piqué a Messi -con un Barça volcado en el área del Madrid, a diferencia de como comenzó el encuentro- no perdona. Acaba la primera parte con un 2-1 a favor de los del Nou Camp.

La diferencia entre el Barça y el Madrid, aparte de la resolución de gol, se aprecia claramente observando a sus dos figuras: cómo Cristiano Ronaldo juega para él solito y sus trallazos, y Leo Messi para su equipo.

Comienza la segunda parte, sacando Mourinho a Marcelo para sustituir a Khedira, de cara a que controle como sea a Messi. Acabó con la tarjeta roja. Del control del argentino también se encargaría Pepe a su forma. Después, Di María es sustituido por Iguaín porque el portugués empieza a ver perdido la eliminatoria. Las sucesivas faltas con sus interrupciones le quitan al juego la brillantez de la primera parte.

Faltando 15 minutos para el final, cuando, ya Mourihno desesperado, saca a Kaká por Özil, barullo en el área del Barça y Benzemá, el que estuvo a punto de ser largado el año pasado por el maniático manager luso, marca el empate a dos y la eliminatoria.

La réplica por Guardiola es la salida de Villa y el estreno, procedente del Arsenal, del Cesc Fábregas de la Masia y de los cerca de 40 millones de euros de la operación. Pero la taquilla de hoy del Nou Camp, tres millones de euros, se lo ha podido permitir. El Barça es bona porque la bolsa sona.

Y cuando la prórroga se hacía lo probable, el escándalo del único, del grande y bajito de Leo Messi pone final a esta Supercopa.

La tensión nerviosa acumulada, estalla, hecho que sobraba, previo a la pitada final con tres tarjetas rojas (Marcelo, y Villa y Özil a pesar de que estos dos ya estaban fuera del rectángulo) En medio de la bronca, el impresentable dedo de Mourinho en el ojo ajeno de Tito Vilanova, segundo entrenador del Barça, post manotazo de éste en la testa del portugués, va a dar que hablar esta semana. Lamentable.

De jugar el domingo el Barça en La Rosaleda, cosa que va a ser imposible, Villa no podría salir al campo.

Comienza la temporada como acabó la de la pasada campaña a no ser que lo impida el Málaga CF.

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